ESTUDIOS


Desmontando el concepto progresista del islam

SPANKSTER et al. · TEXTO




Índice de contenido


Agradecimientos

Glosario de términos islámicos

Preludio

La importancia de Mahoma y sus actos

Los hadices y su importancia

  Los coranistas

  Considerados apóstatas

  La imposibilidad de sus prácticas

  Los cinco pilares del islam

El islam y la homosexualidad

El velo y su uso

El islam y sus versículos de falsa paz

El islam y la mujer

  ¿Respeta el islam a la mujer?

  El valor de la mujer

  El maltrato

  La poligamia

  Conclusión

El islam y la pedofilia

El islam, el adulterio y su castigo

El islam y la esclavitud

El islam y la conversión forzada

El islam y la democracia

El islam y la mentira

¿Está la violencia sacada de contexto?

La guerra entre musulmanes

El islam y el terrorismo en contraste con otras religiones

Las cruzadas

¿Es necesario saber árabe para entender el islam?

La figura de Jesús en el islam y el cristianismo

Los versículos violentos del islam

El falso mito del Al-Ándalus multicultural y tolerante

Bibliografía

Fuentes




Agradecimientos


Me gustaría dar gracias a Glen Roberts (editor del sitio web The Religion of Peace [1]) por su gran labor documentando los ataques terroristas perpetrados en el nombre del islam y aclarando doctrinas islámicas, y le doy gracias también por responder siempre a mis correos. La gran mayoría de capítulos de este libro han sido traducidos de The Religion of Peace (con modificaciones) con el objetivo de propagar por todo el mundo hispanohablante la verdad sobre esta religión tan particular, el islam. Hemos hecho un extensivo trabajo de traducción, comprobación y contrastación entre fuentes tanto islámicas como no islámicas. La doctrina del islam ha sido justificada aquí con las tres fuentes más fiables del islam: el Corán, los hadices y la sirat.


Por último, me gustaría dar gracias también a todos los contribuyentes de WikiIslam[2], pues algunos capítulos no habrían sido posibles sin ellos, y a todos aquellos que han ayudado y han apoyado a este libro y que desean permanecer en el anonimato, especialmente Cretoji y Geofredo, quienes han ayudado a traducir y/o corregir algunas partes.

 

«Por aquel de cuya mano depende mi vida, me gustaría luchar en la causa de Alá y ser martirizado, y luego resucitar y ser martirizado otra vez, y luego resucitar y ser martirizado otra vez, y luego resucitar, ser martirizado otra vez y resucitar.»

Muhammad ibn Abdullah [3]



Glosario de términos islámicos

 

Este es un glosario de 123 términos islámicos, los términos más importantes e indispensables para poder entender este libro están señalados.


   #

Términos

Definición

 

  1 

 

Abdullah

 

عبدال

Nombre completo: Abdullah ibn Abdul Muttalib عبدال

عبددالمطلب بند ). Padre del profeta del islam, Mahoma. Su nombre literalmente significa «esclavo de Alá».

 

  2

 

Abu Bakr

 

أبو بكر

Compañero cercano a Mahoma, era el padre de Aisha, esposa de Mahoma. Abu Bakr fue el primer califa del islam tras la muerte de Mahoma.

 

  3

 

Abu Hanifa

 

أبو حنيفة

Fue el fundador de una de las escuelas de fiqh más famosas del islam, la escuela hanafí. Nacido en Kufa en el año 699 d.C. Fue encarcelado por el califa abasí Abu Jafar Mansur y torturado hasta la muerte.

 

 

  4

 

 

Abu Lahab

 

 

أبو لهب

Su nombre completo era Abu Lahab Abd al-Uzza ibn Abdul Muttalib. Era el tío de Mahoma, pero era un firme crítico del islam. Su nombre es mencionado en Corán (111:1-5), donde junto a su mujer es condenado al Infierno por su oposición a Mahoma y al islam.

 

  5

Abrogación

Naskh

 

نسخ

Doctrina basada en el Corán (2:106, 13:39, 16:101, 17:86 y 87:6-7) que establece que el verso más reciente anula el verso más viejo en caso de contradicción.

 

  6

 

‘Adhan

 

أذان

Llamada a la oración en árabe, normalmente desde un minarete por una persona conocida como mu’adhin. Los musulmanes escuchan esta llamada cinco veces al día, y se preparan para la oración.

 

 

 

  7

 

 

 

Ahl al-Bait

 

 

 

أهل البيت

Su significado literal es «gentes de la casa». Este término se menciona dos veces en el Corán (11:73 y 33:33). En el versículo 11:73 se refiere a la «casa» o a la familia del profeta Abraham, mientras que en el versículo 33:33 tiene un sentido más general. En su uso pre-islámico, este término era aplicado a la familia gobernante de un clan o una tribu, y por lo tanto implica cierta nobleza y derecho a gobernar.

  8

Ahl al-Kitab

أهل الكتاب

Su significado literal es «gentes del libro», un término del Corán para representar a los judíos y a los cristianos.

 

  9

 

Ahmed ibn Hanbal


احمد بن حنبل

Teólogo y experto en hadices. Fue el fundador de la escuela hanbalí, una importante escuela de fiqh del islam. Fue acosado por los abasíes porque se negaba a admitir que el Corán había sido creado.

 

10

 

Aisha

 

عائشة

Hija de Abu Bakr. Fue la tercera y favorita esposa de Mahoma con la que se casó después de la muerte de Jadiya, su primera mujer. Aisha tenía tan solo seis años cuando se casó con Mahoma.

 

11

 

Al-’ayn

 

العين

Término árabe que significa «el ojo (malvado)». La brujería y los efectos del «ojo malvado» son creencias islámicas principales, apoyadas por hadices sahih.

 

 

 
 

12

 

 

 


Alá Allah

 

الله

Castellanizado como Alá, el nombre en árabe para Dios. El nombre «Allah» era conocido en la Arabia pre-islámica como el jefe del panteón. Es siempre escrito como Al-Lah (El Dios) en el Corán, nunca Allah. Algunos no musulmanes creen que Alá es el alter ego de Mahoma. Alá existió antes de Mahoma, puesto que su padre se llamaba Abdullah (esclavo de Alá). Su origen más probable es el dios lunar árabe II-ilah, pero encontramos en Mateo (5:8) el nombre Alaha, siríaco para Dios del arameo Alôh-ô, y Eloi en Marcos (15:34) y Mateo (27:46). Tanto Alaha como Yah tienen un origen en el Yah egipcio (lah o Lah: Luna). Rechazar a Alá o asociar algo a él que no es (véase shirk) es considerado el mayor de los pecados.

 

13

 

Allah Akbar

 

ال اكبر

Erróneamente traducido como «Alá es grande», que sería Allah Kabir (كبير ال), pero realmente significa «Alá es más grande».

 

14

Al Wala’ wal Bara’

الولء والبراء

Significa «lealtad y rechazo». Un concepto islámico que requiere amar lo que Alá ama y odiar lo que Alá odia.

 

 

 

15

 

 

 

Árabe

 

 

 

العربية

El miembro vivo más grande de la familia de lenguas semíticas en términos de hablantes. El árabe moderno estándar deriva del árabe clásico (coránico), el único miembro superviviente del grupo del dialecto árabe del norte antiguo, atestiguado epigráficamente desde el siglo VI, que ha sido un idioma literario y el lenguaje litúrgico del islam desde el siglo VII d.C.

 

16

 

Ashura

 

عاشوراء

Un día en el mes islámico de Muharram en el cual los musulmanes chiíes se castigan hasta sangrar con espadas, cadenas, cuchillos y otros objetos metálicos.

17

Asr

عصر

Oración del final de la tarde.

18

As-salam alaykum

السلم عليكم

Se emplea como saludo, significa «que la paz sea contigo».

 

19

 

Awliya

 

أوليآء

Significa «protector» o «amigo». El Corán prohíbe a los musulmanes tomar a los cristianos, a los judíos o a cualquier otro infiel como amigos.

20

Al-’Azl

العزل

Coitus interruptus, también conocido como «marcha atrás».

 

 

 

21

 

 

 

Banu Qurayza

 

 

 

بنو قريظة

La tribu judía conocida como Banu Qurayza es descrita en varios hadices. Entre 800 y 900 niños y hombres de esta tribu fueron sistemáticamente decapitados a ordenes de Mahoma. Las mujeres fueron tomadas como rehenes por los musulmanes y vendidas en mercados de esclavos por caballos y armas. No debe confundirse con la tribu de Mahoma, los Quraysh.

 

 

 

22

 

 

 

Bid’ah

 

 

 

بدعة

Innovación. En uso popular, esto es sinónimo de herejía. Esta palabra viene de Al-Bada’, que significa crear algo sin precedentes. El primer tipo es innovación en el mundo de la tecnología, medicina, etc, que no está explícitamente prohibido. El segundo tipo es innovación en lo que respecta a la religión, y en este asunto, el islam es duro, intolerante y represivo.

 

 

23

 

 

Burqa

 

 

برقع

También se puede encontrar como burkha, burka o burqua. Es un ejemplo de ‘hiyab completo’, es una prenda exterior llevada por las mujeres musulmanas para ocultar sus cuerpos en público, algunos gobiernos islámicos la hacen obligatoria. Es una prenda de origen afgano.

 

24

 

Califa

Khilaft

 

خلفة

Jefe de estado en un califato y el título para el líder de la Ummah (comunidad islámica). Según la teología islámica, los primeros cuatro sucesores de Mahoma fueron los «califas correctamente guiados» (Khulafaa-e-Rashidun).

 

25

Luna creciente

 

هلل

Al igual que la cruz en el cristianismo y la estrella de David en el judaísmo, la luna creciente es hoy en día un símbolo asociado al islam.

 

26

 

Daleel

 

دليل

Daleel es una palabra árabe que significa «prueba». En relación a los hadices islámicos, puede ser débil (da’if), suficiente (hasan) o auténtico (sahih).

27

Dar al-Harb

دار الحرب

Casa de la guerra, es un término islámico usado para denominar a los países que no están bajo dominio islámico.

28

Dar al-Islam

دار السلم

Casa del islam, es un término islámico usado para denominar a los países que están bajo dominio islámico.

 

29

 

Dawah

 

دعوة

Predicación; solicitar a alguien que se una al islam, y también el ultimátum antes de la conquista ‘legítima’ por la fuerza.

 

 

30

 

 

Dhimmi

 

 

ذمي

Persona no musulmana viviendo bajo la ley islámica (sharía), que disfruta de un estatus legal pero es sujeto a muchas restricciones e impuestos. También descritos como humanos de segunda clase, refiriéndose a las «gentes del libro» (Ahl al-Kitab).

 

31

 

Eid al-Adha

 

عيد الضحى

Festival del sacrificio, la segunda festividad que ocurre dos meses y medio después de Eid al-Fitr. Entre sus celebraciones se incluyen el sacrificio masivo de cientos de miles, posiblemente millones, de animales.

32

Eid al-Fitr

عيد الفطر

Primer festival después de un mes de ayuno.

33

Fajr

فجر

Oración antes del amanecer. También es el título de la sura

número 89 en el Corán.

 

34

 

Fard

 

فرض

Cuando algo es fard, significa que es un deber obligatorio de todos los musulmanes. Por ejemplo; las oraciones diarias (salat), hiyab, peregrinaje a La Meca (hajj) y la yihad.

 

35

 

Fetua

Fatwa

 

فتوى

Una fetua es una decisión religiosa islámica, una opinión académica sobre un asunto de la ley islámica, emitida por una autoridad religiosa reconocida en el islam, conocidos en el islam suní como muftíes.

 

 

36

 

 

Fiqh

 

 

فقه

Nombre dado a las reglas islámicas que definen lo que es correcto (halal) e incorrecto (haram). Esto abarca la forma en la que los musulmanes deben orar, ayunar, administrar su vida pública y privada, hacer negocios, asearse, usar el baño, copular, etc.

 

 

37

 

 

Fitnah

 

 

فتنة

Esta palabra en el Corán, frecuentemente traducida como opresión e injusticia, realmente hace referencia a la incredulidad y al desorden. Una traducción estricta es sedición, que significa rebelión contra la autoridad (y la autoridad es Alá).

38

Cinco pilares del islam

أركان السلم

Son obligatorios para todos los musulmanes. Esos pilares son shahadah, salat, zakat, sawm y hajj.

 

 

39

 

 

Gazwa

 

 

غزوة

Práctica tribal pre-islámica de asaltar a otros para ganarse la vida que Mahoma incorporó al islam; nombre dado  a las 78 redadas en las que participó el propio Mahoma. La traducción adecuada para gazwa es redada, no batalla o «guerra defensiva».

 

40

 

Hasan

 

حسنة

Bueno, suficiente; ser bueno para un musulmán es someterse a la voluntad de Alá y seguir el camino «correcto» establecido por la Sunna del Profeta, y como tal puede diferir de la comprensión popular de la palabra.

41

Hadiz pl. Hadices

حديث

Los hadices son tradiciones del Profeta Mahoma, que nos dan información importante sobre él y su vida.

 

42

 

Hajj

 

حج

Peregrinaje anual a la Ka’aba en La Meca para participar en ciertos rituales, algunos de ellos en relación a una piedra negra.

43

Halal

حلل

Lo que está permitido. Define lo que es bueno o aceptable para un musulmán.

 

44

 

Hanif

 

حنيف

Término árabe que se refiere a los monoteístas árabes no judíos y no cristianos pre-islámicos. Muchos versos coránicos hablan de Ibrahim (Abraham) el hanif.

45

Haram

حرام

Antónimo de halal; pecaminoso, ilegal,                    prohibido, incorrecto.

 

46

 

Harbi

 

حربي

Un no musulmán que vive en un área considerada como Dar al-Harb, en la que el islam no domina y por lo tanto  se debe luchar contra ellos hasta que el islam la domine.

 

 

47

 

 

Hiyab

Hijab

 

 

حجاب

Castellanizado como hiyab, el hiyab de las mujeres musulmanas puede consistir del jilbab; cualquier prenda larga y suelta, la khimar; una bufanda o una envoltura (a menudo llamada simplemente ‘hiyab’) que se usa para cubrir la cabeza y el cuello, y el niqab; un pedazo de tela que también cubre la cara.

 

 

48

 

 

Hégira

Hijra

 

 

هجرة

Debido a la creciente animosidad entre los mecanos paganos y los musulmanes en el año 622 d.C., Mahoma y sus seguidores huyeron a Medina, marcando el comienzo de la era de la Hégira (migración) del calendario lunar islámico y la metamorfosis de Mahoma de un predicador a un líder político y militar.

 

 

 

49

 

 

 

Hudna

 

 

 

هدنة

Término árabe que significa una «tregua» temporal o «armisticio». El profeta hizo un tratado de diez años con los Quraysh. Dos años más tarde, lo rompió unilateralmente para atacar a los Quraysh y Mahoma entró en La Meca. Desde ese momento, el término hudna significa un cese estratégico de hostilidades, que tiene solo como sentido una desalineación forzada.

50

Iblis

إبليس

Véase Shaytan.

 

 

 

51

 

 

Abraham Ibrahim

 

 

 

إبراهيم

Según las tres religiones abrahámicas, se le considera el patriarca de los israelitas. En el islam, sin embargo, también se le considera un profeta y un hanif. Los israelitas descendieron del hijo de Abraham, Isaac (a través de su primera esposa, Sara), y los árabes creen que descendieron del otro hijo de Abraham, Ismael (a través de su concubina Agar).

 

52

 

Ijtihad

 

اجتهاد

Un término técnico de la ley islámica que describe el proceso de tomar una decisión legal por interpretación independiente de las fuentes legales, es decir, opinión personal.

 

 

53

 

 

Injil

 

 

إنجيل

También se puede encontrar como Inyil; derivado del griego evangelion; un libro sagrado dado a Isa por Alá que los musulmanes afirman es el «verdadero» evangelio, mientras que los evangelios del Nuevo Testamento generalmente son considerados corruptos.

 

54

 

In sha’ Allah

 

إن شاء ال

Si Alá quiere. Erróneamente se translitera como Insha’ Allah (ال إنشاء) que significa «inventamos a Alá».

55

Irhab

إرهاب

Terrorismo, de la raíz triconsonantal رهب (R-H-B).

 

56

 

Isa

 

عيسى

El Mesías descrito en el Corán nacido de la virgen María. Los musulmanes generalmente creen que Isa es la misma persona que Jesús de Nazaret que se describe en el Nuevo Testamento. El nombre árabe real para Jesús utilizado por los cristianos árabes es Yasu.

57

Isha

عشاء

Oración nocturna.

 

58

 

Islam

 

السلم

De la raíz triconsonantal سلم (S-L-M) y del verbo istaslama, significa sumisión (a Alá). No debe confundirse con salam (paz).

 

59

 

Islamofobia

الخوف من السلم

El neologismo en sí es una falacia lógica, y se usa con frecuencia para inhibir una crítica del islam.

60

Iqamat-ud- Deen

إقامة الدين

Establecimiento del sistema de vida islámico; un orden social, económico y político islámico.

 

61

 

Jahannam

 

جهنم

El Jahannam (Infierno) fue específicamente creado y preparado con el fuego eterno de Alá para poder torturar a los incrédulos. Se dice que la mayoría de habitantes del Jahannam son mujeres.

 

62

 

Janazah

 

الجنازة

Oración de entierro, luto. Cuando un musulmán muere, otros musulmanes se reúnen para ofrecer una oración especial.

 

63

Gabriel Jibreel

 

جبريل

Según las escrituras islámicas, es el ángel que se le aparecía a Mahoma y le enseñó el Corán. La primera de estas apariciones habría tenido lugar en la cueva de Hira.

 

 

 

64

 

 

 

Yihad

Jihad

 

 

 

جهاد

Castellanizado como yihad; una lucha religiosa. La mayoría de las veces se refiere a la perpetración de guerras de agresión y conquista contra los no musulmanes para ponerlos a ellos y a sus territorios bajo el dominio islámico. Existe el mito de que hay una ‘yihad mayor’ (lucha interna) y una ‘yihad menor’ (guerra santa), pero esto es simplemente un mito que se basa en hadices débiles (da’if, véase daleel)

 

 

65

 

 

Jinn

 

 

جن

Son genios; Mahoma fue enviado «tanto a la humanidad como a los jinn». Los jinn también pueden elegir convertirse en musulmanes, serán juzgados en el Día del Juicio, y en consecuencia serán enviados al Paraíso o al Infierno.

 

 

66

 

 

Yizia

Jizyah

 

 

الجزية

Castellanizado como yizia; el impuesto adicional de los no musulmanes que viven bajo el dominio musulmán (dhimmis). El Corán admite abiertamente que se trata de una forma de humillación, destinada a mostrar el estado superior de los musulmanes y el estado de sumisión de los no musulmanes.

 

67

 

Jumma

 

الجمعة

Viernes. Todas las semanas durante el viernes, la Zuhr, la oración del medio día es sustituida por una oración hecha en congregación celebrada en la mezquita.

 

 

 

68

 

 

 

Ka’aba

 

 

 

الكعبة

El santuario más sagrado del islam y el primero de muchos cultos no musulmanes fue convertido a la fuerza por los musulmanes en una mezquita. Durante la época de Mahoma, La Meca era un centro de adoración de ídolos, donde la Ka’aba albergaba 360 ídolos. Mahoma descartó los 360 ídolos pero se quedo la Ka’aba con su piedra negra para el islam, justificándolo con la afirmación mítica de que Abraham e Ismael la construyeron originalmente.

 

 

69

 

Kafir

pl. Kuffar

 

كافر كفار

Un incrédulo. Alguien que no cree en Alá, o alguien que cree en Alá, pero que no cree que Mahoma sea su profeta. Su uso difiere del de la palabra «incrédulo» o «infiel» en Occidente. Es una de las palabras más ofensivas que un musulmán puede decir a un compañero musulmán.

 

70

Califato

Khalifat

 

خلفة

Se refiere al primer sistema de gobierno establecido en el islam, encabezado por los compañeros de Mahoma, los califas guiados correctamente.

71

Khutbah

خطبة

Un discurso pronunciado por un clérigo musulmán antes de las oraciones del viernes.

 

72

 

Madh’hab

 

مذهب

Una escuela de derecho islámica o fiqh (jurisprudencia religiosa). Dentro del islam suní ortodoxo hay cuatro escuelas de pensamiento convencionales, que son aceptadas por los demás.

73

Maghrib

المغرب

Oración vespertina, justo después del atardecer.

 

 

74

 

 

Mahdi

 

 

مهدي

Es el redentor profetizado del islam que permanecerá en la Tierra por siete, nueve o diecinueve años (según varias interpretaciones) antes del Día del Juicio (yawm al- qiyamah – literalmente, el Día de la Resurrección) y, junto con Isa, librará al mundo de maldad, injusticia y tiranía.

75

Mahr

مهر

Dote; la mahr es el pago por el uso de la vagina de una mujer en las relaciones sexuales (véase también nikah).

 

76

 

Makr

 

ماكر

Embustero, timador, maquinador. Alguien que hace que una persona crea algo que no es verdad; un mentiroso. Según el Corán, Alá es el mejor de los embusteros.

 

 

77

 

 

Fasad

 

 

فساد

Tal como lo definen las escrituras islámicas y lo entienden los musulmanes, un «propagador del mal» o «corruptor» puede ser alguien que simplemente se niega a aceptar el islam. Por lo tanto, son sujetos a la tortura e incluso a la muerte.

78

Mezquita

Masjid

مسجد

Un lugar de culto para los seguidores del islam. Véase también Ka’aba.

 

79

Mahoma Muhammad

 

محمد

Castellanizado como Mahoma; Muhammad ibn Abdullah, según la religión del islam que él fundó, es el último profeta de Alá.

80

Mujtahid

مجتهد

Un jurista musulmán que está cualificado para interpretar la ley y así generar ijtihad.

 

81

 

Munafiq

pl. Munafiqun

 

منافق

Un munafiq es un hipócrita. En particular, este término se aplica a los apóstatas que ocultan su apostasía y a los musulmanes pacíficos que se niegan a participar en la yihad.

82

Murtad

مرتد

Apóstata.

83

Musa

موسى

Moisés.

84

Muslimah

مسلمة

Una mujer musulmana.

 

 

 

 

85

 

 

 

 

Mutah

 

 

 

 

المتعة

En el islam chií, es prostitución permitida aprovechando un vacío legal. Un acuerdo temporal por el cual un hombre y una mujer se casan por un periodo de tiempo específico. El hombre le da algo valioso a la mujer y, a cambio, se le permite entablar relaciones sexuales con ella, legalmente, sin cometer fornicación, ya que están «casados». Al final del período especificado en el contrato, generalmente unos pocos días como máximo, cada parte va por caminos separados y ninguno de los dos está en deuda con el otro.

 

 

86

 

 

Najis

 

 

نجس

Cosas que se consideran impuras o sucias, estas incluyen: orina, heces, semen, cadáveres, sangre, perros, cerdos, kuffar (incrédulos), licores alcohólicos y el sudor de un animal que come de manera persistente algo que se considera sucio.

 

 

87

 

 

Nikah

 

 

نكاح

Equivalente islámico de matrimonio. Literalmente significa «relación sexual», pero ahora significa tanto matrimonio como relación sexual. Jabiri-Arablu, un erudito islámico contemporáneo, define nikah como «un contrato para el derecho, tamlik, del uso de la vagina». El término árabe real para el matrimonio es «zawaj». Véase también mahr.

88

Niqab

نقاب

Velo que cubre el rostro, usado por algunas mujeres musulmanas (algunos gobiernos islámicos lo exigen).

 

89

 

Qatal

 

قتل

El verbo árabe «qatal» se traduce como «pelear» frecuentemente en el Corán, pero más exactamente se traduce como «matar», «masacrar» o «asesinar».

 

 

90

 

 

Qudsi

 

 

القدسي

Una clasificación de hadices en los que las palabras o las acciones de Mahoma se consideran palabras inspiradas por Alá, por lo que todavía se pueden emular, aunque puedan contradecir el Corán (por ejemplo, la lapidación). Esta es una solución ‘alternativa’ a la violación del tercer criterio de Bukhari para calificar una narración como sahih.

91

Quraysh

قريش

La tribu mecana en la que nació Mahoma. No debe confundirse con Banu Qurayza.

 

92

 

Qur’an

 

القرآن

Corán; libro sagrado de los musulmanes, que según ellos fue revelado por Alá a Mahoma a través del ángel Gabriel. Según los musulmanes, fue escrito en el cielo ni más ni menos que por Alá.

 

93

 

Rajm

 

رجم

De acuerdo con la sharía, la lapidación, o rajm, es principalmente un castigo para las personas que tienen relaciones sexuales ilegales.

 

94

 

Sahabah

 

الصحابة

Compañeros de Mahoma. Para que alguien sea considerado Sahabah, el individuo debe haber visto a Mahoma, haber creído en su profecía y haber muerto como creyente.

95

Sahih

صحيح

Árabe para auténtico. Se usa para describir un hadiz como genuino y creíble. Véase también daleel.

 

 

96

 

 

Salaf

 

 

سلف

Sustantivo árabe que se traduce como «predecesor» o «antepasado». En el islam se refiere a las tres primeras generaciones de musulmanes, los llamados «predecesores piadosos». Los salafistas (o «wahabíes») no son parte de una secta islámica desviada e innovadora, sino fieles ortodoxos estrictos del Corán y la Sunna.

 

97

 

Salat

 

صلة

Uno de los cinco pilares del islam. Es la práctica de oración formal en el islam, y es obligatoria (fard) para todos los musulmanes.

 

 

98

 

 

Salam

 

 

سلم

Paz. También se puede usar como un saludo. Se deriva de la misma raíz سلم (S-L-M) que las palabras sallam (escalera) e islam (sumisión). El hecho de que dos palabrascompartan raíz no significa que necesariamente compartanel mismo significado.

 

 

99

 

 

Salb

 

 

صلب

La crucifixión, típicamente se refiere al método inhumano y doloroso de ejecución y/o tortura atando y/o clavando a alguien en una cruz, estaca o árbol. También puede referirse al método de exhibición pública de un cuerpo después de la ejecución. Todavía se usa en algunos países islámicos, como lo avala el Corán.

 

100

 

Sawm

 

صوم

Ayuno (en árabe: sawm, persa: rozah). Un período de 30 días en el mes de Ramadán cada año. El consumo de alimentos o agua y mantener relaciones sexuales está prohibido desde el amanecer hasta el ocaso.

101

Shahadah

شهادة

La profesión de fe islámica: «No hay más dios que Alá, y Mahoma es el Mensajero de Alá».

 

102

 

Shahid

 

شهيد

Mártir. Se usa como un título para los musulmanes que han muerto cumpliendo un mandamiento religioso o librando una guerra por el islam.

 

 

103

 

 

Sharía

Shari’ah

 

 

شريعة

Castellanizado como sharía. Sistema judicial religioso, que regula toda la vida social de los musulmanes y los no musulmanes bajo dominio islámico. Los musulmanes creen que ha sido dado por Alá, es inmutable. Los términos bid’ah, fard, fiqh, hadiz y tafsir son parte de la jurisprudencia.

104

Shaytan

شيطان

La interpretación islámica del diablo. Un jinn rebelde que lleva a los hombres por mal camino.

 

105

 

Shirk

 

شرك

Idolatría; creer en otros dioses además de Alá (es decir, politeísmo) o asociar algo a Alá que no es. Este es considerado el crimen más atroz contra Alá. La Trinidad se considera shirk.

 

 

106

 

 

Shura

 

 

شورى

Consulta. Los musulmanes practican shura discutiendo juntos sobre asuntos públicos. Sin embargo, solo pueden discutir cosas que no están ya decididas por la sharía (leyes del Corán y la Sunna), por lo que sigue siendo una teocracia y no una democracia.

107

Sirat

سيرة

El término usado para las biografías de Mahoma. La más antigua y precisa es la Sirat Rasul Allah, de Ibn Ishaq.

 

 

108

 

 

Sunnah

 

 

سنة

Castellanizado como Sunna; término árabe que significa «costumbre» o «práctica habitual». Dentro del contexto del islam se refiere a las palabras, las acciones y los ejemplos de Mahoma. Cuanto mejor uno emula la Sunna de Mahoma, más piadosos son considerados.

 

109

Tabi’ at- Tabi’un

تابع التابعين

La generación después de los Tabi’un. Un Tabi at-Tabi’un era un musulmán que había visto al menos a uno de los Tabi’un, fue guiado correctamente y murió así.

 

110

 

Tabi’un

 

التابعون

La generación de musulmanes que nacieron después de la muerte de Mahoma, pero que fueron contemporáneos a los Sahabah (compañeros de Mahoma).

111

Tafsir

تفسير

Término árabe para exégesis o comentario, generalmente del Corán. Un autor de un tafsir es un mufassir.

 

 

112

 

 

Taghoot

 

 

طاغوت

El término se refiere a varios males en un sentido islámico, como adorar a otros además de Alá (shirk akbar) o gobernar ignorando las leyes (akham) del islam, rechazar términos islámicos, rechazar evidencias (Corán, Sunna, Usul-ul-fiqh), y la falta de fe islámica (kufr).

 

 

 

 

 

113

 

 

 

 

 

Taqiyyah

 

 

 

 

 

تقية

Término chií; es una forma de disimulo religioso por el cual un musulmán puede negar su fe o cometer actos ilegales o blasfemos si corre el riesgo de una persecución significativa. Está explícitamente respaldado por los versículos coránicos que instruyen a los musulmanes a no tomar como amigos a los incrédulos en lugar de a los creyentes… excepto por precaución», y no expresar incredulidad «excepto bajo coacción». Los críticos del islam a menudo confunden la doctrina de taqiyyah con la de mentir en general, etiquetando erróneamente todas las formas de mentir como un ejemplo de «taqiyyah». Sin embargo, la taqiyyah es solo un aspecto de la mentira dentro del islam, no la totalidad del tema en sí.

 

114

 

Tahrif

 

تحريف

Significa distorsión, corrupción o alteración. La gran mayoría de los musulmanes actuales suponen que la Taurat y el Inyil han sido corrompidos.

 

 

115

 

 

Taurat

 

 

توراة

El Corán habla de la Taurat revelada a Musa (Moisés), refiriéndose a la Torá, los primeros cinco libros de la Biblia judía, encontrado en el Antiguo Testamento de la Biblia cristiana. Algunos musulmanes y eruditos creen que se refiere a todo el Antiguo Testamento, pero este punto de vista no es ampliamente aceptado.

116

Ummah

أمة

El colectivo mundial de fieles musulmanes; la comunidad islámica global.

 

 

117

 

 

Uswa Hasana

 

 

أسوة حسنة

El «humano perfecto». Este honor se le otorga a Mahoma, el modelo de conducta perfecto para todos los musulmanes. Esta doctrina islámica requiere que los musulmanes de hoy emulen a Mahoma y sus acciones (del siglo VII) lo mejor que puedan, como una forma de devoción a Alá.

118

Waliyu Allah

ولي ال

Frase islámica que significa «amigo de Alá».

 

119

 

Zakat

 

زكاة

Un impuesto de caridad, y uno de los cinco pilares del islam. La mayoría de los eruditos islámicos están de acuerdo en que los no musulmanes no deberían beneficiarse de esta limosna.

 

 

120

 

 

Zina

 

 

زناء

La palabra árabe para «relaciones sexuales ilegales». Se usa para referirse tanto al adulterio como a la fornicación. El adulterio de un hombre en el islam es el sexo consensuado con una mujer que no es su esposa, ni su concubina ni su esclava.

121

Zuhr

ظهر

Oración del medio día mientras el sol se aleja de su punto cumbre.

 

122

 

Surah

 

السورة

Cada uno de los capítulos en los que se divide el Corán. Se puede encontrar como sura, azora, o capítulo.

123

Ayah

آية

Aleya, verso, versículo.



Preludio


Desde hace tiempo hemos estado observando cómo, de forma casi cómica, feministas y toda clase de progresistas intentan desesperadamente defender al islam, pues en occidente los musulmanes son una minoría (por ahora) y como todos sabemos, el progresismo es simplemente una competición para ver quién está más «oprimido», lo cual se podría considerar «olimpiadas de opresión». Intentan desacreditar a los que critican el islam con términos como «islamofobia», el cual ha sido incluso llamado de error por la mismísima persona que popularizó el término, admitiendo que el islam no es compatible con la sociedad occidental.[4][5] Sin embargo, una fobia es, por definición, un miedo irracional, y el miedo al islam no es un miedo irracional, sino un temor lógico.

 

Estos progresistas, cuando se enfrentan con la realidad del terror islámico, prefieren desviar la atención a otro tema, lanzando adjetivos peyorativos sin ton ni son, o hablando de esa amiga que todos parecen tener que es musulmana y dice que el islam es una religión de paz y amor. Que, quizás, esta yihad que lleva más de 1400 años en marcha, desde que Mahoma tomó por primera vez una espada, se debe al «imperialismo occidental» y no a las numerosas llamadas a la yihad en el Corán y los hadices. Puras excusas y mentiras.


Nos gustaría resaltar que en este libro, vamos a seguir las siguientes pautas:

 

1. Cuando digamos que Aisha era la esposa favorita de Mahoma, nos referimos a que esta era la favorita de Mahoma después de su primera esposa que ya había fallecido, Jadiya bint Juwaylid.

 

2. En los textos islámicos, añadiremos anotaciones para aclarar algo o dar contexto, normalmente explicaremos el porqué. Nuestras anotaciones estarán entre corchetes y las anotaciones de los traductores originales estarán entre paréntesis.

 

3. La traducción que usaremos del Corán en español será la de Abdel Ghani Melara Navío [6], que será contrastada con la versión inglesa de Sahih International[7] y el texto original en árabe de vez en cuando para explicar algunas traducciones.

 

4. Lo más importante de un texto que citemos estará señalado en cursiva, a no ser que todo sea importante.

 

5. En los hadices, se suele poner «que la paz sea con él» después del nombre de Mahoma. Hemos intentado eliminar la mayoría para facilitar la lectura.


Es obvio que no todos los musulmanes, sobre todo los que viven en occidente, siguen el Corán y lo que este comanda, así que lo más sabio es no juzgar a alguien simplemente porque se denominen «musulmanes», ya que pueden desconocer el contenido del Corán, los hadices y la sirat. Otros pueden saberlo y preferir pensar otra cosa, haciendo miles de piruetas mentales para explicar las numerosas llamadas a la yihad. Sin embargo, estos no definen la religión islámica, lo que define a esta religión es la palabra eterna de Alá en el Corán y el ejemplo de su último mensajero, Mahoma, en su Sunna.

 

 

La importancia de Mahoma y sus actos

 

En el islam, el Profeta Mahoma es conocido como al-Insān al-Kāmil (el humano perfecto) y uswa hasana (un excelente modelo de conducta).

 

Muchos musulmanes y no musulmanes por igual, a menudo tratan de excusar el comportamiento inmoral de Mahoma usando el relativismo moral y/o una defensa «tu quoque» contra las acciones de los personajes de otras religiones. Ellos afirman que él era un «producto de su tiempo» y que no debería ser juzgado por los estándares modernos, pero lo que no mencionan es que esta doctrina islámica particular, la creencia de que Mahoma es uswa hasana, deja esas defensas redundantes.

 

Mahoma repetidamente dijo a sus seguidores que siguieran su ejemplo (Sunna) y en el Corán (68:4) vemos que Alá incluso afirma su moralidad como «sublime», por lo tanto Mahoma no puede ser visto como un simple producto de su tiempo. Para ello, significaría también decir que el Corán está anticuado y no es relevante para el mundo moderno. Desde una perspectiva islámica, esto es impensable. El Corán está más allá de las limitaciones del tiempo. No está simplemente «inspirado», sino que es la mismísima palabra de Alá, pronunciada a través de los labios de su mensajero final. Por lo tanto, las acciones de Mahoma son y siempre serán moralmente aceptables para un musulmán.

 

Corán (33:21)

«Realmente en el Mensajero tenéis un hermoso ejemplo para quien tenga esperanza en Alá y en el Último Día y recuerde mucho a Alá».

 

Corán (3:131-132)

«(3:131) Guardaos del Fuego que ha sido preparado para los incrédulos. (3:132) Y obedeced a Alá y al Mensajero para que se os dé misericordia».

 

Corán (59:7)

«Lo que Alá le dio a Su mensajero en calidad de botín, procedente de los habitantes de las aldeas, pertenece a Alá y al Mensajero, a los parientes y a los huérfanos, a los pobres y a los viajeros; para que así no haya privilegios para vuestros ricos. Y lo que os da el Mensajero tomadlo, pero lo que os prohíba dejadlo. Y temed a Alá, es cierto que Alá es Fuerte castigando».

 

Corán (64:12)

«Obedeced a Alá y obedeced al Mensajero. Y si dais la espalda... Ciertamente a Nuestro mensajero sólo le incumbe transmitir con claridad».

 

Estos solo son unos pocos versículos de los muchos en los cuales se comanda obedecer a Alá y a su mensajero (seguir su Sunna). Veamos algunas objeciones de los apologistas.

 

Mahoma es reprendido en la sura número 80, ¡por lo que los musulmanes no creen que sea perfecto!

 

Cierto. Mahoma es reprendido en el Corán por apartarse de un ciego, pero esto solo pone de manifiesto la ignorancia de los apologistas en cuanto a la teología islámica y sus creencias. En el islam, los profetas son masoom (infalible o sin pecado), pueden equivocarse (zallat, «tener un desliz»), pero esto no es lo mismo que cometer un pecado. El pecado en el islam es hacer algo contra las enseñanzas prescritas de Alá. Mahoma no pecó porque el incidente que involucró al ciego ocurrió antes de que Alá lo amonestara. Un acto se convierte en un pecado solo después de que Alá lo ordena como tal. Por ejemplo, Mahoma y los primeros musulmanes bebieron alcohol, pero esta permisión fue derogada por una posterior revelación coránica.

 

El Corán también dice que Abraham es un buen ejemplo a seguir, ¡pero no hay colecciones de hadices para él!

 

Cierto. Pero si todos los profetas son un buen modelo a seguir, siguiendo la Sunna de Mahoma, esencialmente sigues la Sunna de los profetas que lo precedieron. Si hubiera colecciones de hadices para otros profetas, entonces serían obsoletas.

 

 

Los hadices y su importancia

 

Los hadices (الحديث ahadith, plural) son tradiciones del Profeta Mahoma, que nos dan información importante sobre él y su vida. Por lo general son narraciones sobre cierto incidente en el que dijo o hizo algo. A diferencia del Corán, los hadices típicamente siguen un orden cronológico, y la mayoría de ellos se compilan por categoría (es decir, yihad, nikah, etc).

 

Los hadices son donde los musulmanes determinan la Sunna (senda, ejemplo o camino) del profeta, que son las palabras de Mahoma, sus acciones y sus prácticas. Esto es clave para el islam, ya que a los musulmanes se les manda obedecer y emular a Mahoma, así que incluso las acciones más insignificantes de su parte tienen un efecto drástico sobre las doctrinas y las leyes islámicas.

 

 

– Los coranistas

 

Dentro del islam, las dos sectas más grandes son los suníes (hasta el 90%) y los chiíes (aproximadamente 10-20%).[8][9][10][11][12] Juntos forman casi la totalidad del islam. Sin embargo, hay un grupo herético pequeño que se conoce colectivamente como «coranistas» (también conocidos como Quraniyoon, Ahle Quran, o Munkareen-E-Hadith, «rechazadores de los hadices»). Rechazan los hadices (tradiciones orales) y el ejemplo (Sunna) de Mahoma, una parte integral del islam, y son vistos por el islam dominante de la misma manera que los Testigos de Jehová son vistos por el cristianismo tradicional (católicos, protestantes, ortodoxos, y etc).

 

 

– Considerados apóstatas

 

Según la ortodoxia suní y chií, la literatura de los hadices es una parte integral de la fe musulmana. El teólogo y erudito andalusí del siglo XI, Yusuf ibn abd al-Barr, escribió en su Jami 'Bayan al-'Ilm wa Fadlihi (Compendio que expone la naturaleza del conocimiento y su inmenso mérito):

 

La Sunna se divide en dos tipos. El primer tipo es el consenso transmitido de las masas a las masas. Esta es una de las pruebas que no dejan excusa alguna para la negación de esta y no hay desacuerdo sobre esto. Quien rechace este consenso ha rechazado una de las estipulaciones textuales de Alá y ha cometido apostasía. El segundo tipo de Sunna consiste en los informes de narradores solitarios, establecidos y confiables, con cadenas ininterrumpidas. La congregación de los ulemas de la Comunidad han dicho que este segundo tipo hace obligatoria la práctica. Algunos de ellos dijeron que hace obligatorio tanto el conocimiento como la práctica.[13]

 

Según muchas figuras de alto rango de la Universidad de Al-Azhar, la autoridad más respetada del islam (y que también acepta el fiqh chií como quinta escuela del pensamiento islámico), los coranistas no son musulmanes:

 

El Dr. Yousef Elbadry, miembro de la Asamblea Superior de Asuntos Islámicos, acusa a los coranistas de tener una extraña lógica al basarse únicamente en el Corán; mientras que el propio Corán – como él dice – necesita la Sunna. El doctor Elbadry se pregunta qué dicen los coranistas sobre versículos como, “el que obedece al mensajero obedece a Alá” El doctor Elbadry agregó que estos coranistas se extraviaron [del camino de Alá] y deben ser considerados apóstatas.[14]

 

El Dr. Mohamed Said Tantawy, el Gran Imán de Al-Azhar, respondió diciendo que aquellos que llaman a solo usar el Corán son ignorantes, mentirosos, y no saben las reglas religiosas porque las ideas en la Sunna vinieron de Alá, pero fue puesto en palabras del profeta (la paz sea con él). Además, la Sunna explica y aclara las reglas mencionadas en el Corán.[14]

 

El Dr. Mahmoud Ashour, miembro del Comité de Investigación Islámica, sostiene que la Sunna es de hecho una fuente de la sharía y que quienes la niegan son ilógicos porque es imposible entender el islam sin la Sunna. El Dr. Ashour enfatiza que negar la Sunna cuesta a los coranistas perder su fe. Luego llamó a proteger al islam de aquellos coranistas que planean destruir el islam y que representan la mayor amenaza para el islam y los musulmanes. Finalmente acusó a los coranistas de ser espías y agentes de otras fuerzas cuyo objetivo es destruir el islam desde dentro, pero Alá protegerá a su religión como él prometió.[14]

 

El Dr. Mohamed Abdelmonem Elberry, profesor de la Escuela de hadices y Explicación de la Universidad de Al-Azhar, subrayó que la mayoría de los musulmanes siempre han estado de acuerdo en cuanto a la validez de la Sunna, ya sea la Sunna verbal o la práctica. “El Corán en su totalidad nos ordenó obedecer al Mensajero, y por esto los que no siguen la Sunna no son verdaderos creyentes.[14]

 

Eruditos contemporáneos como Gibril Haddad han comentado sobre la naturaleza apóstata de una negación de la probabilidad de la Sunna según la ortodoxia suní, escribiendo que:

 

No es imaginable que se rechace toda la probabilidad de la Sunna y se siga siendo musulmán.[15]

 

El Gran Muftí de Pakistán, Muhammad Rafi Usmani, también ha criticado a los coranistas en su conferencia Munkareen-E-Hadith (rechazadores de los hadices), él afirma:

 

El Corán, que ellos dicen seguir, niega la fe del que se niega a obedecer al Mensajero (paz y bendiciones de Alá sean con él) y no acepta sus decisiones: “Pero no, por tu Señor, ellos no pueden tener fe, hasta que te hagan (Oh Mahoma) juez de todas las disputas entre ellos, y no encuentren en ellos resistencia alguna contra tus decisiones, y que las acepten con plena sumisión”. (an-Nisa’ 4:65 – interpretación del significado).

 

 

– La imposibilidad de sus prácticas

 

Los coranistas tienen un dilema importante en sus manos. De hecho, es una de las razones por las cuales las reformas al islam son una imposibilidad. El Corán alega que está completamente compuesto por los mandamientos de Alá, no de Mahoma, pero el mismo Corán ordena a los musulmanes que obedezcan al Mensajero.

 

Corán (4:80)

«Quien obedece al Mensajero está obedeciendo a Alá. Y quien le da la espalda... No te hemos enviado a ellos para que seas su guardián».

 

Si no sabes lo que el Mensajero ordenó, entonces esto es imposible. El Corán también ordena a los musulmanes que sigan el ejemplo del Mensajero, pero el único lugar en el que se establece este ejemplo está en la Sunna. Sin los hadices, no puedes conocer a Mahoma, y sin conocer a Mahoma, no hay uswa hasana, por lo que si dudas de los hadices dudas de la totalidad del islam. Si rechazas los hadices, entonces estás rechazando el islam al ir en contra de las órdenes del Corán y por lo tanto eres un apóstata. En última instancia, para permanecer fieles a Alá y al Corán, los hadices no pueden ser rechazados.


Islam significa sumisión (contrario a la creencia popular de que significa paz), específicamente sumisión a la voluntad de Alá. «¿Cuál es la voluntad de Alá?» uno se puede preguntar. Los coranistas nos harían creer que el Corán claramente define qué es exactamente la voluntad de Alá. Pero este no es el caso.

 

Por una parte, el Corán está lleno de versículos y mandamientos contradictorios; a veces mandando a los creyentes a buscar y matar a los paganos (Corán 9:5), otras veces ordenando a los musulmanes dejar a los paganos practicar sus religiones politeístas en paz (Corán 109:1-6). Sin los hadices no habría abrogación (puesto que no se sabría el orden cronológico del Corán), el Corán entonces podría ser interpretado de múltiples maneras. El pacifista puede decidir sacar un mensaje pacífico ignorando deliberadamente o retorciendo versículos violentos mientras que el sádico puede fácilmente interpretar un mensaje violento centrándose en los versículos que se encuentran en la novena sura. Ambos musulmanes podrían ser justificados selectivamente por el Corán debido a sus mensajes contradictorios de cuando Mahoma estaba La Meca y de cuando Mahoma estaba en Medina.

 

Para ser un coranista se requiere mucha fe y una considerable falta de sentido común teológico. Si uno rechaza los hadices (es decir, Bukhari, Muslim, Abu Dawud…), el tafsir (es decir, Ibn Kathir, Ibn Abbas, al-Jalalayn, Maududi…) y la sirat (es decir, at-Tabari, Ibn Sa’d, al-Waqidi e Ibn Ishaq), entonces se pierde todo el contexto histórico del Corán, junto con cualquier prueba de la existencia de Mahoma. Simplemente se convierte en un antiguo documento árabe de divagaciones repetitivas y frecuentemente confusas, declaraciones y órdenes. El lector se queda con preguntas como «¿Quién escribió esto y por qué?», «¿Quién es Abu Lahab, y por qué van a ser torturados él y su esposa?», «¿Por qué estas historias no coinciden con las que se encuentran en la Biblia?» y «¿Quién es Isa?» El coranista es en última instancia un monoteísta que crea su propia religión basándose en un absurdo documento árabe de hace 1400 años.


La acusación de las sectas coranistas de que «los suníes y los chiíes están siguiendo una forma desviada del islam introduciendo estos libros hechos por el hombre» es de risa y el epítome de la hipocresía, considerando que la mayoría de los narradores de hadices son las mismas personas que pasaron oralmente y escribieron el mismísimo Corán. Los primeros musulmanes (Sahabah, compañeros de Mahoma, que incluyen a los cuatro califas guiados correctamente) que participaron en la Hégira a Medina, no eran coranistas. La generación de musulmanes tras la muerte de Mahoma (los Tabi’un) no eran coranistas. Y la generación de musulmanes después de ellos (Tabi ‘at-Tabi’un) no eran coranistas. Grabar y clasificar estas narraciones de forma escrita era poco más que codificar y aclarar creencias ya existentes. Sugerir que la adhesión a la Sunna de Mahoma constituye una desviación del islam puro es absurdo.

 

Estos coranistas rechazan los hadices, un aspecto fundamental del islam, simplemente debido a que destaca las verdades inmorales de Mahoma, el islam primitivo y sus numerosas leyes. Puede que nieguen esto como la razón detrás de su rechazo a los hadices, pero este hecho es probado por muchos coranistas que alternativamente aceptan los hadices como una fuente histórica, pero la descartan como una religiosa. Además rechazan cualquier cosa acerca de Mahoma que ellos dicen «contradice la descripción coránica de él». Este enfoque es intelectualmente deshonesto y lógicamente inviable. O bien los hadices son una fuente válida de información para los musulmanes o carecen de valor. No se pueden escoger los pedacitos que deseas conservar y los pedacitos que deseas eliminar cuando los buenos y los malos proceden de las mismas fuentes.

 

Corán (16:43-44)

«(16:43) Antes de ti, no habíamos enviado sino a hombres con Nuestra inspiración - preguntad a la gente del Recuerdo si vosotros no sabéis-

(16:44) que traían las evidencias y las escrituras. E hicimos que te descendiera a ti el Recuerdo para que pusieras en claro a los hombres lo que se les había hecho descender y para que pudieran reflexionar».

 

El Recuerdo (Corán) es explicado y elaborado por el Profeta. Preservar el Recuerdo también requiere preservar la Sunna que explica el Recuerdo, como dice el versículo anterior.

 

 

– Los cinco pilares del islam

 

El concepto de «cinco pilares del islam» se practica y se predica ampliamente en el mundo musulmán y es una parte crucial del modo de vida musulmán. Sin embargo, este concepto no está descrito o definido en el Corán de ninguna manera. Solo se encuentra en los hadices. Mirando los pilares individualmente, cuatro de cinco de los pilares del islam no tendrían ningún sentido sin los hadices, por lo tanto haciendo que el islam sea imposible de practicar si se rechazan los hadices.

 

 

I. Shahadah  / profesión de fe

 

Sahih al-Bukhari (8)[16]

«El Mensajero de Alá dijo: El islam se basa en (los siguientes) cinco (principios):

 

1. Dar testimonio de que nadie tiene derecho a ser adorado excepto Alá y que Mahoma es el Mensajero de Alá. [...]».

 

Estas son las palabras de Mahoma y no se encuentran dentro del Corán juntas, sino por separado (Corán 37:35 y 48:29 por ejemplo). Por lo tanto, el primer pilar del islam carece de todo significado y es imposible de implementar sin el trabajo de los historiadores musulmanes Ibn Ishaq (704-770 d.C.) y at-Tabari (838-923 d.C.). Si no hay una definición de lo que debe ser la shahadah, puede ser cualquier frase arbitraria en cualquier idioma. De hecho hay por lo menos tres shahadas diferentes usadas por varias sectas coranistas y muchos coranistas consideran que la segunda parte de la shahadah y que Mahoma es el Mensajero de Alá».) es una forma de idolatría (shirk).

 

 

II. Salah / azalá / rezo

 

Sahih al-Bukhari (8)[16]

«[…] 2. Ofrecer las oraciones (congregacionales obligatorias) obedientemente y perfectamente. […]».

 

Una vez más, esto no es factible. La «oración congregacional obligatoria» no está descrita en el Corán en absoluto. La única explicación de la oración congregacional obligatoria se encuentra en la Sunna, e incluso entonces nunca es descrita por el mismo Mahoma. Los musulmanes están realizando un ritual sin la precedencia del Corán. Como tal, el segundo pilar es un montón de escombros. Los coranistas ni siquiera están de acuerdo con el número de oraciones diarias que deben ofrecerse. Las varias oraciones que dicen se deben ofrecer son cero, dos, tres o cinco. También en la oración en sí misma, ciertos versículos árabes son recitados. El Corán no da especificaciones para estas recitaciones así que a menos que uno siga los hadices y las tradiciones, las recitaciones pueden ser cualquier cosa para un coranista.

 

 

III. Zakat / azaque /  tributo

 

Sahih al-Bukhari (8)[16]

«[…] 3. Pagar zakat (es decir, caridad obligatoria). […]».

 

¿Cómo es eso posible cuando los términos de la zakat son omitidos del Corán? El primero en escribir los términos en papel fue Ishaq. Un siglo después, Tabari hizo una referencia al hadiz de Ishaq. La única razón por la que los musulmanes pueden pagar zakat es porque Ishaq se lo explicó.

 

 

IV. Hajj  /  peregrinación

 

Sahih al-Bukhari (8)[16]

«[…] 4. Realizar hajj (Peregrinación a La Meca). […]».

 

Esto también es imposible. Las únicas explicaciones sobre la hajj se encuentran en la Sunna. Ningún aspecto de la peregrinación puede realizarse sin hacer referencia a los hadices. Los musulmanes se perderían sin ellos.

 

 

V. Sawm  /  ayuno

 

Sahih al-Bukhari (8)[16]

«[…] 5. Ayunar durante el mes de Ramadán».

 

El ayuno durante el mes de Ramadán sí es descrito en el Corán (2:183-185), aunque las narraciones de los hadices son necesarias para poder practicar las tradiciones del mes de Ramadán y otras aclaraciones.

 


El islam y la homosexualidad

 

Hace tiempo vimos un mensaje condenando la situación en Chechenia, la cual está matando homosexuales y posiblemente, poniéndolos en campos de concentración.[17][18] Y aunque el 95% de la población de Chechenia es musulmana [19], no culpan al islam, sino a la homofobia rusa. Antes de que alguno se pregunte por qué el gobierno ruso no hace nada, la respuesta es que Rusia es una federación cuyas regiones son casi independientes y con gobierno propio. Rusia ya ha tenido problemas con Chechenia en el pasado, lo que llevó a la primera y segunda guerra Chechena. Nótese que solo aproximadamente el 1,9% de la población chechena es de origen ruso.[20]


Alejándonos del tema de Chechenia, cuando mencionamos al islam como el culpable de tales atrocidades, los progresistas no tardaron en salir en defensa del islam. Su defensa era que el islam no dice en ninguna parte que haya que matar a los homosexuales, lo cual es falso. Leamos algunos versículos del Corán:

 

Corán (7:80-84)

«(7:80) Y Lut, cuando dijo a su gente: ¿Estáis cometiendo la indecencia que nadie antes en los mundos ha cometido?

(7:81) ¿Vais a los hombres con deseo, en vez de a las mujeres? Realmente sois una gente desmesurada.

(7:82) Pero la única respuesta de su gente fue decir: ¡Expulsadlos de vuestra ciudad, son gentes que se tienen por puros!

(7:83) Y lo salvamos a él y a su familia con la excepción de su mujer, que fue de los que se quedaron atrás.

(7:84) E hicimos que les cayera una lluvia [de piedras[21]]. ¡Mira cómo acabaron los que hicieron el mal!»

 

Estos versículos son testimonios tomados de la historia Bíblica de Sodoma, la cual conocidamente cayó a manos de Dios debido a su homosexualidad. Como es lógico, de ahí procede la palabra «sodomía». De hecho, el término para homosexual en árabe es luti (لوطي) en honor del profeta Lut, el cual aparece en los versículos. Eruditos musulmanes durante siglos han interpretado la «lluvia de piedras» en el pueblo como que los homosexuales deben ser lapidados [21], puesto que ninguna otra razón es dada para la destrucción de esa gente, aunque sí que se explica en Corán (11:82), como ahora veremos. Inexplicablemente, la historia se repite también en otras tres suras: 15:74, 27:58 y 29:40.

 

Corán (11:82-83)

«(11:82) [Hablando de las gentes de Lut] Cuando llegó Nuestro mandato pusimos lo de arriba abajo e hicimos llover sobre ellos piedras de arcilla una sobre otra,

(11:83) asignadas junto a tu Señor. Y no están lejos de los injustos».

 

Fijémonos en uno de los versículos anteriores.

 

Corán (7:81)

«¿Estáis cometiendo la indecencia que nadie antes en los mundos ha cometido?»

 

Este versículo establece que la homosexualidad es diferente (y peor) que el adulterio y otros pecados sexuales. De acuerdo con la gramática árabe, la homosexualidad es llamada el peor pecado, mientras que hay otras referencias que describen otras formas de sexo fuera del matrimonio como «entre los grandes pecados». Prosigamos con otros versículos.

 

Corán (26:165-166)

«(26:165) ¿Vais a todos los varones del mundo

(26:166) dejando las esposas que Alá creó para vosotros? Sois gente que excede los límites».

 

Corán (4:15-16)

«(4:15) Aquéllas de vuestras mujeres que se presenten con una indecencia, buscad cuatro testigos de entre vosotros, y si dan testimonio contra ellas, retenedlas en las casas hasta que la muerte se las lleve o Alá les dé una salida.

(4:16) Y a aquellos dos de vosotros [hombres] que la cometan [la indecencia], maltratadlos [o castigadlos], pero si se arrepienten y se corrigen, dejadlos; es cierto que Alá acepta el arrepentimiento y es compasivo».

 

Esta traducción, que es más acorde con el texto original en árabe, dice «dos de vosotros». Sin embargo, otras traducciones como la de Yusuf Ali usan la palabra «hombres» ya que el versículo parece referirse a otro conjunto que al que se refiere en el versículo anterior (expresamente denotado por «vuestras mujeres»). En otras palabras, ya que 4:15 se refiere a «vuestras mujeres», 4:16 se refiere probablemente a los hombres. Estos versículos hablan de los castigos por indecencia sexual, entre los que se incluirían los actos homosexuales, la fornicación y el adulterio.

 

Ahora, veamos algunos de los hadices.


Abu Dawud (4462)[22]

El apóstol de Alá dijo, «Quien sea que encuentres haciendo lo que las gentes de Lut hacían [sodomía], mata al que da y al que recibe».

 

Abu Dawud (4463)[23]

«Si un hombre no casado es encontrado cometiendo sodomía, será lapidado a muerte».

 

Los homosexuales son decapitados, ahorcados y lapidados en la Arabia Saudita moderna y en Irán, donde las leyes de Alá se aplican de manera más estricta. Otros cinco países musulmanes también tienen la pena de muerte en sus leyes por comportamiento homosexual. En el pasado, los homosexuales eran quemados.

 

Como dijo recientemente un clérigo, el único debate teológico no es si el homosexual debe o no ser asesinado, sino cómo debe hacerse.[24][25][26]


En 2016, un imán educado en Túnez explicó que, aunque pueda parecer duro, no hay ambigüedad en el islam:

 

Dios es muy directo acerca de esto, no nosotros, no somos subjetivos, la sharía es muy clara al respecto, el castigo por la homosexualidad, la bestialidad y cosas así es la muerte. No hacemos ninguna excepción al respecto, no es nuestra ley, es la del Corán.[27]

 

Hay varios lugares en el Corán donde se repite la historia de Sodoma, con énfasis en la destrucción de la ciudad por homosexualidad. También, según Serge Trifkovic:

 

El primer sucesor de Mahoma, Abu Bakr, hizo quemar a un homosexual en la hoguera. El cuarto califa, el yerno de Mahoma, Ali, ordenó arrojar a un sodomita desde el minarete de una mezquita. Para otros ordenó sus lapidaciones. Uno de los primeros y más autoritarios comentaristas del Corán, Ibn ‘Abbas (fallecido en 687 d.C.), mezcló ambos enfoques en una ejecución de dos pasos en la que «el sodomita debía ser lanzado desde el edificio más alto de la ciudad y luego apedreado».[28]

 

El ayatolá Abdollah Javadi-Amoli, de Irán, dijo en abril de 2012 que los homosexuales son inferiores a los perros y los cerdos, ya que estos animales no participan en tales actos (según él).[29]

 

En noviembre de ese año, un clérigo de la televisión británica declaró: «¿Qué se debe hacer a los que practican la homosexualidad? Torturarlos, castigarlos, golpearlos y torturarlos mentalmente».[30]

 

Una fetua (pronunciamiento legal en el islam, emitida por un especialista en ley religiosa sobre una cuestión específica) de 2014 del popular sitio web OnIslam.net proclamó que la homosexualidad es «anormal» y «abominable» y confirmó que los homosexuales deben ser asesinados:


El castigo para los hombres o mujeres que no están dispuestos a renunciar a la homosexualidad y por lo tanto están rechazando el camino de Alá (El más grande) es de hecho la muerte según el islam.[31]

 

Un imán invitado a hablar en una mezquita de Florida en 2016 dijo que matar a los homosexuales era un «acto de compasión».[32]

 

Desde la resurrección del califato en 2014 (el Estado Islámico de Irak y Siria) decenas de homosexuales han sido arrojados desde los tejados. Otros han sido apedreados hasta la muerte. Grupos de identidad musulmana, como el CAIR (Council on American–Islamic Relations, Consejo para las Relaciones Americano-Islámicas en español, a los que no les gustan los homosexuales [33]), no denunciaron ni uno de estos asesinatos en serie antes de la masacre islámica de 2016 en un club nocturno gay de Orlando.

 

Aunque algunos líderes políticos musulmanes en Occidente se unen con los progresistas en alianzas que a veces incluyen apoyo periférico para los derechos de los homosexuales y las uniones civiles, esto parece ser más bien una cuestión de conveniencia y no una preocupación auténtica. Nunca ha habido esfuerzo alguno que sea notable por parte de los líderes musulmanes en Occidente para aliviar la difícil situación de los homosexuales en los países islámicos, donde su influencia seguramente tendría más peso que la de sus aliados seculares.

 

 

El velo y su uso

 

Muchos progresistas piensan que llevar velo es opcional y que llevarlo puesto las «empodera». No podrían estar más lejos de la verdad, puesto que el uso del velo es obligatorio según los textos islámicos. Hay algo de desacuerdo en cuestión a si la cara debe ser tapada, pero casi todos los eruditos están de acuerdo con que el pelo debe taparse. Se supone que el velo apacigua el apetito sexual de los hombres de alrededor cuando una mujer sale de su casa. Esto puede incluso salvar la vida de la mujer, puesto que se le da toda la responsabilidad sobre encuentros sexuales ilegales que la llevarían a ser lapidada. Ahora, leamos algunos versículos del Corán.

 

Corán (33:59)

«¡Profeta! Di a tus esposas e hijas y a las mujeres de los creyentes que se cubran desde arriba con sus vestidos. Esto es lo más adecuado para que se las reconozca y no se las ofenda. Alá es perdonador y compasivo».

 

Corán (24:31)

«Y di a las creyentes que bajen la mirada y guarden sus partes privadas, y que no muestren sus atractivos a excepción de los que sean externos; y que se dejen caer el tocado sobre el escote y no muestren sus atractivos excepto a sus maridos, padres, padres de sus maridos, hijos, hijos de sus maridos, hermanos, hijos de sus hermanos, hijos de sus hermanas, sus mujeres, los esclavos que posean, los hombres subordinados carentes de instinto sexual o los niños a los que aún no se les haya desvelado la desnudez de la mujer. Y que al andar no pisen golpeando los pies para que no se reconozcan adornos que lleven escondidos. Y volveos a Alá todos, oh creyentes, para que podáis tener éxito».

 

Este versículo no solo dice que las mujeres deben taparse, excepto con familiares y esclavos, sino que también deben «bajar la mirada» para evitar cruzar miradas con los hombres. Para ser justos, el versículo anterior a este también les dice a los hombres que bajen la mirada y guarden sus partes privadas.

 

Corán (33:55)

«No hay inconveniente para ellas en cuanto a sus padres, hijos, hermanos, hijos de sus hermanos y de sus hermanas, las mujeres que sean de las suyas y los esclavos que posean. Y que teman a Alá, es cierto que Alá es Testigo de todas las cosas».

 

Sahih al-Bukhari (324)[34]

Narrado por Aiyub: Hafsa dijo, «Solíamos prohibir a nuestras mujeres jóvenes que fueran a las dos oraciones. Una mujer vino y se quedó en el palacio de Bani Khalaf y ella narró acerca de su hermana cuyo marido participó en doce batallas sagradas junto con el Profeta y su hermana estaba con su esposo en seis (de estos doce). Ella (la hermana de la mujer) dijo: “Solíamos tratar a los heridos y cuidar a los pacientes. Una vez le pregunté al Profeta: ‘¿Hay algún daño si cualquiera de nosotras se queda en casa si no tiene un velo?’ Él dijo: ‘Ella debe cubrirse con el velo de su compañera y debe participar en las buenas acciones y en la reunión religiosa de los musulmanes’.”. Cuando Um ‘Aya vino, le pregunté si lo había oído del Profeta y ella respondió: “Sí. ¡Que mi padre sea sacrificado por él (el Profeta)!” (Siempre que mencionaba al Profeta, ella solía decir: “Que mi padre sea sacrificado por él”) He oído al Profeta diciendo: “Las jóvenes vírgenes solteras y la niña madura que se quedan a menudo protegidas o las jóvenes vírgenes solteras que a menudo permanecen protegidas y las mujeres con menstruación deben salir y participar en las buenas acciones así como la reunión religiosa de los creyentes fieles pero las mujeres con menstruación deben guardar lejos del Musalla (lugar de oración)’». Hafsa le preguntó sorprendida a Um ‘Atiya: “¿Dices tú las mujeres que están menstruando?” Ella respondió: “¿No asiste una mujer con la menstruación a ‘Arafat (Hajj) y tal y tal (otras andanzas)?”».

 

En este capítulo, se relata como alguien preguntó al profeta si es correcto que una mujer joven salga de casa sin velo, a lo que el profeta responde que debe cubrirse con el velo de su acompañante.

 

Sunan Abu Dawud (4104)[35]

Narrado por Aisha: «El apóstol de Alá dijo: “Oh Asma (hija de Abu Bakr) cuando una mujer llegue a la edad de menstruación, no le conviene mostrar las partes de su cuerpo excepto esto y esto”, y él señaló a su cara y a sus manos».

 

Sunan Abu Dawud (641)[36]

El apóstol de Alá dijo, «Alá no acepta la oración de una mujer que ha llegado a la pubertad a no ser que lleve el velo».

 

Sahih Muslim (2170 a)[37]

«Aisha informó que Sauda salió (a los campos) para responder a la llamada de la naturaleza, incluso después de la época en la que el velo se había prescrito para las mujeres. Había sido una dama voluminosa, significativa en altura entre las mujeres, y no podía ocultarse a el que la había conocido. Umar ibn Khattab la vio y dijo: “Sauda, por Alá, no puedes ocultarte de nosotros. Por lo tanto, ten cuidado cuando salgas”. Ella (Aisha) dijo: “Ella regresó. El Mensajero de Alá estaba en ese momento en mi casa teniendo su cena y había un hueso en su mano. Ella (Sauda) dijo: ‘Mensajero de Alá. Salí y Umar me dijo algo así’.”. Ella (Aisha) informó: “Le vino la revelación y luego todo terminó; el hueso estaba entonces en su mano y no lo había tirado, y él dijo: ‘Se te ha concedido permiso para que salgas para tus necesidades’”».

 

Esto es considerado una prueba de que Mahoma les dijo a las mujeres musulmanas que llevaran el niqab, en lugar de un simple hiyab. Aquí, una mujer que quería aliviarse (sin primero pedir permiso a un hombre) fue identificada por Umar por su altura en vez de por su rostro, ya que no habría sido visible.

 

Sahih al-Bukhari (402)[38]

«Narrado por Umar: “Mi Señor estuvo de acuerdo conmigo en tres cosas: -1. Yo dije: ‘Oh Mensajero de Alá, deseo que hubiésemos tomado la estación de Ibrahim como nuestro lugar de oración (para algunas de nuestras oraciones)’. Así vino la Inspiración Divina: ‘Y cuando hicimos de la Casa un centro de reunión y un lugar seguro para los hombres que adoptaron la estación de Ibrahim. Habíamos pactado con Ibrahim e Ismail que mantuvieran pura Mi casa para los que cumplieran las vueltas en torno a ella, los que allí permanecieran y los que se inclinaran y postraran’. [2:125]. -2. Y en cuanto al velo de las mujeres, dije: ‘¡Oh, Mensajero de Alá! Ojalá hubieses ordenado a tus mujeres que se cubrieran de los hombres, porque los buenos y los malos les hablan’. Así que el versículo del velo de las mujeres fue revelado. -3. Una vez que las esposas del Profeta hicieron un frente unido contra el Profeta y les dije: ‘Puede ser que si él (el Profeta) se divorcia de vosotras, todo lo que su Señor (Alá) le dará en lugar de vosotras serán esposas mejores’. Así que este versículo (el mismo que yo había dicho) fue revelado”».

 

Este hadiz es interesante, revela que Umar fue la fuente del versículo de los velos y que «Alá» siguió con un versículo concurrente. Los primeros musulmanes no eran conocidos por su escepticismo.

 

La ley islámica (sharía) requiere que las mujeres se cubran. La aplicación práctica en los países musulmanes modernos varía con una combinación entre gusto individual y social. Los talibanes exigen burqas completos (que cubren todo, incluyendo una malla para los ojos), mientras que los gobiernos más seculares de Turquía y Túnez prohibieron una vez el uso del velo en los edificios públicos (las prohibiciones se han eliminado después de la ascensión islámica).

 

Cubrirse la cabeza se interpreta como un símbolo de dominación masculina por la mayoría de los críticos – y por muchas mujeres musulmanas, que luchan por el derecho a vestir a su antojo. Una mujer de 21 años llamada Katia Bengana se convirtió en la primera víctima de la renovada campaña de terror islamista en Argelia después de negarse a cubrirse el pelo. Ella defendió su elección incluso cuando el arma estaba apuntando a su cabeza.[39]

 

Algunos apologistas insisten en que el velo no es obligatorio en la religión, aunque no tienen nada dentro de los textos sagrados para contrarrestar los pasajes en los que Mahoma instruyó su uso. De hecho, el versículo 24:60 dice que el velo es opcional solo para las mujeres solteras demasiado ancianas (otros versículos especifican que es opcional para las mujeres que no menstrúan) para tener hijos.

 

Corán (24:60)

«Y las mujeres que hayan llegado a la menopausia y ya no esperan casarse, no hay inconveniente en que relajen su vestimenta sin pretender dejar al descubierto ningún atractivo. Y que se abstengan es mejor para ellas. Alá es Quien oye y Quien sabe».

 

En 2017, la universidad de Al-Azhar en Egipto decretó que el velo era obligatorio para las mujeres musulmanas… y ni siquiera abierto al debate:

No es aceptable que cualquier persona del público o personas no especializadas, independientemente de su cultura, expresen sus opiniones sobre el asunto.[40]

 

¿Puede alguien afirmar seriamente que la principal institución suní del mundo no comprende el islam?

 

Algunas mujeres usan el hiyab por elección, pero es imposible decir qué porcentaje, ya que la presión para cubrir la cabeza puede ser sutil o pronunciada. En 2011, un imán en una mezquita supuestamente moderada en Sammamish, en Washington, afirmó que las esposas musulmanas usan el hiyab porque quieren, pero luego declaró que pueden ser «castigadas» si se niegan.[41] En Pakistán, las mujeres sin velo son atacadas rutinariamente con ácido.[42] En Irán, los fundamentalistas de Basij han violado y matado a las que rompen el código de vestimenta.[43]

 

Los clérigos, como el jeque Taj Din Al-Hilali, han dicho que las víctimas de violaciones públicas sin velo invitaron a sus atacantes:


Si me encuentro con un crimen de violación – secuestro y violación de honor – yo disciplinaría al hombre y ordenaría que la mujer fuera arrestada y encarcelada de por vida. «¿Por qué harías esto, Rafihi?» Porque si no hubiera dejado la carne sin tapar, el gato no la habría tomado. Si tomas carne sin tapar y la pones en la calle, en la acera, en un jardín, en un parque o en el patio trasero, sin ocultarlo y los gatos se la comen, ¿es culpa del gato o de la carne sin ocultar? La carne sin ocultar es el problema.[44]

 

En respuesta a una manifestación contra el hiyab realizada por mujeres en 2014, un activista iraní declaró sin rodeos que «es un derecho del hombre beneficiarse de lo que ama. Cuando un hombre viola a una mujer porque (ella) está mostrando su belleza, esto no debería ser considerado violación».[45]


En consonancia con este tema, se ha sabido que los violadores musulmanes en Occidente reconocen su motivación a la elección de vestimenta de la víctima (como en Australia en 2011[46]). Es algo obvio que muchas mujeres confían en el velo para que les de protección contra la atención masculina no deseada en la sociedad islámica. Incluso las residentes no musulmanas y las visitantes occidentales al mundo islámico a menudo encuentran necesario cubrirse para evitar el hostigamiento de hombres musulmanes en la calle.


En 2014, un clérigo sugirió que los bebés sean puestos en burqas para protegerlos contra el abuso sexual. Condenar a los que abusan de niños se le ocurrió mucho más tarde.[47]

 

Los velos y burqas son cada vez más comunes en los países musulmanes con el resurgimiento del fundamentalismo islámico. En Occidente, gradualmente se están convirtiendo en una declaración chic de protesta política o un símbolo de distinción religiosa.

 

Algunos progresistas intentarán excusar al islam diciendo que, en la Biblia, también se habla de un velo que la mujer debe llevar, de Corintios 11:3 a 11:16.

 

1ª Corintios (11:3-16)[48]

«(11:3) Ahora bien, quiero que entendáis que Cristo es cabeza de todo hombre, mientras que el hombre es cabeza de la mujer y Dios es cabeza de Cristo.

(11:4) Todo hombre que ora o profetiza con la cabeza cubierta deshonra al que es su cabeza.

(11:5) En cambio, toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta deshonra al que es su cabeza; es como si estuviera rasurada.

(11:6) Si la mujer no se cubre la cabeza, que se corte también el cabello; pero si es vergonzoso para la mujer tener el pelo corto o la cabeza rasurada, que se la cubra. (11:7) El hombre no debe cubrirse la cabeza, ya que él es imagen y gloria de Dios, mientras que la mujer es gloria del hombre.

(11:8) De hecho, el hombre no procede de la mujer sino la mujer del hombre;

(11:9) ni tampoco fue creado el hombre a causa de la mujer, sino la mujer a causa del hombre.

(11:10) Por esta razón, y a causa de los ángeles, la mujer debe llevar sobre la cabeza señal de autoridad.

(11:11) Sin embargo, en el Señor, ni la mujer existe aparte del hombre ni el hombre aparte de la mujer.

(11:12) Porque así como la mujer procede del hombre, también el hombre nace de la mujer; pero todo proviene de Dios.

(11:13) Juzgad vosotros mismos: ¿Es apropiado que la mujer ore a Dios sin cubrirse la cabeza?

(11:14) ¿No os enseña el mismo orden natural de las cosas que es una vergüenza para el hombre dejarse crecer el cabello,

(11:15) mientras que es una gloria para la mujer llevar cabello largo? Es que a ella se le ha dado su cabellera como velo.

(11:16) Si alguien insiste en discutir este asunto, tenga en cuenta que nosotros no tenemos otra costumbre, ni tampoco las iglesias de Dios».

 

Esto dice que la mujer solo debe llevar el velo cuando está orando o profetizando, y que si no quiere llevar el velo cuando hace tales acciones, debe tener el cabello largo, que es difícilmente una imposición similar al velo islámico. En el islam, el velo es obligatorio se tenga cabello largo o no, y debe llevarse se esté rezando o no. Por lo tanto, es absurdo comparar los textos del islam sobre el velo con los de la Biblia e implicar que los dos son iguales.

 

 

El islam y sus versículos de falsa paz

 

Corán (2:106)

«No hay signo que suprimamos o hagamos olvidar sin traer en su lugar algo similar o mejor. ¿Acaso no sabes que Alá es Poderoso sobre todas las cosas?»

 

Aunque hay algunos versículos en el Corán (y episodios de la vida de Mahoma) que parecen promover la tolerancia y la paz, generalmente son mitigados por las circunstancias y el contexto. Un examen más minucioso resulta menos cómodo para la interpretación simplista proporcionada por los apologistas. Normalmente uno aprende más sobre lo que algunos musulmanes desean que ponga en lugar de lo que realmente pone.

 

La coexistencia como iguales era algo que Mahoma promovió solo cuando no tenía el poder de conquistar. En el contexto completo del Corán, la paz significa sumisión, y la tolerancia de otras religiones significa no matar a aquellos miembros que aceptan vivir en un estado subyugado al dominio islámico.


A continuación, vamos a citar y desmontar algunos de los versículos que algunos apologistas del islam usan para demostrar lo «tolerante» y «pacifico» que es el islam.

 

Corán (2:208)

«¡Creyentes! Entrad en la Paz [en el islam] del todo y no sigáis los pasos del Shaytán [Satanás], él es un claro enemigo para vosotros».

 

En primer lugar, esta traducción está mal. Esta traducción usa el término «paz», pero en árabe realmente dice el genitivo sustantivo masculino as-sil'mi (ِّسْلِم ال) que significa islam [49], y no paz, que es salam (سلم). En Sahih International la traducción está hecha correctamente. El versículo es en realidad una llamada a los judíos y cristianos para convertirse al islam – no una exhortación para que los musulmanes sean pacíficos. De hecho, leamos los versículos del 191 al 193, este último pide a los fieles que peleen «hasta que la adoración sea solo para Alá» a no ser que se rindan.

 

Corán (2:191-193)

«(2:191) Matadlos donde quiera que los encontréis y expulsadlos de donde os hayan expulsado. La oposición [Fitnah] (a vuestra creencia) es más grave que matar. No luchéis con ellos junto a la Mezquita Inviolable [al-Masjid al-Haram] si ellos no lo hacen, pero si os atacan, matadlos; esta es la recompensa de los incrédulos.

(2:192) Y si cesan...Alá es Perdonador y Compasivo.

(2:193) Luchad contra ellos hasta que no haya más oposición [Fitnah] y la Adoración debida sea sólo para Alá. Pero si cesan, que no haya entonces hostilidad excepto contra los injustos».

 

Normalmente se intenta excusar este versículo con la parte que dice que no deben luchar con ellos junto a la «Mezquita Inviolable» (al-Masjid al-Haram), es decir, la mezquita donde está la Ka’aba, si el enemigo no lo hace primero. Sin embargo, esa es una excepción para un lugar en concreto, y no en general donde no estén cerca de la «Mezquita Inviolable». Prosigamos desmontando más versículos.

 

Corán (2:62)

«Cierto que los que han creído, los que siguen el judaísmo, los cristianos y los sabeos, si creen en Alá y en el Último Día y actúan rectamente, tendrán su recompensa ante su Señor y no tendrán que temer ni se entristecerán».

 

Tomado por sí mismo, este versículo indica una tolerancia extraordinaria hacia los judíos y los cristianos (los sabeos eran una secta de Oriente Medio muy poco conocida que Alá curiosamente eligió mencionar en lugar de, digamos, una religión como el hinduismo con millones de seguidores pero desconocida para Mahoma el «Mensajero»). El versículo parece indicar que los judíos y los cristianos serán admitidos en el cielo y, por lo tanto, no deben ser discriminados por los musulmanes aquí en la tierra.

 

La verdad es que este versículo fue narrado en un momento en el que los musulmanes no tenían el poder de luchar contra judíos y cristianos. Mahoma necesitaba permanecer en las buenas gracias de las tribus judías de Medina. Una vez que los musulmanes obtuvieron el poder, las cosas cambiaron, al igual que la visión del Corán de otras religiones.

 

Un versículo cronológicamente posterior en el Corán, 3:85, dice lo siguiente sin rodeos:

 

Corán (3:85)

«Y quien desee otra práctica de Adoración que no sea el islam, no le será aceptada y en la Última Vida será de los perdedores».

 

No podría ser más claro que eso. Los no musulmanes irán al Infierno.


La abrogación (naskh), la «sustitución de un versículo por otro» establecida por el mismísimo Corán en 2:106, versículo que ya citamos al inicio de este capítulo, es una herramienta importante para resolver las contradicciones del Corán. Si el último versículo narrado hubiese sido el tolerante, 2:62, entonces se podría argumentar que anula los muchos otros versículos que maldicen y condenan a judíos y cristianos (3:110, 5:13, 5:17, 5:73…) y llaman a su subyugación (9:29). Desafortunadamente, son los versículos intolerantes los que superan al versículo 2:62, tanto en su abundancia como en su secuencia cronológica.

 

Por lo tanto, el apologista que cite este versículo (2:62) fuera de contexto o está diciendo lo que quiere creer que pone o lo que quiere que creas que pone, pero no lo que el Corán en conjunto realmente enseña.

 

Corán (2:256)

«No hay coacción en la práctica de Adoración [en la religión], pues ha quedado claro cuál es la buena dirección y cual el extravío. Quien niegue a los ídolos y crea en Alá, se habrá aferrado a lo más seguro que uno puede asirse, aquello en lo que no cabe ninguna fisura. Y Alá es Oyente y Conocedor».

 

La parte señalada quiere decir que la auténtica fe no puede ser forzada. Sin embargo, esto no quiere decir que otros no puedan ser forzados a una manifestación externa de fe, como los pilares del islam:

Sahih al-Bukhari (392)[50]

 

El Mensajero de Alá (Mahoma) dijo: «Me han ordenado luchar contra las gentes hasta que digan: “Nadie tiene el derecho de ser adorado excepto Alá”. Y si así lo dicen, si rezan como nosotros rezamos, si rezan a nuestra Qibla [dirección de oración] y si matan como nosotros matamos, entonces su sangre y propiedad serán sagradas para nosotros y no interferiremos con ellos excepto legalmente y su obligación será con Alá».

 

Incluso dentro de la misma sura (capítulo) del Corán en el que aparece el versículo 256, los musulmanes tienen instrucciones de «luchar con ellos (los no musulmanes) hasta que no haya más oposición y la religión sea solo para Alá» (versículo 2:193, el cual hemos citado anteriormente). Los apologistas afirman que esto se aplica a la gente de La Meca. Sin embargo, también se debería de tener en cuenta que los habitantes de La Meca fueron convertidos a la fuerza más tarde.

 

La segunda sura es de la época de Medina, allá por sus inicios. Fue narrada en un momento en el que los musulmanes acababan de llegar a Medina después de haber sido expulsados de La Meca. Tenían que permanecer en buena voluntad con las tribus más fuertes de los alrededores, muchas de ellas eran judías. Fue en ese momento, por ejemplo, que Mahoma decidió comandar a sus seguidores cambiar la dirección de su oración de La Meca a Jerusalén. Pero los musulmanes rezan hoy en día hacia La Meca. La razón de esto es que Mahoma emitió después una orden que abrogó (o anuló) la primera. De hecho, la abrogación es un principio muy importante a tener en cuenta a la hora de interpretar el Corán – y el versículo 2:256, en particular – porque versículos posteriores (en términos cronológicos) aparentemente anulan los anteriores que se contradicen (Corán 2:106 y 16:101).

 

El mensaje de Mahoma estaba mucho más cerca de la paz y la tolerancia durante sus primeros años, cuando no tenía un ejército y estaba tratando de patentar su nueva religión basada en el cristianismo. Esto cambió drásticamente después de haber alcanzado el poder de conquistar, que finalmente utilizó con impunidad para traer a otras tribus al redil musulmán. Contrasta el versículo 2:256 con la novena y quinta sura, que fueron las últimas «revelaciones», y es así fácil ver por qué el islam ha sido de todo excepto una religión de paz desde los tiempos de Mahoma hasta nuestros días.


Aunque la mayoría de los musulmanes de hoy en día rechazan la práctica de obligar a otros a cambiar su religión, la conversión forzada ha sido una parte de la historia del islam desde que Mahoma tomó por primera vez una espada. Está grabado en muchos lugares diciendo lo siguiente:

 

Sahih al-Bukhari (25)[51]

El Mensajero de Alá dijo: «Me ha sido ordenado (por Alá) luchar contra las gentes hasta que testifiquen que nadie tiene el derecho de ser adorado excepto Alá y que Mahoma es el Mensajero de Alá, y ofrezcan oración y den caridad, porque si hacen eso, entonces salvan sus vidas y su propiedad de mí, pero no de las leyes islámicas y entonces su ajuste de cuentas será con Alá».

 

Mahoma pone en práctica sus palabras. Cuando entró en La Meca con un ejército, una de sus primeras tareas fue la de destruir los ídolos de la Ka’aba, que habían sido adorados devotamente por los árabes durante siglos. Al eliminar estos objetos de culto, destruyó la religión de la gente y la suplantó con la suya. Los que no quisieron convertirse murieron o fueron desalojados. Más tarde, ordenó que judíos y cristianos fuesen expulsados de Arabia. ¿Obligar a otros a elegir entre su hogar y su fe suena como «No hay coacción en la práctica de Adoración (en la religión)»?

 

Según los historiadores musulmanes, Mahoma finalmente ordenó a la gente asistir a las oraciones en la mezquita hasta el punto de desear quemar vivos a los que no lo cumplían. También ordenó que los niños que llegaban a cierta edad fueran golpeados si se negaban a orar.

 

Curiosamente, incluso los mismos musulmanes contemporáneos que citan Corán (2:256) generalmente creen en las enseñanzas del islam que suenan muy parecidas a la coacción religiosa. Estas serían las leyes que castigan la apostasía con la muerte (o la cárcel, para las mujeres), y la discriminación institucionalizada contra las minorías religiosas bajo el dominio islámico que a veces se conoce como «dhimmiitud».

 

La ley islámica prohíbe explícitamente a los no musulmanes compartir su fe, e incluso incluye la extorsión de su dinero en la forma de un impuesto llamado yizia. Los que se niegan a pagar esta cantidad arbitraria se enfrentan a la muerte. Si esto no es coacción, entonces, ¿qué es?

 

Corán (4:93)

«Y aquel que mate a un creyente intencionadamente, tendrá como recompensa Yahannam [el Infierno] donde será inmortal. Sobre él caerá la ira de Alá, que lo maldecirá y le preparará un castigo inmenso».

 

Este versículo se aplica explícitamente a la muerte de un creyente (alguien que es musulmán). La omisión de la vida no musulmana es muy visible. Una religión que prohíbe a sus miembros matarse deliberadamente entre sí es difícilmente innovador o establece una alta barrera moral. Otras religiones y sistemas morales generalmente aplican el valor de la vida humana universalmente.

 

Corán (5:8)

«¡Vosotros que creéis! Sed firmes en favor de Alá, dando testimonio con equidad. Y que el odio que podáis sentir por unos [el odio que otros sienten hacia vosotros], no os lleve al extremo de no ser justos. ¡Sed justos! Eso se acerca más a la temerosidad. Y temed a Alá, es cierto que Él conoce perfectamente lo que hacéis».

 

Aunque este versículo parece decir que uno no debe ser influenciado por su odio hacia los demás, en realidad está hablando del odio que otros tienen hacia ellos. La palabra árabe que se emplea aquí, qawm (قوم), se e

r

fiere a algo que pertenece a otra gente. La misma palabra se usa en el versículo 5:77 de la misma sura en referencia a los «deseos» de otros. Al igual que no se refiere al deseo hacia otros, el versículo 8 no se refiere al odio hacia otros. Cabe decir que, una vez más, la traducción de Sahih International, en inglés, es correcta.


Como los versículos anteriores a este dejan claro, la «justicia» de la que se habla en el versículo 8 significa realizar un deber religioso (oración, ablución…).

 

De hecho, gran parte del resto de la quinta sura habla muy mal de los judíos y cristianos específicamente. En ninguna parte dice algo de tratarlos con justicia, pero sí les dice a los musulmanes que los eviten (5:51) o se arriesguen a ser etiquetados de apóstatas.

 

Así, correctamente traducido, el versículo 8 dice resumidamente: «No dejes que el odio de otras personas te desvíe de realizar rituales religiosos para Alá».

 

Corán (5:32)

«Quien matara a alguien sería como haber matado a la humanidad entera. Y quien lo salvara, sería como haber salvado a la humanidad entera».

 

Este versículo fue citado por el Consejo Fiqh de Norteamérica, es lo que los apologistas quieren que los no musulmanes crean que está en el Corán, en contraposición a las docenas de otros pasajes abiertos que comandan la guerra, las decapitaciones y la tortura. Pero incluso esta cita del versículo 5:32 no es exactamente como aparece, y es que hay un problema con esta cita; este versículo no existe como tal en el Corán, aquí está el versículo auténtico como aparece en el Corán:

 

Corán (5:32)

«Por esto les decretamos a los hijos de Israel que quien matara a alguien, sin ser a cambio de otro o por haber corrompido en la tierra, sería como haber matado a la humanidad entera. Y quien lo salvara, sería como haber salvado a la humanidad entera. Y así fue como les llegaron Nuestros mensajeros con las pruebas claras y sin embargo, después, y a pesar de esto, muchos de ellos se excedieron en la tierra».

 

En primer lugar, observa el tecnicismo. Se permite matar en casos de asesinato o «por corromper en la tierra». El asesinato es bastante directo y claro, pero, ¿corromper en la tierra? Si algo pidiera una explicación cuidadosa y precisa, sería una frase autorizando la tortura. Pero se deja a generaciones de musulmanes aplicar su propia interpretación de lo que significa «corromper» – con estándares variables. Violar la sharía o compartir una fe religiosa diferente parecen ser cosas que «corrompen». Los versículos de 7:101 a 7:103 del Corán indican que simplemente rechazar a Mahoma y el Corán cuenta como «corromper».

 

Corán (7:101-103)

«(7:101) Esas son las ciudades parte de cuyas noticias te contamos. Les llegaron sus mensajeros con las evidencias, pero no iban a creer en lo que antes habían tachado de mentira. Así es como Alá sella los corazones de los incrédulos.

(7:102) En la mayor parte de ellos no encontramos compromiso alguno, sólo que se habían pervertido.

(7:103) Luego, una vez pasados éstos, enviamos a Musa con Nuestros signos a Firaún y los suyos que los negaron injustamente. Y mira cómo acabaron los corruptores».

 

En segundo lugar, ten en cuenta el contexto más amplio de este versículo. Resulta que este no es un mandamiento divino para los musulmanes después de todo. Es un relato de una ley que fue dada al pueblo judío (extraído del Talmud, de hecho). No es una advertencia contra el asesinato. Es una acusación imaginaria contra los judíos por violar la ley que se les dio. «Quien» significa más bien cualquiera de los judíos.

 

Cualquier aplicación a los musulmanes tendría que aplicarse solo a los musulmanes, como el asesinato entre musulmanes dentro de la hermandad de los creyentes. De hecho, el contexto del versículo es el asesinato de Abel por Caín. Históricamente, este versículo nunca ha sido interpretado por los eruditos islámicos como que Alá asigna el mismo valor a las vidas de los no musulmanes. El Corán dice que la restitución por asesinato está vinculada por la ley de igualdad (2:178) y que los no creyentes no son iguales a los musulmanes (39:9). Mahoma afirmó que aunque un musulmán puede ser castigado con la muerte por matar a un compañero musulmán, nunca deben ser asesinados por matar a un no creyente. Leamos esos hadices.

 

Sahih al-Bukhari (6878)[52]

El Mensajero de Alá dijo: «La sangre de un musulmán que confiesa que nadie tiene el derecho de ser adorado excepto Alá y que yo soy su Apóstol, no puede ser derramada excepto en tres casos: En Qisas [igual respuesta] por asesinato, una persona casada que comete relaciones sexuales ilegales y el que abandona el islam [apóstata] y deja a los musulmanes».

 

Sahih al-Bukhari (6914)[53]

El apóstol de Alá dijo, «Quien haya matado a un Mu'ahid (una persona a la que se le otorga la promesa de protección de los musulmanes, como aquel que paga la yizia) no olerá la fragancia del Paraíso, aunque su fragancia se puede oler a una distancia de cuarenta años (de viaje)».

 

En lugar de fomentar la tolerancia, la quinta sura en su totalidad es en realidad una incitación al odio con un toque de violencia. Más adelante en el capítulo, los judíos y los cristianos son explícitamente maldecidos como «perversos» con «corazones enfermos» y como odiosos «blasfemos» respectivamente. Mahoma recuerda tímidamente a su gente que Alá ama a aquellos que «luchan» en su servicio – y es bastante obvio quién es el enemigo.

 

Los apologistas musulmanes también dejan de lado el hecho de que el versículo 5:32 es inmediatamente seguido por un versículo espantoso que en realidad ordena matar en el caso de la «corrupción» mencionada anteriormente – y esto no es sacado del Talmud. Incluso sugiere la crucifixión y «el corte de manos y pies de lados opuestos». Este mandato es obedientemente seguido por el Estado Islámico.[54]

 

Aunque el versículo 5:32 relata la ley dada a los judíos, el versículo que sigue es claramente destinado a los musulmanes. El versículo 5:33 proporciona la base para las leyes de blasfemia, en las cuales las personas son ejecutadas por insultar o cuestionar el islam. Irónicamente, la misma parte del Corán que los apologistas usan para retratar al islam como una religión no violenta se ha utilizado durante mucho tiempo como justificación para convertir la ofensa verbal en un delito capital.

 

Corán (5:33)

«El pago para los que hagan la guerra a Alá y a Su Mensajero y se dediquen a corromper en la tierra, será la muerte o la crucifixión o que se les corte la mano y el pie contrario o que se les expulse del país. Esto es para ellos una humillación en esta vida, pero en la Última tendrán un inmenso castigo».

 

Por lo tanto, el mejor ejemplo de instrucción moral del Corán es un pasaje que realmente ordena la tortura y ejecución de aquellos considerados una amenaza a la hegemonía islámica.

 

Con este versículo como el mejor que el islam ofrece para demostrar su tolerancia y su deseo de paz, no es difícil adivinar por qué esta religión contribuye más de mil ataques terroristas mortales al mundo cada año.

 

Corán (5:69)

«Es cierto que aquéllos que han creído y los judíos, sabeos y cristianos que crean [que creían] en Alá y en el Último Día y obren [obraban] con rectitud, no tendrán que temer ni se entristecerán».

 

Este versículo se cita a veces en el contexto de una discusión donde se dice que las personas de otras religiones serán aceptadas por Alá siempre y cuando «obren con rectitud». Pero esta traducción contiene errores. Este versículo está hablando en pasado, dice «que crean» cuando de hecho debería ser «que creían» puesto que en árabe dice aman (آمن) que es pasado. Con el verbo «obrar» pasa lo mismo, en árabe dice waeamil (وعمل) que es pasado, por lo que debería ser «obraban». En otras traducciones, como la de Sahih International, la traducción es correcta.

 

Puesto que está en pasado, significa que la referencia es a los judíos y cristianos que existían antes de Mahoma. Esto es importante, porque el contexto completo del pasaje muestra que las reglas han cambiado. El versículo 5:68, que precede directamente a este versículo, dice:

 

Corán (5:68)

«Di: ¡Gente del Libro [judíos y cristianos]! No tendréis nada [en cuanto a orientación religiosa] hasta que no sigáis y pongáis en práctica la Torá y el Inyil y lo que, procedente de vuestro Señor [se refiere al Corán], os ha descendido [ahora]. Hay muchos de ellos a quienes lo que tu Señor ha hecho descender, les hace tener más rebeldía e incredulidad. Pero no te entristezcas por la gente injusta».

 

Los judíos y los cristianos deben ahora aceptar el Corán y a Mahoma para ser salvados. En otras palabras, deben convertirse al islam y ser musulmanes. Esto es consistente con otros versículos del Corán que desprecian a judíos y cristianos, incluyendo el versículo 72 en la misma sura, que dice:

 

Corán (5:72)

«Realmente han caído en incredulidad quienes dicen: Alá es el Ungido [mesías], hijo de Maryam. Cuando fue el Ungido [mesías] quien dijo a los hijos de Israel: ¡Adorad a Alá! Mi Señor y el vuestro. Quien asocie algo con Alá, Alá le vedará el Jardín y su refugio será el Fuego [Infierno]. No hay quien auxilie a los injustos».

 

Los creyentes cristianos y judíos son explícitamente condenados al Infierno en el Corán.

 

Corán (8:61)

«Pero si se inclinan por la paz, inclínate tú también y confíate a Alá. Él es Quien oye y Quien sabe».

 

Tomado por sí solo, este versículo parece decir que los musulmanes deben ser pacíficos hacia aquellos que son pacíficos hacia ellos. Esto parecería evidente por sí mismo, pero parece que la barra moral se establece bastante baja en el Corán.

 

Si esto significa que los musulmanes deben vivir pacíficamente y no expandir su religión a través de la fuerza militar, como algunos sugieren, entonces la lección se perdió completamente en los compañeros de Mahoma, que hicieron exactamente lo contrario. Lo más probable es que mantuvieran el versículo en contexto. El versículo anterior a este, 8:60, dice:

 

Corán (8:60)

«Preparad contra ellos todas las fuerzas y guarniciones de caballos que podáis; así atemorizaréis a los enemigos de Alá, que son también los vuestros, aparte de otros que no conocéis pero que Alá sí conoce. Lo que gastéis en el camino de Alá se os pagará con creces y no sufriréis ningún menoscabo».

 

¿Contra quiénes se preparan los musulmanes? El versículo 55 dice que son los incrédulos, que son inferiores a los animales al ser «las peores criaturas ante Alá»:

 

Corán (8:55)

«Verdaderamente las peores criaturas ante Alá son los que niegan y no creen».

 

Los versículos entre estos dicen a los musulmanes que no pueden confiar en los incrédulos y que deben castigarles «severamente» en la guerra. Si se sospecha traición en cualquier momento después de que los no musulmanes sean subyugados, los musulmanes deben romper el pacto y atacar a los «enemigos de Alá» y (algo escalofriante) «otros que no conocéis».

 

La relación entre musulmanes y otros no es, por lo tanto, de igualdad y tolerancia. En su conjunto, el pasaje declara que los no musulmanes son, por naturaleza, un grupo inferior a los animales. No se puede confiar en ellos y deben ser vistos con sospecha. Los musulmanes pueden romper cualquier pacto meramente sobre la base de esta sospecha y castigar a los incrédulos «severamente», porque eso es lo que Alá quiere… Pero aparte de eso, ¡habla de paz!

 

Corán (17:33)

«Y no matéis a nadie que Alá haya hecho inviolable a menos que sea por derecho. Si alguien (de esos inviolables) muere habiendo sido matado injustamente, damos autoridad a su wali; pero que no cometa ningún exceso en matar pues realmente (su derecho) ha sido amparado».

 

Este es uno de esos versículos que suenan mejor oídos desde lejos. Lo que literalmente dice es que no debes matar a la gente que no se supone que debes matar – a menos que sea por una razón justa, es decir, por derecho (en qué caso es el truco). De hecho, se podría razonablemente argumentar que, puesto que implica que ya hay una lista de objetivos prohibidos, el versículo existe principalmente para proporcionar una excepción a la regla. Entonces, ¿a quién está «prohibido» matar y qué constituye una causa «justa»?

 

El único grupo que el Corán prohíbe explícitamente matar intencionalmente son creyentes musulmanes (y, más débilmente, los dhimmis que pagan la yizia). La mayor causa de todas, según uno de los últimos capítulos del Corán, es que la religión de Alá sea superior sobre todas las demás (véase Corán 9:33), lo que coincide perfectamente con lo que los terroristas islámicos dicen que es su objetivo supremo. El versículo 17:33 provee así una justificación divina para el terror islámico en el cual incluso las víctimas inocentes son daños colaterales. ¿Esto suena como paz y tolerancia?

 

Corán (24:22)

«Y que no juren, los que de vosotros tengan de sobra y estén holgados, dejar de dar a los parientes, a los pobres y a los emigrados en el camino de Alá; sino que perdonen y lo pasen por alto. ¿No os gusta que Alá os perdone a vosotros? Alá es Perdonador y Compasivo».

 

Parte de este versículo nos dice que hay que perdonar como queremos ser perdonados por Alá. Ciertamente, no hay nada malo en esto, pero, como de costumbre, hay algo más en la historia.

 

El contexto textual más amplio es que un grupo de musulmanes («los que tengan de sobra y estén holgados») están siendo aconsejados perdonar a otro grupo menos afortunado de musulmanes. Por lo tanto, a menos que uno coja el fragmento sin más, no es realmente una «regla de oro» universal.

 

El contexto histórico del versículo es un episodio conocido como Ifk, en el cual la esposa favorita de Mahoma, Aisha, fue acusada de infidelidad. Mahoma sentía que la acusación era falsa y (no es de extrañar) también Alá – quien profusamente juró la condenación eterna y una vida de maldiciones para los acusadores.

 

De hecho, el tema principal de esta sura no es el perdón, sino la condena de los que acusaron falsamente a su casta esposa de impropiedad sexual. Entonces, ¿qué hay del versículo 22? Era una instrucción relativamente escondida para que un grupo de musulmanes relativamente ricos no retiraran el apoyo financiero para todo el grupo de emigrantes musulmanes entre los que se encontraban los acusadores.

 

Corán (39:10)

«Di: ¡Siervos míos, que creáis y temáis a vuestro Señor! Los que hayan hecho el bien en esta vida, tendrán una hermosa recompensa; la tierra de Alá es ancha y cierto que a los perseverantes se les pagará su recompensa sin límite».

 

La parte de este versículo señalada a veces se saca de contexto y se dice que significa que todo aquel que hace el bien será recompensado sin importar su creencia religiosa. Esta selección especifica es refutada por el texto circundante, así como por otras partes del Corán.

 

El «bien» que se supone que se debe hacer no se define en este versículo. Un lector ingenuo probablemente proyectaría sus propios valores morales y asumiría que esto significa actos de altruismo. Un lector astuto vería el texto circundante y descubriría que en realidad se refiere a la creencia y al culto islámico, como dice el noveno versículo:

 

Corán (39:9)

«¿Acaso quien se entrega a la adoración en las horas de la noche, postrado y en pie, ocupándose de la Última Vida y esperando la misericordia de su Señor...? Di: ¿Son iguales los que no actúan y los que sí actúan? Sólo recapacitarán los que saben reconocer lo esencial».

 

En lugar de cantar las alabanzas de la hermandad universal, los versículos circundantes distinguen a los musulmanes y condenan a los que están fuera del círculo de la fe. El séptimo versículo dice:

 

Corán (39:7)

«Si se niegan a creer... Alá es Rico y no os necesita y no acepta de Sus siervos la incredulidad. Pero si agradecéis, os lo aceptará complacido. Nadie cargará con la carga de otro; habréis de regresar a vuestro Señor, que os hará saber lo que hayáis hecho; realmente Él conoce lo que encierran los pechos».

 

El versículo siguiente, 39:8, dice que los incrédulos «habitarán en el fuego». Para buena medida, el noveno versículo dice que aquellos que «actúan» no son iguales a aquellos que «no actúan».

 

Esto está en línea con el tema del Corán. El versículo 39:10 era un versículo temprano «revelado» en La Meca. Las suras cronológicamente posteriores, como el mencionado versículo 3:85, son muy claras acerca de las personas de otras religiones a las que se les niega la entrada al cielo. El versículo 14:18 dice que las buenas obras de los que rechazan a Alá son «como cenizas» (veamos también los versículos 18:103-106).

 

Corán (14:18)

«Las obras de los que niegan a su Señor son como cenizas que se lleva el viento en un día huracanado, no tienen poder sobre nada de lo que adquirieron. Ese es el extravío profundo».

 

Corán (18:103-106)

«(18:103) Di: ¿Queréis saber quiénes serán los más perdedores por sus obras? (18:104) Aquellos cuyo celo por la vida del mundo los extravió mientras pensaban que hacían el bien con lo que hacían.

(18:105) Esos serán los que negaron los signos de su Señor y el encuentro con Él, sus obras se hicieron inútiles y el Día del Levantamiento no tendrán ningún peso. (18:106) Esta será su recompensa: Yahannam, a causa de lo que negaron y por haber tomado Mis signos y Mis mensajeros a burla».

 

Ahora, sigamos con más versículos de «paz» y «tolerancia».

 

Corán (60:8)

«Alá no os prohíbe que tratéis bien y con justicia a los que no os hayan combatido a causa de vuestra creencia ni os hayan hecho abandonar vuestros hogares. Es cierto que Alá ama a los equitativos».

 

Si este versículo significa que a los musulmanes se les dice que muestren justicia y bondad a los no creyentes (como insinúan los apologistas), ¿por qué no dice simplemente eso – en lugar del más equívoco «Alá no os prohíbe»? Es porque este no es el contexto (como lo demuestra el resto de la sura). El versículo en realidad se refiere a un episodio específico en la vida de Mahoma en el que «Alá» estaba dando permiso para romper los términos de un tratado firmado con los mecanos.


Bajo el Tratado de Hudaibiya, los musulmanes debían devolver a La Meca a cualquier persona que saliera de esa ciudad para unirse a ellos. Cuando dos mujeres «creyentes» aparecieron, «Alá» repentinamente tuvo un cambio de opinión y permitió que Mahoma las aceptara en su tribu (versículo 60:10). Es un episodio embarazoso para los apologistas del islam porque significa que los musulmanes fueron los primeros en romper los términos del tratado.

 

Puesto que se dice que las mujeres «creen», el versículo ni siquiera se refiere a los no musulmanes. De hecho, en vez de decir a los musulmanes que acepten a los no creyentes, la misma sura advierte a los musulmanes contra esto. El versículo 60:1 dice:

 

Corán (60:1)

«¡Vosotros que creéis! No toméis por amigos aliados a los que son enemigos Míos y vuestros -les dais muestras de afecto cuando ellos se han negado a creer en la verdad que os ha llegado y han expulsado al Mensajero y os han expulsado a vosotros porque creíais en Alá vuestro Señor- si habéis salido a luchar en Mi camino buscando Mi beneplácito. Les confiáis secretos por amistad; pero Yo sé lo que escondéis y lo que mostráis. El que de vosotros lo haga, se habrá extraviado del camino llano».

 

Corán (109:6)

«Para vosotros vuestra adoración y para mí la mía».

 

Si este versículo hubiese sido narrado en un momento en el que Mahoma tenía el poder de imponer su religión, entonces podría haber sido más significativo. De hecho, fue un versículo muy temprano, narrado cuando estaba en La Meca y no tenía poder. Las cosas eran diferentes una década más tarde, cuando volvió para destruir los ídolos adorados por la gente – ¡los mismos ídolos a los que se refiere en este versículo!

 

Los eruditos suelen señalar que el significado real del versículo pertenece a la distinción más que a la tolerancia. Uno de los dioses adorados por los mecanos politeístas era llamado «Allah». Mahoma quería que se supiera que su «Allah» no era el mismo que el adorado por los musulmanes.

 

Además de versículos del Corán, hay hadices que los apologistas citan para demostrar lo «pacífico y tolerante» que es el islam.

 

Jami at-Tirmidhi (2510)[55]

«La enfermedad de las naciones se halla ante vosotros, se arrastra hacia vosotros: Envidia y odio, es la Haliqah. No hablo de lo que corta el pelo, sino de lo que corta la religión. ¡Por Aquel en cuya Mano está mi alma! No entraréis en el Paraíso hasta que creáis, y no creeréis hasta que os améis los unos a los otros. ¿Queréis que os diga lo que os fortalecerá? Propagad la paz el uno al otro».

 

Esto es rotundamente considerado un hadiz da’if (es decir, débil, en otras palabras, no es un dicho auténtico de Mahoma, sino falsificado después de su muerte).[55] Aún así, este hadiz habla del amor entre los creyentes y no a los no musulmanes.

 

Jami at-Tirmidhi (1854)[56]

«Oh Humanidad, propagad la paz y alimentad a la gente ...»

 

Así es como aparece la cita en los anuncios colocados en algunos autobuses de Manchester por un grupo musulmán de relaciones públicas, Engagement 2030.[56] Tiene la intención de crear la impresión de que el islam es sobre las buenas obras y la caridad, como alimentar a los pobres. Desafortunadamente, el versículo no se encuentra en las colecciones sahih (auténticas) de Bukhari y Muslim, sino en fuentes menores. Por lo tanto, no se considera sahih (auténtico) sino da’if (débil) y carece de validez.[57]

 

La palabra «humanidad» se agrega a la narración para que parezca una orden universal, aunque no aparezca en el hadiz original. En este hadiz falso, si se sigue leyendo, unas versiones hablan de la decapitación de los incrédulos y otras versiones urgen al maltrato de los esclavos, ninguno de los cuales parece muy caritativo. Vamos a leerlo entero:

 

Jami at-Tirmidhi (1854)[57]

El Profeta dijo: «Propagad la paz, alimentad a otros, golpead las cabezas (de los incrédulos enemigos); heredareis el Paraíso».

 

Sahih Muslim (41)[58]

«Un musulmán es aquel de cuya mano y lengua otros están seguros».

 

En la colección de hadices de Sahih Muslim, este versículo realmente dice: «Un musulmán es aquel de cuya mano y lengua los musulmanes están seguros».[58] Los propagandistas sustituyen la palabra «musulmanes» por «otros» o «personas» para engañar a los lectores y hacerles pensar que el versículo se refiere al buen trato hacia todos, cuando realmente limita el trato a sus compañeros musulmanes.

 

Ahora, pasemos a ver una historia de la sirat (biografía del Profeta) citada por los apologistas del islam.

 

«Una mujer judía en La Meca echaba basura en la puerta del Profeta como desafío a su mensaje, y un día ella cayó enferma y no pudo tirar la basura, así que el Profeta la visitó. Entonces se dice que ella estaba tan sorprendida por su carácter que ella se dio cuenta de su profecía y aceptó el islam».

 

Esta historia es citada a menudo por los musulmanes para demostrar el carácter cortés y tolerante de su profeta Mahoma. Sin embargo, no hay ninguna fuente citada, porque es una falsificación total que no existe en texto histórico alguno.


En lugar de demostrar el carácter de Mahoma, la propagación de la historia dice mucho de lo que los musulmanes desean que ponga en lugar de las historias verdaderas sobre el destino de aquellos que insultaron a Mahoma:

 

Sunan Abu Dawud (4361)[59]

«Un hombre ciego tenía una concubina que compró (una esclava con la cual tenía sexo y con la que tuvo hijos) que se extralimitaba con el profeta y lo desacreditaba. Él se lo prohibió pero ella no cesó. Él la castigó pero ella no desistió. Una noche comenzó a calumniar contra el profeta y a extralimitarse. Así que el hombre tomó una daga [o puñal] y se la clavó en el vientre hasta que la mató. Un niño que pasaba entre sus piernas fue salpicado por la sangre. Cuando llegó la mañana el profeta fue informado de ello. Reunió al pueblo y dijo: “Yo llamo por Alá al hombre que lo ha hecho y le llamo por Él mi derecho a que él se levante”. Ascendió de entre los cuellos de la gente y temblando se puso de pie. Se sentó ante el Profeta y dijo: “¡Mensajero de Alá! Yo soy su amo; ella se extralimitaba contigo y te desacreditaba. Se lo prohibí, pero no se detuvo, y la castigué, pero no cesó. Tengo dos hijos preciosos como perlas de ella, y ella fue mi concubina. Anoche comenzó a extralimitarse contigo y a desacreditarte.


Así que tomé una daga [o puñal] y se la clavé en el vientre hasta que la maté”. Entonces el Profeta dijo: Oh sed testigos de que ninguna represalia será tomada por su sangre [la de ella]”».

 

Por último, existe un mito que dice que hay dos tipos de yihad en el islam:

1. La «yihad menor» (al-Jihad al-Asghar) – una lucha militar, la guerra santa.

2. La «yihad mayor» (al-Jihad al-Akbar) – una lucha interior espiritual para mejorarse asimismo contra los deseos de uno mismo.

 

Afirman que esta «yihad interior» se refiere esencialmente a todas las dificultades que pueda sufrir un musulmán al adherirse a la religión. Por ejemplo, un trabajo teológico del islam puede ser una lucha intelectual que algunos supuestamente pueden llamar «yihad».

 

Durante la vida de Mahoma, y hasta el presente, la palabra «yihad» fue, y es, casi siempre usada en un sentido militar. Esta idea de una yihad mayor y menor fue un desarrollo posterior que se originó a partir de un libro del siglo XI, La historia de Bagdad, por el erudito islámico al-Khatib al- Baghdadiis:


Layth nos dijo, bajo la autoridad de ‘Ata’, bajo la autoridad de Abu Rabah, bajo la autoridad de Jabir, quien dijo: «El Profeta regresó de una de sus batallas, y entonces nos dijo, “habéis llegado con una llegada excelente, habéis llegado de la yihad menor a la yihad mayor: la lucha de un servidor (de Alá) en contra de sus deseos”».

 

De hecho, las cuatro escuelas de jurisprudencia suní (fiqh), así como la tradición chií, no hacen referencia alguna a la yihad «mayor», solo a la «menor». Entonces, incluso antes de examinar la evidencia en contra de la validez de este hadiz, se sabe que el concepto de la «yihad mayor» es poco ortodoxo y herético para la mayoría de los musulmanes del mundo.


En primer lugar, uno de los factores más importantes en la clasificación de un hadiz genuino es que debe ajustarse a lo que está escrito en el Corán. Sin embargo, este hadiz contradice directamente las enseñanzas del Corán.

 

Corán (4:95)

«No son iguales los creyentes, que sin estar impedidos, permanecen pasivos y los que luchan en el camino de Alá con sus bienes y personas. Alá ha dado un grado de preferencia a los que luchan con sus bienes y personas sobre los pasivos. A ambos les ha prometido lo más hermoso, pero ha favorecido a los que luchan sobre los que se quedan pasivos con una enorme recompensa».

 

En las seis principales colecciones de hadices (Sahih Bukhari, Sahih Muslim, Abu Dawud, as- Sughra, Tirmidhi e Ibn Majah), yihad casi siempre se refiere a la lucha física, la «yihad menor», y no a la «yihad mayor» en referencia a una lucha espiritual interior. Como ejemplo, hay casi 200 referencias a la yihad en la colección de hadices más fiable, Sahih Bukhari, y cada una asume que yihad significa guerra en un sentido militar.

 

Este hadiz fabricado no aparece en ninguna de las famosas colecciones de hadices y es inconsistente con las enseñanzas encontradas en los hadices sahih. Algunos de estos hadices afirman que la yihad es solo superada por la creencia en Mahoma y Alá, y que permanecer de pie durante una hora en las filas de la batalla es mejor que estar en oración continua durante sesenta años.


Además, el mismo Mahoma refuta la afirmación de que la yihad «mayor» es la lucha espiritual interna, cuando afirma que la mejor yihad es la de un hombre cuya «sangre es derramada y su caballo está herido».

 

Sunan Ibn Majah (24:2900)[60]

Se narró que ‘Amr ibn ‘Abasah dijo: «Fui al Profeta y le dije: “Oh Mensajero de Alá, ¿cuál es la mejor yihad?” Dijo: “(La de un hombre) cuya sangre se derrama y su caballo está herido”».

 

La importancia que se le da a la yihad física en el islam se hace evidente en los hadices sahih, que registran a Mahoma refiriéndose a los musulmanes que se niegan a pelear o no consideran ir a la yihad como «hipócritas».

 

Sahih Muslim (1910)[61]

Se ha narrado bajo la autoridad de Abu Huraira que el Mensajero de Alá dijo: «Uno que murió pero no peleó en el camino de Alá ni expresó ningún deseo (o determinación) por la yihad murió la muerte de un hipócrita». ‘Abdullah ibn Mubarak dijo: «Creemos que el hadiz pertenece al tiempo del Mensajero de Alá».

 

La isnad del hadiz que habla de la «yihad menor y mayor» (la cadena de narradores y la reputación de cada narrador individual dentro de la cadena) ha sido categorizada por los eruditos como débil (da’if) y generalmente, en la ley islámica, solo los hadices auténticos (sahih) y buenos (hasan) se usan para legislar. Los hadices débiles no tienen ningún valor para el propósito de la sharía.[62] Los eruditos islámicos contemporáneos incluso lo han clasificado como inventado (maudu), lo que significa que esta narración, para algunos, ni siquiera se considera un hadiz en absoluto.[63]

 

Leamos las respuestas de algunos eruditos islámicos ante este hadiz:

 

Dr. Abdullah Azzam:

Es de hecho un hadiz falso e inventado que no tiene ninguna base. Es solo un dicho de Ibrahim Ibn Abi ‘Abalah, uno de los Sucesores, y contradice la evidencia textual y la realidad… La palabra «yihad», cuando se menciona, solo significa combate con armas, como fue mencionado por Ibn Rushd, y sobre esto los cuatro Imanes han estado de acuerdo.[64]

 

Ibn Hajar al-’Asqalani:

Este dicho ha sido generalizado y es un dicho de Ibrahim ibn Ablah según Nisa’i en al- Kuna. Ghazali lo menciona en el Ihya’ y al-’Iraqi dijo que Bayhaqi lo relató con la autoridad de Jabir y dijo: Hay debilidad en su cadena de narración.[65]

 

Al Bayhaqi:

Su cadena de narración es débil. Ibn Hajr dijo que esto era un dicho de Ibraaheem ibn Abee Ablah, un Taabi'ee, y no un hadiz del Mensajero (paz y bendiciones de Alá sean con él).[66][67]

 

 

El islam y la mujer

 

Muchos progresistas firmemente creen que la mujer es respetada en el islam y que, irónicamente, el islam no es machista (pero la sociedad occidental sí). En este capítulo vamos a hablar sobre el islam y la mujer, empezando con el mito de que el islam respeta a la mujer.

 

 

– ¿Respeta el islam a la mujer?

 

Mito: «El Corán pone a hombres y mujeres en una condición de igualdad ante Alá y entre sí. Las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres bajo la ley islámica».

 

El Corán dice que hombres y mujeres serán juzgados por Alá. Esto no significa que tengan iguales derechos y roles, o que serán juzgados por los mismos estándares.

 

No hay ambigüedad ni en el Corán, ni en la vida de Mahoma, ni en la ley islámica en cuanto a la inferioridad de las mujeres respecto a los hombres a pesar del esfuerzo de los apologistas modernos para aliarse con el feminismo de estilo occidental a partir de restos y fragmentos de versículos que históricamente no han dado tales interpretaciones progresistas.

 

Después de las conquistas militares, Mahoma daba a las mujeres capturadas como premios de guerra a sus hombres. En al menos un caso, abogó por que fueran violadas delante de sus maridos. Las mujeres capturadas fueron convertidas en esclavas sexuales por los mismos hombres que habían matado a sus maridos y hermanos. Hay cuatro versículos coránicos en los cuales «Alá» deja claro que un musulmán tiene acceso sexual completo a sus esclavas, pero no hay un solo versículo que prohíba la violación.

 

El Corán da permiso a los hombres musulmanes para golpear a sus esposas por desobediencia, pero en ninguna parte ordena amor en el matrimonio (aunque sí dice que existe «amor»). Los versículos claramente dicen que los hombres están «un grado por encima» de sus esposas. Los hadices dicen que las mujeres son intelectualmente inferiores, y que constituyen la mayoría de los habitantes del Infierno.

 

Según la ley islámica, un hombre puede divorciarse de su esposa a su elección. Si lo hace dos veces y entonces desea volver a casarse con ella, ella debe primero tener relaciones sexuales con otro hombre. Los hombres están exentos de tal degradación.

 

Una mujer musulmana no puede casarse con quien quiera. Su esposo puede traer a otras esposas (y esclavas) a la cama matrimonial. Y debe estar sexualmente disponible para él en cualquier momento (como un campo listo para ser «sembrado», de acuerdo con el libro sagrado del islam).

 

Tampoco las mujeres musulmanas heredan propiedad en partes iguales a los hombres. Esto es algo irónico dado que el islam debe su existencia a la riqueza de la primera esposa de Mahoma, que de otra manera no habría sido heredada por ella dado que tenía dos hermanos y su primer marido tenía tres hijos.


Se considera que el testimonio de una mujer en la corte vale la mitad que el de un hombre, según el Corán. A diferencia de un hombre, ella debe cubrirse la cabeza – y a menudo su rostro.

 

Si una mujer quiere demostrar que fue violada, entonces debe tener cuatro testigos masculinos que corroboren su historia (de acuerdo con la estricta sharía). De lo contrario, puede ser encarcelada o lapidada hasta la muerte por confesar «adulterio».

 

Dado todo esto, es bastante difícil decir que los hombres y las mujeres tienen «igualdad bajo el islam» basándose en raras analogías teológicas o comparaciones. Se trata de una estratagema totalmente nueva diseñada para los gustos modernos, y está en desacuerdo con la realidad de la ley islámica y la historia.

 

 

– El valor de la mujer

 

Si alguien preguntara si el islam enseña que la mujer vale menos que el hombre, nuestra respuesta sería que sí, lo único que se podría debatir es a qué grado. Leamos algunos versículos del Corán.

 

Corán (4:11)

«Alá os prescribe acerca de (la herencia de) vuestros hijos: al varón le corresponde la misma parte que a dos hembras. Si éstas son dos o más mujeres, les corresponde dos tercios de lo que se deje, y si es una sola le corresponde la mitad. Y a los padres les corresponde, a cada uno de ellos, un sexto de lo que deje si tiene algún hijo; pero si no tiene ninguno y son sus padres los herederos, entonces a su madre le corresponderá un tercio. Y si tiene hermanos, a su madre le corresponde un sexto, una vez se hayan descontado los legados que deje o las deudas. Vuestros padres y vuestros hijos, no sabéis cuál de ellos os beneficia más de cerca. Es un precepto de Alá, es cierto que Alá es Conocedor y Sabio».

 

Corán (4:176)

«Te piden que dictamines. Di: Alá os da un juicio sobre el caso en que no se tengan ni padres ni hijos. Si alguien muere sin dejar hijos, pero tiene una hermana, a ella le corresponderá la mitad de lo que deje. Y él la heredará a ella si ella no tiene ningún hijo. Y si son dos, les corresponderán dos tercios de lo que deje; y si hay hermanos, varones y hembras, entonces a cada varón le corresponderá la parte de dos hembras. Alá os aclara para que no os extraviéis. Alá es Conocedor de todas las cosas».

 

Estos versículos hablan de las herencias y como se puede ver, en el islam, el sexismo está matemáticamente establecido.

 

Corán (2:282)

«¡Vosotros que creéis! Cuando tratéis entre vosotros un préstamo con plazo de devolución, ponedlo por escrito; y que esto lo haga, con equidad, uno de vosotros que sepa escribir. Que nadie que sepa, se niegue a hacerlo, escribiendo como Alá le enseñó. Y que le dicte el que contrae la deuda y lo haga con temor de Alá, su Señor, sin omitir nada de ello. Y si el que contrae la deuda fuera deficiente o débil, o no pudiera dictar, que dicte entonces su tutor con equidad. Y buscad como testigos a dos hombres, pero si no los hubiera, entonces un hombre y dos mujeres cuyo testimonio os satisfaga, de manera que si una de ellas olvida, la otra se lo haga recordar. Que los testigos que sean solicitados no se nieguen a serlo y no os disguste escribirlo, sea poco o mucho, hasta el final. Esto es más justo ante Alá, más seguro como testimonio y más conveniente para que no tengáis duda. Queda fuera de esto cualquier transacción que hagáis en el acto, pues en ese caso, no hay objeción si no lo ponéis por escrito. Procuraos testigos en vuestras transacciones y que no se presione a ningún escribano ni a ningún testigo, pues si lo hicierais, sería una desviación por vuestra parte. Y temed a Alá, y Alá os enseñará. Alá es Conocedor de cada cosa».

 

Corán (2:228)

«Las divorciadas deberán esperar tres menstruaciones para estar en disposición de volverse a casar y no es lícito que oculten lo que Alá haya creado en sus vientres si creen en Alá y en el Último Día. Sus esposos tienen más derecho a volver con ellas dentro de este plazo, si quieren rectificar. Los derechos de ellas sobre sus esposos son iguales a los derechos de éstos sobre ellas, según lo reconocido; pero los hombres tienen un grado sobre ellas. Alá es Poderoso y Sabio».

 

Corán (2:223)

«Vuestras mujeres son para vosotros un campo de siembra; id a vuestro (antojo) sembrado según queráis. Y adelantad (buenas acciones) que os sirvan. Temed a Alá y sabed que con toda certeza os encontraréis con Él. Y anuncia buenas noticias a los creyentes».

 

Un hombre tiene dominio sobre los cuerpos de sus esposas como con su tierra. Este versículo es abiertamente sexual. Existe alguna controversia en cuanto a si se está refiriendo a la práctica del coito anal. Si esto es lo que Mahoma quería decir, entonces parecería contradecir lo que dijo en Sahih Muslim (1435 c):

 

Sahih Muslim (1435 c)[68]

«Si quiere puede estar tras la espalda o delante de ella, pero debe ser a través de una abertura (vagina)».

 

Corán (4:3)

«Y si teméis no ser justos con los huérfanos... Casaos entonces, de entre las mujeres que sean buenas para vosotros, con dos, tres o cuatro; pero si os teméis no ser equitativos... entonces con una sola o las que posea vuestra diestra. Esto se acerca más a que no os apartéis de la equidad».

 

No hay igualdad numérica.

 

Corán (53:27)

«Los que no creen en la Última Vida [infieles] le dan a los ángeles nombres femeninos».

 

Los ángeles son seres sublimes, y por lo tanto, serían hombres.

 

Corán (4:24)

«[Hablando de quienes no puedes tomar como esposas] Y las mujeres casadas, a excepción de las que posea vuestra diestra [se refiere a esclavas y cautivas]. Es una prescripción de Alá para vosotros. Aparte de esto se os permite que busquéis (esposas) con vuestros bienes [Mahr, dinero nupcial dado por el marido a su esposa en el momento del matrimonio] como hombres honrados, no como fornicadores. Y puesto que gozáis de ellas, dadles la dote [su Mahr] como está mandado y más allá de este mandato, no incurrís en falta en lo que hagáis de mutuo acuerdo [se refiere a dar más si están de acuerdo]. Es cierto que Alá es Conocedor, Sabio».

 

Corán (33:50)

«¡Profeta! Te hacemos lícitas tus esposas, a las que diste sus correspondientes dotes [Mahr], y las que tu diestra posea entre las que Alá te haya dado como botín; y las hijas de tus tíos maternos y las de tus tías maternas que hayan emigrado contigo, y cualquier mujer creyente que se ofrezca al Profeta, si el Profeta quiere tomarla en matrimonio. Esto es exclusivo para ti, no para los creyentes. Sabemos lo que les hemos hecho preceptivo a ellos en lo referente a sus esposas y las que sus diestras poseen. Para que no haya falta sobre ti. Y Alá es Perdonador, Compasivo».

 

Se le permite a un hombre tomar a mujeres como esclavas sexuales fuera del matrimonio. Ten en cuenta que el versículo distingue a las esposas de las cautivas («las que tu diestra posea»). Nótese que el versículo 33:50 específicamente permite a Mahoma tomar como esposa a cualquier mujer. Pasemos ahora a los hadices y a la sirat.

 

Sahih al-Bukhari (304)[69]

«Una vez el Apóstol de Alá salió a la Musalla (para ofrecer la oración) Id-al-Adha o al-Fitr. Luego pasó junto a las mujeres y dijo: “¡Oh mujeres, dad limosna, puesto que he visto que la mayoría de los habitantes del Infierno eran ustedes (mujeres)”. Ellas preguntaron: “¿Por qué es así, oh Apóstol de Alá?” Él respondió: “Ustedes maldicen con frecuencia y son ingratas a sus maridos, no he visto a nadie más deficiente en inteligencia y religión que ustedes. Un hombre prudente y sensato podría ser extraviado por algunas de ustedes”. Las mujeres le preguntaron: “¡Oh, Apóstol de Alá!  ¿Qué es deficiente en nuestra inteligencia y religión?” Él dijo: “¿No es el testimonio de dos mujeres igual al testimonio de un hombre?” Ellas respondieron afirmativamente. Él dijo: “Esta es la deficiencia de su inteligencia, ¿no es verdad que una mujer no puede orar ni ayunar durante su menstruación?” Las mujeres contestaron afirmativamente. Él dijo: “Esta es la deficiencia en su práctica de religión».

 

Alá ha hecho a las mujeres deficientes intelectualmente y también las ha hecho deficientes en la práctica de su religión al darles ciclos menstruales.

 

Sahih al-Bukhari (29)[70]

«El Profeta dijo: “Fui mostrado el Infierno y la mayoría de sus habitantes eran mujeres que fueron ingratas”. Le preguntaron, “¿No creen ellas en Alá?” (¿o son ingratas a Alá?) Él respondió, “Son ingratas a sus maridos y son ingratas a los favores y las buenas (acciones caritativas) hechas a ellas. Si has sido siempre bueno (benevolente) a una de ellas y luego ve algo en ti (que no le gusta), dirá, ‘Nunca he recibido nada bueno de ti’”».

 

Sahih al-Bukhari (6449)[71]

El Profeta dijo, «Miré al Paraíso y vi que los pobres formaban la mayoría de sus habitantes; y miré al Infierno y vi que la mayoría de sus habitantes eran mujeres».

 

Según Mahoma, las mujeres constituyen la mayoría de los habitantes del Infierno. Esto es importante porque las únicas mujeres en el cielo mencionadas explícitamente por Mahoma son las vírgenes que sirven a los deseos sexuales de los hombres. Un hadiz débil, Kanz al-’ummal (22:10) incluso sugiere que el 99% de las mujeres van al Infierno.

 

Sahih al-Bukhari (5151)[72]

El Profeta dijo: «Las estipulaciones que tienen mayor derecho a ser respetadas son aquéllas con las cuales se te da el derecho de disfrutar de las partes privadas de las mujeres (es decir, las estipulaciones del contrato matrimonial)».

 

En otras palabras, lo más importante que una mujer trae al matrimonio está entre sus piernas.

 

Sahih al-Bukhari (5126)[73]

«Una mujer vino al Apóstol de Alá y le dijo: “Oh, Apóstol de Alá, he venido a ofrecerme a ti (en matrimonio)”. El Apóstol de Alá la miró. Él la miró cuidadosamente y fijó su mirada en ella y luego bajó la cabeza. Cuando la señora vio que no dijo nada, se sentó. Un hombre de sus compañeros se levantó y dijo: “Oh Apóstol de Alá! Si no estás en necesidad de ella, dámela a mí. El Profeta dijo: “¿Tienes algo que ofrecer?” El hombre dijo: “No, por Alá, oh Apóstol de Alá!” El Profeta le dijo, “Ve con tu familia y trata de encontrar algo”. El hombre se fue y volvió, diciendo: “No, por Alá, ¡O, Apóstol de Alá! No he encontrado nada”. El Profeta dijo: “Ve de nuevo y busca algo, incluso si se tratara de un anillo de hierro”. Se fue y volvió, diciendo: “No, por Alá, ¡Oh Apóstol de Alá! No pude encontrar ni siquiera un anillo de hierro, pero esta es mi Izar (hoja de la cintura)”. No tenía Rida (ropa superior). Y añadió: “Yo le doy la mitad”. El Apóstol de Alá dijo: “¿Qué va a hacer con tu Izar? Si tú la usas, ella no tendrá nada sobre sí misma (estará desnuda) Y si la lleva, entonces no tendrás nada sobre ti”. De modo que el hombre se sentó durante un largo período y luego se levantó (para irse). Cuando el Apóstol de Alá le vio salir, ordenó que le llamaran de vuelta. Cuando llegó, el Profeta le preguntó: “¿Qué partes del Corán conoces (de corazón)?” El hombre respondió, “Yo conozco tal sura y tal sura y tal sura”, nombrando las suras. El Profeta dijo: “¿Puedes recitarlas de memoria?” Él dijo: “Sí”. El Profeta dijo: “Ve a casarte con ella por lo que sabes del Corán (como su Mahr)».

 

Una mujer se ofrece en matrimonio a Mahoma, pero no la encuentra atractiva, así que la «dona» en el acto a otro hombre.

 

Sahih Muslim (512 e)[74]

Al-Aswad relató que Aisha dijo: «Tú nos has hecho (a las mujeres) iguales a los perros y a los asnos, mientras que yo yacía en la cama el Mensajero de Alá llegó allí y se paró en medio de la cama y se puso a rezar. No me gustaba quitarme la colcha (en ese estado), así que me alejé silenciosamente por las patas delanteras de la cama y así salí de la colcha».

 

Esas son las palabras de la esposa favorita de Mahoma, quejándose del rol asignado a las mujeres bajo el islam.

 

Sunan Abu Dawud (2160)[75]

Amr ibn Shu’aib con la autoridad de su padre dijo que su abuelo (Abdullah ibn Amr ibn al-’As) informó que el Profeta dijo: «Si uno de ustedes se casa con una mujer o compra un esclavo, debería decir: “Oh Alá, te pido el bien en ella, y en la disposición que Tú le has dado, yo me refugio en Ti de su mal, y en la disposición que le has dado”. Cuando compre un camello, debería tomar la parte superior de su joroba y decir el mismo tipo de cosas».

Abu Dawud dijo: «Abu Sa’id añadió las siguientes palabras en su versión: “Debería entonces tomar su copete y orar por la bendición en el caso de una mujer o un esclavo”».

 

Las mujeres son comparadas a esclavos y camellos en relación al «mal» en ellos.

 

Ibn Ishaq (734)[76]

«En cuanto a Ali, dijo, “Las mujeres son abundantes, y puedes cambiar fácilmente a una por otra”».

 

Ali fue criado como un hijo por Mahoma. También fue el cuarto califa. Este comentario fue hecho en la presencia de Mahoma sin reprensión alguna.

 

Ibn Ishaq (878)[77]

«De los cautivos de Hunayn, el Mensajero de Alá le dio a [su yerno y futuro califa] Ali una esclava llamada Rayta y le dio a [el futuro califa] Uthman una esclava llamada Zaynab y a [el futuro califa] Umar una chica que este le dio a su hijo».

 

Mahoma trató a las mujeres como objetos, entregando mujeres que estaban esclavizadas a sus compinches para el disfrute de estos.

 

Ibn Ishaq (693)[78]

«Entonces el apóstol envió a Sa-d ibn Zayd al-Ansari, hermano de Abdu’l-Ashal, con algunas de las mujeres cautivas de Banu Qurayza a Najd y las vendió por caballos y armas».

 

Ibn Ishaq (969)[79]

«Poned los mandamientos sobre las mujeres amablemente, porque son vuestras prisioneras sin control de sus personas».

 

Ibn Ishaq (969) también dice que las esposas pueden ser golpeadas por «insensibilidad», pero ya hablaremos de esto en otro momento.

 

Tabari (8:117)[80]

«Dihyah le pidió al Mensajero de Alá que le diese a Safiyah cuando el Profeta la había elegido para él mismo… el Apóstol le dio a Dihyah las dos primas de Safiyah a cambio de esta. Las mujeres de Khaybar fueron distribuidas entre los musulmanes».

 

Tabari (9:137)[81]

«Alá le concedió a Rayhana, del Qurayza, a Mahoma como botín».

 

Tabari (9:1754)[82]

«Trata bien a las mujeres, porque son (como) animales domésticos contigo y no poseen nada para sí mismas».

 

Este último es del sermón de despedida de Mahoma.

 

El movimiento para pintar al islam como una fuerza pionera en los derechos de las mujeres es reciente, que corresponde con los esfuerzos de los apologistas del islam (no conocidos por sus inclinaciones feministas) y algunos académicos occidentales propensos a interpretar la historia de acuerdo con sus preferencias personales. Ciertamente, la comunidad islámica nunca ha mostrado interés en ampliar las oportunidades para las mujeres más allá del papel de la familia.

 

El cuarto califa, el yerno y primo de Mahoma, dijo pocos años después de la muerte del profeta que «una mujer es enteramente malvada, ¡y lo peor es que es un mal necesario!»[83]

 

Un dicho islámico tradicional es que «el cielo de una mujer está debajo de los pies de su marido». El venerado erudito islámico, Al-Ghazali, que ha sido llamado «el mayor musulmán después de Mahoma», define el papel de la mujer musulmana de la siguiente forma:

 

Ha de permanecer en su casa y dedicarse a las tareas de hilado; conviene que no salga con frecuencia. No debe estar bien informada ni comunicarse con sus vecinos, sino visitarlos solo cuando sea absolutamente necesario. Ha de cuidar de su marido y respetarlo, tanto cuando esté presente como cuando no lo esté, y procurar satisfacerlo en todo. No debe estafarlo ni quitarle dinero con engaños. No ha de abandonar la casa sin su permiso y, en caso de contar con éste, debe irse sin hacerse notar. Debe vestir ropas viejas y elegir callejones y calles poco concurridas, evitar los mercados y cerciorarse de que ningún extraño haya escuchado su voz ni la haya reconocido; no debe hablar con un amigo de su marido ni siquiera en caso de necesidad. […] Su única preocupación ha de ser su virtud, además del hogar, las plegarias y el ayuno. Si un amigo de su marido llama a la puerta cuando éste se halla ausente, no deberá abrir la puerta ni contestar, tanto por su seguridad como para proteger el honor de su marido. En todo momento debe considerar suficiente para sus necesidades sexuales lo que su marido le dé. […] Ha de estar limpia y preparada en todo momento para satisfacer las necesidades sexuales de su marido.[84]

 

Un clérigo yemení explicó en la televisión lo que hace que las mujeres sean inferiores e incapaces de, por ejemplo, servir como buenas testigos:


Las mujeres están sujetas a la menstruación, cuando su resistencia y capacidad de concentración disminuyen. Cuando una mujer es testigo de un accidente o un asesinato, ella se asusta, se aleja, y a veces incluso se desmaya, y ni siquiera puede ver el incidente.[85]

 

Durante un programa de entrevistas de 2012 en un canal de televisión egipcio, un clérigo criticó al cristianismo, en parte por enseñar la igualdad de género:


La religión cristiana no diferencia entre mujeres y hombres, sino que confirma su perfecta igualdad: les da igual herencia, prohíbe el divorcio y prohíbe la poligamia.[86]

 

En 2014, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, enfatizó que hombres y mujeres no son iguales:

 

Nuestra religión ha definido una posición para las mujeres (en la sociedad): la maternidad.[87]

 

Las muchas oportunidades denegadas a las mujeres bajo la ley islámica, desde igual testimonio en el tribunal hasta el simple derecho de excluir a otras esposas de su cama matrimonial, es una prueba muy clara de que las mujeres son de menor valor que los hombres en el islam. Las mujeres musulmanas ni siquiera son libres de casarse fuera de la fe – y algunas pagan con sus vidas por hacerlo.

 

La ley islámica también especifica que cuando una mujer es asesinada por un hombre, a su familia se le debe solo la mitad de la «indemnización» (diya) de lo que sería si hubiese sido un hombre. La vida de un no musulmán generalmente se evalúa en un tercio.

 

Aunque un hombre conserva la custodia de sus hijos en caso de la muerte de su esposa, una mujer no musulmana automáticamente perderá la custodia de sus hijos en caso de la muerte de su marido a menos que se convierta al islam o se case con un pariente dentro de la familia de su marido.

 

A los musulmanes contemporáneos les gusta decir que los árabes trataban a las mujeres como camellos antes de Mahoma. Esto es algo cuestionable, dado que la primera esposa de Mahoma era una mujer adinerada que poseía propiedades y dirigía un negocio exitoso antes de casarse con él. Ella era incluso su jefa… (aunque eso puede haber cambiado después del matrimonio). Aun así, dice mucho que el trato a las mujeres en el islam solo pueda ser defendido contrastándolo con un ambiente extremadamente primitivo en el que se decía que las mujeres no eran entidades.

 

Homa Darabi fue una médica talentosa que se suicidó en una protesta pública contra la opresión de las mujeres en la Irán islámica. Hizo esto después de que una muchacha de 16 años fuera asesinada a tiros por usar lápiz de labios. En el libro Why We Left Islam (Por qué abandonamos el islam), su hermana incluye una cita directa de uno de los principales clérigos del país:

 

La tarea específica de las mujeres en esta sociedad es casarse y tener hijos. Se las desanimará de entrar en la vida legislativa, judicial o cualquier carrera que requiera tomar decisiones, ya que las mujeres carecen de la capacidad intelectual y el exigente criterio para estas carreras.[88]

 

El clérigo moderno Abu Ishaq Al-Huwaini ha pedido el regreso de los mercados de esclavos, donde los hombres musulmanes puedan pedir concubinas. En el mundo ideal de este hombre, «cuando quiero una esclava sexual, voy al mercado y escojo a la mujer que deseo y la compro».[89]

 

En el mejor de los casos, el islam «eleva» el estatus de una mujer a un lugar entre el de un camello y el de un hombre. Mahoma capturó a mujeres en la guerra y las trató como una mercancía comerciable. El Corán «inmutable, siempre relevante» permite explícitamente que las mujeres sean mantenidas como esclavas sexuales. Estas son apenas cosas en las que los musulmanes puedan sentir orgullo.

 

 

– El maltrato

 

Una pregunta muy común es, ¿permite el islam que un hombre maltrate a su esposa? Y la respuesta es un sí alto y claro, pero solo si esta no hace lo que él pide. El maltrato debe cesar si la mujer cumple con las exigencias de su marido. Tras el abuso verbal y el abandono, el maltrato es el último recurso para coaccionar su sumisión. Según el testimonio en los hadices de la esposa favorita de Mahoma, Aisha, él la golpeó físicamente por salir de casa sin su permiso. No se sabe cómo trató a sus esposas menos favorecidas.

 

Corán (4:34)

«Los hombres están al cargo de las mujeres en virtud de la preferencia que Alá ha dado a unos sobre otros y en virtud de lo que (en ellas) gastan de sus riquezas. Las habrá que sean rectas, obedientes y que guarden, cuando no las vean, aquello que Alá manda guardar. Pero aquéllas cuya rebeldía temáis, amonestadlas, no os acostéis con ellas, pegadles; pero si os obedecen, no busquéis ningún medio contra ellas. Alá es siempre Excelso, Grande».

 

Las traducciones contemporáneas a veces diluyen la palabra «pegar», pero es la misma usada en el versículo 8:12 y claramente significa «pegar» o «golpear». Yusuf Ali, Pickthall, Shakir y muchos otros traductores y hablantes de árabe están de acuerdo con esta traducción. Son apologistas como Laleh Bakhtiar quienes intentan cambiar el significado de este versículo, quien en su traducción del Corán intenta traducirlo como «separaos de ellas» o «abandonadlas». Las suras que dan como ejemplo para demostrar que el verbo «darab» significa otra cosa no tienen como objeto a un ser humano completo y son más bien expresiones. Examinemos su «lógica»:


1. «Dale a los pies» puede significar «camina».

2. «Dale a la mujer» usa el verbo «dar».

3. Ergo, «dale a la mujer» significa «camina a la mujer».

 

El verbo darab puede traducirse como otra cosa dependiendo del objeto, puesto que se usa figurativamente, vamos a hacer un análisis corto de versículos con este verbo para demostrarlo. Para ello, añadiremos una transliteración del árabe junto a su traducción correcta, y luego veremos la traducción literal. En español tenemos un verbo que tiene una función muy parecida, el verbo dar.

 

Corán (3:156)

«¡Vosotros que creéis! No seáis como aquéllos que renegaron y decían de sus hermanos cuando éstos salían de expedición [viajaban] por la tierra o hacían incursiones: Si se hubieran quedado con nosotros no habrían muerto ni los habrían matado. (Lo decían) y Alá hacía de ello una angustia para sus corazones. Alá da la vida y da la muerte. Alá ve lo que hacéis.»

 

Literalmente la parte señalada se traduciría como «daban en la tierra», el objeto es «tierra» por lo que aquí el verbo darab recibe el significado de «viajar» o «ir» puesto que es una expresión.

 

Corán (4:101)

«Y cuando salgáis de expedición [viajéis] por la tierra no hay inconveniente en que acortéis el salat, así como cuando temáis que os ataquen los que se niegan a creer. Es cierto que los incrédulos son para vosotros enemigos declarados.»

 

Literalmente la parte señalada se traduciría como «dabais en la tierra», el objeto es «tierra» por lo que aquí el verbo darab recibe el significado de «viajar» o «ir» puesto que es una expresión. Se usa de igual forma en Corán (2:273) y en Corán (73:20), con el sentido de «viajar» o «ir».

 

Corán (14:45)

«Habéis habitado en las moradas de los que fueron injustos consigo mismos y ha quedado claro para vosotros cómo actuamos con ellos; os hemos puesto ejemplos

 

La parte señalada dice literalmente «os hemos dado ejemplos», el objeto es «ejemplo». Se usa de igual forma en otros versículos del Corán (14:24, 16:75-76, 16:112, 18:32, 18:45, 24:35, 30:28, 30:58, 39:27, 39:29, 43:17, 59:21 y 66:10-11) con el sentido de «dar ejemplos».

 

Corán (43:5)

«¿Acaso íbamos a privaros del Recuerdo dejándoos de lado porque sois gente que se excede?»

 

La parte señalada traducida literalmente diría «¿deberíamos darle (golpear) al recuerdo de ti?», que es una expresión, el objeto es «el recuerdo».

 

Corán (2:61)

«Y cuando dijisteis: ¡Musa! No soportaremos más comer un único alimento, así que pide a tu Señor que haga salir para nosotros algo de lo que crece en la tierra como legumbres, pepinos, ajos, lentejas y cebollas. Dijo: ¿Queréis cambiar lo más elevado por lo más bajo? Bajad a Misr y tendréis lo que habéis pedido. Se decretó que la vileza y la mezquindad fueran inseparables de ellos. Y volvieron habiendo incurrido en la cólera de Alá. Esto les pasó por haber negado los signos de Alá y haber matado a los profetas sin razón, y por haber desobedecido y haber traspasado los límites.»

 

La parte señalada literalmente dice «la humillación fue dada», el objeto es «humillación». Y así como con otros versículos, darab se usa con un sentido figurativo y no va dirigido a un humano, ahora veamos algunos versículos en los que sí va dirigido a un humano.

 

Corán (2:73)

«Dijimos: Tocadlo [golpead al hombre muerto] con un miembro de ella. Así es como Alá hace vivir lo muerto y muestra Sus signos para que podáis comprender.»

 

Literalmente significa «dadle (golpeadle) con parte de ella». El que ha de ser golpeado es el hombre muerto (un ser humano entero), que es el equivalente a la esposa (un ser humano entero) que debe ser golpeada según las instrucciones del versículo 4:34. El único significado posible aquí para darab es «pegar» o «golpear». La misteriosa traducción de «separaos de ellas» que se usa en lugar de «pegar» en el versículo 4:34 no puede aplicarse aquí, ya que la vaca y el hombre definitivamente no estaban conectados de ninguna manera para ser «separados».

 

Corán (43:5)

«Entonces fue sigilosamente hacia ellos golpeándolos con fuerza

 

Este es un gran ejemplo. Aquí, darban bialyameeni significa literalmente «dadles (golpead a esas personas) con la mano derecha». Según este versículo, cuando el verbo darab se aplica a los humanos, significa «golpear» o «pegar». No puede traducirse como «separadles de su mano derecha», ya que eso es totalmente ridículo.


En el versículo 4:34, en árabe dice Idriboohunna (أضربوهن) que significa «pegadles» o «golpeadles» cuando se refiere a una persona, que es el caso en este versículo, y no «separaos de ellas» o abandonadlas» que sería Adriboo Anhunna (اضربوادعنهن ). En este versículo se puede observar cómo se dice que Alá ha dado más virtud a los hombres que a las mujeres y por ende estos están a cargo de ellas, también se menciona como con solo sospechar rebeldía los hombres deben amonestarlas, no acostarse con ellas y golpearlas hasta que obedezcan.

 

Corán (38:44)

«Toma en tu mano un haz de ramas y golpea con él [a tu esposa] para que así no perjures. Es verdad que lo hallamos paciente. ¡Qué excelente siervo! Él se volvía mucho (a su Señor)».

 

En este versículo Alá comanda al profeta Ayyub (Job) golpear a su esposa Rahima. Ni en la traducción ni en árabe dice la parte de «a tu esposa». Sin embargo, podemos saber que se refiere a su esposa por el contexto. Ayyub juró golpear a su esposa ya que este se enfadó con ella, aunque la razón por la cual se enfadó varía dependiendo de la versión que se lea, algunas versiones dicen que se enfadó debido a que Rahima vendió su cabello para comprar comida y otras versiones dicen que fue por quejarse de la salud de Ayyub. Pero lo que es seguro es que juró golpearla antes de ser supuestamente curado de su mal por Alá y, tras recuperarse, Alá le comandó cumplir su promesa.[90]

 

Sahih al-Bukhari (5825)[91]

«Rifa’a se divorció de su esposa, por lo que ‘Abdur-Rahman ibn Az-Zubair Al-Qurazi se casó con ella. Aisha dijo que la señora (vino), llevando un velo verde (y se quejó a ella (Aisha) de su marido y le mostró una zona verde en su piel causada por golpes). Era hábito de las damas apoyarse mutuamente, así que cuando el Mensajero de Alá vino, Aisha dijo, “No he visto a ninguna mujer sufriendo tanto como las creyentes. ¡Mira, su piel es más verde que su ropa!Cuando ‘Abdur-Rahman oyó que su esposa había ido al Profeta, él fue [a la casa del Mensajero de Alá] con sus dos hijos de otra esposa. Ella dijo: “Por Alá, no le he hecho ningún mal, pero él es impotente y es tan inútil para mí como esto”, sosteniendo y mostrando la franja de su ropa, Abdur- Rahman dijo: “Por Alá, Oh Mensajero de Alá ¡Ella ha dicho una mentira! Soy muy fuerte y puedo satisfacerla, pero ella es desobediente y quiere volver con Rifa’a”. El Mensajero de Alá le dijo (a ella): “Si esa es tu intención, entonces debes saber que es ilegal que te vuelvas a casar con Rifa’a a menos que ‘Abdur-Rahman haya tenido relaciones sexuales contigo”. Entonces el Profeta vio a dos muchachos con Abdur- Rahman y le preguntó: “¿Son estos tus hijos?” Sobre eso ‘Abdur-Rahman dijo, “Sí”. El Profeta dijo: “Dices lo que dices (es decir, que él es impotente), pero por Alá, estos chicos se parecen a él como un cuervo se parece a un cuervo”».

 

Una mujer fue a Mahoma y le suplicó que impidiera que su marido la golpeara. Su piel estaba tan magullada que se la describe como «más verde» que el velo verde que llevaba puesto. Mahoma no amonestó a su marido, sino que ordenó a la mujer volver a él y someterse a sus deseos sexuales. Nótese como Aisha, la esposa favorita de Mahoma, se queja de lo mucho que sufren las mujeres de su religión en comparación al resto de mujeres.

 

Sahih Muslim (974 b)[92]

«¿Acaso no debería narrar a ustedes (un hadiz del Santo Profeta) en mi autoridad y en la autoridad de mi madre? Pensábamos que se refería a la madre que le había dado a luz. Él (Muhammad ibn Qais) entonces informó que era Aisha quien había narrado esto: “¿Acaso no debería narrar a ustedes sobre mí misma y sobre el Mensajero de Alá? Nosotros dijimos: ‘Sí’. Ella (Aisha) dijo: ‘Cuando fue mi turno para pasar la noche con el Mensajero de Alá, se volvió, se puso su manto, se quitó los zapatos y los colocó cerca de sus pies, y extendió la esquina de su chal en su cama y luego se acostó hasta que pensó que me había ido a dormir. Tomó su manto lentamente y se puso los zapatos lentamente, abrió la puerta y salió y luego la cerró ligeramente. Me tapé la cabeza, me puse el velo y apreté la envoltura de la cintura, y luego salí siguiendo sus pasos hasta llegar a Baqi. Se quedó allí y permaneció un largo rato.

   Entonces levantó sus manos tres veces, y luego volvió y yo también regresé. Apresuró sus pasos y yo también apresuré mis pasos. Corrió y yo también corrí. Él vino (a la casa) y yo también vine (a la casa). Yo, sin embargo, le precedí y entré en la casa, y cuando me acosté en la cama, él (el Santo Profeta) entró en la casa, y dijo: ‘¿Por qué, oh Aisha, estás sin aliento?’ Dije: ‘No pasa nada’. Dijo: ‘Dime, o lo Sutil y lo Consciente me informarán’. Dije: ‘Mensajero de Alá, que mi padre y mi madre sean redimidos por ti, y luego le conté toda la historia’. Dijo: ‘¿Era la oscuridad (de tu sombra) lo que vi delante de mí?’ Respondí afirmativamente. Me dio un empujón [o golpe] en el pecho que sentí [dolorosamente], y luego dijo: ‘¿Acaso pensabas que Alá y Su Apóstol te darían un trato injusto?Ella dijo: ‘Todo lo que la gente oculta, Alá lo sabrá’. Dijo: ‘Gabriel vino a verme cuando me viste. Me llamó y te lo ocultó. Respondí a su llamada, pero yo también te lo oculté (porque él no vino a ti), ya que no estabas completamente vestida. Pensé que te habías ido a dormir, y no me gustaba despertarte, temiendo que te asustara’. Él (Gabriel) dijo: ‘Tu Señor te ha mandado ir a los habitantes de Baqi (a los que están en las tumbas) y pedir perdón por ellos’. Dije: ‘Mensajero de Alá, ¿cómo debo orar por ellos? (¿Cómo debo pedir perdón por ellos?)’ Dijo: ‘Di, que la paz sea con los habitantes de esta ciudad entre los creyentes y los musulmanes y que Alá tenga misericordia con los que han pasado por delante de nosotros y con los que vienen más adelante y nosotros, dispuestos, a unirnos a ti’”».

 

Nótese que esta traducción usa «empujón» donde habla de lo que Mahoma hizo a Aisha. Sin embargo, otros lo traducen como «golpe», que es una definición válida para la palabra en árabe que es lahada (لهد). Y por el contexto, aun traduciéndolo como empujón, se puede saber que se trataba de un empujón violento, como dice otra definición. Veamos las definiciones de un par de léxicos.

 

Empujó, o repelió, o lo empujó violentamente sobre el pecho: (L :) o lo empujó, lo empujó lejos, o lo repelió, a causa de su bajeza, o despreciabilidad: (S, L, K), le golpeó en el pecho: (L, K), o en las bases de los pechos, (K,) y en las bases de los omóplatos: (L, K).[93]

Lahada; oprimir, jadear, golpear, empujar.[94]

 

Está claro que Mahoma pretendía amonestar a Aisha por seguirlo a escondidas y mentirle, cuando Mahoma le pregunta si pensaba que Alá o él iban a darle un trato injusto, se refiere a que si pensaba que estos no iban a amonestarla, puesto que el Corán dice que se debe amonestar a aquellas cuya rebeldía se tema, y no amonestarla a ella sería algo injusto que iría contra Alá. No cabe duda de que Mahoma hizo daño físico a Aisha, pero vamos a analizar un hadiz que los apologistas normalmente citan para «desmentir» este hadiz.


Sunan Abu Dawud (4786)[95]

Aisha dijo: «El Mensajero de Alá nunca golpeó a un siervo o a una mujer».


Este es el hadiz que normalmente citan, sin embargo, hay otros hadices que tienen un texto más completo de lo que dijo Aisha.


Sahih Muslim (2328 a)[96]

«Aisha informó que el Mensajero de Alá nunca golpeó a nadie con su mano, ni a una mujer ni a un siervo, solo en el caso de que hubiese estado luchando en la causa de Alá y nunca se vengó de nada a menos que las cosas hechas inviolables por Alá fuesen hechas violables; entonces él se vengó por Alá, el Exaltado y Glorioso».

 

La narración anterior puede entenderse como que Mahoma no estaba siendo injusto al golpear a Aisha, ya que fue Alá el mismo quien les dio a los hombres el derecho de golpear y disciplinar a sus esposas si sospechaban rebelión por su parte, por lo que esto se consideraría «luchar en la causa de Alá». Y lo que es más importante, es Aisha la que contradice su propia afirmación de que Mahoma nunca golpeó a una mujer al reconocer claramente que su esposo mucho más mayor que ella la golpeó físicamente en el pecho. De hecho, ella afirma que él la golpeó tan fuertemente que la lastimó y le causó dolor.

 

Sahih Muslim (1478)[97]

«Abu Bakr vino y pidió permiso para ver al Mensajero de Alá. Encontró gente sentada a su puerta y ninguno de ellos había recibido permiso, pero fue concedido a Abu Bakr y él entró. Luego vino Umar y él pidió permiso y se le concedió, y encontró al Apóstol de Alá sentado triste y silencioso con sus esposas a su alrededor. Él (Hadrat ‘Umar) dijo: “Yo diría algo que haría reír al Profeta”. Así que él dijo: “Mensajero de Alá, ojalá hubieras visto (el trato dado) a la hija de Jadiya cuando me pediste algo de dinero”, y me levanté y la golpeé en su cuello. El Mensajero de Alá se rió y dijo: “Están alrededor de mí como ves, pidiendo dinero extra”. Abu Bakr se levantó, fue hacia Aisha y le dio una bofetada en el cuello. Umar se puso de pie ante Hafsa y le dio una bofetada diciendo: “Le pides al Mensajero de Alá algo que no posee”. Ellas dijeron: “Por Alá, no le pedimos al Mensajero de Alá nada que él no posea”. Luego se retiró de ellos durante un mes o durante veintinueve días. Entonces se le reveló este versículo: “Profeta: Di a tus mujeres... por una gran recompensa” (iii, 28). Luego primero fue a Aisha (Alá esté complacido con ella) y dijo: “Quiero proponerte algo, Aisha, pero no deseo ninguna respuesta apresurada antes de consultar a tus padres”. Ella dijo: “Mensajero de Alá, ¿qué es?” Él (el Santo Profeta) le recitó el versículo, con lo cual ella dijo: “¿Es sobre ti que debo consultar a mis padres, Mensajero de Alá? No, yo elijo a Alá, Su Mensajero, y la Última Morada; pero te pido que no digas a ninguna de tus mujeres lo que he dicho”. Él respondió: “Nadie me preguntará sin que yo se lo informe. Alá no me envió a ser áspero, o a causar daño, pero Él me ha enviado a enseñar y hacer las cosas fáciles”».

 

Los suegros de Mahoma (Abu Bakr y Umar) le divertían abofeteando a sus esposas (Aisha y Hafsa) por molestarle. Según el hadiz, el profeta del islam se rio al oír esto.

 

Sunan Abu Dawud (2146)[98]

«Iyas ibn Abdullah ibn Abu Dhubab informó que el Mensajero de Alá dijo: “No golpees a las siervas de Alá”. Pero cuando Umar vino al Mensajero de Alá y dijo: “Las mujeres se han envalentonado a sus maridos”. Él (el Profeta) dio permiso para golpearlas. Entonces muchas mujeres se acercaron a la familia del Mensajero de Alá quejándose de sus maridos. Así que el Mensajero de Alá dijo: “Muchas mujeres se han acercado a la familia de Mahoma quejándose de sus maridos. No son las mejores entre ustedes».

 

Al principio, Mahoma prohibió a los hombres golpear a sus esposas, pero se retractó cuando Umar le informó que las mujeres se habían envalentonado a sus maridos. El maltrato en un matrimonio musulmán es a veces necesario para mantener a las mujeres en su lugar. En este hadiz, Mahoma llega a decir que las mujeres que se quejan de las palizas que les dan sus maridos no son las mejores.

 

Ibn Ishaq (969)[79]

«Tenéis derechos sobre vuestras esposas y ellas tienen derechos sobre vosotros. Tenéis el derecho de que ellas no deshonren vuestra cama y de que no deben comportarse con insensibilidad abierta. Si lo hacen, Alá os permite ponerlas en cuartos separados y darles palizas, pero no con severidad. Si se abstienen de estas cosas, tienen derecho a su comida y a buen trato».

 

Los apologistas contemporáneos a menudo hacen acrobacias mentales sobre este versículo relativamente sencillo del Corán (4:34) – que da a los hombres el derecho de golpear a sus esposas si tienen un simple «temor» de deslealtad o desobediencia.

 

Otros no son tan sensibles. El jeque Yousef al-Qaradhawi, uno de los clérigos musulmanes más respetados del mundo, hizo una vez una famosa declaración que dejó claro sin lugar a dudas que golpear a la esposa es una cuestión de sanción religiosa:

 

Está prohibido golpear a la mujer, a menos que sea necesario […] uno puede golpearla solo para salvaguardar el comportamiento islámico.[99]

 

El Dr. Muzammil Saddiqi, antiguo presidente de ISNA (Islamic Society of North America, o Sociedad Islámica de Norteamérica en español), una organización musulmana dominante, dice que es importante que una esposa «reconozca la autoridad de su esposo en la casa» y que puede usar la fuerza física si «está seguro de que mejoraría la situación».[100]

 

El Jeque Dr. Ahmad Muhammad Ahmad At-Tayyeb, jefe de Al-Azhar, la institución más prestigiosa del islam suní, dice que las «palizas suaves» y los puñetazos son parte de un programa para «reformar a la esposa».[101]


El Dr. Jamal Badawi del CAIR apoya el castigo corporal como «otra medida que puede salvar al matrimonio». No deja en claro cómo golpear a una mujer la hará quedarse con su agresor, a menos que Badawi esté insinuando que la paliza provoca un temor a consecuencias más graves si intenta abandonarle.[102]

 

Un clérigo egipcio, Abd Ar-Rahman Mansour, dijo en una emisión televisada de 2012 que, además de desalentar a la esposa de presentar el divorcio, las palizas inspirarían a la esposa a «tratarlo con amabilidad y respeto y a saber que su esposo tiene un estatus más alto que ella».[103]

 

Durante el Ramadán de 2010, otro clérigo llamado Sa’d Arafat dijo que la mujer es «honrada» por la paliza. Nadie parecía muy sorprendido o molesto por esto.[104]

 

Un reportaje encubierto en la progresista Suecia en 2012 visitó 10 mezquitas y encontró que 6 de ellas aconsejaban a las mujeres maltratadas no reportar el abuso a la policía. A estas mujeres se les dijo también que debían someterse a sexo no consensual con sus maridos.[105]

 

En el lugar de nacimiento del islam, aproximadamente la mitad de las mujeres saudíes son maltratadas en sus casas.

 

Se encontró que las manos y los palos son lo que más se usa para golpear a las mujeres, seguido de la kufiyya de los hombres y, en menor medida, objetos punzantes.[106]

 

En 2016, el Consejo de Ideología Islámica propuso un proyecto de ley – llamado irónicamente la Ley de Protección de la Mujer contra la Violencia – que en realidad incluía excepciones para «palizas suaves» a las esposas desafiantes.[107]

 

Según la ley islámica, un esposo puede golpear a su esposa por cualquiera de las siguientes cuatro razones:


1. No intenta hacerse hermosa para él (es decir, «dejarse ir»).

2. Se niega a satisfacer sus demandas sexuales.

3. Sale de casa sin su permiso o sin una «razón legítima».

4. Descuida sus deberes religiosos.

Cualquiera de estos son también motivos suficientes para el divorcio.


Respetados eruditos del Corán en el pasado interpretaron el versículo 4:34 con una franqueza impresionante. At-Tabari dijo que significa «amonestadlas, pero si se niegan a arrepentirse, entonces atadlas en sus hogares y golpeadlas hasta que obedezcan los mandamientos de Alá hacia ustedes». Qurtubi dijo a los maltratadores que eviten romper huesos si es posible, pero agregó que «no es un crimen si conduce a la muerte».[108]

 

Los apologistas musulmanes dicen a veces que Mahoma ordenó que las mujeres no fueran lastimadas, pero en realidad están basando esto en lo que dijo antes o durante una batalla, como en Sahih al-Bukhari (4121) cuando Mahoma ordenó asesinar a todos los hombres Qurayza y que las mujeres y los niños fueran tomados como esclavos. Que te enviuden y seas forzada a la esclavitud sexual aparentemente no se califica como «daño» bajo el modelo islámico.

 

Después de tomar La Meca en el 630, Mahoma ordenó el asesinato de una esclava que simplemente había compuesto canciones burlándose de él. Los hadices abundan en cuanto a relatos de mujeres medio enterradas bajo mandato de Mahoma y lapidadas hasta la muerte por inmoralidad sexual. El profeta del islam alentó a sus propios hombres a violar a mujeres capturadas en batalla (Abu Dawud 2150, Muslim 3433) y no los castigó por matar mujeres no musulmanas (como hizo Khalid ibn Walid en varias ocasiones – relatado en Ibn Ishaq 838 y 856).

 

En resumen, según el Corán, los hadices y la ley islámica, una mujer puede ser maltratada con daño físico si las circunstancias lo justifican, como en caso de desobediencia. Esto ciertamente no significa que todos los hombres musulmanes maltraten a sus esposas, solo que el islam les permite y les recomienda hacerlo.

 

 

– La poligamia

 

Un hombre musulmán puede casarse con un máximo de cuatro mujeres y tener relaciones sexuales con un número ilimitado de esclavas. Mahoma llegó a tener nueve esposas.

 

Corán (4:3)

«Y si teméis no ser justos con los huérfanos [las huérfanas]... Casaos entonces, de entre las mujeres que sean buenas para vosotros, con dos, tres o cuatro; pero si os teméis no ser equitativos... entonces con una sóla o las que posea vuestra diestra [esclavas]. Esto se acerca más a que no os apartéis de la equidad».

 

Este versículo claramente permite a un hombre tener hasta cuatro esposas (Alá concedió convenientemente a Mahoma una excepción… sobre la autoridad de Mahoma, por supuesto). Según los hadices, la «justicia» de la que se habla simplemente se refiere a la dote dada a la novia, no al trato acordado después de la boda.

 

Corán (4:129)

«No podréis ser equitativos con las mujeres aunque lo intentéis, pero no os inclinéis del todo dejando a la otra como si estuviera suspensa en el aire. Si rectificáis y sois temerosos... Es verdad que Alá es Perdonador y Compasivo».

 

Dice que un hombre no es capaz de tratar a varias esposas de manera justa. Por lo tanto, sería incapaz de adquirir más de una esposa si esto fuera un requisito – que no lo es. De hecho, Mahoma no fue capaz de tratar a sus propias esposas de manera justa, como ya veremos.

 

Corán (66:5)

«Puede que si las divorciara, su Señor le diera a cambio esposas mejores que ellas. Musulmanas, creyentes, obedientes, de fácil arrepentimiento, adoradoras fervientes y ayunantes, ya hubieran estado casadas antes o fueran vírgenes».

 

Una esposa desobediente puede ser reemplazada. Un hombre solo puede tener hasta cuatro esposas, pero puede rotar tantas mujeres como le plazca dentro y fuera de la alineación.

 

Sahih al-Bukhari (5064)[109]

Narrado por ‘Urwa: «Le preguntó a Aisha acerca de la Declaración de Alá: “Y si teméis no ser justos con las huérfanas... Casaos entonces, de entre las mujeres que sean buenas para vosotros, con dos, tres o cuatro; pero si os teméis no ser equitativos... entonces con una sola o las que posea vuestra diestra. Esto se acerca más a que no os apartéis de la equidad”. (4:3) Aisha dijo: “¡Oh, mi sobrino! (Este versículo se ha revelado en relación con) una huérfana bajo la tutela de su tutor, que es atraído por su riqueza y belleza y tiene la intención de casarse con una Mahr [dote] menor de lo que otras mujeres de su estándar se merecen, por lo que (a esos tutores) se les ha prohibido casarse con ellas, a menos que les hagan justicia y les den su Mahr completa, y se les ordena que se casen con otras mujeres en lugar de ellas».

 

Este hadiz proporciona el contexto para el versículo 4:3 del Corán. «Tratar con equidad» se define dentro de un contexto financiero. Se refiere a proveer una dote justa para asegurar el matrimonio – no al trato equitativo o justo hacia las esposas (lo cual es imposible según el versículo 4:129).

 

Sahih al-Bukhari (268)[110]

«Anas ibn Malik dijo: “El Profeta solía visitar a todas sus esposas en una ronda, durante el día y la noche y eran once en número”. Le pregunté a Anas: “¿Tenía el Profeta la fuerza para ello?” Anas respondió: “Solíamos decir que el Profeta recibió la fuerza de treinta (hombres)”. Y Sa’id dijo con la autoridad de Qatada que Anas le había dicho solo nueve esposas (y no once)».

 

Sahih al-Bukhari (5068)[111]

Narrado por Anas: «El Profeta solía ir alrededor de (tener relaciones sexuales con) todas sus mujeres en una noche, y tenía nueve esposas».

 

Mahoma tenía una «regla especial» que le permitía tener más de cuatro esposas. Sus sucesores también tenían más de cuatro esposas.

 

Sahih al-Bukhari (6601)[112]

El Mensajero de Alá dijo: «Ninguna mujer debe pedir el divorcio de su hermana (musulmana) para tomar su lugar, pero debe casarse con el hombre (sin obligarlo a divorciarse de su otra esposa), porque no tendrá nada excepto lo que Alá ha escrito para ella».

 

La poligamia es firmemente establecida en la tradición Islámica.

 

La práctica de la poligamia es una contradicción matemática del principio de que los hombres y las mujeres deben ser tratados por igual. La permisividad del Corán para tener múltiples esposas plantea así un reto para el apologista contemporáneo, que quiere que su público occidental crea que el islam fomenta la igualdad de género. A menudo, la primera estratagema es una débil afirmación de que el islam es la única religión que fomenta la monogamia, basándose en el fragmento del versículo 4:3 que dice «casaos solo con una».


Esto no es verdad. El Nuevo Testamento (que precedió al Corán) afirma claramente que un hombre cristiano modelo es el «esposo de una sola mujer» a quien debe ser fiel (es decir, no hay excepción para las esclavas sexuales, permitido en el Corán). En segundo lugar, el mismo versículo coránico del que se extrae el fragmento «casaos solo con una» es en realidad el mismo que dice que hasta cuatro esposas están permitidas siempre y cuando «parezcan buenas» para el hombre.

 

En este punto, el apologista suele recurrir a la defensa de la poligamia en sí – alegando que reduce la prostitución, por ejemplo – mientras que conceden el argumento de la igualdad. Después de todo, ¿por qué Alá procrearía mujeres y hombres a un ritmo igual si los matrimonios estuvieran destinados a tener proporciones tan altas como cuatro a uno? Por si ni siquiera cuatro esposas resulten suficientes, el Corán también otorga a los hombres la libertad para capturar mujeres y usarlas como esclavas sexuales.

 

Un predicador «moderado» de Túnez recientemente afirmó que es el derecho divino de cada hombre musulmán «tomar una concubina junto con su esposa y disfrutar de las que posee su diestra». Añadió que «la concubina es la solución más eficaz para restablecer el equilibrio social y moral de la sociedad».[113]


En ninguna parte el Corán permite a una esposa existente (o esposas) cualquier poder de veto en la elección de su esposo de parejas sexuales adicionales. De hecho, lo desalienta presentando dos veces un episodio de la propia vida de Mahoma en el que sus esposas «enojaron a Alá» con sus celos (Alá tomó un notable interés en la vida personal de Mahoma, dedicando muchos pasajes del eterno Corán a sus comodidades y al respeto al que tenía derecho).

 

El profeta del islam tenía nueve esposas (que vivieron más que él) y las disputas sobre este desgraciado arreglo están bien documentadas. En un momento dado, sus esposas estaban tan trastornadas por el hecho de que Mahoma llevara a una esclava a una de sus propias habitaciones que Alá tuvo que intervenir y susurrarle partes de las suras 33 y 66 al oído, incluida la amenaza de divorciarse de todas si no le permiten una completa libertad sexual (nada sospechoso).

 

Hay cosas peores en el mundo que la poligamia (que ha sido practicada por muchas culturas fuera del islam), pero es chocante ver una religión que da un valor tan alto al deseo sexual básico de un hombre que se le permite traer a otras mujeres a la cama matrimonial solo para satisfacer su lujuria. A las mujeres no se les permite la misma libertad de buscar satisfacción sexual de fuentes alternativas si su marido pierde interés o capacidad.

 

El mundo occidental ha decidido que la poligamia devalúa el valor de una mujer. En el islam, sin embargo, el valor de una mujer es a menudo la suma de su valor sexual para su marido.

 

 

– Conclusión

 

Incluso hoy en día, está absolutamente prohibido que una mujer musulmana se case con un hombre no musulmán, aunque los hombres no están sujetos a la misma restricción para la elección de sus parejas matrimoniales. Esto es una consecuencia del bajo estatus de una esposa contra el de su marido. A un musulmán no se le permite estar subordinado a un no musulmán, y, en el islam, la esposa está subordinada a su marido.

 

En su vida, una mujer musulmana nunca estará sin la tutela de un hombre, de su padre a su marido a los miembros masculinos de su familia (en el caso de que sea viuda o divorciada).

 

Muchos musulmanes contemporáneos se dan cuenta de que la práctica islámica tradicional está dolorosamente desfasada para los gustos modernos. De este modo han surgido esfuerzos muy imaginativos para reinterpretar las tradiciones de su religión, exagerando tanto el trato negativo dado a las mujeres árabes antes de Mahoma como las reformas que dicen que provocaron.

 

Las palabras contundentes de Mahoma sobre el matrimonio son lo que son. Además, prohibió que las mujeres viajaran solas. Tampoco se les permite estar solas con un varón que no sea de la familia. Las mujeres deben cubrirse casi completamente y, cuando hay pecado sexual, casi siempre tienen la responsabilidad, ya que se supone que están bajo un estándar más alto de conducta.

 

Lapidaciones, asesinatos de honor, palizas e incluso la mutilación de los genitales femeninos se emplean esporádicamente en el mundo musulmán para mantener a las mujeres en su lugar.[114]

 

Según una fetua del sitio web Muslim Matters, «una mujer musulmana debe mantener su hogar como el foco de su atención y actividades, y convertirla en la base de sus asuntos». A las mujeres se les permite salir de la casa bajo ciertas condiciones, tales como emergencia médica y deberes religiosos. El islam también les permite conseguir un trabajo «si no hay un hombre mahrum que se ocupe de ellas», pero debe limitarse a ciertas ocupaciones que solo involucran a otras mujeres, tales como servicio de comida, enseñanza, moda, esteticista o una variedad de posiciones domésticas.[115]

 

 

El islam y la pedofilia

 

La pederastia, y la pedofilia en sí, es uno de los crímenes sexuales más abominables que una persona puede cometer, despreciado incluso por la gran mayoría de criminales. En el islam esta despreciable práctica está permitida y es de hecho recomendada.

 

El profeta Mahoma, al-Insān al-Kāmil y uswa hasana, se casó con su tercera esposa, Aisha, cuando esta tenía de seis a siete años, y mantuvo relaciones sexuales con ella por primera vez cuando tenía nueve años lunares. La relación de Aisha con Mahoma es usada muchas veces para defender la práctica. Y no solo eso, aunque parezca sorprendente, esta práctica se permite en el Corán.

 

Corán (65:4)

«[Hablando del divorcio y del periodo de espera para volver a casarse] Y aquellas de vuestras mujeres que hayan llegado a la menopausia, si dudáis de su período de espera [para volver a casarse], éste son tres meses; así como para la que aún no haya tenido la menstruación [niñas]. Y las que estén embarazadas, su período de espera será hasta que den a luz. Quien teme a Alá, Él le dará facilidad en lo suyo».

 

Este versículo no deja duda alguna; la pederastia está permitida en el islam. El divorcio implica haber estado casado, el hecho de que las que todavía no han menstruado (es decir, niñas) tengan un periodo de espera para volver a casarse indica que está permitido casarse con ellas. El iddah (el periodo de espera) solo se aplica si el matrimonio ya ha sido consumado, por lo tanto, que las niñas que no han menstruado tengan un iddah quiere decir que está permitido mantener relaciones sexuales con ellas.

 

Corán (33:49)

«¡Vosotros que creéis! Cuando desposéis a las creyentes y luego las divorciéis antes de haberlas tocado, no tenéis que contar ningún periodo de espera. Dadles algo de provecho y dejadlas ir con delicadeza».

 

Mahoma dio ejemplo casándose con Aisha cuando esta tenía de seis a siete años y consumando el matrimonio cuando tenía nueve años lunares.

 

Sahih Muslim (1422 c)[116]

«Aisha informó que el Apóstol de Alá se casó con ella cuando tenía siete años de edad, y fue llevada a su casa como novia cuando tenía nueve años, y sus muñecas estaban con ella; Y cuando murió el Santo Profeta, tenía dieciocho años».

 

Sahih al-Bukhari (5133)[117]

«Aisha narró que el Profeta se casó con ella cuando ella tenía seis años de edad y que consumó su matrimonio cuando tenía nueve años de edad, y luego se quedó con él durante nueve años (es decir, hasta su muerte)».

 

Algunos apologistas musulmanes han afirmado recientemente que Aisha tenía en realidad más de nueve años lunares en el momento de la consumación de su matrimonio con el Profeta Mahoma. Han intentado explicar que Aisha no tenía nueve años como los hadices sahih (auténticos) de su propio testimonio afirman, sino otras edades derivadas de citas erróneas, de fuentes indirectas, de técnicas difusas de datación y de calumnias. Estas técnicas de investigación dudosas han llevado a varias edades en conflicto a ser propuestas para Aisha en el momento de la consumación, incluyendo 12, 14, 15, 17, 18 y 21 años.


En una inspección más cercana de estas polémicas podemos descubrir que las diversas afirmaciones se pueden clasificar extensamente en estas categorías; calumnias injustificadas contra Hisham ibn Urwah y los narradores iraquíes, el uso de información que no es sahih (como da’if) para refutar los hadices sahih (auténticos), el uso de fuentes secundarias e indirectas en preferencia a los testimonios directos, el uso de dataciones imprecisas en preferencia a fechas específicas y declaraciones de edad, uso de referencias erróneas e información falsa, uso de lógica incorrecta y opinión personal.

 

Aisha tenía nueve años lunares en el momento en el que su matrimonio con el profeta islámico fue consumado y simplemente no hay evidencia válida que sugiera lo contrario. La mayoría de los musulmanes de hoy, tanto los eruditos como la población musulmana en general, están de acuerdo. Este ha sido el principal entendimiento musulmán a lo largo de los 1400 años de historia del islam, y muchos de estos musulmanes que son honestos se ofenden por estas mentiras propagadas por los apologistas que se avergüenzan por las acciones de su propio profeta.

 

Sahih al-Bukhari (5080)[118]

«Cuando me casé, el Mensajero de Alá me dijo: “¿Con qué tipo de mujer te has casado?” Yo le dije: “Me he casado con una matrona”. Él dijo: “¿Por qué, no tienes un gusto por las vírgenes y por acariciarlas?” Jabir también dijo: El Mensajero de Alá dijo: “¿Por qué no te casaste con una niña para que puedas jugar con ella y ella contigo?»

 

Mahoma prefería a vírgenes jóvenes para poder «jugar con ellas» y acariciarlas. Peor aún, partes del Corán fueron exclusivamente reveladas cuando Mahoma estaba en la cama de Aisha.

 

Sahih al-Bukhari (2581)[119]

«Las esposas del Mensajero de Alá estaban en dos grupos. Un grupo consistía en Aisha, Hafsa, Safiyya y Sauda; Y el otro grupo consistía en Um Salama y las otras esposas del Mensajero de Alá. Los musulmanes sabían que el Mensajero de Alá amaba a Aisha, así que si alguno de ellos tenía un regalo y deseaba dárselo al Mensajero de Alá, lo retrasaría hasta que el Mensajero de Alá llegara a casa de Aisha y entonces enviaría su regalo al Mensajero de Alá en la casa de Aisha. El grupo de Um Salama discutió el asunto y decidió que Um Salama pidiera al Mensajero de Alá que le dijera a la gente que le manden sus regalos a casa de cualquier esposa a la que él fuera. Um Salama le dijo al Mensajero de Alá lo que habían dicho, pero no respondió. Entonces ellas (esas esposas) le preguntaron a Um Salama al respecto. Ella dijo: “Él no me dijo nada”. Le pidieron que volviera a hablar con él. Habló de nuevo con él, pero no respondió. Cuando le preguntaron, respondió que no había dado respuesta. Le dijeron: “Habla con él hasta que te dé una respuesta”. Cuando fue su día, volvió a hablar con él. Él entonces le dijo: “No me hagas daño con respecto a Aisha, puesto que las Inspiraciones Divinas no vienen a mí en ninguna de las camas, excepto en la de Aisha”. Sobre eso Um Salama dijo: “Me arrepiento ante Alá por lastimarte”. Entonces el grupo de Um Salama llamó a Fátima, la hija del Mensajero de Alá y la envió al Mensajero de Alá para decirle: “Tus esposas piden tratarlas a ellas y a la hija de Abu Bakr [Aisha] en igualdad de condiciones”. Entonces Fátima le transmitió el mensaje. El Profeta dijo: “Oh hija mía, ¿no amas a quien amo?Ella respondió afirmativamente y regresó y les contó la situación. Le pidieron que fuera a él de nuevo, pero ella se negó. Luego enviaron a Zainab bint Jahsh quien fue a él y usó palabras duras diciendo: “Tus esposas te piden que las trates a ellas y a la hija de Ibn Abu Quhafa en igualdad de condiciones”. En eso ella levantó su voz e insultó a Aisha en su cara, tanto que el Mensajero de Alá miró a Aisha para ver si ella iba a replicar. Aisha comenzó a responder a Zainab hasta que ella la silenció. El Profeta entonces miró a Aisha y dijo, “Ella es realmente la hija de Abu Bakr”».

 

En este hadiz se ve claramente que Mahoma tenía un trato especial con Aisha frente a sus otras esposas y que según él, no tenía revelaciones divinas con ninguna excepto con Aisha.

 

 

El islam, el adulterio y su castigo

 

La religión que permite a un hombre mantener esclavas sexuales también requiere la ejecución de adultos que consienten. Hubo momentos en la vida de Mahoma en los que ordenó que personas fueran asesinadas cuando no habían cometido ningún crimen aparte de tener relaciones sexuales «ilegales». El único acto sexual fuera del matrimonio permitido explícitamente en el islam es entre un hombre musulmán y sus esclavas.

 

La lapidación no se prescribe en la versión actual del Corán. Según los compañeros de Mahoma, existía un versículo ordenando que los adúlteros fueran lapidados, pero fue olvidado.

 

Sahih al-Bukhari (4556)[120]

«Los judíos trajeron ante el Profeta a un hombre y a una mujer de entre ellos que habían cometido relaciones sexuales ilegales. El Profeta les dijo: “¿Cómo castigáis generalmente a uno de los vuestros que ha cometido relaciones sexuales ilegales?” Ellos respondieron: “Ennegrecemos sus caras con carbón y los golpeamos”. Él dijo: “¿No encontráis la orden de Ar-Rajm (es decir, apedrear hasta la muerte) en la Torá?” Ellos respondieron: “No encontramos nada en ella”. Abdullah ibn Salam (después de escuchar esta conversación) les dijo: “¡Habéis dicho una mentira, traed aquí la Torá y recitadla si sois sinceros”. Así que los judíos trajeron la Torá. Y el maestro religioso que estaba enseñándoles, puso su mano sobre el versículo de Ar-Rajm y comenzó a leer lo que estaba escrito arriba y debajo del lugar oculto con su mano, pero no leyó el versículo de Ar-Rajm. Abdullah ibn Salam quitó su mano (es decir, la del maestro) del versículo de Ar-Rajm y dijo: “¿Qué es esto?” Así que cuando los judíos vieron ese versículo, dijeron: “Este es el versículo de Ar-Rajm”. Así que el Profeta ordenó que los dos adúlteros fueran apedreados hasta la muerte, y fueron apedreados hasta la muerte cerca del lugar donde las andas solían ser colocadas cerca de la mezquita. Vi a su compañero (es decir, el adúltero) inclinándose sobre ella para protegerla de las piedras».

 

Dos personas culpables de tener relaciones sexuales ilegales son llevadas ante Mahoma, que ordena apedrear a ambos hasta la muerte. Aparentemente su acto fue por amor, ya que el hadiz registra al hombre tratando de proteger a la mujer de las piedras.

 

Sahih al-Bukhari (6878)[52]

El Mensajero de Alá dijo: «La sangre de un musulmán que confiesa que nadie tiene el derecho de ser adorado excepto Alá y que yo soy su Apóstol, no puede ser derramada excepto en tres casos: En Qisas [igual respuesta] por asesinato, una persona casada que comete relaciones sexuales ilegales y el que abandona el islam [apóstata] y deja a los musulmanes».

 

El adulterio es una de las tres justificaciones para matar a una persona musulmana, según Mahoma.

 

Sahih Muslim (1690 c)[121]

«Ubada ibn As-Samit relató que cada vez que el Apóstol de Alá recibía una revelación, sentía que su rigor y la complexión de su rostro cambiaban. Un día la revelación descendió sobre él, él sintió el mismo rigor. Cuando terminó y él sintió alivio, dijo: “Tomad [enseñanzas] de mí. Alá ha ordenado un camino para ellas (las mujeres que fornican): (Cuando) un hombre casado (comete adulterio) con una mujer casada, y un hombre soltero con una mujer soltera, entonces en el caso de los casados es (un castigo) de cien latigazos y luego lapidación (hasta la muerte). Y en el caso de personas solteras, (el castigo) es de cien latigazos y exilio durante un año”».

 

Este hadiz aclara las diferentes penas por adulterio (cuando los sujetos están casados), y la fornicación (cuando no lo están).

 

Sahih Muslim (1691 e)[122]

«Abu Huraira informó que una persona de entre los musulmanes vino al Mensajero de Alá mientras él estaba en la mezquita. Le llamó diciendo: “Mensajero de Alá, he cometido adulterio”. Él (el Santo Profeta) se alejó de él. Él (de nuevo) vino ante él y le dijo: Mensajero de Alá, he cometido adulterio”. Él (el Santo Profeta) se alejó hasta que lo hizo cuatro veces, y como él testificó cuatro veces contra sí mismo, el Mensajero de Alá le llamó y dijo: “¿Estás loco?” Él dijo: “No”. Él (nuevamente) dijo: “¿Estás casado?” Él dijo que sí. Entonces el Mensajero de Alá dijo: “Tómenlo y lapidadle». Ibn Shihab (uno de los narradores) dijo: «Uno que había oído a Jabir ibn ‘Abdullah diciendo esto me informó así: “Yo era uno de los que le lapidaron. Le lapidamos en el lugar de oración (ya sea de Id o un funeral). Cuando las piedras le hicieron daño, huyó. Le cogimos en el Harra y le lapidamos (hasta la muerte)”». Este hadiz ha sido narrado a través de otra cadena de transmisores.

 

Sahih Muslim (1697/1698 a)[123]

«Mensajero de Alá, te ruego en el nombre de Alá que pronuncies sentencia sobre mí según el Libro de Alá. El segundo reclamante que era más sabio que él dijo: “Bueno, decidan por nosotros según el Libro de Alá, pero permítanme (decir algo)”. Entonces el Mensajero de Alá dijo: “Di”. Él dijo: “Mi hijo era un siervo en la casa de esta persona y cometió adulterio con su esposa. Me informaron que mi hijo merecía lapidación hasta la muerte (como castigo por este delito). Di cien cabras y una esclava como rescate por esto. Pregunté a los eruditos (si esto podría servir como una expiación por este delito). Me informaron que mi hijo merecía cien latigazos y exilio durante un año. Y la mujer merecía ser lapidada (puesto que estaba casada)”. Entonces el Mensajero de Alá dijo: “Por Él en cuya mano está mi vida. Yo decidiré por ustedes según el Libro de Alá. La esclava y las cabras deben ser devueltas, y tu hijo será castigado con cien latigazos y exilio por un año. Y, oh Unais (ibn Zuhaq al-Aslami), ve a esta mujer por la mañana, y si ella hace una confesión, entonces lapidadla”. Él (el narrador) dijo: “Él fue a ella por la mañana y ella hizo una confesión. Y el Mensajero de Alá pronunció sentencia sobre ella y fue apedreada hasta la muerte”».

 

Sahih Muslim (1695b)[124]

«Abdullah ibn Buraida informó sobre la autoridad de su padre que Ma’iz ibn Malik al- Aslami vino al Mensajero de Alá y dijo: “Mensajero de Alá, yo he hecho mal; he cometido adulterio y deseo sinceramente que me purifiques”. Él le rechazó. Al día siguiente, él volvió a él y le dijo: “Mensajero de Alá, he cometido adulterio”. El Mensajero de Alá le rechazó por segunda vez, y le envió a su pueblo diciendo: “¿Sabéis si hay algo malo en su mente?” Ellos negaron tal cosa en él y dijeron: “No le conocemos por eso sino como un buen hombre entre nosotros, hasta donde podemos juzgar”. Él (Ma’iz) vino por tercera vez, y él (el Santo Profeta) le envió como lo había hecho antes. Preguntó por él y le informaron que no había nada malo con él o con su mente. Cuando era la cuarta vez, se cavó una zanja para él y él (el Santo Profeta) pronunció sentencia sobre él y fue apedreado». Él (el narrador) dijo: «Vino a él (el Santo Profeta) una mujer de Ghamid y dijo: “Mensajero de Alá, he cometido adulterio, así que purifícame. Él (el Santo Profeta) la rechazó. Al día siguiente ella dijo: “Mensajero de Alá, ¿por qué me rechazas? Tal vez, me rechazas como cuando rechazabas a Ma’iz. Por Alá, estoy embarazada”. Él dijo: “Bueno, si insistes en ello, entonces vete hasta que nazca (el niño)”. Cuando dio a luz ella vino con el niño (envuelto) en un trapo y dijo: “Aquí está el niño que he dado a luz”. Dijo: “Vete y amamántale hasta que le destetes”. Cuando hizo eso, se acercó a él (el Santo Profeta) con el niño que sostenía un pedazo de pan en su mano. Ella dijo: “Apóstol de Alá, aquí está él destetado y ahora come”. Él (el Santo Profeta) confió el niño a uno de los musulmanes y luego pronunció el castigo. Y fue puesta en una zanja hasta su pecho y ordenó a la gente que la apedrearan. Khalid ibn Walid avanzó con una piedra que arrojó a su cabeza y salpicó sangre sobre la cara de Khalid, así que maldijo. El Apóstol de Alá escuchó la maldición (de Khalid) que él había lanzado sobre ella. Entonces él (el Santo Profeta) dijo: “Khalid, se gentil. Por Él en cuya Mano está mi vida, ella ha hecho tal arrepentimiento que incluso si un recaudador de impuestos ilícito se arrepintiera, él habría sido perdonado”. Luego, dando órdenes sobre ella, oró por ella y fue enterrada».

 

Ibn Ishaq (970)[125]

«El adúltero debe ser apedreado».

 

Estas palabras fueron parte del discurso de despedida de Mahoma a su gente con ocasión de su peregrinación final a La Meca.

 

El Corán usa la frase «fornicadores o adúlteros» en el versículo 24:2 y prescribe cien latigazos como castigo (versículo 4:15 sugiere arresto domiciliario por «indecencia»). Esto casi seguramente se refiere al sexo fuera del matrimonio, ya que tiene poco sentido que para la fornicación y el adulterio se prescriba el mismo castigo cuando son delitos diferentes. También estaría en contradicción con los muchos ejemplos de los hadices en los que Mahoma mandó matar a los adúlteros. De hecho, Sahih Muslim (1697/1698 a) registra un caso en el que un hombre soltero es castigado con cien latigazos por orden del profeta del islam, mientras que su pareja que estaba casada es lapidada.


Según Umar (el compañero de Mahoma y el segundo califa del islam):

 

Sahih Muslim (1691 a)[126]

Abdullah ibn ‘Abbas informó que Umar ibn Khattab se sentó en el púlpito del Mensajero de Alá y dijo: «Ciertamente Alá envió a Mahoma con la verdad y Él envió el Libro con él, y el versículo de la lapidación fue incluido en lo que fue enviado a él. Lo recitábamos, lo reteníamos en nuestra memoria y lo entendíamos. El Mensajero de Alá concedió el castigo de la lapidación hasta la muerte (al adúltero casado y la adúltera) y, después de él, también concedimos el castigo de la lapidación, me temo que con el tiempo, la gente (pueda olvidarlo) y pueda decir: “No encontramos el castigo de la lapidación en el Libro de Alá”, y así desviarnos abandonando este deber prescrito por Alá. La lapidación es un deber establecido en el Libro de Alá para hombres y mujeres casados que cometen adulterio cuando se da evidencia, o si hay embarazo, o una confesión».

 

En otras palabras, había un versículo en la narración original del Corán que prescribía la lapidación de los adúlteros, pero quedó fuera del proceso de compilación en los años posteriores a la muerte de Mahoma. La insistencia de Umar en el versículo de la lapidación se registra en otros volúmenes que comprenden la colección más confiable de hadices, incluyendo Sahih al-Bukhari (6830).

 

Según una fuerte tradición (encontrada en Sunan ibn Majah, libro de nikah, hadiz número 1934), Aisha también recordó el versículo que prescribía la pena de muerte para los adúlteros. Estaba escrito en una hoja de palma que estaba en su casa después de la muerte de Mahoma. Desafortunadamente, una cabra o una oveja entró en la casa y se comió la hoja (junto con otras) antes de que esta pudiera ser recogida e incluida en la mezcolanza de escrituras que se convirtieron en el Corán.

 

La ley islámica (sharía) requiere que los adúlteros sean condenados a muerte, ya que fue el ejemplo establecido por Mahoma. En la práctica, las mujeres son ejecutadas con mucha más frecuencia, ya que se presume que acarrean la responsabilidad sexual (en la sociedad islámica dominada por los varones) y quizás tienen más probabilidades de confesar su indiscreción. Las víctimas de violación son a veces condenadas si hablan. Denunciar una violación significa una confesión de adulterio bajo la ley sharía si no se puede encontrar a cuatro testigos masculinos para confirmar la reclamación de la víctima.

 

Incapaces de aceptar el hecho de que lapidar a los adúlteros es una parte del islam, los apologistas normalmente van por el camino de afirmar que el cristianismo no es diferente. Están equivocados. No solo es la ley del Antiguo Testamento de lapidar a alguien explícitamente eliminada con el ejemplo de Jesús (véase Juan (8:1-11), «Que el que esté sin pecado lance la primera piedra»), pero el episodio en sí es la prueba de que el cristianismo no está bajo la misma ley que el islam.

 

Mientras que las enseñanzas y el ejemplo de Jesús se interponen entre los cristianos y la ley del Antiguo Testamento, Mahoma saltó directamente a la más dura de las reglas (que incluso los judíos de su época eran reacios a hacer cumplir tan literalmente – véase Sahih al-Bukhari (4556), citado anteriormente. Al igual que con tantas otras cosas, como el perdón, el contraste ejemplar establecido por Jesús y Mahoma con respecto a matar a los adúlteros difícilmente podría ser más diferente.

 

Aunque muchos musulmanes de hoy en día consideran que la práctica es desagradable, sencillamente no hay discusión en contra del hecho de que matar a dos adultos por tener sexo consensual está firmemente enraizado en la teología islámica. De hecho, de acuerdo con una fetua, meramente negar que el adulterio es suficiente para lapidar a alguien es un signo de apostasía.[127]


Siguen existiendo numerosos ejemplos de lapidaciones de adúlteros bajo la ley islámica, desde el frente islamista de Somalia hasta el moderno estado de Irán.[128][129] En 2010, los talibanes medio enterraron a una pareja y les apedrearon brutalmente (el hombre tuvo que ser rematado con tres disparos) solo unos días después de azotar a una mujer embarazada 200 veces y luego dispararle en la cabeza.[130] Al «condenar» los asesinatos, el presidente «moderado» de Afganistán solo dijo que estaba mal porque no fue precedido por un juicio.[131]

 

El líder de MANA (Muslim Alliance in North America, Alianza Musulmana en Norteamérica en español) y antiguo vicepresidente de ISNA aboga abiertamente por la lapidación prescrita por la sharía. Más sincero que muchos de sus compañeros, el Imán Saraj Wahhaj ha dicho: Si Alá dice cien latigazos, pues cien latigazos. Si Alá dice «córtale la mano», le corto la mano, y si Alá os dice que les lapidéis, a través del Profeta Mahoma, entonces lapidadles, porque es la obediencia a Alá y su Mensajero.[132]

 

Del mismo modo, un importante teólogo de Irán defendió una reciente condena de lapidación simplemente recordando a su audiencia que «la democracia, la libertad y los derechos humanos no tienen cabida en el islam».[133]

 

 

El islam y la esclavitud

 

El islam ni ignora ni condena la esclavitud. De hecho, una gran parte de la sharía está dedicada a la práctica. Los musulmanes son animados a seguir el camino de Mahoma, que era dueño y comerciante de esclavos. Capturó esclavos en batalla; tuvo relaciones sexuales con sus esclavas e instruyó a sus hombres a hacer lo mismo. El Corán realmente dedica más versículos a asegurarse de que los hombres musulmanes sepan que pueden mantener a mujeres como esclavas sexuales (cuatro versículos) que a decirles cuál es la shahadah (ningún versículo).

 

Corán (33:50)

«¡Profeta! Te hacemos lícitas tus esposas, a las que diste sus correspondientes dotes [Mahr], y las que tu diestra posea entre las que Alá te haya dado como botín; y las hijas de tus tíos maternos y las de tus tías maternas que hayan emigrado contigo, y cualquier mujer creyente que se ofrezca al Profeta, si el Profeta quiere tomarla en matrimonio. Esto es exclusivo para ti, no para los creyentes. Sabemos lo que les hemos hecho preceptivo a ellos en lo referente a sus esposas y las que sus diestras poseen [esclavas]. Para que no haya falta sobre ti. Y Alá es Perdonador, Compasivo».

 

Este es uno de los varios versículos personales «de Alá» narrados por Mahoma – en este caso permitiendo un suministro prácticamente ilimitado de parejas sexuales. Otros musulmanes están restringidos a cuatro esposas, pero también pueden tener relaciones sexuales con cualquier número de esclavas, siguiendo el ejemplo de su profeta.

 

Corán (23:1-6)

«(23:1) Habrán triunfado los creyentes.

(23:2) Aquéllos que en su salat están presentes y se humillan. (23:3) Los que de la frivolidad se apartan.

(23:4) Los que hacen efectivo el zakat. (23:5) Y preservan sus partes privadas,

(23:6) excepto con sus esposas o las que poseen sus diestras [esclavas o cautivas], en cuyo caso no son censurables».

 

Estos versículos permiten a los dueños de esclavos tener sexo con sus esclavas. Véase también Corán (70:29-30), donde se repite lo mismo. El Corán es un libro pequeño, así que si Alá usó un valioso espacio para repetir el mismo punto cuatro veces, la esclavitud sexual debe ser muy importante para él. Era relativamente reticente en cuestiones de compasión humana y amor.

 

Corán (4:24)

«[Hablando de quienes no puedes tomar como esposas] Y las mujeres casadas, a excepción de las que posea vuestra diestra [esclavas y cautivas]. Es una prescripción de Alá para vosotros. Aparte de esto se os permite que busquéis (esposas) con vuestros bienes [Mahr, dinero nupcial dado por el marido a su esposa en el momento del matrimonio] como hombres honrados, no como fornicadores. Y puesto que gozáis de ellas, dadles la dote [su Mahr] como está mandado y más allá de este mandato, no incurrís en falta en lo que hagáis de mutuo acuerdo [se refiere a dar más si están de acuerdo]. Es cierto que Alá es Conocedor, Sabio».

 

Corán (8:69-71)

«(8:69) Sin embargo, beneficiaros de lo que hayáis obtenido como botín de guerra que sea lícito y bueno; y temed a Alá. Es cierto que Alá es Perdonador y Compasivo.

(8:70) ¡Profeta! Di a los prisioneros que tengáis en vuestras manos: Si Alá sabe de algún bien en vuestros corazones, os concederá también algún bien de aquello que se os quitó y os perdonará. Alá es Perdonador y Compasivo.

(8:71) Pero si quieren traicionarte...Ya traicionaron antes a Alá y (te) dio poder sobre ellos. Alá es Conocedor y Sabio».

 

Una referencia al botín de guerra, del cual los esclavos formaban parte. El dueño de esclavos musulmán puede disfrutar de su «botín» porque, según el versículo 71, «Alá te dio poder sobre ellos».

 

Corán (24:32)

«Y casad a vuestros solteros y a vuestros esclavos y esclavas que sean rectos [As-Saalihin]. Si son pobres, Alá les enriquecerá con Su favor. Alá es Magnánimo, Conocedor»

 

Cuando habla de los que son «rectos» está hablando de As-Saalihin (الصالحين) cuya definición más amplia es «unos que son buenos, sanos, libres de defectos, perfectos, rectos, justos, apropiados, adecuados». Está hablando de casar a los esclavos con mejor forma.

 

Corán (2:178)

«¡Creyentes! Se os prescribe aplicar el talión en caso de asesinato: libre por libre, esclavo por esclavo y hembra por hembra. Pero si a uno su hermano le perdona algo, que éste proceda según lo reconocido y que él lo entregue buenamente. Esto es un alivio que Alá os da y una misericordia. Quien vaya más allá de estos límites tendrá un castigo doloroso».

 

El mensaje de este versículo, que prescribe las reglas de talión (represalia) por asesinato, es que no todos los seres humanos son creados iguales. El valor humano de un esclavo es menor que el de una persona libre (y el valor de una mujer se distingue también del de un hombre).

 

Corán (16:75)

«Alá pone como ejemplo a un siervo que pertenece por completo a otro y no tiene ningún poder, y a uno al que le hemos dado procedente de Nos una buena provisión de la que gasta en secreto y públicamente. ¿Son iguales acaso? Las alabanzas pertenecen a Alá; sin embargo la mayoría de ellos no saben».

 

Sahih al-Bukhari (6761)[134]

El profeta dijo algo similar a: «Los esclavos liberados pertenecen a la gente que les ha liberado».

 

Sahih al-Bukhari (3011)[135]

El profeta dijo: «Tres tipos de personas recibirán el doble de recompensa. (Uno es) aquel que tiene una mujer esclava y la educa adecuadamente y le enseña buenas maneras de buena forma (sin violencia) y luego la libera y se casa con ella. (Otro) es el creyente de la gente de las escrituras que ha sido un buen creyente y luego cree en El Profeta (Mahoma). Esa persona recibirá una doble recompensa. (El tercero es) Aquel esclavo que cumple los Deberes y Derechos de Alá y es sincero a su amo».

 

El esclavo que acepta el islam y continúa sirviendo a su amo musulmán, recibirá una doble recompensa en el cielo.

 

Sahih al-Bukhari (2415)[136]

Jabir narró: «Un hombre liberó a un esclavo pero no tenía más propiedad que esa, así que El Profeta detuvo la liberación (y vendió el esclavo por él). No’aim ibn An- Nahham le compró el esclavo».

 

En este versículo nos cuentan que los esclavos son propiedad. No pueden ser liberados si su amo tiene una deuda pendiente, pero pueden usarse para pagar la deuda.

 

Sahih al-Bukhari (5210)[137]

Abu Said Al-Khudri narró: «Obtuvimos prisioneras en el botín de guerra y solíamos hacer el coito interrumpido [coitus interruptus] con ellas. Así que le preguntamos al Apóstol de Alá sobre ello y dijo “¿Realmente hacéis eso?” Repitiendo la pregunta tres veces. “No hay alma que esté destinada a existir, pero vendrá a la existencia, hasta el Día de la Resurrección».

 

Una cantidad de mujeres son tomadas como esclavas en batalla por los hombres de Mahoma después de que sus maridos y padres fueran asesinados. Las mujeres fueron violadas con la aprobación de Mahoma siempre que no realicen el coitus interruptus.

 

Sahih al-Bukhari (2229)[138]

Abu Said Al-Khudr narró: «Mientras estaba sentado con el Apóstol de Alá, dijo, ¡Oh Apóstol de Alá! Obtuvimos prisioneras como parte del botín y estamos interesado en sus precios, ¿cuál es su opinión sobre el coito interrumpido?El Profeta dijo, “¿Realmente hacéis eso? Es mejor que no lo hagáis, no hay alma que Alá haya destinado a existir, pero con certeza llegará a su existencia”».

 

Otra cantidad de mujeres son tomadas prisioneras y violadas con la aprobación de Mahoma. En este caso es evidente que los musulmanes quieren vender a las mujeres tras violarlas porque están preocupados por si se devaluara su precio tras dejarlas embarazadas. Le preguntan a Mahoma y este les dice que no teman dejarlas embarazadas, es preferible a hacer el coitus interruptus.

 

Sahih al-Bukhari (2592)[139]

Kurib narró: «El esclavo liberado de Ibn ‘Abbas. Maimuna bint Al-Harith le dijo que ella había liberado a una esclava sin el permiso del Profeta. En el día que le tocaba estar con El Profeta, ella dijo, “¿Sabes, oh Apóstol de Alá, que he liberado a mi esclava?”. Él dijo, “¿De verdad lo has hecho?” Ella respondió en afirmativo y él contestó, “Habrías tenido más recompensa si se la hubieses dado a uno de tus tíos maternales”».

 

Mahoma reprende a una mujer por liberar a una esclava. El profeta le dice que habría obtenido una mayor recompensa celestial si le hubiese dado su esclava a un pariente.

 

Sahih al-Bukhari (2141)[140]

Jabir ibn Abdullah narró: «Un hombre decidió que uno de sus esclavos iba a ser liberado tras su muerte y más tarde estuvo en necesidad de dinero, así que El Profeta cogió al esclavo y dijo, “¿Quién me comprará a este esclavo?” Nu’aim ibn ‘Abdullah lo compró por tal precio y El Profeta le dio el esclavo».

 

Mahoma vendió a un esclavo por dinero, por lo que fue un comerciante de esclavos.

 

Sahih al-Bukhari (5843)[141]

Ibn ‘Abbas narró: «Un año quise preguntar a Umar sobre las dos mujeres que se ayudaron la una a la otra contra El Profeta, pero yo tenía miedo de él. Un día se bajó de su animal de montar y fue entre los árboles de Arak a responder la llamada de la naturaleza, y cuando volvió, le pregunté y dijo: “Eran Aisha y Hafsa”. Después añadió, “Nunca solíamos dar importancia a las mujeres en los días del periodo pre-islámico de ignorancia, pero cuando el islam vino y Alá mencionó sus derechos, solíamos darles derechos, pero no las dejábamos interferir en nuestros asuntos. Una vez había una disputa entre mi mujer y yo, y ella me respondió en una fuerte voz, le dije ‘¡Oye! ¿Puedes replicar de esta forma?’, ella dijo, ‘Sí, ¿me dices esto mientras tu hija causa problemas al Apóstol de Alá?’ Así que fui a Hafsa y le dije, ‘Te advierto que no desobedezcas a Alá y su Apóstol’. Primero fui a Hafsa y después a Um Salama y le dije lo mismo, ella me dijo, ‘¡Oh Umar! Me sorprende que interfieras tanto en nuestros asuntos que ibas a meter tus narices en los asuntos del Apóstol de Alá y sus mujeres’. Así que rechazó mi consejo. Había un hombre Ansari; cuando él no estaba en la presencia del Apóstol de Alá yo estaba allí, solía transmitirle lo que había pasado (en ese día), y cuando yo estaba ausente, él solía transmitirme lo que había pasado con respecto a las noticias del Apóstol de Alá. Durante ese tiempo, todos los gobernantes de las tierras cercanas se habían rendido al Apóstol de Alá excepto el rey de Ghassan en Sham, y temíamos que pudiese atacarnos. De repente, el Ansari vino y dijo, ‘¡Ha pasado un gran acontecimiento!’ Le pregunté, ‘¿Qué es? ¿Ha venido el rey de Ghassan?’ Él respondió, ‘¡Más grande que eso! ¡El Apóstol de Alá se ha divorciado de sus mujeres!’ Fui con ellas y las encontré a todas llorando en sus aposentos, y El Profeta había subido a una habitación superior a la suya. En la puerta de la habitación, había un esclavo al que fui y dije: ‘Pide permiso para que entre’. Él me aceptó y entré para encontrarme al Profeta tumbado en una estera que había dejado su marca en su costado. Bajo su cabeza, había una almohada de cuero rellena con hojas de palma. ¡Contemplad! Había algunos cueros colgando ahí y algunas hierbas para curtir. Después mencioné lo que le dije a Hafsa y Um Salama y la respuesta que Um Salama me había dado. El Apóstol de Alá sonrió y se quedó ahí por veintinueve días y después bajó”».

 

Algunos musulmanes actuales de Occidente se niegan a creer que Mahoma tuviese esclavos. Esto es uno de los muchos momentos de los hadices en los que se hace referencia a Mahoma con sus esclavos.

 

Sahih Muslim (1438 a)[142]

«Abu Sirma le dijo a Abu Sa’id Al Khadri, “¡Oh Abu Sa’id! ¿Escuchaste el mensaje de Alá mencionando Al-‘Azl [coitus interruptus]?” Él contesto “sí” y añadió, “salimos con el Mensajero de Alá en la expedición al Bi’l-Mustaiq e hicimos prisioneras a unas excelentes mujeres árabes; y las deseábamos, ya que estábamos sufriendo la ausencia de nuestras mujeres, (pero al mismo tiempo) deseábamos un rescate por ellas. Así que decidimos tener relaciones sexuales con ellas, pero realizando Al-‘Azl (retirando el órgano sexual masculino antes de la expulsión de semen, para evitar la concepción). Pero dijimos, ‘estamos realizando un acto mientras el Mensajero de Alá está entre nosotros, ¿por qué no preguntarle?’ Así que le preguntamos al Mensajero de Alá y dijo; No importa si no lo haces, pues cada alma que ha de a nacer hasta el día de la resurrección, nacerá”».

 

Mahoma y sus hombres hacen prisioneras a «unas excelentes mujeres árabes» de Banu Mustaliq. Su dilema viene cuando quieren violar a las mujeres, pero también quieren un rescate, sabiendo que sus prisioneras valdrán menos si están embarazadas. Cuando le preguntan a Mahoma sobre el «coitus interruptus» les dice que no importa si no lo hacen, ya que cada alma nacerá igualmente.

 

Sahih Muslim (1602)[143]

Jabir comentó: «Vino un esclavo y juró lealtad al Apóstol de Alá en migración. Él (el Sagrado Profeta) no sabía que era un esclavo. Más tarde vino su amo y lo pidió de vuelta, a lo cual el Apóstol de Alá respondió: “Véndemelo”. Y lo compró por dos esclavos negros, y posteriormente no aceptó lealtad de nadie hasta saber si era un esclavo (o un hombre libre)».

 

Mahoma cambió dos esclavos negros por un esclavo musulmán, por lo que queda demostrado que era un mercader de esclavos.

 

Sahih Muslim (1755)[144]

Ha sido narrado en la autoridad de Salama (ibn al-Akwa’), quien dijo: «Luchamos contra los Fazara y Abu Bakr era nuestro dirigente. Había sido citado por el Mensajero de Alá. Cuando estaban a solo una hora de distancia del agua del enemigo, Abu Bakr nos ordenó atacar. Hicimos un alto durante la última parte de la noche para descansar y después atacamos por todos los frentes y llegamos a su abastecimiento de agua donde se libró una batalla. Algunos de los enemigos fueron matados y otros fueron tomados prisioneros. Vi a un grupo de personas que consistía en mujeres y niños. Temía que alcanzasen la montaña antes que yo, así que disparé una flecha entre ellos y la montaña. Cuando vieron la flecha, pararon. Así que les traje, conduciéndolos conmigo. Entre ellos estaba una mujer de Banu Faraza. Estaba llevando una capa de cuero. Con ella estaba su hija, quien era una de las chicas más bonitas de Arabia. Las llevé a Abu Bakr, quien me otorgó a la chica como premio. Así que llegamos a Medina. Aún no la había desvestido cuando el Mensajero de Alá me encontró en la calle y me dijo: “Dame esa chica, oh Salama”. Y le dije “Mensajero de Alá, ella me ha fascinado. Aún no la he desvestido”. Cuando al día siguiente el Mensajero de Alá me encontró de nuevo, me dijo: “Oh Salama, dame esa chica, que Alá bendiga a tu padre”. Y le dije, “es para ti, ¡Mensajero de Alá! Por Alá, aún no la he desvestido”. El Mensajero de Alá la vendió a la gente de La Meca y la entregó como rescate por un número de musulmanes que habían sido prisioneros en La Meca».

 

Narración de una incursión militar contra una desafortunada tribu tratando de alcanzar su reserva de agua. Durante la matanza, mujeres y niños intentan escapar, pero son acorralados y capturados por los musulmanes. Esta historia refuta toda duda de si las esclavas de Mahoma fueron tomadas contra su voluntad o no.

 

Sahih Muslim (1668 a)[145]

«Imran ibn Husain contó que una persona que no tenía ninguna otra propiedad liberó a seis de sus esclavos a la hora de su muerte. El Mensajero de Alá los mandó llamar y los dividió en tres grupos, los echó a suertes y liberó a dos y mantuvo a cuatro en esclavitud; y él (el Sagrado Profeta) habló severamente de él».

 

Un hombre liberó a seis esclavos en su lecho de muerte, pero Mahoma deshace esa liberación para quedarse con cuatro esclavos para él. Echa a suertes qué dos serán liberados.

 

Sahih al-Bukhari (2569)[146]

Sahl narró: «El Profeta mandó llamar a una mujer de los emigrantes y ella tenía un esclavo el cual era carpintero. El Profeta le dijo (a ella) “Manda a tu esclavo a preparar madera (piezas) para el púlpito. Así que ella se lo mandó a su esclavo, quien fue y cortó madera del taray y preparó el púlpito para el Profeta. Cuando terminó el púlpito, la mujer informó al Profeta de que había sido terminado. El Profeta le pidió que le mandase el púlpito, así que lo trajeron. El Profeta lo subió y lo colocó en el lugar en el cual veis ahora».

 

El púlpito personal de Mahoma, desde el que predicó el islam, estaba hecho por esclavos a sus órdenes.

 

Sahih al-Bukhari (4350)[147]

Buraida narró: «El Profeta mandó a Ali y a Khalid para traer el Khums ([un quinto] del botín) y yo odiaba a Ali, y Ali se había dado un baño (después de un acto sexual con una chica esclava del Khumus). Le dije a Khalid, “¿No ves esto (refiriéndome a Ali)?” Cuando alcanzamos al Profeta le mencioné eso. Él dijo, “¡Oh Buraida! ¿Odias a Ali?”, le dije que sí y contestó: “Le odias, pues merece más que eso del Khums”».

 

Mahoma aprobó que su gente tuviese sexo con sus esclavas, como se demuestra en este episodio con su yerno Ali. Este hadiz refuta a los apologistas modernos que dicen que las esclavas eran realmente «esposas», ya que Mahoma había prohibido a Ali casarse con otra mujer mientras Fátima (su hija favorita) viviese.

 

Sunan Abu Dawud (2928)[148]

Abdullah ibn Umar narró: El Mensajero de Alá dijo: «Cada uno de vosotros es un pastor y cada uno de vosotros es responsable de su rebaño. El amir (mandatario) que está al mando de su gente, es un pastor y responsable de su gente, un hombre es pastor y está al cargo de los habitantes de su casa y es responsable de su rebaño, una mujer es una pastora al cargo de la casa e hijos de su marido y es responsable de ellos, y el esclavo de un hombre es un pastor al cargo de las posesiones de su amo y es responsable de ello. Así que cada uno de vosotros es un pastor y cada uno es responsable de su rebaño».

 

En este texto se explican los rangos de importancia para Mahoma, siendo el amir el más alto y el esclavo el más bajo, justo por debajo de las esposas y tan solo por encima de los objetos.

 

Sunan Abu Dawud (2155)[149]

Abu Sa’id Al Khudri dijo: «El Apóstol de Alá mandó una expedición militar a Awtas con ocasión de la batalla de Hunain. Se encontraron con el enemigo y lucharon con ellos. Vencieron y los tomaron prisioneros. Algunos de los Compañeros del Apóstol de Alá eran reacios a tener relaciones con las mujeres prisioneras por sus maridos paganos. Así que Alá el Exaltado mandó un versículo coránico, “Y todas las mujeres casadas (están prohibidas) salvo aquellas (prisioneras) que vuestra mano derecha posee (esclavas)”. Esto es para decir que son legales para ellos cuando completan su periodo de espera».

 

Esta es la base del versículo coránico 4:24. No solo da Alá permiso para que se capture y viole a las mujeres, pero también a que se haga en frente de sus esposos.

 

Sunan Abu Dawud (1818)[150]

Narrado por Asma’ bint Abu Bakr: «Salimos para realizar la hajj junto al Apóstol de Alá. Cuando llegamos a Al-Araj, el Apóstol de Alá se posó y nosotros también nos posamos. Aisha se sentó detrás del Apóstol de Alá y yo me senté junto a mi padre (Abu Bakr). El equipo y los efectos personales de Abu Bakr y los del Apóstol de Alá fueron colocados con el esclavo de Abu Bakr en un camello. Abu Bakr estaba sentado esperado a su llegada. Llegó, pero no tenía ningún camello con él. Preguntó, “¿Dónde está tu camello?” Él respondió, “Lo perdí anoche”, y Abu Bakr dijo, “Solo había un camello, incluso eso has perdido”. Entonces empezó a pegarle mientras el Apóstol de Alá estaba sonriendo y diciendo “Mira a este hombre que está en el estado sagrado (llevando el ihram), ¿qué está haciendo?” Ibn Abu Rizmah dijo: “El Apóstol de Alá no dijo nada más que las palabras “Mira a ese hombre que está en el estado sagrado (llevando el ihram), ¿qué está haciendo?” Estaba sonriendo cuando pronunció esas palabras».

 

Se narra cómo el futuro primer califa del islam está pegándole a su esclavo por perder un camello mientras Mahoma mira y parece divertirse.

 

Sunan Abu Dawud (4473)[151]

Narrado por Ali ibn Abu Talib: «Una esclava perteneciente a la casa del Apóstol de Alá cometió [el crimen de] fornicación. Él (el Profeta) dijo “sube e inflige el castigo prescrito en ella”. Entonces me apresuré y vi que había sangre fluyendo de ella y no cesaba. Así que fui a él (el Profeta) y dijo, “Déjala sola hasta que pare de sangrar, después inflige el castigo prescrito sobre ella, e inflige el castigo prescrito a aquellos que tu mano derecha posee (esclavos)”».

 

Mahoma ordena que se castigue a una esclava hasta que sangre, y luego otra vez cuando haya dejado de sangrar. Comenta que es el trato prescrito para los esclavos.

 

Sunan Abu Dawud (142)[152]

Narrado por Laqit ibn Sabirah: «Yo era el líder de la delegación de Banu al-Muntafiq o (el narrador duda) era miembro de la delegación de Banu al-Muntafiq que fue al Mensajero de Alá. Cuando alcanzamos al profeta, no le encontramos en su casa. Allí encontramos a Aisha, Madre de los Creyentes. Ella ordenó que se nos preparase un plato llamado Khazirah. Entonces fue preparado. Se nos ofreció una bandeja de dátiles. Entonces vino el Mensajero de Alá. Preguntó, “¿Se os ha servido u ofrecido algo?” Respondimos, “Sí, Mensajero de Alá”. Cuando estábamos sentados en la compañía del Mensajero de Alá de repente vimos que un pastor estaba conduciendo un rebaño de ovejas a su redil. Tenía con él un cordero recién nacido que estaba llorando. Él (el Profeta) le preguntó, “¿Qué llevaba? Oh (tal y tal)”, él respondió, “una oveja paridora”. Entonces dijo, “mata para nosotros a un cabrito en su lugar, no pienses que la estamos matando por ti, tenemos cien ovejas y no queremos que su número aumente, cada vez que una oveja paridora nace, matamos a un cabrito en su lugar”. Entonces dije (el narrador, Laqit): “Mensajero de Alá, tengo una mujer que tiene algo (malo) en su lengua, es insolente”. Él dijo (el Profeta), “entonces divórciate de ella”. Le dije, “Mensajero de Alá, tuvo compañía conmigo y tengo hijos de ella”. Él dijo, “Entonces pídeselo (que te obedezca). Si hay algo bueno en ella, lo hará; y no pegues a tu mujer como pegas a tu esclava”. Le dije, “Mensajero de Alá, cuéntame sobre la ablución”. Él dijo “Realiza la ablución en su totalidad y haz que los dedos pasen por la barba y aspira con agua bien menos cuando estés ayunando”».

 

Laqit le pregunta a Mahoma sobre problemas con su mujer, de la cual dice que es insolente al hablar, así que Mahoma le recomienda primero que se divorcie de ella y posteriormente que le pida que le obedezca, pero que para eso no la pegue como haría con su esclava, y ya que el Corán ordena golpear a una esposa de la que se sospecha rebeldía, podemos deducir que se pega a una esposa y a una esclava de maneras diferentes.

 

Ibn Ishaq (734)[153]

«En cuanto a Ali, él dijo: “Las mujeres son abundantes, así que puedes cambiar a una por otra. Pregunta a la esclava, pues ella te dirá la verdad”. Así que el Apóstol llamó a Buraira para preguntarle (a ella), y Ali se levantó y le dio una violenta paliza diciéndole “Dile la verdad al Apóstol”, a lo que ella respondió “solo sé cosas buenas de ella, la única queja que puedo encontrar en Aisha es que cuando estoy amasando la masa y le pido que la cuide, ella se niega y se queda dormida y el cordero se la come”».

 

Mahoma sospecha de Aisha, así que, durante el interrogatorio a la esclava de la casa, Ali, el yerno de Mahoma, le pega una paliza a la esclava para obtener información.

 

Ibn Ishaq (693)[154]

«Entonces el Apóstol envió a Sa’d b Zayd al-Ansari, hermano de Abdu’l Ashhal con algunas de las mujeres prisioneras de Banu Qurayza a Najd y las vendió por caballos y armas».

 

Mahoma intercambió mujeres que había capturado de la tribu Banu Qurayza a mercaderes de esclavos no musulmanes a cambio de bienes. Sus maridos habían sido ejecutados después de haberse rendido pacíficamente.


La esclavitud está profundamente incrustada en las leyes y tradiciones islámicas. Aunque se le aconseja a un propietario de esclavos no tratar a sus esclavos muy severamente, los derechos humanos básicos no son obligatorios. El mero hecho de que solo los no musulmanes puedan ser capturados como esclavos es prueba de la doctrina supremacista del islam.

 

De las cinco referencias a liberar esclavos en el Corán, tres son prescritas como medidas de castigo a dueños de esclavos por pecados sin relación. Limitan la emancipación de esclavos a solo uno. Otro (Corán 24:33) parece permitir a un esclavo comprar su propia libertad si son «buenos». Esto consiste en mantener la práctica islámica tradicional de construir fortunas mediante tomar y pedir rescates de rehenes, lo que empezó con Mahoma.

 

Un pequeño versículo de los primeros capítulos cronológicamente hablando, en Corán (90:13), dice que liberar esclavos está bien, sin embargo, este versículo fue «revelado» en una época en la que la comunidad musulmana era minúscula y muchos de sus reclutas potenciales eran o bien esclavos o esclavos recién liberados. Muchas de estas personas y el mismo Mahoma, más tarde se convertirían en traficantes y dueños de esclavos, tanto hombres como mujeres. Esto sucedió a medida que adquirían poder para hacerlo (no hay registros de Mahoma teniendo esclavos antes de empezar el islam). El lenguaje del Corán cambió para acomodarse a la esclavitud, que es la razón por la que este temprano versículo ha tenido un impacto insignificante en el mundo islámico.

 

La captura de mujeres y niños como esclavos, particularmente durante las conquistas fuera de Arabia, desmiente la creencia de que la yihad estaba siendo librada en autodefensa, ya que las familias del enemigo no residen ni con los musulmanes ni (generalmente) en el campo de batalla. Esta gente fue secuestrada de sus hogares y obligados a ser esclavos por los compañeros y sucesores de Mahoma.

 

Contrariamente a la creencia popular, convertirse al islam no otorga a un esclavo la libertad, aunque se dice que liberar a un esclavo creyente aumenta la recompensa del cielo. Los esclavos musulmanes están implícitos en Corán (4:92). En lo que a los jurados islámicos se refiere, un amo puede tratar a sus esclavos de la forma que desee sin temer castigo alguno.

 

Por el contrario, el cristianismo fue un gran impulso para la abolición de la esclavitud. La abolición tuvo que ser impuesta en el mundo islámico por Occidente. Dado que nunca ha habido un movimiento abolicionista en el mundo islámico, es sorprendente ver a musulmanes incluyendo su religión en la historia de la abolición, es una mentira.

 

No hubo un William Wilberforce o un Bartolomé de las Casas en el islam. Como se mencionó, Mahoma, la más venerada figura en el islam, practicaba y aprobaba la esclavitud. Incluso su propio púlpito se construyó mediante el trabajo de esclavos. Los califas desde entonces han tenido harenes de cientos, a veces incluso miles de jóvenes chicas y mujeres traídas de tierras cristianas, hindúes y africanas, para servir al equivalente islámico del Papa de la forma más degradante.

 

Uno de los compañeros más cercanos a Mahoma fue Umar, quien se convirtió en el segundo califa 2 años después de la muerte de Mahoma. Es justo decir que él habría conocido el islam mejor que ningún apologista contemporáneo, aquellos que dicen que los esclavos solo pueden ser capturados en guerras y las guerras solo pueden ser libradas como autodefensa. Él obviamente no estaba de acuerdo con esto.

 

Bajo la autoridad de Umar, los ejércitos árabes en Egipto invadieron las tierras africanas y trataron de conquistar a los makurianos cristianos, quienes vivían allí pacíficamente. Aunque los avances musulmanes fueron detenidos, los makurianos tuvieron que firmar un tratado para prevenir invasiones periódicas. El Tratado de Baqt incluía un pago anual de 360 esclavos de «buena calidad». El tratado se mantuvo durante 700 años sin tener oposición alguna de las generaciones de clérigos y eruditos musulmanes.

 

El propio Umar fue apuñalado hasta la muerte por un esclavo al que había negado la libertad. En este caso el esclavo fue capturado durante una campaña contra Persia, una de las muchas guerras ofensivas libradas por los musulmanes contra gente que no les estaba atacando.

 

Los apologistas modernos que tratan de defender la esclavitud en el islam generalmente ignoran el hecho de que reducir a gente a mera propiedad es deshumanizarlos. Suelen desviar el tema comparando el tratamiento teórico de esclavos bajo la sharía con los peores ejemplos de abuso de la era de la esclavitud europea. La fetua número 64 del Estado Islámico da instrucciones a los dueños de esclavos para «mostrar compasión y amabilidad» con las mujeres que violan.[155]

 

El primer problema con esto es que la práctica real de la esclavitud musulmana estaba a menudo en desacuerdo con el trato prescrito en la sharía. Por ejemplo, según el erudito ghanés John Azumah, en su libro The Legacy of Arab-Islam in Africa (El Legado del Islam Árabe en África), hubo casi el triple de esclavos africanos que murieron en duras condiciones debido al transporte a tierras musulmanas que esclavos tuvieron los europeos.

 

Un problema aún más insuperable para los apologistas que dicen que el islam es «diferente» son los varios ejemplos en los cuales Mahoma y sus compañeros vendieron esclavos capturados a no musulmanes por bienes materiales. El bienestar del esclavo obviamente no era algo importante.


Algunos apologistas contemporáneos interpretan el sexo con esclavos como un favor realizado hacia el sujeto, en un sentido en el que mujeres y niños son cuidados a cambio de su disponibilidad sexual ante su piadoso amo musulmán. Aunque ya es repugnante de por sí, también puede ser desmentido por el hecho de que la esclavitud no sería necesaria si el acuerdo beneficiase al esclavo.

 

Otro mito sobre la esclavitud islámica es que no estaba basada en la raza. Lo estaba. El suegro de Mahoma, Umar, en su papel de califa anteriormente mencionado, declaró que los árabes no podían ser tomados como esclavos, incluso en su lecho de muerte hizo que todos los esclavos árabes fuesen liberados. Esto ayudó a impulsar la vasta campaña de captura de esclavos en África, Europa y Asia para importarlos al Oriente Medio. En el árabe libanés, la palabra para esclavo, «abd» (عبد), es hoy un sinónimo despectivo para «hombre negro».

 

La mayor rebelión de esclavos en la historia de la humanidad tuvo lugar en Basra (Irak), a comienzos del año 869. Medio millón de esclavos africanos realizaron un valeroso levantamiento contra sus amos árabes musulmanes que duró quince años antes de ser brutalmente reprimido.[156]

 

Millones de cristianos fueron capturados y convertidos en esclavos durante los muchos siglos de yihad. Las incursiones realizadas en Europa del Este fueron tan severas que la palabra «esclavo» procede de «eslavo».

 

Los incursores captores de esclavos operaban tan al norte como Inglaterra. En 1631 un clérigo francés en Argel observó la venta de al menos 300 hombres, niños y mujeres capturados en una pacífica ciudad inglesa de pescadores.



Fue una lamentable visión verlos expuestos en el mercado… las mujeres eran separadas de sus maridos y los niños de sus padres… en un lado un hombre fue vendido, en otro su mujer; y su hija fue apartada de sus brazos sin la esperanza de que los fuese a volver a ver de nuevo.

 

Del libro White Gold, el cual también detalla la historia del esclavo inglés Thomas Pellow, quien fue apalizado, privado de comida y torturado hasta que se convirtió al islam.[157]

 

Los indios y los persas también sufrieron gravemente, como los africanos. Al menos 17 millones de esclavos (la mayoría mujeres y niños africanos) fueron llevados fuera de África por mercaderes musulmanes, bastantes más de los 11 millones que fueron llevados por los europeos. Sin embargo, estos solo son los supervivientes, se estima que 85 millones murieron en el camino.

 

Más revelador es, que la esclavitud es aún practicada en Sudán, Níger, Mauritania y algunos otros países del mundo islámico. Y no verás a ninguno de esos apologistas (quienes repiten sin vergüenza alguna que el islam prohibió la esclavitud) hacer o decir nada sobre ello.

 

En 2003, un clérigo en el más alto organismo religioso de Arabia Saudí declaró:


La esclavitud es parte del islam. La esclavitud es parte de la yihad y la yihad permanecerá mientras haya islam. Los que argumentan que la esclavitud ha sido abolida son ignorantes, no eruditos. Son meramente escritores. Quien diga eso es un infiel.[158]

 

En 2011, quien dice ser una activista por los derechos de las mujeres en Kuwait sugirió que las mujeres no musulmanas debían ser tomadas prisioneras en batalla y convertidas en esclavas sexuales para evitar que los maridos musulmanes cometan adulterio.[159]

 

En 2014, la universidad de Al-Azhar (la más prestigiosa del mundo islámico) proclamó que los musulmanes pueden capturar mujeres en la batalla para esclavizarlas sexualmente. La mujer que hizo el anuncio fue Suad Saleh, una reconocida «moderada», dijo esto al mismo tiempo que miles de mujeres yazidíes estaban siendo violadas horriblemente por el Estado Islámico.[160][161]

 

También ha habido fetuas modernas avalando el abuso sexual de las mujeres no musulmanas tras ser capturadas.[162]

 

Después de que el autodenominado Estado Islámico raptase y convirtiese en esclavos a miles de mujeres y niños yazidíes en 2014, el califato emitió una lista de respuestas a preguntas frecuentes en las que incluían reglas respecto a abusar sexualmente de niñas:

 

Está permitido tener relaciones sexuales con las chicas esclavas que no hayan alcanzado la pubertad si están preparadas para las relaciones, sin embargo, si no están preparadas para las relaciones, es suficiente disfrutarlas sin relaciones.[163]

 

El mejor argumento que los apologistas pueden encontrar es apelar a «la realidad de los tiempos contemporáneos», queriendo decir que el islam no ha arreglado su posición sobre la violación de mujeres y niños. Una niña de 12 años capturada por el Estado Islámico explicaba cómo su «amo» rezaba antes de violarla:

 

Me dijo que según el islam estaba en su derecho de violar a un infiel. Dijo que, al violarme, se estaba acercando más a Alá.[164]

 

Otras esclavas sexuales han sido obligadas a rezar antes de ser violadas o recitar pasajes del Corán mientras eran violadas. Cuando una mujer yazidí rogó a un miembro del califato que no violase a una niña pequeña, él respondió: «Es una esclava, y tener sexo con ella agrada a Alá».[165][166][167]

 

Una competición de memorizar el Corán en 2015 ofrecía esclavas como premio a los tres mejores. De nuevo, no hubo protestas de musulmanes en ninguna parte.[168] Como Uzy Bulut apuntó:

 

Una religión que promueve protestar y matar por dibujitos, pero no muestra lamento alguno por niñas siendo vendidas y violadas, no tiene mucho que contribuir para avanzar la civilización.

 

Ya que Mahoma era dueño de esclavos y la esclavitud está permitida en el Corán, el mundo musulmán nunca ha pedido perdón por esta práctica deshumanizante. Incluso los musulmanes de Occidente a menudo tratarán de justificar la esclavitud bajo el islam, ya que es una parte del Corán.

 

 

El islam y la conversión forzada

 

Se dice a los musulmanes que combatan a los infieles hasta que estén muertos, se conviertan al islam, o estén en un estado permanente de subyugación bajo la dominación musulmana. Permitir que los creyentes de otras religiones vivan y adoren independientemente del dominio islámico no es una opción.

 

Corán (8:38-39)

«(8:38) Di a los que se niegan a creer que si cesan, les será perdonado lo que hayan hecho y esté consumado, pero si reinciden... Ya hay precedentes de cuál fue la práctica acostumbrada con los antiguos.

(8:39) Y combátelos hasta que no haya más oposición y la práctica de Adoración se dedique por completo a Alá. Y si cesan... Es cierto que Alá ve perfectamente lo que hacen».

 

Corán (9:29)

«Combatid contra aquéllos, de los que recibieron el Libro, que no crean en Alá ni en el Último Día, no hagan ilícito lo que Alá y Su mensajero han hecho ilícito y no sigan la verdadera práctica de Adoración [el monoteísmo Islámico], hasta que paguen la yizia con sumisión y aceptando estar por debajo».

 

La novena y quinta sura son las últimas grandes suras que Mahoma narró – por lo tanto, abrogan lo que vino antes.

 

Corán (9:5)

«Y cuando hayan pasado los meses inviolables, matad a los asociadores [aquellos que asocian a Alá con otra cosa, como los paganos] donde quiera que los halléis. Capturadlos, sitiadlos y tendedles toda clase de emboscadas; pero si se retractan, establecen el salat y entregan el zakat [es decir, si se convierten al islam], dejad que sigan su camino. Verdaderamente Alá es Perdonador y Compasivo».

 

Este es uno de los versículos que abrogan Corán (2:256), ya que la oración (salat) y la caridad (zakat) están entre los cinco pilares del islam.

 

Corán (9:11)

«Y si se retractan, establecen el salat y entregan el zakat... Son vuestros hermanos en la Práctica de Adoración. Explicamos claramente los signos para la gente que sabe».

 

En conjunción con el versículo anterior (9:5), esto confirma que Mahoma está hablando de la conversión al islam.

 

Corán (9:56-57)

«(9:56) Y juran por Alá que son de los vuestros, pero no es cierto, sólo son gente que actúa por miedo.

(9:57) Si encontraran algún refugio, alguna gruta o algún lugar donde poder entrar, irían hacia él apresuradamente».

 

Esto se refiere a personas que viven con la comunidad musulmana que pueden no ser verdaderos creyentes, pero deben fingir serlo para sobrevivir. No tienen refugio seguro para escapar de los musulmanes. Si el islam es una religión de paz, ¿por qué el miedo?

 

Corán (2:193)

«Luchad contra ellos hasta que no haya más oposición y la Adoración debida sea sólo para Alá. Pero si cesan, que no haya entonces hostilidad excepto contra los injustos».

 

Corán (3:38)

«¿Acaso desearéis algo distinto a la Práctica de Adoración aceptada por Alá, cuando todos los que están en los cielos y en la tierra están sometidos a Él, de grado o por fuerza, y a Él tenéis que volver

 

Sahih Muslim (22)[169]

Ha sido narrado bajo la autoridad de Abdullah ibn Umar que el Mensajero de Alá dijo: «Me han ordenado luchar contra las gentes hasta que testifiquen que no hay más dios que Alá, que Mahoma es el mensajero de Alá, y establezcan oración [salat], y paguen zakat y si lo hacen, su sangre y sus bienes serán garantizados protección por mi parte salvo cuando la ley lo justifique, y sus asuntos descansaran con Alá».

 

Sahih Muslim (1731 a,b)[170]

Se ha narrado de Sulaiman ibn Buraida a través de su padre que cuando el Mensajero de Alá nombraba a alguien como líder de un ejército o destacamento le exhortaba especialmente a temer a Alá y ser bueno con los musulmanes que estaban con él. Él decía: «Lucha en el nombre de Alá y en el camino de Alá. Lucha contra los que no creen en Alá. Haz guerra santa, no malverses el botín; no rompas tu juramento; y no mutiles los cuerpos (muertos); no mates a los niños. Cuando encuentres a tus enemigos que son politeístas [incluyendo a los cristianos], invítalos a tres cursos de acción. Si responden [afirmativamente] a cualquiera de estos, aceptalo también y abstente de hacerles daño. Invítalos a (aceptar) el islam; si te responden, aceptalo de ellos y desiste de luchar contra ellos. Luego invítalos a emigrar de sus tierras a la tierra de los Muhajireen y diles que, si lo hacen, tendrán todos los privilegios y obligaciones de los Muhajireen. Si se niegan a emigrar, diles que tendrán el estatus de musulmanes beduinos y serán sometidos a los Comandos de Alá como los otros musulmanes, pero no obtendrán ninguna parte del botín de la guerra o Fai’ excepto cuando realmente luchen con los musulmanes (contra los incrédulos). Si se niegan a aceptar el islam, exige de ellos la yizia. Si están de acuerdo en pagar, aceptalo y aleja tus manos. Si se niegan a pagar el impuesto, busca la ayuda de Alá y combate contra ellos. Cuando sities un fuerte y los sitiados te llamen para darles protección en el nombre de Alá y Su Profeta, no les concedas la garantía de Alá y Su Profeta, dales tu propia garantía y la garantía de tus compañeros porque es un pecado menor que la seguridad dada por ti o tus compañeros sea desatendida en comparación a que la seguridad concedida en el nombre de Alá y Su Profeta sea violada. Cuando sities una fortaleza y los sitiados quieran que les dejes salir de acuerdo con el mandamiento de Alá, no les dejes salir de acuerdo con Su orden, hazlo con tu propia orden, porque no sabes si serás capaz de llevar a cabo el mandato de Alá con respecto a ellos».

 

Sahih al-Bukhari (392)[50]

El Mensajero de Alá (Mahoma) dijo: «Me han ordenado luchar contra las gentes hasta que digan: “Nadie tiene el derecho de ser adorado excepto Alá”. Y si así lo dicen, si rezan como nosotros rezamos, si rezan a nuestra Qibla [dirección de oración] y si matan como nosotros matamos, entonces su sangre y propiedad serán sagradas para nosotros y no interferiremos con ellos excepto legalmente y su obligación será con Alá».

 

Sahih al-Bukhari (3167)[171]

Narrado por Abu Huraira: «Mientras estábamos en la Mezquita, el Profeta salió y dijo: “Vamos a donde los judíos”. Salimos hasta llegar a Bait-ul-Midras. Él les dijo: “Si aceptáis el islam, estaréis seguros. Deberíais saber que la tierra pertenece a Alá y Su Apóstol, y quiero expulsaros de esta tierra. Así que, si alguno de entre vosotros es dueño de algo de propiedad, se le permite venderla, de lo contrario debería saber que la Tierra pertenece a Alá y Su Apóstol”».

 

Sahih al-Bukhari (65:4557)[172]

Narrado por Abu Huraira: «El Versículo: “Sois [vosotros los verdaderos musulmanes] la mejor comunidad que ha surgido en bien de los hombres...” [Corán 3:110]. Significa, la mejor de las comunidades para la comunidad, puesto que los traéis con cadenas en sus cuellos hasta que aceptan el islam».

 

Sahih al-Bukhari (65:4513)[173]

Narrado por Nafi: «Durante la enfermedad de Ibn Az-Zubair, dos hombres vinieron a Ibn Umar y dijeron: “La gente está perdida, y tú eres el hijo de Umar, y el compañero del Profeta, así que ¿qué te prohíbe salir?” Él dijo: “Lo que me prohíbe salir es que Alá ha prohibido el derramamiento de la sangre de mis hermanos”. Ambos dijeron: “¿No dijo Alá ‘y luchad contra ellos hasta que no haya más sufrimiento’?” Él dijo: Luchamos hasta que no hubo más sufrimiento y la adoración fue para Alá (solo para Alá, mientras tú quieres luchar hasta que haya sufrimiento y la adoración sea para algo diferente a Alá)».

   Nafí narró (a través de otro grupo de sub-narradores): «Un hombre vino a Ibn Umar y dijo: “¡Oh Abu Abdur Rahman! ¿Qué te hizo realizar hajj en un año y Umra en otro y dejar la yihad por Alá? Porque ¿Sabes cuánto lo recomienda Alá?” Ibn Umar respondió: “¡Oh hijo de mi hermano! El islam se basa en cinco principios, en esencia creer en Alá y Su Apóstol, las cinco oraciones obligatorias, el ayuno durante el mes de Ramadán, el pago de zakat, y la hajj a la casa (de Alá)”. El hombre dijo: “¡Oh Abu Abdur Rahman! ¿No escuchaste lo que mencionó Alá en su Libro? ‘Si dos grupos de creyentes luchan entre ellos, entonces haced la paz entre ellos, pero si uno de ellos transgrede más allá de los límites, entonces todos vosotros luchad contra el que transgrede’. (49:9) y, ‘luchad contra ellos hasta que no haya más sufrimiento (en esencia, no haya adoración a otros salvo a Alá)’”. Ibn Umar le dijo: “Lo hicimos, durante la vida del Mensajero de Alá cuando el islam tenía solo unos pocos seguidores. Un hombre sería mandado a juicio por su religión, sería ejecutado o torturado. Pero cuando los musulmanes crecieron, no había más sufrimiento u opresiones”. El hombre dijo: “¿Cuál es tu opinión sobre Uthman y Ali?” Ibn Umar dijo: “Sobre Uthman, parece ser que Alá le perdonó, pero a vosotros no os gusta que haya sido perdonado. Y sobre Ali, él es el primo del Mensajero de Alá y su yerno”. Entonces señaló con sus manos y dijo “Esa es su casa, la que ves”».

 

El «sufrimiento» y la «opresión» de los musulmanes se define aquí como una condición en la que otros adoran a un dios diferente a Alá. A los musulmanes se les ordena usar la violencia para «rectificar» la situación.

 

Sahih al-Bukhari (4357)[174]

Qais narró: Jarir contó: «El Mensajero de Alá me dijo “¿No me relevaras de la Dhul- Khalasa?” Le respondí, “sí”. Así que procedí junto a ciento cincuenta caballeros de la tribu Ahmas, que eran habilidosos montando a caballo. No solía sentarme firmemente sobre los caballos, así que le informé de eso al Profeta, él apretó su mano contra mi pecho hasta que vi la marca de su mano en mi pecho y dijo “¡Oh Alá! Hazle firme y hazle alguien que guíe a los otros y sea guiado (por el buen camino)”. Desde entonces nunca me he caído del caballo. Dhul-Khulasa era una casa en Yemen perteneciente a la tribu de Khatham y Bajaila, y en ella había ídolos los cuales eran adorados, y era llamado Al-Ka’ba. Jarir fue allí, lo quemó con fuego y lo desmanteló. Cuando Jarir llegó a Yemen, había un hombre que solía predecir y dar buenos presagios lanzando flechas divinas. Alguien le dijo, “el Mensajero de Alá está presente aquí y si se apoderase de ti, te cortaría el cuello”. Un día mientras las estaba usando (las flechas), Jarir le paró y le dijo “rómpelas y testifica que nadie tiene el derecho a ser adorado excepto Alá, o si no, te cortaré el cuello”. Así que el hombre rompió las flechas y testificó que nadie tiene el derecho de ser adorado excepto Alá. Entonces Jarir mandó a un hombre llamado Abu Artata de la tribu de Ahmas al Profeta para informarle de las buenas noticias (de la destrucción de Dhul-Khalasa). Así que cuando el mensajero llegó al Profeta, le dijo “¡Oh Mensajero de Alá! Por Aquel Quien te mandó con la Verdad, no me marché hasta que no estaba como un camello roñoso”. Entonces el Profeta bendijo los caballos de Ahmas y sus hombres cinco veces».

 

Palabras de un líder militar que Mahoma envió en una expedición con la misión de destruir una religión local en Yemen.

 

Ibn Ishaq (959)[175]

«Entonces el apóstol envió a Khalid ibn Walid… al Banu al-Harith y le ordenó que los invitara al islam tres días antes de que los atacara. Si aceptaban, entonces él debía aceptarlo, y si se negaban, debía luchar contra ellos. Entonces Khalid salió y fue a ellos, y envió a jinetes en todas las direcciones invitando a la gente al islam, diciendo: “Si aceptáis el islam, estaréis a salvo”. Así que los hombres aceptaron el islam cuando fueron invitados. Khalid se quedó con ellos enseñándoles el islam y el libro de Alá y la Sunna de Su profeta, porque eso era lo que el apóstol de Alá le había ordenado hacer si aceptaban el islam y no luchaban».

 

El texto dice que Khalid enseñó el islam a Banu al-Harith después de su «conversión», demostrando que estaba basado en el miedo a la muerte en lugar de una decisión libre e inteligente.

 

Los esfuerzos de Mahoma para reclutar pacíficamente en La Meca obtuvieron menos de 100 seguidores en 13 años, en su mayoría amigos y familiares. Sus tácticas cambiaron drásticamente durante sus últimos diez años. Una vez que obtuvo el poder para hacerlo, comenzó a obligar a otros a aceptar sus afirmaciones sobre sí mismo a punta de espada. En muchos hadices, les dice a sus seguidores que Alá le ha ordenado que luche contra los incrédulos hasta que profesen su fe en el islam y reciten la shahadah.

 

Durante estos últimos años, Mahoma no pareció en absoluto molestarse por las conversiones que se hicieron bajo coacción. Esto incluye las conversiones de sus enemigos jurados, Abu Sufyan y su esposa, Hind. Según los historiadores musulmanes, cuando Abu Sufyan fue a buscar la paz con Mahoma, se vio obligado a convertirse al islam. Las palabras exactas en presencia de Mahoma fueron:

 

Ibn Ishaq (814)[176]

«Sométete y testifica que no hay más dios que Alá y que Mahoma es el apóstol de Alá antes de que pierdas la cabeza».

 

Toda la ciudad de La Meca hizo lo mismo, aunque los residentes y los líderes originalmente detestaban a Mahoma y se resistieron a su predicación. La mayoría de ellos se «convirtieron» al islam el día en el que hizo marchar abruptamente a su ejército contra La Meca, que no estaba preparada para tal invasión. Solo los creyentes más crédulos pensarían que esta era una epifanía religiosa genuina, simplemente coincidiendo con la espada en sus cuellos. Aquellos que no cambiaron su religión fueron expulsados por la fuerza de La Meca después de esa última hajj (Corán 9:5).

 

Los judíos de Khaybar no estaban en guerra con Mahoma cuando ordenó a sus yihadistas atacarles. Incluso su fiel yerno, Ali, a quien eligió para dirigir la misión, estaba un tanto perplejo con respecto al pretexto con el que iban a atacar a esta pacífica comunidad agrícola tan lejos de Medina:

 

Sahih Muslim (2405)[177]

Suhail informó sobre la autoridad de Abu Huraira que el Mensajero de Alá dijo en el Día de Khaybar: «Ciertamente pondré este estandarte en la mano de alguien que ama a Alá y a su Mensajero y Alá otorgará la victoria de su mano». Umar ibn Khattab dijo: «Nunca aprecie el liderazgo excepto en ese día. Fui ante él con la esperanza de que me llamaran a esto, pero el Mensajero de Alá llamó a Ali ibn Abu Talib y a él le confirieron (este honor) y le dijeron: “Continúa y no mires hasta que Alá te conceda la victoria”, y Ali caminó un poco y luego se detuvo y no miró y luego dijo en voz alta: “Mensajero de Alá, ¿sobre qué problema debería pelear con esta gente?” Entonces él (el Profeta) dijo: “Luchad con ellos hasta que den testimonio del hecho de que no hay más dios que Alá y Mahoma es su Mensajero, y cuando lo hagan, entonces su sangre y sus riquezas son inviolables de tus manos, excepto lo que es justificado por la ley y sus ajustes de cuentas son con Alá”».

 

Los judíos de Khaybar quedaron completamente sorprendidos, por supuesto. Su riqueza fue robada y sus mujeres y niños fueron capturados y distribuidos como esclavos por el profeta del islam a sus hombres. Mahoma incluso tomó a una mujer para sí mismo, después de haber matado a su esposo.

 

Antes de morir, Mahoma envió a sus guerreros contra otras tribus árabes, como Banu al-Harith, exigiéndoles que se convirtieran al islam o que fueran aniquilados (naturalmente, optaron por la religión de la paz). Maldijo a cristianos y judíos hasta el final.

 

Sahih al-Bukhari (435, 436)[178]

«Cuando llegó el último momento de la vida del Mensajero de Alá, comenzó a ponerse su Khamisa’ en la cara y cuando sintió calor y le faltaba el aliento, se la quitó de la cara y dijo: “Que Alá maldiga a los judíos y cristianos porque ellos construyeron los lugares de culto en las tumbas de sus Profetas”. El Profeta estaba advirtiendo (a los musulmanes) de lo que habían hecho».

 

Según As-Shafi en Las ordenanzas del Corán, Mahoma «derrotó al pueblo hasta que se unieron al islam por las buenas o por las malas». A los musulmanes se les enseña a seguir el camino de su profeta. Un devoto bajo el reinado de Umar lo expresó de esta manera:

 

Sahih al-Bukhari (3159, 3160)[179]

«Umar envió a los musulmanes a los grandes países para luchar contra los paganos. Cuando Al-Hurmuzan se convirtió al islam, Umar le dijo: “Me gustaría consultarte con respecto a estos países que pretendo invadir”. Al-Hurmuzan dijo: “Sí, el ejemplo de estos países y sus habitantes que son los enemigos de los musulmanes es como un pájaro con cabeza, dos alas y dos patas; si una de sus alas se rompe, se vería encima de sus dos piernas, con un ala y la cabeza, y si la otra se rompiera, se levantaría con dos piernas y una cabeza, pero si su cabeza se destruyera, entonces las dos piernas, dos alas y la cabeza se vuelven inútiles. La cabeza representa a Khosrau, y un ala representa a César y la otra representa a Faris. Por lo tanto, ordena a los musulmanes que vayan hacia Khosrau”. Entonces, Umar nos envió (a Khosrau) designando a An- Nu’man ibn Muqrin como nuestro comandante. Cuando llegamos a la tierra del enemigo, el representante de Khosrau salió con cuarenta mil guerreros, y un intérprete se levantó diciendo: “¡Dejen que uno de ustedes me hable!” Al-Mughira respondió: “Pregunta lo que quieras”. El otro preguntó: “¿Quiénes sois?” Al-Mughira respondió: “Somos gente de los árabes, llevábamos una vida dura, miserable y desastrosa: solíamos chupar las pieles y las piedras del hambre, solíamos vestir ropa hecha de pieles de camellos y pelo de cabras, y adorar árboles y piedras. Mientras estábamos en este estado, el Señor de los Cielos y las Tierras, Elevado es Su Recuerdo y Majestuosa es Su Alteza, nos envió de entre nosotros a un Profeta cuyo padre y madre son conocidos por nosotros. Nuestro Profeta, el Mensajero de nuestro Señor, nos ha ordenado luchar contra ustedes hasta que adoren solo a Alá o nos den la yizia (es decir, tributo), y nuestro Profeta nos ha informado que nuestro Señor dice: ‘Quien de entre vosotros sea asesinado (es decir, martirizado), irá al Paraíso para llevar una vida tan lujosa como nunca ha visto, y quien de entre vosotros permanezca vivo, se convertirá en su maestro’”. Al-Mughira luego culpó a An-Nu’man por retrasar el ataque y An-Nu’man le dijo a Al-Mughira: “Si hubieses participado en una batalla similar, en compañía del Mensajero de Alá, él no te habría culpado por esperar, ni tampoco te habría deshonrado. Pero acompañé al Apóstol de Alá en muchas batallas y era su costumbre que si no peleaba temprano durante el día, esperaría hasta que el viento comenzara a soplar y el tiempo para la oración estuviese pendiente (es decir, después del mediodía)”».

 

Del mismo modo, Abu Bakr, el compañero más cercano y sucesor inmediato de Mahoma, llamó a la yihad en territorio extranjero contra personas que no deseaban la guerra y no representaban ninguna amenaza. En una carta enviada a los persas, el califa afirmó sin rodeos:

 

Sométase al islam y estará a salvo. O acepte el pago de la yizia, y usted y su pueblo estarán bajo nuestra protección, de lo contrario, solo se podrá culpar a usted mismo por las consecuencias, porque traigo a hombres que desean la muerte con tanto ardor como ustedes desean la vida.[180]

 

A lo largo de los siglos, los musulmanes han forzado a cristianos, judíos, hindúes, budistas, zoroástricos, paganos y otros a aceptar el islam, ya sea ofreciéndoles la muerte como alternativa, o haciendo que sus vidas sean tan miserables (impuestos, denegación de derechos…) que los conquistados finalmente se convierten al islam bajo presión.

 

Dado que los musulmanes creen tan sinceramente que su religión es la verdad, algunos no pueden evitar sentir, en cierto nivel, que la conversión forzada es más un favor hecho al sujeto, un caso del fin justificando los medios.

 

Sahih al-Bukhari (3010)[181]

El Profeta dijo: «Alá se maravilla ante las personas que entrarán en el Paraíso encadenadas».

 

En 2017, Malasia arrestó a un erudito turco (a petición de Turquía) por el delito de enseñar que el islam nunca debería usar la coerción para ganar conversos o retener «creyentes».[182] Tanto Malasia como Turquía han sido aclamadas como modelos de compatibilidad islámica con la democracia y la libertad secular.

 

También es importante tener en cuenta el papel fundamental que desempeña la yizia en la conversión islámica. Según el Corán, pagar un «impuesto» a los musulmanes es la única vía de escape para aquellos que no quieren abandonar su religión. Esta fuente de ingresos explica por qué Mahoma y sus sucesores no forzaron a todos a convertirse al islam después de una conquista militar.

 

Mahoma se dio cuenta de esto con los judíos de Khaybar, a los supervivientes se les permitió mantener su comunidad agrícola siempre que le dieran las ganancias de su trabajo, a menudo era más lucrativo dejar las economías locales en lugar de matar a todos los hombres que no querían convertirse. Esto se convirtió en una regla flexible para los ejércitos musulmanes que barrieron las tierras cristianas, judías, persas, hindúes y budistas en las décadas siguientes. Parte del dinero recaudado se utilizó para financiar una mayor expansión militar islámica, produciendo más ingresos y más «conversos».



Para ser justos, los musulmanes en general tendieron a seguir el versículo 2:256 del Corán, que dice: «Que no haya coacción en la religión», y no han visto bien obligar a otros a convertirse al islam. Sin embargo, esto no cambia la religión en misma. El versículo 2:256 fue claramente abrogado por versículos posteriores, particularmente en la novena sura. La práctica de asesinar apóstatas no se habría convertido en una parte aceptable de la ley islámica de otra forma.


En 2017, Pakistán rechazó una ley que habría prohibido la conversión forzada de cristianos e hindúes.[183]

 

Otro punto a tener en cuenta es que en el islam, la práctica es más importante que la creencia. A los musulmanes se les ordena pelear contra los incrédulos hasta que digan que creen en Alá (o paguen la yizia), pero parece haber un entendimiento tácito de que la creencia en sí misma no puede ser forzada (esto puede ser lo que realmente significa «no hay coacción en la religión»). Sin embargo, una vez que un individuo subyugado se convierte al islam bajo la presión de los impuestos y la discriminación, no se le permite retractarse, pues se estaría jugando pena de muerte. Sus hijos también deben ser criados musulmanes. Y, si no lo son, es un signo de apostasía, sujeto a la muerte. Así es como el islam logró extenderse tan exitosamente dentro de las poblaciones conquistadas a proporciones muy superiores sobre la religión nativa.


Es irónico que la comunidad musulmana sea más sensible a una presencia no musulmana en «tierras musulmanas» cuando esas tierras no eran originalmente musulmanas hasta que fueron conquistadas por la fuerza. El flagrante doble estándar es desestimado retóricamente al declarar que el islam fue la religión original practicada por los judíos (como Moisés) y los cristianos (como Jesús y sus seguidores). Por lo tanto, se dice que las poblaciones conquistadas son «revertidas» al islam y no convertidas. Este truco es menos inteligente y persuasivo de lo que muchos musulmanes parecen darse cuenta.


Un último punto de interés es que la práctica de Mahoma de ordenar a la gente que profese su creencia en él resultó desastrosa tanto para su propia familia como para el legado de su religión. En el momento de su muerte, su imperio incluía a muchas personas y tribus que habían aceptado su gobierno simplemente para evitar la guerra y la esclavitud. Muchos de ellos querían abandonar el islam después de su muerte, y varias guerras se libraron de inmediato, lo que provocó miles de muertes y cimentó el legado de intolerancia violenta del islam.

 

Incluso el enemigo jurado de Mahoma, Abu Sufyan, pudo ser el último en reír. Tan ambicioso fue el profeta del islam, que aceptó la profesión de lealtad de su antiguo enemigo (a punta de espada) para expandir su imperio. Sin embargo, fueron los propios hijos de Abu Sufyan los que finalmente se beneficiaron, a expensas de la familia de Mahoma.

 

El hijo de Abu Sufyan, Muawiyah, heredó el imperio después de derrotar al hijo adoptivo de Mahoma, Ali. También envenenó a Hasan, uno de los dos nietos favoritos del profeta. El nieto de Abu Sufyan, Yazid, se convirtió en el próximo califa y pronto le trajo la cabeza del otro nieto favorito de Mahoma, Hussein, en bandeja. Tales son los peligros de obligar a otros a decir que eres un profeta cuando no creen que sea verdad.

 

 

El islam y la democracia

 

La ley islámica es absolutamente incompatible con la verdadera democracia. Es un sistema teocrático con únicamente Alá al frente. La ley de Alá es interpretada por un cuerpo gobernante de clérigos, y no hay lugar para un sistema político secular en el que todas las personas sean tratadas como iguales.

 

Corán (33:36)

«No corresponde a ningún creyente ni a ninguna creyente elegir cuando Alá y Su mensajero han decidido algún asunto. Quien desobedezca a Alá y a Su mensajero, se habrá extraviado en un extravío indudable».

 

Corán (18:26)

«Di: Alá sabe mejor lo que estuvieron, Suyo es lo desconocido de los cielos y de la tierra, nadie oye y ve como Él. Fuera de Él no tienen quien les proteja y a nadie hace copartícipe en Su juicio».

 

Corán (45:21)

«¿O es que piensan los que tienen en su haber malas acciones que los consideraremos como a los que creyeron y practicaron las acciones de bien, y que su vida y su muerte serán iguales? ¡Malo es lo que juzgan!»

 

Los incrédulos no son iguales a los musulmanes. Esto se refleja diligentemente en la ley islámica.

 

Corán (5:44)

«Es cierto que hicimos descender la Torá, en la que hay guía y luz. Con ella emitían juicios los profetas, aquéllos que se sometieron, así como los rabinos y doctores para los que practicaban el judaísmo; siguiendo el mandato de proteger el libro de Alá, del que eran garantes con su testimonio. Y no temáis a los hombres, temedme a Mí, ni vendáis Mis signos a bajo precio. Aquel que no juzgue según lo que Alá ha hecho descender... Esos son los incrédulos».

 

Un gobierno dirigido por verdaderos musulmanes es una teocracia. Cualquier otra cosa, incluida la democracia o el secularismo, es un signo de apostasía. Esta es la razón por la cual los terroristas se sienten justificados en su lucha por un estado islámico.

 

Corán (39:9)

«¿Acaso quien se entrega a la adoración en las horas de la noche, postrado y en pie, ocupándose de la Última Vida y esperando la misericordia de su Señor [es igual a aquel que no]…? Di: ¿Son iguales los que no actúan y los que sí actúan? Sólo recapacitarán los que saben reconocer lo esencial».

 

Corán (4:141)

«Esos que están al acecho de lo que os pasa y cuando obtenéis una victoria procedente de Alá, dicen: ¿Acaso no estábamos con vosotros? Pero si los incrédulos logran algún triunfo parcial, les dicen: ¿Acaso no estabais a nuestra merced y os hemos defendido contra los creyentes? Alá juzgará entre ellos el Día del Levantamiento. Alá no dará a los incrédulos ninguna posibilidad contra los creyentes».

 

Corán (63:8)

«Dicen: Si regresamos a Medina, los más poderosos expulsarán a los más débiles. De Alá es el poder y de Su mensajero y de los creyentes, pero los hipócritas no saben».

 

Corán (5:49)

«Juzga entre ellos según lo que Alá ha hecho descender, no sigas sus deseos y ten cuidado con ellos, no sea que te desvíen de algo de lo que Alá te ha hecho descender. Y si se apartan... Alá quiere afligirlos a causa de algunas de sus faltas. Realmente muchos de los hombres están descarriados»

 

El Corán tiene prioridad sobre los deseos de la gente. Una nación democrática es por naturaleza una que no se rige por la ley islámica, lo que significa que un ciudadano musulmán habría dividido su lealtad. Está claro a partir de este versículo qué lado debe elegir.

 

Corán (12:40)

«Lo que adoráis fuera de Él no son sino nombres que vosotros y vuestros padres habéis dado y en los que Alá no ha hecho descender ningún poder. El juicio sólo pertenece a Alá [es decir, nadie tiene el derecho a gobernar salvo Alá] que ha ordenado que lo adoréis únicamente a Él. Esa es la Adoración recta, sin embargo la mayoría de los hombres no saben».

 

La parte que dice que «el juicio solo pertenece a Alá», dice en árabe ‘iin alhukm ‘illa lillah (إن ل إل الحكم) que es algunas veces traducido como «nadie tiene el derecho a gobernar salvo Alá».

 

Corán (4:123)

«No se hará según vuestros deseos ni según los deseos de la gente del Libro. Quien haga un mal será pagado por ello [justamente] y no encontrarás para él, aparte de Alá, nadie que lo proteja ni lo defienda».

 

Corán (4:59)

«¡Vosotros que creéis! Obedeced a Alá, obedeced al Mensajero y a aquéllos de vosotros que tengan autoridad. Y si disputáis sobre algo, remitidlo a Alá y al Mensajero, si creéis en Alá y en el Último Día. Esto es preferible y tiene mejor resultado».

 

La obediencia se limita estrictamente a un gobierno proveniente de creyentes, de Alá (mediante el Corán) y de Mahoma (mediante su Sunna), no de la comunidad en general. Este versículo también se ha utilizado para justificar la sumisión a la autocracia, sin importar lo opresiva que sea. Como dice un dicho árabe, «la tiranía es mejor que la anarquía».

 

Corán (9:3)

«Y se anuncia de parte de Alá y de Su mensajero a los hombres, en el día de la Peregrinación Mayor, que Alá queda libre de responsabilidad frente a los asociadores, así como Su mensajero. De manera que si os retractáis será mejor para vosotros, pero si os apartáis, sabed que no vais a escapar de Alá. Y a los que no creen anúnciales un castigo doloroso».

 

Mahoma usó esta «revelación» para anular un tratado permanente y expulsar a los no musulmanes de sus hogares si no aceptaban el islam. Esta práctica sería incompatible con el gobierno democrático, en el que todos son considerados iguales.

 

Sahih al-Bukhari (7099)[184]

«Durante la batalla de Al-Jamal, Alá me benefició con una Palabra (que escuché del Profeta). Cuando el Profeta oyó la noticia de que la gente de Persia había convertido a la hija de Khosrau en su Reina (gobernante), dijo: “Nunca prevalecerá una nación que hace de una mujer su soberana”».

 

Sahih al-Bukhari (7137)[185]

El Mensajero de Alá dijo: «Quien me obedece, obedece a Alá, y quien me desobedece, desobedece a Alá, y quien obedece al gobernante que yo designe, me obedece, y quienquiera que le desobedezca, me desobedece».

 

El gobernante al que se hace referencia aquí es el califa, designado por Alá, y no por elección popular. El gobierno democrático no tiene legitimidad contra la voluntad del califa que, como vemos por la cadena de referencia, tiene la autoridad de Alá. Citando al famoso clérigo de lo0s Hermanos Musulmanes, Sayyid Qutb:

 

Es Alá y no el hombre quien gobierna. Alá es la fuente de toda autoridad, incluida la autoridad política legítima. La virtud, no la libertad, es lo que tiene mayor valor. Por lo tanto, la ley de Alá debe gobernar, no la ley del hombre.

 

Esto se repite en dos fetuas recientes publicadas en el popular sitio web Islam Q&A, que afirman que la democracia es «contraria al islam». La democracia es un sistema hecho por el hombre, que significa que gobierna el pueblo para el pueblo. Por ello es contrario al islam, ya que gobernar solo incumbe a Alá, el Altísimo, el Todopoderoso, y los humanos, sin importar quienes sean, no tienen permitido legislar. – Islam Q&A, fetua 107166.[186]

 

Otra fetua agrega que la democracia «está en guerra con el islam y sus seguidores», otorgando validez a los actos violentos para establecer la sharía.[187] Estas fetuas llaman también a los musulmanes a infiltrarse en el sistema democrático mediante los partidos políticos con el objetivo de establecer la sharía.

 

La ley islámica se basa en el Corán y la Sunna, que están bien definidos y establecidos. Las leyes hechas por hombres falibles (particularmente no musulmanes) no son necesarias; el gobierno solo necesita aplicar la ley islámica. Tampoco debe el gobierno democrático tomar el lugar de la ley perfecta de Alá, que nos dice todo lo que necesitamos saber sobre la vida cotidiana (hasta qué mano un hombre debería usar mientras orina).


Si Alá no es la autoridad, entonces otra cosa es una dictadura secular. Como un jurista estadounidense y musulmán se quejó en una fetua reciente, «la democracia da rienda suelta a la autoridad de la Ummah, y no le pone techo».[188]

 

Además, la ley de un voto por persona es esencial para la democracia, pero es herética para el islam. Según el Corán, el testimonio de una mujer vale solo la mitad que el de un hombre, y los judíos y los cristianos nunca tendrán la misma posición que los musulmanes bajo la ley (y ciertamente nunca estarán en una posición de autoridad sobre los musulmanes). Los ateos deben ser asesinados directamente. Los musulmanes con mentalidad reformista prefieren ignorar todo esto y en su lugar señalar al siguiente versículo del Corán.

 

Corán (42:38)

«Y los que responden a su Señor, establecen el salat, se piden consejo en los asuntos y dan de la provisión que les damos».

 

También se usan como prueba de que el islam es compatible con la democracia hadices débiles (da’if) tales como Ibn Majah (3950)[189] y At-Tirmidhi (2167)[190] en los que Mahoma supuestamente dice: «Mi comunidad nunca aceptará un error». En esto, se basa el concepto tan publicitado de «ijma» o consenso entre los musulmanes para determinar asuntos de la ley islámica.

 

Pero el ijma siempre ha sido controvertido y rara vez se practica dentro del islam. Algunos lo interpretan como el «consenso de los eruditos», que no tiene nada que ver con la opinión de la comunidad en general. Incluso cuando se reconoce su legitimidad, el ijma se acepta solo como una forma de autoridad secundaria (o terciaria), detrás de los consejos fiqh.

 

Además, cabe señalar que el ijma y la consulta solo son aplicables dentro de la comunidad musulmana (y probablemente se limitan al «consenso» de los varones). Por ejemplo, el principal partido islámico en Malasia, a menudo considerado como un ejemplo de «moderación», dijo, en 2018, que en un gobierno bien administrado, los musulmanes toman decisiones mientras que los no musulmanes llevan a cabo lo que se ha decidido.[191]

 

El erudito estadounidense Jamal Badawi (quien a menudo es considerado como un «moderado») dice que es deber de los musulmanes lograr el dominio islámico, también se burla del secularismo:

 

El Corán está lleno de indicaciones directas e indirectas, implícitas y muchas veces explícitas que demuestran que el establecimiento de la orden islámica es un requisito para los musulmanes siempre que sea posible.[192]

 

Si un musulmán cree que hay un ser humano que tiene el derecho de legislar otras leyes además de las de Alá, obviamente esta es una divergencia total del camino del islam. O cualquier persona que crea que el secularismo es superior a la ley de Alá, está violando los principios básicos del Corán.[193]

 

En 2017, el Estado Islámico publicó una infografía que presentaba diez razones por las que la democracia y la sharía se contradicen entre sí. Mientras que la mayoría de los demás eruditos islámicos pueden no estar de acuerdo con las tácticas del Estado Islámico, todos los puntos parecen ser sólidos.[194]

 

Ese mismo año, el principal consejero religioso musulmán de las fuerzas armadas australianas reveló que no solo apoyaba a un grupo extremista islámico, sino que defendía la sharía como una ley superior a la democracia. La sharía no es el tema tabú que los apologistas a menudo creen que es.[195]


Cuando se compara la lista de los 57 estados miembros de la OCI con el Índice de Democracia de EIU, más de la mitad (32) son regímenes autoritarios, y solo seis son «democracias defectuosas». Ninguno es una democracia completa.[196][197]

 

Mahoma y los califas que le sucedieron gobernaron mediante la autoridad de Alá y no sometieron sus decisiones a la voluntad del pueblo. Tampoco hay ninguna tradición de democracia en los 1400 años de historia del islam en Oriente Medio y Persia. Si el mundo entero se hiciera musulmán de la noche a la mañana, es muy dudoso que la democracia dure, ya que sería aplicable solo a lo más trivial de los asuntos que aún no están decididos por la ley islámica.


Como otro clérigo, Sufi Muhammad, dijo recientemente, «el verdadero islam no permite elecciones ni democracia».[198]

 

 

El islam y la mentira


Los eruditos musulmanes enseñan que los musulmanes en general deberían ser sinceros los unos con los otros, a menos que el propósito de la mentira sea «suavizar diferencias» o «ganar ventaja sobre un enemigo».

 

Hay varias formas de mentir a los no creyentes que están permitidas bajo ciertas circunstancias, siendo la más conocida la taqiyyah (término chií). Estas circunstancias son típicamente las que promueven la causa del islam, en algunos casos al ganarse la confianza de los no creyentes con el fin de destacar su vulnerabilidad y derrotarlos.

 

Corán (16:106)

«Quien reniegue de Alá después de haber creído, salvo que haya sido coaccionado mientras su corazón permanezca tranquilo en la creencia, y abra su pecho a la incredulidad... La cólera de Alá caerá sobre ellos y tendrán un enorme castigo».

 

Corán (3:28)

«Que los creyentes no tomen por amigos a los incrédulos en vez de a los que creen. Quien lo haga... no tendrá nada que ver con Alá. A menos que sea para guardaros de ellos. Alá os advierte que tengáis cuidado con Él. Y a Alá habéis de volver».

 

Este versículo les dice a los musulmanes que no deben tomar como amigos a los infieles, a menos que sea para «guardarse» de ellos, lo que significa que hay veces en las que un musulmán puede mostrarse amistoso con los no musulmanes, aunque no debería.

 

Corán (9:3)

«Y se anuncia de parte de Alá y de Su mensajero a los hombres, en el día de la Peregrinación Mayor, que Alá queda libre de responsabilidad frente a los asociadores, así como Su mensajero. De manera que si os retractáis será mejor para vosotros, pero si os apartáis, sabed que no vais a escapar de Alá. Y a los que no creen anúnciales un castigo doloroso».

 

La anulación de los pactos es con los paganos que permanecieron en La Meca después de su captura. No hicieron nada malo, pero fueron desalojados de todos modos. Para que no haya dudas, el versículo posterior a este (Corán 9:4) se refiere solo a aquellos que tienen un acuerdo personal con Mahoma:

 

Ibn Kathir[199]

«Aquellos con acuerdos hechos (individualmente) con el Mensajero de Alá, pueden considerarlos validos hasta que expiren».

 

Corán (2:225)

«Alá no os toma en cuenta la vanidad de vuestros juramentos, pero sí lo que queda en vuestros corazones. Alá es Perdonador e Indulgente».

 

Corán (3:54)

«Y [los incrédulos] maquinaron, pero Alá también maquinó y Alá es el que mejor maquina».

 

La palabra árabe utilizada aquí para maquinar (o tramar) es makara (ماكر), que literalmente significa «engañar». Si Alá es supremamente engañoso con los incrédulos, entonces hay pocas razones para negar que a los musulmanes se les permita hacer lo mismo.

 

Tomados en conjunto estos versículos se interpretan en el sentido de que hay circunstancias en las que un musulmán puede verse «obligado» a engañar a otros para un propósito mayor.

 

Sahih al-Bukhari (3030)[200]

El profeta dijo, «La guerra es engañar».

 

Se cree que el contexto de esto es el asesinato de Usayr ibn Zarim y sus treinta compañeros desarmados por parte de los hombres de Mahoma después de que se les «garantizara» el paso seguro.

 

Sahih al-Bukhari (2692)[201]

Escuché al Mensajero de Alá decir: «El que hace paz con las gentes inventando buena información o diciendo cosas buenas, no es un mentiroso».

 

Mentir está permitido cuando el fin justifica los medios.

 

Ley islámica[202]

«Hablar es un medio para alcanzar objetivos. Si se puede alcanzar un objetivo loable tanto diciendo la verdad como mintiendo, es ilegal lograrlo mintiendo porque no hay necesidad de hacerlo. Cuando es posible lograr tal objetivo mintiendo pero no diciendo la verdad, es permisible mentir si se puede alcanzar el objetivo. Es decir, cuando el propósito de la mentira es eludir a alguien que le impide a uno hacer algo permisible, y es obligatorio mentir si el objetivo es obligatorio… es religiosamente precautorio en todos los casos emplear palabras que den una impresión engañosa…»

 

Se deben comparar las malas consecuencias que conlleva decir la verdad, y si las consecuencias de decir la verdad son más perjudiciales, se tiene derecho a mentir. Los hadices dejan claro que a los musulmanes se les permite mentir a los incrédulos para derrotarlos o protegerse. Hay varias formas:


– Taqiyyah. Decir algo que no es verdad en relación con la identidad musulmana. Este es un término chií.

– Kitman. Mentir por omisión. Un ejemplo sería cuando los apologistas citan solo un fragmento del versículo 5:32 («Quien matara a alguien sería como haber matado a la humanidad entera».) mientras que omite mencionar que el resto del versículo (y el siguiente) llama a asesinar en casos indefinidos por «corromper».

– Tawriya. Crear intencionadamente una falsa impresión.

– Muruna. «Integrarse» dejando de lado algunas prácticas del islam o la sharía para aprovecharse y tomar ventaja.

 

En 2007, Ibrahim Hooper del CAIR publicó un artículo de opinión con una historia inventada sobre Mahoma que le retrató como un hombre clemente:

 

Había una mujer que tiraba basura en el camino del profeta diariamente. Un día, no lo hizo. El profeta fue a preguntar por su salud, porque pensó que podría estar enferma. Esta mujer terminó convirtiéndose al islam. Entonces, así es como respondes a las personas que te atacan, con perdón y bondad.[203]

 

Hooper no es ignorante, por supuesto, y sabía lo que estaba haciendo. Después de ser pillado, cambió ligeramente la redacción para decir que es una tradición que «se enseña a los musulmanes», pero continúa promocionando la historia sin calificarla como falsa, lo que provoca que otros repitan sin querer una mentira.

 

Antes de diseñar varios complots terroristas mortales, como la masacre de Fort Hood y el intento de estrellar un avión con destino a Detroit, el clérigo estadounidense Anwar Al-Awlaki era contratado regularmente por la NPR, la PBS e incluso por líderes del gobierno estadounidense para exponer sobre la naturaleza pacífica del islam. En 2013, un erudito de la prestigiosa universidad de Al-Azhar decretó que los musulmanes pueden usar la cruz para engañar a los cristianos y hacerles creer que son amigos, citó Corán (3:28).

 

«Ocultar la fe» puede significar engañar a otros sobre el islam para que parezca más atractivo. Por ejemplo, una prominente activista musulmana en los Estados Unidos, Linda Sarsour, se autoproclama «progresista» y dice que los homosexuales, las mujeres y las minorías religiosas no deben preocuparse por la imposición de la sharía, de la que ella es partidaria. De hecho, esta mujer fue una de las organizadoras de la Women’s March (Marcha de las Mujeres en Washington) que tomó lugar el 21 de enero de 2017.

 

La casi ausencia de versículos coránicos que alienten la honestidad es algo sorprendente, dado que muchos musulmanes están convencidos de que su religión enseña la honestidad. De hecho, muchos musulmanes son honestos debido a esto. Pero cuando se habla de la mentira en el Corán, es casi siempre en referencia a las «mentiras contra Alá», en referencia a los judíos y cristianos que rechazaron la pretensión de Mahoma de ser un profeta.

 

Finalmente, las circunstancias por las cuales Mahoma permitió que un creyente mienta se limitan a aquellas que promueven la causa del islam o permiten que un musulmán evite dañar su bienestar (y también el bienestar de otros musulmanes). Aunque esto debe tenerse muy en cuenta en debates sobre teología islámica y cuando se trata de asuntos de seguridad global, como por ejemplo las intenciones nucleares de Irán, no es motivo para suponer que un musulmán cualquiera que te puedas encontrar por la calle es menos honesto que cualquier otra persona.

 

 

¿Está la violencia sacada de contexto?


No son raros los versículos de violencia; los raros son los de paz y tolerancia. Estos últimos fueron narrados en una época temprana en la vida de Mahoma y reemplazados por lo que vino después. Tampoco en muchos casos el «contexto histórico» de estos versículos de violencia es tan evidente desde el texto circundante.

 

Los últimos capítulos del Corán narrados por Mahoma son los más violentos. Peor aún, el contexto histórico es que los musulmanes tenían el poder total en ese momento y no eran perseguidos ni atacados. De hecho, los versículos ordenan a los creyentes «ser duros» tanto con los incrédulos como con los musulmanes que son pacíficos o no practicantes (versículo 9:73) y combatir a los cristianos y los judíos hasta que estén en un estado de sumisión (versículo 9:29). Todo esto se basa en nada más que su condición de no musulmanes.


Estas no son las enseñanzas de una religión de paz. Por lo tanto, los apologistas se ven obligados a hacer gimnasia mental, como inventar el contexto histórico, sacar el «contexto textual» de una parte completamente diferente del Corán, o decir que el verdadero significado no puede ser traducido a los que no son hablantes de árabe (los musulmanes árabes, los que son hablantes nativos de árabe, suelen estar de acuerdo con la traducción).


Un libro perfecto de un dios perfecto debe ser fácil de entender. En el Corán, los temas se mezclan en un desorden al azar con poca consistencia o flujo coherente de pensamiento. Esto es resaltado por el hecho de que pocas copias del Corán se imprimen sin comentarios extensos que a menudo exceden el tamaño de la «revelación» original.

 

Aunque los apologistas a menudo mitigan los versículos de violencia con referencias poco intuitivas a pasajes en otras partes del Corán, no todos los creyentes están tan determinados a forzar la palabra de Alá en un marco moral separado. No está claro por qué un libro perfecto de un dios perfecto dejaría tan a menudo temas sensibles como el asesinato y el abuso infantil abiertos a la interpretación humana.

 

Volviendo al contexto histórico, es cierto que las referencias a los hadices externos y las primeras biografías de la vida de Mahoma determinan cuándo se narró un versículo coránico y lo que pudo haber significado para los musulmanes en ese momento. Esto permite a los apologistas desechar oportunamente los pasajes que no les gustan al insistir en que solo son realmente una parte de la historia y no tienen la intención de ser imperativos actuales.

 

Pero el «contexto histórico» deshecha ambas cosas. Si cualquier versículo es un producto de la historia, entonces todos lo son. De hecho, no hay versículo en el Corán que no fuera dado en un momento particular para abordar una situación particular en la vida de Mahoma, si él quería conquistar a la tribu de al lado y necesitaba una «revelación» de Alá estimulando a su pueblo a la guerra, o si necesitaba el mismo tipo de «revelación» para satisfacer una lujuria por más mujeres (libre de quejas de sus otras esposas).

 

Aquí está la ironía del argumento de la «elección subjetiva»: Aquellos que usan el «contexto histórico» contra sus detractores casi siempre se dedican a elegir subjetivamente los versículos a los que aplican el «contexto histórico» y que prefieren por encima de tácticas de mitigación.

 

El «contexto» puede ser la táctica más popular e insincera que a los apologistas les gusta usar. En pocas palabras, los apologistas apelan al contexto solo cuando quieren que esté ahí. Ignoran el contexto cuando resulta inconveniente. Un ejemplo de esto último sería las muchas veces que el versículo 2:256 es aislado y ofrecido como prueba de la tolerancia religiosa (en contradicción con la posterior imposición de Mahoma de la yizia y la espada).


Los puristas islámicos no emplean tales tácticas. No solo saben que los versículos de la yihad son más numerosos y autoritarios (abrogan los versículos anteriores), toman todo el Corán como la eterna y literal palabra de Alá… y esto es lo que a menudo los hace tan peligrosos.

 

 

La guerra entre musulmanes

 

Cuando se trata del terror islámico, los apologistas prefieren la semántica a la acción. Los terroristas no pueden ser musulmanes, se nos dice, porque los musulmanes a menudo mueren en los ataques.

 

El error en este argumento es la premisa de que un verdadero musulmán nunca mataría a otro musulmán. Esto se puede refutar fácilmente por el mero hecho de que la ley islámica ordena la pena de muerte para delitos como el adulterio y la blasfemia. Dado que los apologistas argumentan que la sharía se aplica solo a los musulmanes, esto prueba que hay circunstancias en las que un musulmán no solo puede morir, sino que debería morir. Esto abre todo un abanico de posibilidades.

 

La militancia islámica de hoy tiene sus raíces en la historia primitiva del islam entre aquellos que conocieron mejor a su profeta. Nadie se atrevería a decir que Abu Bakr, el primer califa, no era un verdadero musulmán, por ejemplo… ni dirían eso sobre Ali, el primer converso y el cuarto califa… ni sobre Aisha, la esposa favorita de Mahoma. Estas son figuras a las que se les da reverencia en el islam y que autentificaron personalmente los versículos del Corán y muchas historias de la vida de Mahoma. Sin embargo, todos mataron musulmanes. De hecho, Ali y Aisha incluso lucharon el uno contra el otro unos pocos años después de la muerte de Mahoma, lo que resultó en la muerte de decenas de miles de musulmanes, incluyendo a 600 ejecutados a ordenes de la «Madre de los Creyentes» en la gran mezquita de Basora.

 

Si bien podemos estar seguros al decir que un verdadero musulmán no mataría intencionadamente a otro verdadero musulmán (Corán 4:92-93), el Corán no da tal valor a la vida de un musulmán que no es realmente musulmán.

 

Corán (9:73)

«¡Profeta! Esfuérzate en la lucha contra los incrédulos y los hipócritas y sé duro con ellos, su refugio será Yahannam [el Infierno]. ¡Qué mal porvenir!»

 

El árabe para «esfuérzate en la lucha» (جهد) utiliza la misma raíz que yihad (J-H-D) – y el contexto en esta sura es la guerra santa (véase Corán 9:86 y 9:91). Por lo tanto, hay dos clases distintas de personas que un verdadero musulmán debe atacar con «dureza»: incrédulos e hipócritas.

 

Un «incrédulo», obviamente, se refiere a alguien que no es musulmán, por lo que un «hipócrita» debe ser un musulmán de algún tipo. De hecho, los hipócritas son los que dicen creer, pero no actúan como deberían. En otras palabras, son «musulmanes», pero no verdaderos musulmanes. Irán al Infierno al igual que los incrédulos, y así, de acuerdo con el versículo, sus vidas son en vano.

 

La misma sura dice que un hipócrita puede ser reconocido no solo por falta de piedad (renuencia a seguir la sharía), sino por miedo a la muerte (Corán 9:56), renuencia a pelear (Corán 9:44-45) e incluso amabilidad hacia los que no son creyentes (Corán 9:67). Un verdadero musulmán sería una persona piadosa que disfruta el martirio, está ansiosa por pelear y evita a los no creyentes.


Incluso el pasaje coránico que advierte contra matar «creyentes» (Corán 4:88-94) es más complicado de lo que parece. Nunca dice que un verdadero musulmán es incapaz de matar a otro musulmán, solo que no debería hacerlo. De hecho, hace excepciones para el asesinato involuntario de «creyentes» en la guerra y ordena el asesinato de «hipócritas».

 

Corán (17:33)

«Y no matéis a nadie que Alá haya hecho inviolable a menos que sea por derecho [una causa justa]. Si alguien muere habiendo sido matado injustamente, damos autoridad a su wali; pero que no cometa ningún exceso en matar pues realmente (su derecho) ha sido amparado».

 

La mayor causa de todas es que el islam es superior:

 

Corán (9:33)

«Él [Alá] es Quien envió a Su Mensajero con la guía y con la práctica de Adoración verdadera [islam] para hacerla prevalecer sobre todas las demás formas de Adoración, aunque les repugne a los incrédulos».

 

Que es exactamente lo que los terroristas islámicos dicen que es su objetivo. Por lo tanto, a los creyentes musulmanes se les permite ser un daño colateral en la guerra contra los incrédulos.

 

Los antagonistas musulmanes se enfrentaron con bastante frecuencia en los primeros días del islam (y desde entonces), y cada uno declaró que el otro era un apóstata. Los compañeros de Mahoma lucharon varias guerras sangrientas contra las tribus musulmanas que querían irse y hasta entre estos mismos compañeros. Así es como comenzó el cisma entre suníes y chiíes, que existe hasta el día de hoy y representa la causa de la mayor parte de la violencia en el mundo islámico, ya sea directa o indirectamente.

 

Si los propios amigos y la familia de Mahoma mataron a otros musulmanes, por no hablar de matarse entre ellos, ¿qué base hay para afirmar que un verdadero musulmán nunca podría hacer lo mismo? Ninguna, por supuesto. Es solo un juego de palabras que los apologistas hacen para engañar a otros y hacerles creer que el islam no tiene nada que ver con el terror islámico. De hecho, Mahoma les dijo a los creyentes que recibirían una recompensa celestial por matar musulmanes que dicen creer pero que no ponen en práctica su religión, esto irónicamente parece hacer referencia a los apologistas, que son «jóvenes con pensamientos e ideas necias» cuya «fe no va más allá de sus gargantas».

 

Sahih al-Bukhari (5057)[204]

Escuché al Profeta decir: «En los últimos días (del mundo) aparecerán jóvenes con pensamientos e ideas necias. Ellos darán buenas charlas, pero se alejarán del islam como una flecha se aleja del arco, su fe no va más allá de sus gargantas. Así que, donde sea que los encuentres, mátalos, ya que habrá una recompensa para sus asesinos en el Día de la Resurrección».

 

Corán (5:44)

«Es cierto que hicimos descender la Torá, en la que hay guía y luz. Con ella emitían juicios los profetas, aquéllos que se sometieron, así como los rabinos y doctores para los que practicaban el judaísmo; siguiendo el mandato de proteger el libro de Alá, del que eran garantes con su testimonio. Y no temáis a los hombres, temedme a Mí, ni vendáis Mis signos a bajo precio. Aquel que no juzgue según lo que Alá ha hecho descender... Esos son los incrédulos».

 

Este versículo significa que cualquier cosa que no sea una teocracia no es un gobierno dirigido por verdaderos musulmanes, ni uno que un verdadero musulmán apoyaría. De hecho, un verdadero creyente ni siquiera se haría amigo de aquellos que se interponen en el camino de la teocracia.

 

Corán (58:22)

«No encontraréis a nadie que creyendo en Alá y en el Último Día sienta afecto por quien se opone a Alá y a Su mensajero, aunque se trate de sus padres, sus hijos, sus hermanos o los de su tribu. Ha escrito la creencia en sus corazones, les ha ayudado con un espíritu procedente de Él y les hará entrar en jardines por cuyo suelo corren los ríos, donde serán inmortales. Alá estará satisfecho de ellos y ellos lo estarán de Él, ésos son el partido de Alá. ¿Acaso no son los del partido de Alá los triunfadores?»

 

Por lo tanto, la mentalidad de un terrorista es perfectamente compatible con el Corán. Tales personas creen sinceramente que están luchando por el progreso y el gobierno del islam, un estado islámico gobernado por la sharía. Sus oponentes activos, musulmanes o no, son por lo tanto «incrédulos» y obstáculos a los que Alá ha ordenado matar. Por lo tanto, son categorizados como hipócritas junto con otros que no se unirán ni ayudarán en la causa. El Corán dice que deben tratar con dureza a esta gente, y así lo hacen los islamistas.

 

 

El islam y el terrorismo en contraste con otras religiones

 

Los «terroristas de otras religiones» a los que aluden los musulmanes son casi siempre miembros nominales sin participación activa. No están inspirados ni le dan crédito a la religión como lo hacen los terroristas musulmanes, ni citan versículos de sus libros sagrados para justificarse, y esto es lo que hace que sea una cuestión muy diferente. El islam está asociado con el terrorismo islámico porque esa es la asociación que hacen los terroristas.

 

Los musulmanes que comparan los crímenes cometidos por personas que son miembros nominales de otras religiones con el terror cometido explícitamente en nombre del islam están comparando manzanas con naranjas. Sí, algunos de los terroristas contra clínicas de aborto eran religiosos, pero considera el alcance del problema. Han sido siete ataques mortales contra clínicas de aborto durante un período de 44 años en los Estados Unidos, once personas murieron. Este es un promedio de una muerte cada cuatro años.

 

En contraste, globalmente los terroristas islámicos organizaron cerca de diez mil ataques mortales solo en los seis años posteriores al 11 de septiembre de 2001.[1] Si uno se remonta a 1971, cuando los ejércitos musulmanes en Bangladés comenzaron el genocidio masivo de hindúes, a través de los años de yihad en Sudán, Cachemira y Argelia, y la actual violencia entre suníes y chiíes en Irak, el número de inocentes asesinados en nombre del islam probablemente exceda los cinco millones en este mismo período.

 

En los últimos diez años, ha habido tal vez algunas docenas de ataques que han sido perpetrados por personas motivadas por una religión diferente al islam.[205] Un grupo tan pequeño de lobos solitarios que actúan de forma aislada puede atribuirse legítimamente a una enfermedad mental o, en el mejor de los casos, a un genuino malentendido.

 

Por el contrario, el terror islámico es organizado y metódico. Los grupos islamistas se extienden por todo el mundo con decenas de miles de miembros dedicados, a pesar de las contramedidas intensamente dirigidas a estos. Los partidarios se cuentan por decenas de millones. Son abiertos respecto a sus objetivos religiosos y matan en nombre de Alá todos los días del año. Los versículos en sus textos sagrados les respaldan. No hay nadie que los debata sobre teología.

 

Ninguna otra religión está haciendo esto. Por lo tanto, mientras que algunos musulmanes pueden pretender que otras religiones son tan propensas a la «interpretación errónea» como su «perfecta» religión, la realidad dice lo contrario.

 

 

Las cruzadas

 

A los musulmanes les encanta hablar sobre las cruzadas… y a los cristianos les encanta pedir perdón por ellas (una estrategia que ha fracasado de manera espectacular). Si escuchamos a ambas partes contar la historia, uno pensaría que los musulmanes solo estaban ocupándose pacíficamente de sus propios asuntos en tierras que eran legítimamente musulmanas, cuando los ejércitos cristianos decidieron librar una guerra santa y «matar a millones».

 

Cada parte de este mito es una mentira. Según las reglas que los musulmanes se aplican a ellos mismos, las cruzadas fueron justificadas, y los excesos (aunque bajo los estándares cristianos) palidecen en comparación con el tratamiento histórico de las poblaciones conquistadas a manos de los musulmanes.

 

Aquí unos datos rápidos: la primera Cruzada comenzó en 1095, 460 años después de que la primera ciudad cristiana fuera invadida por ejércitos musulmanes, 457 años después de que Jerusalén fuera conquistada por ejércitos musulmanes, 453 años después de que Egipto fuera tomada por ejércitos musulmanes, 443 años después de que los musulmanes saquearan Italia, 427 años después de que los ejércitos musulmanes sitiaran por primera vez la capital cristiana de Constantinopla, 380 años después de que la península ibérica fuera conquistada por los ejércitos musulmanes, 363 años después de que Francia fuera atacada por los ejércitos musulmanes, 249 años después de que la capital del mundo cristiano, la mismísima Roma, fuera atacada por un ejército musulmán, y solo después de siglos de quemas de iglesias, asesinatos, esclavización y conversiones forzadas de cristianos. Para cuando finalmente comenzaron las cruzadas, los ejércitos musulmanes habían conquistado dos tercios del mundo cristiano.

 

Europa había sido hostigada por musulmanes desde los primeros años después de la muerte de Mahoma. Ya en el año 652, los seguidores de Mahoma hicieron incursiones en la isla de Sicilia, emprendiendo una ocupación a gran escala 200 años después que duró casi un siglo y estuvo marcada por masacres, como la de la ciudad de Castrogiovanni, en la que se asesinó a 8000 cristianos. En 1084, diez años antes de la primera cruzada, los musulmanes organizaron otra incursión siciliana devastadora, incendiaron iglesias en Reggio, esclavizaron a monjes y violaron a una abadía de monjas antes de llevarlas al cautiverio.

 

En 1095, el emperador bizantino, Alejo I Comneno, comenzó a suplicarle al Papa en Roma que le ayudara a combatir a los ejércitos musulmanes que estaban invadiendo lo que hoy es Turquía, arrebatando propiedades a medida que avanzaban y convirtiendo las iglesias en mezquitas. Varios cientos de miles de cristianos habían sido asesinados en Anatolia solo en las décadas posteriores a 1050 por los invasores selyúcidas interesados en «convertir» a los supervivientes al islam.

 

Los cristianos no solo perdieron la vida en sus propias tierras por el avance musulmán, sino que los peregrinos a Tierra Santa de otras partes de Europa fueron hostigados, secuestrados, maltratados, convertidos por la fuerza al islam y ocasionalmente asesinados. Comparad esto con la justificación del asesinato en el Corán simplemente sobre la base de que a los musulmanes se les negó la peregrinación a La Meca.

 

El renombrado erudito Bernard Lewis señala lo siguiente sobre las cruzadas:

 

Aunque a menudo comparadas con la yihad musulmana, fueron una respuesta tardía y limitada a la yihad y en parte también una imitación … «Perdón por sus pecados a los que lucharon en defensa de la santa Iglesia de Dios, la religión y la política cristiana, y la vida eterna para quienes luchan contra los infieles»: estas ideas … reflejan claramente la noción musulmana de yihad.

 

A diferencia de la yihad, [la cruzada] se ocupaba principalmente de la defensa o reconquista del territorio cristiano amenazado o perdido… La yihad musulmana, en cambio, se percibía como ilimitada, como una obligación religiosa que continuaría hasta que todo el mundo haya adoptado la fe musulmana o se haya sometido al gobierno musulmán … El objetivo de la yihad es poner al mundo entero bajo la ley islámica.

 

Si alguien toma tu cartera a la fuerza y la recuperas, ¿quién es el ladrón? Los cruzados solo invadieron tierras que eran cristianas. No atacaron Arabia (salvo una expedición por una figura menor) ni saquearon La Meca, como habían hecho (y continuaron haciendo) los musulmanes a lo que ahora es Italia y a lo que antes era Constantinopla. Su objetivo principal era la recuperación de Jerusalén y garantizar un pasaje seguro para los peregrinos. El derrocamiento del imperio musulmán no estaba en la agenda.

 

El período de la «ocupación» cruzada (de su propia tierra anterior) se extendió tenuemente durante unos 170 años, que es menor que la ocupación musulmana de Sicilia y el sur de Italia, por no hablar de la península ibérica y otras tierras que nunca antes habían sido islámicas, cayendo víctima de la yihad. De hecho, la ocupación árabe en el norte de África y las tierras del Medio Oriente fuera de Arabia tiene casi 1400 años.

 

A pesar de la representación popular, las cruzadas no fueron una batalla titánica entre el cristianismo y el islam. Aunque originalmente fue enviado por decreto papal, los «ocupantes» se convirtieron rápidamente en parte del tejido político y económico de Medio Oriente sin tener en cuenta las diferencias religiosas. Su llegada fue ampliamente aceptada por la población local como simplemente otro cambio de autoridad. Los radicales islámicos incluso lamentaron el hecho de que muchos de sus correligionarios prefirieron vivir bajo el dominio franco (cristiano) que migrar a tierras musulmanas.

 

El mundo musulmán también se dividió en facciones en guerra, muchas de las cuales se aliaron con los príncipes francos la una contra la otra en un momento u otro. Esto incluso incluyó a Saladino, el guerrero kurdo al que se le atribuye haber expulsado a los «cruzados». Contrariamente a la propaganda reciente, sin embargo, Saladino tenía poco interés en la guerra santa hasta que un pícaro príncipe franco comenzó a interrumpir sus rutas comerciales. Tanto antes como después de la toma de Jerusalén, sus ejércitos gastaron mucho más tiempo y recursos luchando contra sus compañeros musulmanes. Por su parte, el Imperio Bizantino (cristiano oriental) prefirió tener poco que ver con los reinos cruzados e incluso llegó a firmar tratados con sus rivales musulmanes en ocasiones.

 

Otra idea errónea es que la era de los cruzados fue una época de guerra constante. De hecho, muy poco de este período global incluyó hostilidades significativas. En respuesta a la expansión o agresión musulmana, solo hubo unos 20 años de campaña militar real, gran parte de la cual se gastó en organización y viajes. Eran de 1098-1099, 1146-1148, 1188-1192, 1201-1204, 1218-1221, 1228- 1229 y 1248-1250. En comparación, solo la yihad musulmana contra la isla de Sicilia duró 75 años.

 

Irónicamente, las cruzadas pueden ser justificadas por el Corán mismo, que alienta la guerra santa para «expulsarles de los lugares de donde os expulsaron» (2:191). En este caso, el objetivo no era expulsar a los musulmanes de Medio Oriente, sino poner fin al maltrato contra los peregrinos. La guerra santa no está justificada por las enseñanzas del Nuevo Testamento, razón por la cual las cruzadas son una anomalía, la breve interrupción de siglos de implacable yihad contra el cristianismo que comenzó mucho antes y continuó mucho después de ese evento.

 

El crimen más grande de los cruzados fue el saqueo de Jerusalén, en el que al menos 3000 personas fueron masacradas. Este número se ve empequeñecido por el número de víctimas de la yihad, desde la India hasta Constantinopla, y de África hasta Narbona, pero los musulmanes nunca se han disculpado por sus crímenes y nunca lo harán. Lo que se llama «pecado y exceso» en otras religiones, es lo que el islam llama deber de Alá.

 

 

¿Es necesario saber árabe para entender el islam?


Según muchos apologistas, el Corán solo puede ser entendido totalmente en árabe, y por lo tanto, no se puede criticar al islam sin saber árabe.

 

Aunque los musulmanes a menudo les dicen a los críticos del islam que «lean el Corán», generalmente no están preparados para lo que sucede cuando sus consejos son escuchados. Una traducción honesta del libro más sagrado del islam generalmente refuerza una opinión negativa. La alternativa es afirmar que el Corán solo puede entenderse en árabe.

 

Este esfuerzo popular pero transparente para aislar al islam de la crítica intelectual no está bien pensado. En primer lugar, el Corán fue traducido del árabe por hablantes de árabe: musulmanes devotos cuya experiencia lingüística supera con creces la del apologista de sillón que cree saber más. En todo caso, estos traductores se equivocan bajando el tono subjetivamente del literalismo. La idea de que manipularían deliberadamente una interpretación para hacer quedar mal al islam es muy dudosa.

 

Otro problema es que es fundamentalmente imposible que alguien aprenda un idioma que no se puede traducir al único que conocen, lo que significa que los apologistas que insisten en que uno «debe aprender árabe» para comprender el Corán están refutando su propia premisa; si se puede aprender árabe, se puede traducir, y si se puede traducir, entonces no hay necesidad de aprenderlo.

 

Si aceptamos la premisa de los apologistas de que el Corán no se puede traducir, ¿cómo es que el árabe es el único con palabras y frases que son literalmente intraducibles? Más importante aún, ¿por qué Alá elegiría comunicar su única y verdadera religión «universal» para todos en el único idioma que no se puede traducir para todo el mundo? Incluso la gran mayoría de los musulmanes y sus imanes no hablan árabe.

 

Es sospechoso que este «descubrimiento» lingüístico se haya realizado recientemente y coincidiendo con el rechazo contemporáneo de las prácticas islámicas que se consideraron aceptables hasta la reciente colisión del islam con el liberalismo occidental. De hecho, el argumento de que existen significados ocultos y alternativos para los pasajes coránicos poco favorecedores (por ejemplo, justificar la esclavitud, el estado inferior de la mujer, la guerra santa, el maltrato a la mujer y la discriminación religiosa) corresponde al nivel de vergüenza que los eruditos modernos tienen acerca de la presencia de tales versículos en el Corán.

 

Ninguna otra religión mundial afirma que solo se pueda entender completamente en un idioma. Tampoco se requiere el mismo nivel de esfuerzo para «explicar» los mensajes principales. Mientras que la Biblia se distribuye generalmente «tal cual» por diversos grupos cristianos, por ejemplo, es raro encontrar un Corán que no incluya comentarios voluminosos y altamente subjetivos que se consideran necesarios para explicar la interpretación directa de pasajes políticamente incorrectos.

 

Un problema adicional es que los apologistas quieren tenerlo todo en ambos sentidos. Por un lado, declaran que (por alguna extraña razón) el «libro perfecto» no puede traducirse y que la religión perfecta de Alá no puede ser entendida por la mayoría de la humanidad sin una amplia gama de intercesores e intérpretes. Luego se dan la vuelta y culpan de la realidad del terrorismo islámico a esta misma cadena «necesaria» de intermediarios al afirmar que los Osama bin Laden del mundo simplemente recibieron malos consejos clericales, lo que les hizo «malinterpretar» el verdadero significado del islam (en la forma más catastrófica y trágica imaginable).

 

Por supuesto, otra ironía es que, como saudí, el Osama bin Laden auténtico era hablante nativo de árabe, al igual que la mayoría de los líderes y soldados de a pie en su hermandad de Al-Qaeda de devotos musulmanes. De hecho, muchos críticos del islam también hablan árabe, un hecho que a menudo ignoran los apologistas, quienes solo encuentran las habilidades lingüísticas árabes relevantes cuando se encuentran con la crítica (no es que a los críticos de la Biblia se les haya pedido hablar hebreo o griego).

 

A este punto, el atribulado apologista podría ofrecer la débil afirmación de que el Corán solo puede entenderse en árabe clásico, un casi desconocido dialecto Quraysh que no se ha usado comúnmente en más de mil años y que solo es conocido por unos cientos de personas que viven hoy en día (generalmente los eruditos salafistas, que son, irónicamente, acusados de tomar el Corán «demasiado literalmente»).

 

No es plausible que las diferencias entre el árabe clásico y el moderno sean de tal importancia que la paz y la tolerancia se puedan confundir con el terrorismo, pero incluso si esto fuera cierto, simplemente plantea la misma pregunta. ¿Por qué un «libro perfecto» sería virtualmente imposible de aprender para el resto de nosotros y susceptible a una «interpretación errónea» tan horrible de manera continua?

 

Realmente, no es difícil ver a través de este juego infantil, sobre todo porque las reglas se aplican solo a los detractores y no a los defensores. Los apologistas nunca afirman que el árabe sea una barrera para entender el islam cuando se lo alaba como una «religión de paz», sin importar cuán menos conocedores sean los fanáticos que los críticos. Tampoco califican la afirmación de que «el islam es la religión que más crece del mundo» con la advertencia de que los nuevos conversos (o la gran mayoría de los musulmanes existentes) no entienden el islam ya que no pueden leer el Corán en árabe.

 

Obviamente, la verdadera razón de este mito es que la era de la información está haciendo que la historia completa y los textos de la religión islámica estén disponibles para un público más amplio, y los contenidos son muy embarazosos. Fingir que existen diferentes significados en árabe es un medio para dar seguridad a sí mismos y salvar cara.

 

 

La figura de Jesús en el islam y el cristianismo

 

El Jesús del Corán (llamado Isa en el islam, el nombre que usan los cristianos árabes es Yasu) es el mismo personaje, pero no la misma persona. No dice las mismas cosas, ni hace mucho más allá de refutar las creencias cristianas y afirmar las afirmaciones de Mahoma sobre sí mismo. Es un personaje de conveniencia.

 

El Corán está de acuerdo con la Biblia en cuanto al virgen nacimiento de Jesús (y su regreso), pero no en cuanto a su resurrección. De hecho, incluso niega que haya sido crucificado. En la versión islámica, Jesús fue llevado al cielo y regresará para «destruir la cruz» y todas las religiones que no sean el islam.


Mientras que el Jesús del Nuevo Testamento dice cosas como «Ama a tus enemigos y ora por aquellos que te persiguen», el del Corán dice: «Bendito fui el día en que nací» (supuestamente diciendo esto desde la cuna cuando era un bebé). Es un retrato irreal carente de profundidad humana.

 

El Corán fue narrado por Mahoma, y convenientemente afirma su papel como un profeta de Alá con una redundancia que aturde la mente. Cualquier mención de figuras bíblicas anteriores, tales como Moisés y Jesús, casi siempre está dentro del contexto de la asociación con Mahoma. Estos «compañeros profetas» hablan superficialmente, haciendo la misma afirmación que Mahoma hace sobre sí mismo y castigando a cualquiera que no crea.

 

Por el contrario, el Nuevo Testamento proporciona ricos detalles históricos y biográficos sobre Jesús, detallando episodios que relacionan la bondad, la compasión y el carácter moral profundo. La versión del Corán de Jesús dice poco más aparte de que fue el predecesor de Mahoma. No ofrece grandes lecciones de vida y habla solo en unos siete lugares:

 

Corán (61:6)

«Y cuando dijo Isa, hijo de Maryam [María]: ¡Hijos de Israel! Yo soy el mensajero de Alá para vosotros, para confirmar la Torá que había antes de mí y para anunciar a un mensajero que ha de venir después de mí cuyo nombre es Ahmad. Pero cuando fue a ellos con las pruebas evidentes, dijeron: Esto es pura magia».

 

Corán (5:116)

«Y cuando Alá dijo: ¡Isa, hijo de Maryam! ¿Has dicho tú a los hombres: Tomadme a mí y a mi madre como dioses aparte de Alá? Dijo: ¡Gloria a Ti! No me pertenece decir aquello a lo que no tengo derecho! Si lo hubiera dicho, Tú ya lo sabrías. Tú sabes lo que hay en mí, pero yo no sé lo que hay en Ti. Es cierto que Tú eres el Conocedor de lo más recóndito».

 

El resto de los pasajes se pueden encontrar en Corán (3:49-50, 5:112, 5:114, 19:30-33 y 43:63).

 

Hay que tener en cuenta que en Corán (5:116), Mahoma evoca una conversación futura en la que Alá le preguntará a Jesús si le dijo a la gente que lo adoren a él (y a su madre, María) como dioses, y Jesús niega que alguna vez pudiera decir tal cosa. Esto es inmaduro – algo así como jugar con títeres de calcetines. También es significativo que «Alá» confunda a María como parte de la Trinidad (también pensó erróneamente que esa misma María era la hermana de Aarón).

 

Los musulmanes que dicen que el islam es respetuoso con Jesús y el cristianismo están adoptando una perspectiva desde cuarenta mil kilómetros. Lo que realmente quieren decir es que el personaje de Jesús se menciona en el Corán como un profeta… que no es muy significativo. En realidad, el islam no respeta al Jesús de la Biblia, la fe cristiana o incluso a los cristianos. Es hostil a los tres.

 

Lo que los apologistas musulmanes no dirán es que el Corán específicamente califica a los cristianos como blasfemos.

 

Corán (5:17)

«Han caído en incredulidad los que dicen que Alá es el Ungido, hijo de Maryam. Di: ¿Y si Alá quisiera destruir al Ungido, hijo de Maryam, a su madre y a cuantos hay en la tierra, todos a la vez? ¿Quién podría impedírselo? De Alá es el Dominio de los cielos y de la tierra y de lo que hay entre ambos. Crea lo que quiere, Alá es Poderoso sobre todas las cosas».

 

Corán (5:72)

«Realmente han caído en incredulidad quienes dicen: Alá es el Ungido, hijo de Maryam. Cuando fue el Ungido quien dijo a los hijos de Israel: ¡Adorad a Alá! Mi Señor y el vuestro. Quien asocie algo con Alá, Alá le vedará el Jardín y su refugio será el Fuego. No hay quien auxilie a los injustos».

 

También dice que los cristianos inventaron una mentira sobre Alá – el peor de los crímenes – y por lo tanto sufrirán en el Infierno.


Corán (10:68-69)

«(10:68) Dicen: Alá ha tomado para Sí un hijo [Jesús]. ¡Lejos de eso en Su gloria! Él es el Rico, Suyo es cuanto hay en los cielos y en la tierra. No tenéis ninguna prueba de lo que decís. ¿Es que vais a decir sobre Alá lo que no sabéis?

(10:69) Di: Es cierto que los que inventan la mentira sobre Alá no prosperan».

 

Mientras están en el Infierno, los buenos musulmanes, que supuestamente incluye a Jesús, se burlarán de ellos mientras están siendo torturados y les preguntarán dónde está «su Señor».

 

Corán (22:19-22)

«(22:19) Son dos adversarios que discuten sobre su Señor. A los que no creyeron se les cortarán vestidos de fuego y se les derramará agua hirviendo sobre la cabeza.

(22:20) Con ella se derretirá lo que haya en sus vientres y la piel.

(22:21) Y habrá para ellos mazas de hierro.

(22:22) Cada vez que angustiados quieran salir de allí, serán devueltos. ¡Gustad el castigo del Hariq [fuego]!»

 

Imaginad cómo los musulmanes se sentirían por una interpretación de Mahoma como un simple personaje que niega la afirmación central del islam (su condición de profeta) y en su lugar dice:

 

«No soy un mensajero, sino alguien que adora a Jesús». Digamos que continúa enseñando que los musulmanes son personas horribles que van al Infierno donde los cristianos y el mismo Mahoma se burlarán de ellos...


¿Los musulmanes se sentirían respetados por esto? Tampoco afirmarían que cualquier persona que propague esa historia «cree» en Mahoma. Tampoco creen en el Jesús cristiano.

 

 

Los versículos violentos del islam

 

El Corán contiene al menos 109 versículos que hablan de la guerra contra los no creyentes, generalmente debido a su condición de no musulmanes. Algunos son bastante gráficos, con órdenes para cortar cabezas y dedos y matar a los infieles donde sea que estén escondidos. Los musulmanes que no se unen a la lucha se llaman «hipócritas» (munafiqun) y son advertidos que Alá los enviará al Infierno si no se unen a la lucha.

 

A diferencia de casi todos los versículos violentos del Antiguo Testamento, la mayoría de los versículos violentos en el Corán son abiertos, lo que significa que no están necesariamente restringidos por el contexto histórico contenido en el texto circundante (aunque muchos musulmanes optan por pensar de esa manera). Son parte de la palabra eterna e inalterable de Alá, y tan relevantes o sujetos a interpretación como cualquier otra cosa en el Corán.

 

El contexto de los pasajes violentos es más ambiguo de lo que podría esperarse de un libro perfecto de un dios cariñoso. La mayoría de los musulmanes contemporáneos ejercen una decisión personal para interpretar la llamada a las armas de su libro sagrado de acuerdo con sus propios prejuicios morales sobre la violencia justificable. Los apologistas del islam atienden estas preferencias con argumentos tenues que pasan por alto los hechos históricos y generalmente no resisten el escrutinio.

 

Desafortunadamente, hay muy pocos versículos de tolerancia y paz para equilibrar aquellos que piden que los no creyentes sean combatidos y sometidos hasta que acepten la humillación; convertirse al islam, pagar la yizia o ser asesinados. El propio legado marcial de Mahoma, junto con el notable énfasis en la violencia que se encuentra en el Corán, han producido un rastro de sangre y lágrimas en la historia del mundo. Veremos a continuación algunos de los versículos más destacados, además de algunos hadices.

 

Corán (2:216)

«Se os ha prescrito combatir, aunque os sea odioso, pero puede que os disguste algo que sea un bien para vosotros y que améis algo que es un mal. Alá sabe y vosotros no sabéis».

 

Este versículo no solo establece que la violencia puede ser virtuosa, sino que también contradice el mito de que la lucha solo tiene fines de autodefensa, ya que obviamente los fieles no estaban siendo atacados en ese momento. De los hadices, sabemos que este versículo fue narrado en un momento en el que Mahoma realmente estaba tratando de motivar a su pueblo para atacar a las caravanas mercantes para obtener botín.

 

Corán (3:56)

«Y a los que no creen, los castigaré con un severo castigo en esta vida y en la Última. No tendrán quien les auxilie».

 

Corán (3:151)

«Arrojaremos el terror en los corazones de los que no creen por haber equiparado a Alá con aquello sobre lo que no se ha hecho descender ningún poder. Y su refugio será el Fuego. ¡Qué mala morada la de los injustos!»

 

Esto habla directamente de los politeístas, sin embargo, también incluye a los cristianos debido a la Trinidad (es decir, lo que Mahoma creía erróneamente que era «equiparar a Alá con aquello sobre lo que no se ha hecho descender ningún poder»).

 

Corán (4:74)

«Que combatan en el camino de Alá aquéllos que dan la vida de este mundo a cambio de la otra. Y a quien combata en el camino de Alá, ya muera o resulte victorioso, le daremos una enorme recompensa».

 

Los mártires del islam son diferentes a los primeros cristianos, que fueron conducidos a la muerte. Estos musulmanes son asesinados en la batalla cuando intentan infligir muerte y destrucción por la causa de Alá. Esta es la base teológica para los terroristas suicidas de hoy.

 

Corán (4:76)

«Los que creen, combaten en el camino de Alá, y los que se niegan a creer, combaten en el camino del Rebelde. ¡Combatid a los aliados del Shaytán! Ciertamente la trampa del Shaytán es débil».

 

Corán (4:89)

«Quisieran que renegaseis como ellos han renegado y que fueseis iguales. No los toméis como amigos aliados hasta que no hayan emigrado en el camino de Alá. Y si se desentienden, atrapadlos y matadlos donde quiera que los encontréis y no toméis aliado ni auxiliar de entre ellos».

 

Corán (4:95)

«No son iguales los creyentes, que sin estar impedidos, permanecen pasivos y los que luchan en el camino de Alá con sus bienes y personas. Alá ha dado un grado de preferencia a los que luchan con sus bienes y personas sobre los pasivos. A ambos les ha prometido lo más hermoso, pero ha favorecido a los que luchan sobre los que se quedan pasivos con una enorme recompensa».

 

Este pasaje critica a los musulmanes «pacíficos» que no se unen a la violencia, haciéndoles saber que son menos dignos a los ojos de Alá. También destruye el mito moderno de que yihad no significa guerra santa en el Corán, sino más bien una lucha espiritual. No solo se usa esta palabra árabe (mujahiduna) en este pasaje, sino que claramente no se refiere a nada espiritual, ya que a los discapacitados físicos se les otorga la exención. Los hadices revelan el contexto del pasaje como respuesta a la protesta de un ciego que no puede participar en la yihad, lo cual no tendría sentido si eso significara una lucha espiritual.

 

Corán (4:101)

«Y cuando salgáis de expedición por la tierra no hay inconveniente en que acortéis el salat, así como cuando temáis que os ataquen los que se niegan a creer. Es cierto que los incrédulos son para vosotros enemigos declarados».

 

Corán (5:33)

«El pago para los que hagan la guerra a Alá y a Su Mensajero y se dediquen a corromper en la tierra, será la muerte o la crucifixión o que se les corte la mano y el pie contrario o que se les expulse del país. Esto es para ellos una humillación en esta vida, pero en la Última tendrán un inmenso castigo».

 

Corán (8:12-13)

«(8:12) Cuando tu Señor inspiró a los ángeles: Estoy con vosotros, dad firmeza a los que creen; Yo arrojaré el terror en los corazones de los que no creen. Por lo tanto golpead las nucas y golpeadles en los dedos.

(8:13) Eso es porque se han opuesto a Alá y a Su mensajero. Y quien se opone a Alá y a Su mensajero... Es cierto que Alá es Fuerte castigando».

 

Ninguna persona razonable interpretaría esto como una lucha espiritual, dado que siguió y precedió confrontaciones en las que los no musulmanes fueron asesinados por musulmanes. El objetivo son «los que no creen», definidos como como aquellos que «se oponen a Alá y a Su mensajero». No dice nada sobre defensa propia. De hecho, los versículos de esta sura fueron narrados poco después de una batalla provocada por Mahoma, quien había estado tratando de atacar a una caravana para robar sus bienes.

 

Corán (8:38-39)

«(8:38) Di a los que se niegan a creer que si cesan, les será perdonado lo que hayan hecho y esté consumado, pero si reinciden... Ya hay precedentes de cuál fue la práctica acostumbrada con los antiguos.

(8:39) Y combátelos hasta que no haya más oposición y la práctica de Adoración se dedique por completo a Alá. Y si cesan... Es cierto que Alá ve perfectamente lo que hacen».

 

Los mecanos simplemente rechazaron el acceso de Mahoma a su ciudad durante la peregrinación. A otros musulmanes se les permitió viajar allí, pero no como grupo armado, ya que Mahoma había declarado la guerra a La Meca antes de su expulsión. Los mecanos actuaban en defensa de su religión, ya que era la intención de Mahoma destruir sus ídolos y establecer el islam por la fuerza (lo que luego hizo). Por lo tanto, lo importante de este versículo es luchar hasta que «la religión sea solo para Alá», lo que significa que la verdadera justificación de la violencia fue la incredulidad de la oposición. Según la sirat (Ibn Ishaq 324) Mahoma explica además que «Alá no debe tener rivales».

 

Corán (9:5)

«Y cuando hayan pasado los meses inviolables, matad a los asociadores [aquellos que asocian a Alá con otra cosa, como los paganos] donde quiera que los halléis. Capturadlos, sitiadlos y tendedles toda clase de emboscadas; pero si se retractan, establecen el salat y entregan el zakat [es decir, si se convierten al islam], dejad que sigan su camino. Verdaderamente Alá es Perdonador y Compasivo».

 

Según este versículo, la mejor manera de mantenerse a salvo de la violencia musulmana en la época de Mahoma era convertirse al islam: la oración (salat) y el zakat se encuentran entre los cinco pilares de la religión. La afirmación popular de que el Corán solo inspira violencia en el contexto de la autodefensa también se ve seriamente cuestionada por este pasaje, ya que los musulmanes a quienes se recitó este versículo obviamente no fueron atacados. Si hubiesen sido atacados, entonces no habría habido un período de espera (otros versículos anteriores a este cronológicamente establecen que es un deber para los musulmanes luchar en defensa propia, incluso durante los meses sagrados). El contexto histórico es La Meca después de que los idólatras fueran subyugados por Mahoma y no representaban ninguna amenaza. Una vez que los musulmanes tenían poder, desalojaban violentamente a los incrédulos que no querían convertirse.

 

El versículo dice que deben luchar contra los incrédulos «donde quiera que los halléis». Incluso si el contexto fuera una batalla (que no lo fue), la lectura parece sancionar los ataques contra los «incrédulos» que no están en el campo de batalla.


En 2016, el Estado Islámico se refirió a este versículo para instar a los fieles a cometer ataques terroristas:

 

Alá no solo comandó la «lucha» contra los incrédulos, como para decir que solo quiere que llevemos a cabo operaciones de primera línea contra ellos. Sino que también ordenó que sean asesinados donde quiera que estén, dentro o fuera del campo de batalla.[206]

 

Corán (9:14)

«¡Combatidlos! Alá los castigará por medio de vuestras manos y los humillará, os dará la victoria sobre ellos y curará los pechos de una gente creyente».

 

Humillar y herir a los no creyentes no solo tiene la bendición de Alá, sino que están designados como un medio para llevar a cabo su castigo e incluso «curan» los «pechos» de los musulmanes.

 

Corán (9:20)

«Los que creen, emigraron y lucharon en el camino de Alá con sus bienes y personas, tienen el máximo grado ante Alá y ésos son los triunfadores».

 

La palabra árabe interpretada como «lucharon» en este versículo es de la misma raíz que yihad. El contexto obviamente es la guerra santa.

 

Corán (9:29)

«Combatid contra aquéllos, de los que recibieron el Libro, que no crean en Alá ni en el Último Día, no hagan ilícito lo que Alá y Su mensajero han hecho ilícito y no sigan la verdadera práctica de Adoración [el monoteísmo Islámico], hasta que paguen la yizia con sumisión y aceptando estar por debajo».

 

Corán (9:30)

«Y dicen los judíos: Uzayr es el hijo de Alá. Y dicen los cristianos: El Ungido es el hijo de Alá. Eso es lo que dicen [judíos y cristianos] con sus bocas repitiendo las palabras de los que anteriormente cayeron en la incredulidad. ¡Que Alá los destruya! ¡Cómo falsean!»

 

Corán (9:38-39)

«(9:38) ¡Vosotros que creéis! ¿Qué os pasa que cuando se os dice: Salid a luchar en el camino de Alá, os aferráis a la tierra? ¿Acaso os complace más la vida de este mundo que la Última? El disfrute de la vida de este mundo es poca cosa en comparación con la Última.

(9:39) Si no salís a luchar, Él os castigará con un doloroso castigo y os reemplazará por otros, sin que Le perjudiquéis en nada. Alá tiene poder sobre todas las cosas».

 

Esta es una advertencia para aquellos que se niegan a luchar, que serán castigados con el Infierno. El versículo también vincula la lucha física con la «causa de Alá» (o el «camino de Alá»).

 

Corán (9:41-42)

«(9:41) Ligeros o no, salid de incursión y luchad con vuestros bienes y personas en el camino de Alá. Eso es mejor para vosotros si sabéis.

(9:42) Si hubiera sido por una ganancia muy asequible o un viaje a media distancia te habrían seguido, pero les pareció lejos. Y jurarán por Alá: Si hubiéramos podido, habríamos salido con vosotros. Se perderán a sí mismos y Alá sabe que mienten».

 

Esto contradice el mito de que los musulmanes deben luchar solo en defensa propia, ya que el texto implica que la batalla se librará lejos del hogar (en otro país y, en este caso, en territorio cristiano, según los historiadores).

 

Corán (9:73)

«¡Profeta! Esfuérzate en la lucha contra los incrédulos y los hipócritas y sé duro con ellos, su refugio será Yahannam [el Infierno]. ¡Qué mal porvenir!»

 

Deshumanizar a quienes rechazan el islam, recordando a los musulmanes que los incrédulos son meramente leña para el Infierno, hace que sea más fácil justificar la matanza. Explica por qué los musulmanes devotos de hoy en día generalmente tienen poco respeto por los que están fuera de la fe. La inclusión de «hipócritas» (no practicantes) dentro del versículo también contradice la defensa del apologista de que los destinatarios de este odio y esta hostilidad son enemigos de guerra, ya que nunca hubo un ejército opositor compuesto por musulmanes no religiosos en los tiempos de Mahoma.

 

Corán (9:123)

«¡Vosotros que creéis! Combatid contra los incrédulos que tengáis al alcance, y que encuentren dureza en vosotros. Y sabed que Alá está con los que Le temen».

 

Corán (18:65-82)

«(18:65) Así dieron con uno de Nuestros siervos al que le habíamos concedido una gracia procedente de Nosotros y al que habíamos enseñado un conocimiento de Nuestra parte.

(18:66) Musa le dijo: ¿Puedo seguirte para que me enseñes una guía recta de lo que se te ha enseñado?

(18:67) Dijo: Realmente no podrás tener paciencia conmigo.

(18:68) ¿Cómo podrías tener paciencia con algo de lo que no puedes comprender lo que esconde?

(18:69) Dijo: Si Alá quiere me hallarás paciente y no te desobedeceré en nada. (18:70) Dijo: Si me sigues no me preguntes por nada si yo no te hago mención de ello. (18:71) Así partieron hasta que cuando habían subido en una embarcación, le hizo un agujero. Entonces dijo: ¿Lo has hecho para ahogar a los que van en ella? Realmente has cometido algo grave.

(18:72) Dijo: ¿No te dije que no podrías tener paciencia conmigo?

(18:73) Dijo: No me tomes en cuenta mi olvido ni me impongas algo difícil.

(18:74) Y se pusieron a andar hasta que dieron con un muchacho al que mató, dijo: ¿Has matado a un ser puro sin haber sido a cambio de otro? Realmente has cometido un hecho reprobable.

(18:75) Dijo: ¿No te dije que no podrías tener paciencia conmigo?

(18:76) Dijo: Si en lo sucesivo vuelvo a pedirte explicaciones no dejes que te acompañe más, mis excusas ante ti se han agotado.

(18:77) Y así partieron hasta que llegaron a la gente de una ciudad a los que pidieron de comer pero ellos se negaron a darles hospitalidad. Allí encontraron un muro que amenazaba derrumbarse y lo enderezó. Dijo: Si quisieras podrías pedir un pago por ello.

(18:78) Dijo: Esta es la diferencia entre tú y yo. Voy a decirte la interpretación de aquello con lo que no has podido tener paciencia:

(18:79) En cuanto a la embarcación, pertenecía a unos pobres que trabajaban en el mar y quise estropearla porque los perseguía un rey que se apropiaba a la fuerza de todas las embarcaciones.

(18:80) El muchacho tenía padres creyentes y temíamos que les obligara a la rebelión y a la incredulidad.

(18:81) Y quisimos que su Señor les diera a cambio uno mejor que él, más puro y más propenso a la compasión.

(18:82) Y en cuanto al muro, era de dos muchachos de la ciudad que eran huérfanos y debajo del mismo había un tesoro que les pertenecía. Su padre había sido de los justos y tu Señor quiso que llegaran a la madurez y pudieran sacar su tesoro como una misericordia de parte de tu Señor; no lo hice por mi cuenta. Esta es la interpretación de aquello con lo que no pudiste tener paciencia».

 

Esta parábola asienta las bases teológicas para los asesinatos por honor, en los que un miembro de la familia es asesinado porque trajeron vergüenza a la familia, ya sea por apostasía o por indiscreción moral. La historia (que no se encuentra en ninguna fuente judía o cristiana) cuenta que Moisés se encontró con un hombre (este hombre es conocido como Al-Khidr) con «conocimiento especial» que hace cosas que aparentemente no tienen sentido en la superficie, pero que luego se justifican según una explicación posterior. Una de esas acciones es asesinar a un joven sin razón aparente (18:74). Sin embargo, el hombre sabio más tarde explica que se temía que el chico «obligara» a sus padres a la «rebelión y a la incredulidad». Fue asesinado para que Alá pudiera proporcionarles un hijo «mejor». Esta parábola junto con Corán (58:22) es una de las principales razones por las cuales la sharía castiga con la muerte por honor. Umdat as-Saliq (conocido en inglés como Reliance of the Traveller, un libro de ley islámica) dice que el castigo por asesinato no es aplicable cuando un padre o abuelo mata a su descendencia (Umdat as-Saliq o.1.12).

 

Corán (33:60-62)

«(33:60) Si los hipócritas, los que tienen una enfermedad en el corazón, los tendenciosos de Medina, no dejan su actitud; te daremos poder sobre ellos y luego, no serán vecinos tuyos en ella por mucho tiempo.

(33:61) Malditos, donde quiera que se dé con ellos serán capturados y matados enérgicamente.

(33:62) Práctica constante de Alá con los que ya pasaron. Y no encontrarás en el modo de actuar de Alá ningún cambio».

 

Este pasaje sanciona el asesinato (presentado como «despiadado» y «horrible» en otras traducciones) contra tres grupos: hipócritas – musulmanes que se niegan a «luchar en el camino de Alá» (Corán 3:167) y por lo tanto no actúan como un musulmán debería –, aquellos con «corazones enfermos», que incluye a judíos y cristianos (Corán 5:51-52), y los «tendenciosos de Medina» – aquellos que hablaban en contra del islam. Vale la pena señalar que las víctimas deben ser capturadas, que es lo que hacen los terroristas de hoy.

 

Corán (47:35)

«Y no flaqueéis ofreciendo la paz, porque vosotros estáis por encima y Alá está con vosotros y no os privará de la recompensa de vuestras acciones».

 

Corán (48:16-17)

«(48:16) Di a los beduinos que se quedaron atrás: Se os llamará para que luchéis contra una gente de gran coraje o para que se sometan, y si obedecéis Alá os dará una hermosa recompensa; pero si os echáis atrás, como hicisteis antes, os castigará con un doloroso castigo.

(48:17) No hay nada que reprochar al ciego, ni al cojo ni al enfermo. Quien obedezca a Alá y a Su mensajero lo haremos entrar en jardines por cuyo suelo corren los ríos, pero al que se aparte, lo castigaremos con un doloroso castigo».

 

Los apologistas contemporáneos a veces afirman que yihad significa «lucha espiritual». Si es así, ¿por qué están exentos los ciegos, los cojos y los enfermos? Este versículo también dice que aquellos que no pelean serán castigados con un doloroso castigo.

 

Corán (48:29)

«Mahoma es el mensajero de Alá, los que están con él son duros con los incrédulos y compasivos entre ellos, los ves inclinados y postrados buscando favor de Alá y aceptación, y en sus caras llevan la huella de la postración; así son descritos en la Torá. Y su descripción en el Inyil es que son como una semilla que echa su brote, lo fortalece, cobra grosor y toma forma completa sobre su tallo maravillando a los sembradores. Para con ellos indignar a los incrédulos. Alá ha prometido a los que de ellos crean y practiquen las acciones de bien un perdón y una enorme recompensa».

 

El islam no trata a todos por igual. Este versículo les dice a los musulmanes que se aplican dos estándares muy distintos en base al estatus religioso. También la palabra usada para «duros» en este versículo comparte la misma raíz en árabe que la palabra traducida como «doloroso» o «severo» para describir al Infierno en más de 25 versículos, incluyendo Corán (65:10, 40:46 y 50:26).

 

Corán (61:4)

«Es verdad que Alá ama a los que combaten en Su camino en filas, como si fueran un sólido edificio».

 

El versículo se refiere explícitamente a «filas», lo que significa que está hablando de conflicto físico. Esto es seguido por Corán (61:9-12), que define la causa.

 

Corán (61:9-12)

«(61:9) Él es Quien ha enviado a Su mensajero con la guía y la verdadera práctica de Adoración para hacerla prevalecer sobre todas las demás, por mucho que les pese a los asociadores.

(61:10) ¡Vosotros que creéis! ¿Queréis que os diga un negocio que os salvará de un doloroso castigo?

(61:11) Que creáis en Alá y en Su mensajero y que luchéis en el camino de Alá con vuestros bienes y personas. Eso es lo mejor para vosotros, si queréis saberlo. (61:12) Él os perdonará vuestras faltas y os hará entrar en jardines por cuyo suelo corren los ríos y en buenas estancias en los jardines de Adn [el Edén, el Paraíso]. Y ese es el gran triunfo».

 

Estos versículos se refieren a la batalla física librada para hacer que el islam sea victorioso sobre otras religiones. Utiliza la raíz árabe para la palabra yihad.

 

Corán (66:9)

«¡Profeta! Lucha contra los que se niegan a creer y contra los hipócritas y sé duro con ellos. Su refugio es Yahannam. ¡Qué mal lugar de destino!»

 

La raíz de la palabra yihad se usa aquí de nuevo. El contexto es claramente la guerra santa, y el alcance de la violencia se amplía para incluir a los «hipócritas», los que se llaman a sí mismos musulmanes pero que no actúan como deberían.

 

Corán (2:191-193)

«(2:191) Matadlos donde quiera que los encontréis y expulsadlos de donde os hayan expulsado. La oposición [Fitnah] (a vuestra creencia) es más grave que matar. No luchéis con ellos junto a la Mezquita Inviolable [al-Masjid al-Haram] si ellos no lo hacen, pero si os atacan, matadlos; esta es la recompensa de los incrédulos.

(2:192) Y si cesan...Alá es Perdonador y Compasivo.

(2:193) Luchad contra ellos hasta que no haya más oposición [Fitnah] y la Adoración debida sea sólo para Alá. Pero si cesan, que no haya entonces hostilidad excepto contra los injustos».

 

El versículo anterior a estos (Corán 2:190) habla de «luchar en la causa de Alá contra los que luchan contra ti», lo que lleva a algunos a afirmar que todo el pasaje se refiere a una guerra defensiva en la que los musulmanes defienden sus hogares y familias. Sin embargo, el contexto histórico de este pasaje no es la guerra defensiva, ya que Mahoma y sus discípulos se habían mudado a Medina y no estaban siendo atacados por sus adversarios mecanos. De hecho, los versículos instan a la guerra ofensiva, en el sentido de que los musulmanes deben expulsar a los mecanos de su propia ciudad (lo que luego hicieron). El versículo significa, por lo tanto, luchar contra los que ofrecen resistencia al gobierno de Alá (es decir, la conquista musulmana). El uso de la palabra «persecución» o «opresión» en vez de «oposición» al traducir fitnah por parte de algunos traductores musulmanes es erróneo – las palabras reales en árabe para la persecución (idtihad) y la opresión no se usan en lugar de fitnah. Fitnah puede significar incredulidad o el desorden que resulta de la incredulidad o la tentación. Una traducción estricta es «sedición», que significa rebelión contra la autoridad (y la autoridad es Alá). Esto es ciertamente lo que se entiende en este contexto, ya que la violencia está explícitamente comisionada «hasta que la adoración sea solo para Alá», es decir, hasta que los incrédulos desistan en su incredulidad. Hay que señalar que en el versículo 191, dice que «no luchéis con ellos junto a la Mezquita Inviolable [al-Masjid al-Haram] si ellos no lo hacen» por lo tanto, la guerra defensiva solo se aplica únicamente al estar junto a Al-Masjid al-Haram. La excepción es la guerra defensiva, y la regla es la guerra ofensiva.

 

Sahih al-Bukhari (2926)[207]

El Mensajero de Alá dijo: «La Hora no se establecerá hasta que peleéis con los judíos, y la piedra detrás de la cual se esconderá un judío dirá: “¡Oh musulmán! Hay un judío escondido detrás de mí, así que mátalo”».

 

Sahih al-Bukhari (3012)[208]

«El Profeta pasó junto a mí en un lugar llamado Al-Abwa o Waddan, y se le preguntó si era permisible atacar a los guerreros paganos por la noche con la probabilidad de exponer a sus mujeres y niños al peligro. El Profeta respondió: “Ellos (es decir, mujeres y niños) son de ellos (es decir, paganos)”. También escuché al Profeta decir: “La institución de Hima no es válida, excepto por Alá y Su Apóstol”».

 

En este hadiz, Mahoma establece que es permisible matar a los no combatientes en el proceso de matar a un enemigo percibido. Esto proporciona una justificación para los numerosos atentados terroristas islámicos.

 

Sahih al-Bukhari (2810)[209]

«Un hombre se acercó al Profeta y le preguntó: “Un hombre lucha por el botín de guerra, otro lucha por la fama y un tercero lucha por exhibirse, ¿cuál de ellos lucha en la Causa de Alá?”. El Profeta dijo: Quien luche para que la Palabra de Alá (es decir, el islam) sea superior, lucha en la Causa de Alá».

 

Las palabras de Mahoma son la base de la yihad ofensiva: difundir el islam por la fuerza. Así lo entendieron sus compañeros y así lo entienden los terroristas de hoy.

 

Sahih al-Bukhari (2977)[210]

El Mensajero de Alá dijo: «He sido enviado con las expresiones más cortas pero con los significados más amplios, y me he hecho victorioso con terror (arrojado al corazón del enemigo), y mientras dormía, las llaves de los tesoros del mundo me fueron traídos y puestos en mi mano». Abu Huraira agregó: «El Mensajero de Alá ha abandonado el mundo y ahora ustedes, la gente, estáis sacando esos tesoros (es decir, el Profeta no se benefició de ellos)».

 

Sahih al-Bukhari (2785)[211]

«Un hombre vino al Mensajero de Alá y le dijo: “Indícame algo similar a la yihad (en recompensa)”. Él respondió: “No encuentro tal tarea”. Luego agregó: “¿Puedes, mientras el combatiente musulmán está en el campo de batalla, entrar a tu mezquita para realizar plegarias sin cesar y ayunar y nunca romper tu ayuno?” El hombre dijo: “¿Pero quién puede hacer eso?”». Abu Huraira agregó: «El Mujahid (es decir, combatiente musulmán) es recompensado incluso por los pasos de su caballo mientras vagabundea (para pastar) atado en una cuerda larga».

 

Sahih Muslim (21 a)[212]

«Se me ha ordenado luchar contra las gentes siempre que no declaren que no hay más dios que Alá, y el que profese esto se le garantizará la protección de su propiedad y de su vida en mi nombre, excepto por los asuntos correctos que le corresponden a Alá».

 

Sahih al-Bukhari (392)[50]

El Mensajero de Alá (Mahoma) dijo: «Me han ordenado luchar contra las gentes hasta que digan: “Nadie tiene el derecho de ser adorado excepto Alá”. Y si así lo dicen, si rezan como nosotros rezamos, si rezan a nuestra Qibla [dirección de oración] y si matan como nosotros matamos, entonces su sangre y propiedad serán sagradas para nosotros y no interferiremos con ellos excepto legalmente y su obligación será con Alá».

 

Sahih al-Bukhari (2818)[213]

El Mensajero de Alá dijo: «Sabed que el Paraíso está bajo la sombra de espadas».

 

Sahih al-Bukhari (657)[214]

El Profeta dijo: «Ninguna oración es más pesada sobre los hipócritas que las oraciones del Fajr y del Ishay si supieran lo que hay en ellas (en recompensa), las habrían atendido, aunque (si fuera) arrastrándose. Ciertamente, sentí el impulso de llamar al Mu’adh-dhin (el que hace la llamada a la oración) para que pronunciara Iqama, luego ordenar a un hombre que guiara a la gente (en oración), y luego tomar una llama de fuego para quemar (las casas) de aquellos que aún no habían ido a la oración».

 

Sahih Muslim (1884)[215]

«Ha sido narrado bajo la autoridad de Abu Sa’id al-Khudri que el Mensajero de Alá le dijo (a él): “Abu Sa’id, quien alegremente acepta a Alá como su Señor, el islam como su religión y a Mahoma como su Apóstol tiene necesariamente el derecho de entrar al Paraíso”. Él (Abu Sa’id) se maravilló y dijo: “Mensajero de Alá, repítelo”. Él (el Mensajero de Alá) hizo eso y dijo: “Hay otro acto que eleva la posición de un hombre en el Paraíso a un grado cien veces (más alto), y la elevación entre un grado y el otro es igual a la altura del cielo desde la tierra”. Él (Abu Sa’id) dijo: “¿Qué es ese acto?” Él respondió: “¡Yihad en el camino de Alá! ¡Yihad en el camino de Alá!”».

 

Sahih Muslim (1910)[216]

Se ha narrado bajo la autoridad de Abu Huraira que el Mensajero de Alá dijo: «Uno que murió pero no peleó en el camino de Alá ni expresó ningún deseo (o determinación) por la yihad murió la muerte de un hipócrita». Abdullah ibn Mubarak dijo: «Creemos que el hadiz pertenece al tiempo del Mensajero de Alá».

 

Sahih Muslim (1745 a - 1745 b)[217]

(1745 a) «Se informa bajo la autoridad de Sa’b ibn Jaththama que el Profeta de Alá, cuando se le preguntó acerca de las mujeres y los niños de los politeístas asesinados durante el ataque nocturno, dijo: “Ellos son de ellos».

(1745 b) «Está narrado por Sa’b ibn Jaththama que dijo (al Santo Profeta): “Mensajero de Alá, matamos a los hijos de los politeístas durante los ataques nocturnos”. Él dijo: “Ellos son de ellos”».

 

Dos hadices en los que Mahoma se encoge de hombros ante la noticia de que niños inocentes fueron asesinados en una incursión de sus hombres contra incrédulos. Su única respuesta: «Ellos son de ellos (es decir, el enemigo)». Esto da más validez a Sahih al-Bukhari (3012), que hemos mencionado anteriormente, en el cual se le pregunta a Mahoma si es permisible atacar a no combatientes por la noche en la lucha contra un enemigo y responde lo mismo.

 

Sahih Muslim (1731 a,b)[170]

Se ha narrado de Sulaiman ibn Buraida a través de su padre que cuando el Mensajero de Alá nombraba a alguien como líder de un ejército o destacamento le exhortaba especialmente a temer a Alá y ser bueno con los musulmanes que estaban con él. Él decía: «Lucha en el nombre de Alá y en el camino de Alá. Lucha contra los que no creen en Alá. Haz guerra santa, no malverses el botín; no rompas tu juramento; y no mutiles los cuerpos (muertos); no mates a los niños. Cuando encuentres a tus enemigos que son politeístas [incluyendo a los cristianos], invítalos a tres cursos de acción. Si responden [afirmativamente] a cualquiera de estos, aceptalo también y abstente de hacerles daño. Invítalos a (aceptar) el islam; si te responden, aceptalo de ellos y desiste de luchar contra ellos. Luego invítalos a emigrar de sus tierras a la tierra de los Muhajireen y diles que, si lo hacen, tendrán todos los privilegios y obligaciones de los Muhajireen. Si se niegan a emigrar, diles que tendrán el estatus de musulmanes beduinos y serán sometidos a los Comandos de Alá como los otros musulmanes, pero no obtendrán ninguna parte del botín de la guerra o Fai’ excepto cuando realmente luchen con los musulmanes (contra los incrédulos). Si se niegan a aceptar el islam, exige de ellos la yizia. Si están de acuerdo en pagar, aceptalo y aleja tus manos. Si se niegan a pagar el impuesto, busca la ayuda de Alá y combate contra ellos. Cuando sities un fuerte y los sitiados te llamen para darles protección en el nombre de Alá y Su Profeta, no les concedas la garantía de Alá y Su Profeta, dales tu propia garantía y la garantía de tus compañeros porque es un pecado menor que la seguridad dada por ti o tus compañeros sea desatendida en comparación a que la seguridad concedida en el nombre de Alá y Su Profeta sea violada. Cuando sities una fortaleza y los sitiados quieran que les dejes salir de acuerdo con el mandamiento de Alá, no les dejes salir de acuerdo con Su orden, hazlo con tu propia orden, porque no sabes si serás capaz de llevar a cabo el mandato de Alá con respecto a ellos».

 

Sahih Muslim (2405)[218]

Suhail informó sobre la autoridad de Abu Huraira que el Mensajero de Alá dijo en el Día de Khaybar: «Ciertamente pondré este estandarte en la mano de alguien que ama a Alá y a su Mensajero y Alá otorgará la victoria de su mano». Umar ibn Khattab dijo: «Nunca aprecie el liderazgo excepto en ese día. Fui ante él con la esperanza de que me llamaran a esto, pero el Mensajero de Alá llamó a Ali ibn Abu Talib y a él le confirieron (este honor) y le dijeron: “Continúa y no mires hasta que Alá te conceda la victoria”, y Ali caminó un poco y luego se detuvo y no miró y luego dijo en voz alta: “Mensajero de Alá, ¿sobre qué problema debería pelear con esta gente?” Entonces él (el Profeta) dijo: “Luchad con ellos hasta que den testimonio del hecho de que no hay más dios que Alá y Mahoma es su Mensajero, y cuando lo hagan, entonces su sangre y sus riquezas son inviolables de tus manos, excepto lo que es justificado por la ley y sus ajustes de cuentas son con Alá”».

 

El pretexto para atacar a la pacífica comunidad agrícola de Khaybar no era obvio para los musulmanes. El yerno de Mahoma, Ali, le pidió al profeta del islam que aclarase el motivo de su misión para matar, saquear y esclavizar. La respuesta de Mahoma fue directa. Deben ser combatidos porque no son musulmanes.

 

Sahih al-Bukhari (36)[219]

El Profeta dijo: «La persona que participa en (batallas sagradas) en la causa de Alá y nada le obliga a hacerlo excepto la creencia en Alá y Su Apóstol, será recompensado por Alá con una recompensa o botín (si sobrevive) o será admitido en el Paraíso (si es asesinado en la batalla como un mártir). Si no hubiese encontrado dificultades para mis seguidores, entonces no me quedaría detrás de ningún sariya yendo a la yihad y me habría encantado ser martirizado en la causa de Alá y luego resucitado, y luego martirizado y luego resucitado, y luego nuevamente martirizado en Su causa».

 

Sunan an-Nasa’i (3097)[220]

Fue narrado por Abu Hurairah que el Profeta dijo: «Quien muere sin haber luchado o pensado en luchar, muere en una de las ramas de la hipocresía».

 

Sunan Ibn Majah (24:2900)[221]

Se narró que ‘Amr ibn ‘Abasah dijo: «Fui al Profeta y le dije: “Oh Mensajero de Alá, ¿cuál es la mejor yihad?” Dijo: “(La de un hombre) cuya sangre se derrama y su caballo está herido”».

 

Tabari (7:1372)[222]

«Lo levantamos [a K’ab ibn Al-Ashraf] y lo llevamos al Mensajero de Alá al final de la noche. Él estaba parado en oración, así que lo saludamos, y él salió a recibirnos. Le dijimos que el enemigo de Alá había sido asesinado, escupió sobre la herida de nuestro compañero y volvimos a nuestras familias. A la mañana siguiente [del asesinato de K’ab ibn Al-Ashraf], los judíos estaban en un estado de temor a causa de nuestro ataque al enemigo de Alá, y no había un judío allí que no temiera por su vida. El Mensajero de Alá dijo: “Quien de los judíos caiga en tus manos, mátalo”. Entonces Muhayyisah ibn Masud cayó sobre [las manos de] Ibn Sunaynah, [Muhayyisah era] uno de los mercaderes judíos que estaba en estrecho contacto con ellos y solía comerciar con ellos, y lo mató».

 

Ashraf era un poeta, asesinado por los hombres de Mahoma porque insultó al islam. Aquí, Mahoma amplía el alcance de sus órdenes para matar. Un inocente hombre de negocios judío fue asesinado por su compañero musulmán, simplemente por no ser musulmán.

 

Aparte del hecho de que los musulmanes no han matado a todos los no musulmanes bajo su dominio, hay poco más que puedan señalar como prueba de que la suya es una religión pacífica y tolerante. Donde el islam es dominante (como en Medio Oriente y Pakistán), las minorías religiosas sufren una brutal persecución con poca resistencia. Donde el islam es una minoría (como en Tailandia, Filipinas y Europa) existe la amenaza de violencia si no se satisfacen las demandas musulmanas. Cualquiera de las situaciones parece proporcionar una justificación para el terrorismo, que es persistente y endémico del fundamentalismo islámico.

 

Las razones son obvias y comienzan con el Corán. Pocos versículos del texto más sagrado del islam se pueden interpretar para ajustarse a las virtudes contemporáneas de la tolerancia religiosa y la fraternidad. Esos versículos son de la época mecana, que obviamente son abrogados por los posteriores, de la época de Medina. El ejemplo de Mahoma es que el islam es una religión de paz cuando los musulmanes no tienen el poder y los números de su lado. Una vez que lo hacen, las cosas cambian.

 

Muchos musulmanes son pacíficos y no quieren creer lo que el Corán realmente dice. Prefieren una interpretación más estrecha que esté más cerca de la ética cristiana. Algunos simplemente ignoran los pasajes más duros. Otros buscan un «contexto textual» en diferentes suras para mitigar subjetivamente estos versículos con otros, de modo que el mensaje se ajuste a sus preferencias mo