ARTÍCULOS


Yo llevaba velo

WALEED AL-HUSSEINI · TEXTO



Yo era estudiante en Bugía (Argelia). Antes de eso me había puesto el velo cuando comenzó la fiebre del islam y el velo.


Ni siquiera sabía por qué, excepto que todas las chicas de la familia se lo habían puesto.


En la universidad, encontré otro mundo, mezcla en las residencias, gente agradable, mujeres libres...


Una verdadera escapatoria, y el velo que odiaba y lamentaba desde que estaba en el instituto ya me estaba ahogando. No podía soportarlo más, era hipócrita, con mis indagaciones había llegado al punto de entender que era una mentira.


Decidí quitármelo, y desde entonces, en la familia, me he convertido en una especie de demonio. Todos me juzgaban y me señalaban con el dedo. Pero como tenía un carácter fuerte no se atrevían a insistir demasiado. Mi padre me apoyaba, nunca se lo agradeceré bastante.


También en la ciudad, las chicas venían a preguntarme por qué, si me había hecho cristiana. No era el caso, pero de todos modos me juzgaban, especialmente las mujeres. Un día, al salir, me crucé con un joven que me lanzó comentarios sobre mi atuendo, yo llevaba un vestido corto. Me trató de puta y me propuso sexo. Comencé a gritarle a voces, humillándolo. Se volvió hacia su compañero y dijo: ¡Estas putas traviesas, Nech! Smir, les gusta llamar la atención. "¡Por eso te lo has quitado! Para que nos fijemos en tu culo y para aprovecharte".


Yo estaba fuera de mí.


Le dije que se iba a arrepentir, y se rió a carcajadas. Dos minutos después volví con la policía, que lo empapeló. No he retirado mi denuncia, y estoy orgullosa de mí misma.


Nuestros vestidos no son una invitación al acoso y la violación. El respeto hacia el otro no es una opción, sino una obligación.




FUENTE