NOTICIAS


Inmigración: medidas de choque en Dinamarca para luchar contra los ‘guetos étnicos’

RT FRANCE · 21-12-2018



Reducción de los subsidios para refugiados, penas de prisión dobles, expulsión de criminales de las ciudades, guardería obligatoria: el gobierno danés quiere eliminar los guetos de aquí a 2030 en virtud de 22 medidas radicales.


Erradicar los "guetos étnicos", según la fórmula del gobierno danés, es la ambición de las 22 medidas drásticas dirigidas a la población de origen extranjero en los barrios considerados sensibles.


Este plan se titula Una Dinamarca sin sociedades paralelas: nada de guetos en 2030. Aunque el proyecto, votado el 28 de mayo en el Parlamento danés, está en la línea de la coalición de centro-derecha compuesta de liberales y el Partido popular conservador antiinmigración, también ha recibido el respaldo de los socialdemócratas.


Su objetivo: luchar contra la delincuencia, la criminalidad y llegar a la mezcla social en los barrios de predominio inmigrante de este pequeño país de menos de seis millones de habitantes. El informe señala que demasiadas personas no "participan activamente" en la sociedad danesa, lo que tiene como consecuencia el surgimiento de "sociedades paralelas" en un contexto "no occidental", que amenazará su "sociedad moderna". En el punto de mira están sobre todo las poblaciones inmigrantes extraeuropeas de cultura musulmana.



Plantear el problema del gueto


El Primer ministro liberal, Lars Lokke Rasmussen, reclama un enfoque lúcido de los problemas planteados por la integración, a la vista del fracaso de planes sucesivos. Dinamarca ha procedido de manera inédita, eligiendo dar una definición del gueto: es el único país en Europa que lo hace. Según ellos, se caracteriza en particular por una tasa del 50% de los habitantes de origen no occidental, por un elevado porcentaje de delincuencia, una alta tasa de desempleo y bajos ingresos. El informe ha identificado 25, de los cuales 16 particularmente difíciles, sumando en total una población de 60.000 habitantes. El Primer ministro ha comenzado a presentar estas medidas en uno de esos guetos, Mjolnerparken, en marzo pasado. Aquí están las líneas principales.



Reducir la proporción de niños inmigrantes en la escuela al 30%, modificando los porcentajes


La proporción de niños inmigrantes se limitará al 30% en los colegios y los institutos. Para esto, se organizará un servicio de autobús para llevar a los hijos de inmigrantes a institutos de zonas más favorecidas. En una óptica de juego contable, las medidas prevén igualmente limitar la proporción de viviendas de alquiler al 40%, y el resto de las viviendas serán de propietarios privados. El ministro liberal, Ole Birk Olesen, ha mostrado su determinación de imponer esta cuota. Considerando la política de todo HLM como un "error del pasado", no duda en afirmar que si no se logra el objetivo, el Estado "venderá o demolerá los inmuebles", según las declaraciones a Le Point.



Reducir los subsidios destinados a los refugiados


Hasta ahora, el régimen de subsidios destinados a la población refugiada era uno de los más privilegiados de Europa. Los recién llegados recibían un subsidio y las clases de danés se les proporcionaban gratuitamente. Podían beneficiarse de estancias pagadas por un período de varios años antes de que dejaran de percibir sus subsidios. En adelante, se verán obligados a buscar empleo activamente dentro de los 15 días posteriores a la concesión del estatuto de refugiado.


Los beneficiarios de subsidios que opten por mudarse a los guetos verán también que sus percepciones disminuyen.



Atacar la delincuencia, neutralizar a los delincuentes


Para disuadir a los delincuentes de dedicarse a prácticas ilegales, el Estado tiene la intención de autorizar en algunos casos condenas dos veces más duras para los habitantes de los guetos en caso de delitos o crímenes. Una de las medidas prohibirá, por ejemplo, a las personas con antecedentes penales el acceso a viviendas sociales en barrios sensibles.



Asimilar a los niños cueste lo que cueste


Una de las medidas clave del plan consiste en la obligación para los extranjeros de inscribir a sus hijos en la guardería desde la edad de un año, a fin de que aprendan el idioma y los valores daneses, mientras que los propios niños daneses no estarán obligados a ello. Una asimilación con fórceps, cuyo espíritu se encuentra también en cursos obligatorios o exámenes para verificar el nivel de lengua. Las ausencias a la escuela o a los exámenes podrán ser penalizadas con reducciones en el subsidio parental.


No se autorizará a los padres que envíen a sus hijos a su país de origen para desviarlos de la educación danesa o casarlos. Los infractores se expondrán a una pena de cuatro años de prisión.


Los presupuestos para la renovación urbana figuran también en el programa, los efectivos de policía se reforzarán y los ayuntamientos que cumplan con los objetivos del plan serán recompensados.



Un plan radical que obtiene casi el consenso


Este drástico plan ha encontrado poca oposición en un panorama político marcado por un claro giro antiinmigración. Dinamarca al principio había abierto ampliamente sus puertas, en 2015, a una gran ola de refugiados y había establecido un estatuto que les era muy favorables. El gobierno dio marcha atrás rápidamente y el parlamento votó en tres años 70 medidas para desalentar a los candidatos a la inmigración, en particular restringiendo la aplicación del derecho de asilo y las posibilidades de reagrupación familiar, o adoptando una medida controvertida: la confiscación de sus bienes cuando llegaban.


El país se enfrenta al islamismo radical desde 2005 y tras el asunto de las caricaturas de Mahoma. Dinamarca estuvo luego marcada por dos atentados islamistas en Copenhague en 2015, en los que murieron dos personas. Las votos a favor del Partido Popular antiinmigración se dispararon en ese momento: obtuvieron el 21% en las elecciones legislativas de junio de 2015.



FUENTE



 RELACIONADO


¿Musulmanes en el punto de mira? Para hacerse daneses, los extranjeros naturalizados deberán dar la mano