ARTÍCULOS


Valérie Boyer: "En Francia hay odio hacia la religión católica y su expresión"

ANNE-QUITTERIE JOZEAU · TEXTO



Desde el 28 de enero, nueve iglesias han sido vandalizadas o profanadas. La diputada de LR (Les Républicans) de Bouches-du-Rhone, Valérie Boyer, ha escrito al Primer Ministro sobre este tema y ha solicitado una comisión de investigación. Ella explica por qué.


Usted ha solicitado la creación de una comisión de investigación el 14 de febrero, sobre la política de prevención y la lucha contra las profanaciones en los lugares de culto y los cementerios en Francia. ¿Con qué fin?


Las últimas informaciones disponibles sobre este tema se remontan a 2011. Por lo tanto, solicito esta comisión de investigación para que sepamos exactamente cuántas profanaciones tienen lugar en Francia: no sabemos mucho y subestimamos el problema en cualquier caso. Hay que cuantificar la realidad.


Muchas profanaciones no se toman en cuenta como tales, sino como meras degradaciones debido a la ley de 1905: en efecto, desde esta ley, la mayoría de los edificios religiosos pertenecen al Estado que no considera las profanaciones.


Me imagino que hoy, los servicios del Ministro del Interior y el Ministro de Cultos se basan en la presentación de quejas. Entonces, me gustaría analizar seriamente estos ataques: saber quién, cuándo, cómo y por qué motivaciones. Porque, si no nos tomamos el problema en serio, estas profanaciones van a incrementarse.


¿Encuentra usted que estas informaciones están poco o nada difundidas?


Se actúa de manera que no se organiza la información, y aquello a lo que tenemos acceso nos permite pensar que los hechos se minimizan en gran medida. No conocemos a los autores de los hechos, ni sus motivos. No hay análisis, ni sanción y sobre todo no hay búsqueda de información.


En 2015, usted ya solicitó una comisión de investigación...


En efecto, y Bernard Cazeneuve me respondió entonces que ya había habido una investigación en 2011. Pero esas dos investigaciones no llevaron a la cuantificación o a análisis. Por lo tanto, desde 2011, no ha aparecido ninguna cifra real, ¡pero han ocurrido muchas cosas entre 2011 y hoy! Y sin cifras, no puede haber un verdadera toma de conciencia.


¿Cómo explica que haya más profanaciones que afectan a iglesias católicas?


Aunque hay profanaciones en cada "religión del libro", los ataques a lugares de culto cristiano son muy importantes tanto en número como en proporción. Simplemente creo que existe en Francia un odio a la religión católica y su expresión, que se manifiesta de manera desenfrenada e indecente. Y lamento que, hoy en Francia, no se proteste igual contra todos los odios.


Hay que tomar conciencia del problema: cuando hablo de profanaciones, me refiero a personas que se orinan en el agua bendita, otras que arrojan las hostias fuera del sagrario, otras que dibujan una cruz en la pared con materia fecal Son siempre cosas que deliberadamente humillantes en relación con la fe de los católicos. No creo que haya degradaciones sin significado. Atacan el corazón de la fe cristiana.


Luego, las otras religiones tienen asociaciones que hablan de ello, que luchan y que a menudo pueden presentar querellas. Pero la Iglesia católica rara vez procede a este tipo de acción. El próximo martes, me manifestaré obviamente contra los actos antisemitas, como lo hice por Ilan Halimi, denuncié en seguida lo que le sucedió a Sarah Alimi, pero me hubiera gustado que alguien se manifestara contra las profanaciones católicas. Nunca se asiste a movilizaciones o movimientos particulares. Es necesario estar alerta, porque a veces hay una voluntad de destruir las raíces cristianas del país.


En su carta al Primer Ministro, menciona el término "desprecio a lo cristiano". ¿Por qué no el de "cristianofobia"?


Nadie absolutamente tiene miedo a los cristianos, al contrario. Se les desprecia, es diferente. Ya sean burlas hacia obras de arte, nunca hay ninguna consecuencia.


Laurent Wauquiez viajó a Lavaur para visitar una iglesia saqueada. Luego habló de "omertà" con respecto a las profanaciones de los edificios religiosos cristianos. ¿Esta usted de acuerdo?


El término está bien hallado, efectivamente. Pero no es una omertà que date de hoy. En 2015, mi solicitud de investigación no recibió ningún tratamiento mediático, y sin embargo la presenté después de una serie de profanaciones de las que casi nadie hablaba.


Incluso estos días, ¿cuánto tiempo habrá que esperar para que alguien mencione esas iglesias saqueadas en cadena? Se trata a la vez de una omertà y luego de una burla, cuando mencionamos el drama que se vive en las iglesias. A veces nos tachan de carcas y hasta de de racistas...


Algunos periodistas dicen que son jóvenes adolescentes que no tienen conciencia de sus actos los que actúan de esa manera...


No lo creo. Pero también es por eso por lo que quiero una investigación: es difícil entender esos actos si no identificamos a los autores y sus motivaciones.


¿Cree que el gobierno actuará esta vez?


Por ahora, el Primer Ministro no me ha contestado. Pero habló sobre este asunto, en un tweet, mencionando las iglesias profanadas. Lo cierto es que sus predecesores ignoraron totalmente la cuestión.


Recuerdo una frase de san Agustín que es muy verídica en la actualidad: "A fuerza de verlo todo, terminamos por soportarlo todo. A fuerza de soportarlo todo, terminamos por tolerarlo todo. A fuerza de tolerarlo todo, terminamos  por aceptarlo todo. A fuerza de aceptarlo todo, terminamos por aprobarlo todo".



FUENTE