STARMUS demuestra que el debate sobre ciencia y religión sigue en auge
JAVIER MONSERRAT / LEANDRO SEQUEIROS
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Hawking y Dawkins ponen de nuevo a Dios en el
candelero en el festival internacional de astronomía celebrado en
septiembre en Tenerife.
Entre los pasados días 22 y 28 de septiembre se
celebraba en Tenerife la segunda edición de STARMUS, un festival
internacional del conocimiento de gran proyección internacional
dedicado al mundo de la astronomía y la ciencia. Esta segunda edición
ha abordado el tema ‘El origen del mundo moderno’ y a ella han asistido
un selecto y seleccionado plantel de científicos de todo el mundo. Los
temas religiosos han estado muy presentes en el evento, y de ello se
han hecho amplio eco los medios de comunicación. En el fondo, la
religión parece ser lo que más ha interesado. ¿Por qué? ¿Renace el
conflicto entre ciencia y religión en nuestra sociedad occidental?
STARMUS es un festival internacional del conocimiento de gran
proyección internacional dedicado al mundo de la astronomía y la ciencia
y promovido por Garik Israelian, astrofísico investigador del Instituto
de Astrofísica de Canarias (IAC) y director del certamen.
En esta segunda edición, el festival ha abordado el tema ‘El origen del
mundo moderno’ y ha contado con el apoyo del Gobierno de Canarias y el
Cabildo de Tenerife.
La atención mediática de STARMUS se
centró en este caso en la figura de Stephen Hawking, sobre el que hemos
publicado diversos artículos en Tendencias21 de las Religiones. Las declaraciones del científico (sobre todo fuera de la conferencia) no defraudaron.
En un escrito publicado en enero por la agencia de turismo de Tenerife -en la sección de “Productos” turísticos"- leemos: “El festival STARMUS vuelve a Tenerife en Septiembre”.
Y se añade: “La nueva edición de la prestigiosa cita con el mundo de la
Astronomía contará con la presencia de varios premios Nobel”. Y se
ofrece así el “producto”: “Esta segunda edición (…) está pensada para
que los asistentes disfruten, aprendan y compartan conocimientos y
experiencias sobre astronomía, ciencia y artes y al mismo tiempo
disfruten de los cielos y paisajes de Canarias en compañía de las mentes
más brillantes de nuestro tiempo”.
Primera edición: STARMUS 2011
La misma agencia de turismo de Tenerife describe así el evento en su
primera edición, para promocionar el turismo: “La primera edición del
festival fue un sentido homenaje a los pioneros de la carrera espacial
con un acto central, el ’Homenaje a Yuri Gagarin’, el primer ser humano
en viajar al espacio exterior el 12 de abril de 1961. En esa ocasión
tuvimos el inmenso privilegio de contar con la presencia entre otros de
Neil Armstrong, el primer hombre en pisar La Luna el 21 de julio de
1969, siendo en el último acto público al que asistió en vida. Asistió
también Alexéi Leónov, el primer ser humano en realizar un paseo
espacial el 18 de marzo de 1965 y un plantel de destacados compañeros de
ambos cosmonautas en sucesivas misiones de las naves Apolo y Soyuz
respectivamente como Víktor Gorbatko, Bill Anders, Jim Lovell y los
míticos ‘Buzz’ Aldrin, piloto del Apolo 11, la primera misión tripulada
de aterrizaje lunar de la historia y Charlie Duke, décimo hombre en
caminar por la superficie lunar”.
“Dentro del ciclo de
conferencias pudimos disfrutar de las ponencias de primeras figuras
mundiales de la ciencia como el eminente etólogo, zoólogo, teórico
evolutivo y divulgador científico Richard Dawkins, el biólogo molecular
Premio Nobel Jack Szostak, el también Nobel físico y astrónomo George F.
Smoot, el físico teórico Kip Thorne, uno de los mayores expertos
mundiales en las aplicaciones a la astrofísica de la Teoría de la
Relatividad General de Einstein, y Brian May, astrofísico, guitarrista
de la banda ‘Queen’ e impulsor del festival entre muchos otros. Destacó
también la actuación de la banda germana pionera del ambiente y el space
rock ‘Tangerine Dream’ con su característico sonido cósmico de
sintetizadores”.
STARMUS 2014
Presentado el resumen de la primera edición de STARMUS, la agencia de
Turismo presenta de esta manera el programa de la segunda:
“Esta segunda edición del festival presenta un programa más ambicioso
aún si cabe en busca de una mayor proyección internacional. Este gira en
torno a cinco apartados o actividades diferenciadas:
1) Conferencias
Son el plato fuerte. Se celebrarán en las dependencias del Hotel Abama
Ritz Carlton (Tenerife). Un plantel de eminencias internacionales de
distintos campos de la ciencia y las artes se sentarán a debatir en
torno al tema central de esta edición ‘El origen del mundo moderno’. La
dinámica será ir anunciando los invitados a lo largo de 2014 a medida
que confirmen su asistencia hasta dos meses antes de su celebración.
2) Mesa Redonda GTC 108’
Un selecto grupo de astrónomos, físicos e ingenieros se sentará en
torno a la cúpula del Gran Telescopio de Canarias ‘Roque de Los
Muchachos’ en la isla de La Palma a exponer, analizar y debatir los
últimos descubrimientos en dichas especialidades. Su duración, 108’, es
un guiño a la duración del primer viaje espacial que realizó el
cosmonauta ruso Yuri Gagarin a bordo de la nave Vostok 1 el 12 de abril
de 1961.
3) Teide Star Party
Una noche mágica
de observación de estrellas en uno de los cielos más limpios del mundo a
los pies del Teide. Conferenciantes y público compartirán la
experiencia de contemplar juntos el cosmos al aire libre compartiendo
conocimientos y experiencias. Una experiencia enriquecedora que dará la
oportunidad a los asistentes a intercambiar sus impresiones con
auténticos genios de la ciencia.
4) Concurso Internacional de Astrofotografía
Captura la elusiva belleza del cielo nocturno con la cámara de fotos y
gana un premio único y exclusivo, una hora de observación en el GTC
‘Roque de Los Muchachos’ de La Palma aparte de una entrada gratis al
festival.
5) Sonic Universe
Un concierto de un
músico/banda de rock de primer nivel mundial que busca ‘interpretar la
música de las estrellas y los sonidos del cosmos’.
Una vez
presentado el STARMUS como un suculento plato turístico, describimos lo
que ha sido este año el festival, con sus conferenciantes-estrella y sus
declaraciones provocadoras, finalizando con algunas consideraciones
para los lectores de Tendencias21 de las Religiones.
El convocante, Garik Israelian
¿Quién es la persona que ha logrado convocar en una isla alejada de
Europa a tantos y tan famosos científicos? En un artículo publicado en
el periódico ABC
(25 de septiembre de 2014), se describe a Garik Israelian, director
del festival STARMUS, de la siguiente manera: “es una persona tozuda, de
esas que cuando se marcan un objetivo no descansan hasta verlo
totalmente cumplido. Sin duda, tiene una voluntad de hierro. Científico
de profesión, desempeña su trabajo en el Instituto de Astrofísica de
Canarias. Armenio de nacimiento, es también el alma de STARMUS , el
festival de Astronomía y Música que se celebra estos días en Canarias y
en el que participan varios premios Nobel y distintos astronautas,
además del físico británico Stephen Hawking o el músico (y también
astrofísico) Brian May, uno de los miembros fundadores de Queen. Un
elenco excepcional de científicos que durante toda esta semana, desde el
Hotel Ritz Carlton Abama, de Tenerife, han conseguido acercar los
adelantos científicos al gran público".
En la entrevista publicada en ABC,
Israelien declara que la Música y la Ciencia “se unen en una perfecta
armonía (…) tanto los científicos como los artistas son quienes generan
más valores para la sociedad. Porque siempre están creando cosas nuevas.
Y de alguna manera, es bueno que estén juntos. Hay que tener eventos en
los que puedan reunirse las personas que están creando valores para el
resto de nosotros”.
Añade que “STARMUS es el Davos de la
Ciencia” (Davos es la sede del Foro Económico Mundial, en el que se
reúnen las élites sociales y económicas del mundo) y “además, me
gustaría ir incorporando cada vez más arte, más creación. Hay muchos
artistas del espacio, creadores de la Ciencia Ficción… Lo tenía
planificado, pero no me llegan las manos para hacer todo lo que tengo en
la cabeza. Con STARMUS se puede hacer algo tan grande, tan
impresionante…”
Stephen Hawking, el plato fuerte
La atención
mediática de esta edición de STARMUS estaba centrada en la figura de
Stephen Hawking, sobre el que hemos publicado diversos artículos en Tendencias21 de las Religiones.
Y sus declaraciones (sobre todo fuera de la conferencia) no
defraudaron. Consciente de ser una estrella, se despachó a gusto durante
su estancia en Tenerife.
Pero antes apuntamos los comentarios de Antena3
de 23 de septiembre sobre esta edición de STARMUS: con el título de
“Galaxia de científicos en el Tenerife STARMUS Festival”, se señala en
este programa que “El plato fuerte es el físico Stephen Hawking, que
revelará en exclusiva nuevos datos sobre el origen del Universo”.
Y se añade: “Más de 100 periodistas acreditados de todas partes del
mundo, ni una butaca vacía… El sur de Tenerife se convierte estos días
en el epicentro de la ciencia y de las estrellas, las del cielo y las de
carne y hueso. Es el Festival STARMUS , una semana con la mejor
combinación de ciencia, arte y música. Por el escenario ya han pasado
figuras de la talla del Premio Nobel de Física Robert Wilson o del
biólogo evolucionista Richard Dawkins, con sus teorías sobre la vida
extra-terrestre. Una año más, como invitado Brian May, músico y
astrofísico; y Aleksei Leonov, cosmonauta ruso que realizó la primera
caminata espacial el 18 de marzo de 1965. Pero todas las miradas estaban
puestas en él, el físico teórico y cosmólogo británico Stephen Hawking.
Esta tarde será su turno y ofrecerá nuevos datos, en exclusiva en este
festival, sobre el Origen del Universo”.
Un cartel de científicos muy completo, pero sesgado
Los medios de comunicación publicaron con gran detalle el programa de conferencias de STARMUSStephen Hawking como gran atracción. Una relación completa puede encontrarse en la página web de STARMUS.
resaltando a
“Premios Nobel, eminentes investigadores, pensadores, hombres y
mujeres de la ciencia, la cultura, las artes y la música compartirán sus
conocimientos y experiencias en la búsqueda común de respuestas a las
grandes cuestiones de hoy y de siempre. La conferencia tendrá lugar en
el Abama Resort en el sur de Tenerife. También estamos planeando
realizar alguna de las conferencias, incluyendo la de Stephen Hawking y
la de otros oradores, en el Auditorio de Tenerife “Adán Martín” en Santa
Cruz. Sin embargo, todo esto será parte de la conferencia principal por
lo que no venderemos entradas por separado solo para las presentaciones
del Auditorio”.
Estos son los conferenciantes y sus temas: Robert Wilson (Físico, Premio Nobel): El comienzo de todos los comienzos. David Eicher (Editor, Astronomy Magazine): ¿El universo se preocupa realmente por sí mismo?Comunicando Astronomía en el siglo XXI. Richard Dawkins (El biólogo evolucionista): Una taxonomía tentativa de vida extraterrestre. Katerina Harvati (Antropóloga): ¿Neandertales en el espejo? Los orígenes de los humanos modernos y nuestros parientes extintos del Pleistoceno. Brian May (Músico y astrofísico): Viendo el espacio en 3D! John Mather (Astrofísico, Premio Nobel): Viajando en el espacio y en el tiempo con el Telescopio Espacial James Webb. Stephen Hawking (El físico teórico, autor del libro superventas La Breve Historia del Tiempo y de The Grand Design en 2010): El origen del Universo. Mark Boslough (Físico) ¡Muerte súbita! Impactos destructivos y explosiones aéreas con poco o ningún aviso. Charlie Duke (Astronauta del Apolo 16): El lado oscuro de la Luna. Harold Kroto (Químico, Premio Nobel): Carbono en Nano y el espacio ultraterrestre. Walt Cunningham (Astronauta del Apolo 7): La exploración y la oportunidad de participar en una aventura arriesgada. John Ellis (Físico de partículas): ¿De pequeños Bangs al Big Bang, y vuelta? Rick Wakeman Invitado especial: Brian May: Concierto Sonic Universe.
Y, como conclusión, el sábado 27, Leyendas del Espacio: Un tributo a Neil Armstrong
(el primer hombre en caminar por la luna) y Alexei Leonov (el primer
hombre en caminar por el espacio). Y, como colofón, Stephen Hawking
(físico teórico, el autor del bestseller Breve historia del tiempo): Agujeros negros. Programa especial y actuaciones de Rick Wakeman, Alexandros Hahalis y Katerina Mina: La Música de las Esferas.
Desde nuestro punto de vista, primó más el científico-estrella
mediática que una planificación más completa de los aspectos del tema
del Festival STARMUS “El origen del mundo moderno”, un título
generalista bajo el que cabía cualquier cosa. Bajo este título cabría
esperar otra cosa.
Las conferencias tocaban puntos
concretos del estado actual de algunos aspectos de la ciencia. Es verdad
que la ciencia es uno de los factores que han hecho nacer el mundo
moderno. Pero el plantel de conferencias no podía considerarse ni
siquiera una aproximación al estudio complexivo de los orígenes del
mundo moderno, ni siquiera reduciéndonos sólo a lo científico. Por
tanto, una descripción de la temática general más teatral que precisa y
científica.
La prensa se hizo eco el día 23 de la
inauguración del STARMUS el lunes 22 de septiembre. “SANTA CRUZ DE
TENERIFE, 22 Sep. (EUROPA PRESS). El director del Festival STARMUS
y astrofísico del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC), Garik
Israelian, ha inaugurado este lunes el certamen con una apuesta por la
divulgación para "acercar" la ciencia al público en general. "No en
vano, las grandes preguntas sobre el Universo son preguntas que todos
nos cuestionamos", ha señalado, al tiempo que ha incidido en que "contar
con Stephen Hawking, Brian May, Richard Dawkins y muchas otras
eminencias en Tenerife al mismo tiempo será como la explosión de una
supernova muy singular".
Y continúa Europa Press: “El
director de la Agencia Canaria de Innovación, Investigación y Sociedad
de la Información (ACIISI) del Gobierno de Canarias, Juan Ruiz Alzola,
ha señalado que la segunda edición del festival da la oportunidad de
iniciar "una gran aventura", concretamente, "la búsqueda de nosotros
mismos en el Universo". "Reuniendo a algunos de los más reputados científicos del mundo,
premios Nobel, astronautas, cosmonautas y artistas, STARMUS es tierra
fértil para el debate intelectual y la creatividad, una excelente
oportunidad para que todos podamos agitar nuestras particulares
cosmovisiones y reflexionar sobre las grandes preguntas que retan
nuestra curiosidad: ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde nos dirigimos?", ha
comentado”.
Las declaraciones de Stephen Hawking
Durante los días del Festival STARMUS todos los medios de comunicación
estaban pendientes del complejo sintetizador de Stephen Hawkins.
Cualquier gesto, cualquier sonido, cualquier palabra procedente de su
máquina compleja eran recogidos con ansiedad por los periodistas.
Repasemos algunas de las declaraciones más provocadoras, sobre todo las
relacionadas con los conflictos entre las ciencias y las tradiciones
religiosas.
1. La fusión nuclear
Según el Diario de Avisos de Santa Cruz de Tenerife (27 de septiembre de 2014), “Hawking espera que la fusión nuclear sea el próximo avance tecnológico para resolver el problema energético del planeta”.
Esta es una parte de la información: “Canarias culminó ayer una semana
estelar con la clausura del Festival STARMUS , el encuentro que ha
convertido al Archipiélago en el foco de la astronomía internacional
durante seis días. Y lo hizo por todo lo alto en el Auditorio de
Tenerife, con la actuación LA MÚSICA DE LAS ESFERAS, el homenaje
LEYENDAS DEL ESPACIO: UN TRIBUTO A NEIL ARMSTRONG Y ALEXEI LEONOV, y la
conferencia AGUJEROS NEGROS, a cargo del célebre físico teórico Stephen
Hawking. El científico subrayó que espera que la fusión nuclear sea el
“gran avance tecnológico” de los próximos 100 años, dado que permitiría
“resolver” el problema energético del planeta y superar los gases de
efecto invernadero.
En un breve coloquio mantenido con
asistentes a la jornada de clausura del Festival STARMUS , apuntó que
los científicos “nunca” se quedarán sin “descubrimientos”, ya que
“cuanto más descubrimos más misterios hay”. En la física, por ejemplo,
apuntó que aún no se comprenden las “implicaciones” de la teoría de las
cuerdas y si es correcta, porque no hay evidencia experimental.
Hawking insistió en que la vida se ha creado de manera “espontánea”, y
no rechazó que pueda haber vida en otros planetas, dado que el satélite
Kepler estima que un 5% de las estrellas de la galaxia tiene “planetas
semejantes” a la Tierra, pero tienen que estar en “zona de
habitabilidad” para que puede haber agua líquida.
“No
sabemos, dijo Hawking, cómo surgió la vida por primera vez, pero tenemos
fósiles de solo 500 millones de años, así que la vida apareció en
cuanto pudo. Descarto los ovnis, y no creo que haya una conspiración de
Estados Unidos para ocultar las pruebas y quedarse con toda la
tecnología alienígena”. Además, apostilló que si existiera la opción de
viajar en el tiempo, “preferiría viajar al futuro” porque el pasado “ya
se conoce y la predicción es más difícil”.
Apuntemos que en estas declaraciones reitera lo que ya apuntó en su libro “El Gran Diseño”, del que hicimos un amplio comentario en Tendencias21 de las Religiones: la posibilidad de autocreación del universo.
2. El ateísmo de Hawking
El diario EL MUNDO ha dedicado muchas páginas durante estos días a la figura mediática de Hawking y sus ideas sobre Dios.
Titula a gran formato en el periódico del día 21 de septiembre de 2014:
“El ateísmo de Hawking, nuevo motivo de debate entre ciencia y
religión”. Recogemos algunos párrafos: “Mañana arranca en Tenerife el
Festival STARMUS , donde los astrofísicos más importantes del planeta
debatirán con afán divulgativo sobre los más avanzados descubrimientos y
teorías relativos al origen del Universo. Los últimos estudios sobre
las ondas gravitacionales y el bosón de Higgs o partícula de Dios -que
explica cómo se forma la materia- han extendido entre muchos
investigadores la certidumbre de que la ciencia está a un paso de poder
comprender el inicio y la estructura del cosmos”.
Y
prosigue: “Stephen Hawking ha generado una enorme y merecida
expectación. El sucesor de Isaac Newton en la Cátedra de Matemáticas de
Cambridge provocó un revuelo mundial hace cuatro años al afirmar que la
materia podía "crearse de la nada por generación espontánea", de tal
modo que no sería necesario invocar a Dios para comprender el origen del
Universo (El gran diseño, 2010). Hawking tomaba postura en el viejo
debate entre ciencia y religión con una afirmación categórica que no
dejó indiferente a nadie”.
“Sobre todo, porque partía del
mismo investigador que 12 años antes, en Historia del tiempo (1988),
hacía suyo el anhelo de Einstein de encontrar una "teoría del todo" cuya
formulación sería "como conocer la mente de Dios". El científico más
famoso y admirado del planeta había pasado de ponderar la existencia de
Dios en el marco de la indagación y divulgación científicas a prescindir
de él. Lo que no podía afirmarse -hasta ahora- es a qué se debía este
cambio en su idea de Dios”.
“En una entrevista concedida en exclusiva a EL MUNDO,
el astrofísico británico explica esta evolución personal con una
declaración de principios concluyente: "En el pasado, antes de que
entendiéramos la ciencia, lo lógico era creer que Dios creó el universo.
Pero ahora la ciencia ofrece una explicación más convincente. Lo que
quise decir cuando afirmé que conoceríamos la mente de Dios era que
comprenderíamos todo lo que Dios sería capaz de comprender si acaso
existiera. Pero no hay ningún Dios. Soy ateo. La religión cree en los
milagros, pero éstos no son compatibles con la ciencia".
Hawking también se reafirma en que la ciencia logrará elaborar una
"teoría del todo": "Creo que sí conseguiremos entender el origen y la
estructura del Universo. De hecho, ahora mismo ya estamos cerca de
lograr ese objetivo. No hay ningún aspecto de la realidad fuera de la
mente humana". No resulta sorprendente que un luchador infatigable como
Hawking, enfermo de ELA desde hace 50 años -su supervivencia es
extraordinaria- muestre una confianza absoluta en la capacidad humana”.
“Pero sí resulta significativo que una de las mentes más brillantes
del último siglo relacione su ateísmo con el avance de la ciencia y con
su mayor comprensión y conocimiento de las leyes de la física. El
ateísmo explícito de Hawking da un nuevo motivo para debatir sobre la
relación entre la ciencia y la fe. Ni se puede comprobar empíricamente
que Dios no existe, ni desde la lógica se puede probar su existencia. Es
verdad que los milagros son incompatibles con la ciencia, pero no
estrictamente con el sentimiento religioso. Sobran los ejemplos de
grandes científicos con profundas convicciones religiosas. Y basta
reparar en Stephen Hawking para afirmar que un magnífico científico
puede ser un perfecto ateo. Se trata de cuestiones distintas, no
excluyentes, que responden a ámbitos diferentes de la persona”.
Y comenta el periodista: “Mientras la ciencia obedece al raciocinio y
el empirismo, la religión parte de las creencias y de la fe. Desde el
punto de la biología puede que Dios no sea necesario para explicar el
origen de la vida, pero aun así se puede creer en él ya que la ciencia
no puede responder a todas las preguntas sobre la existencia. Stephen
Hawking es probablemente el mejor científico de este siglo y sus
afirmaciones despiertan y merecen especial interés. Sin embargo, sería
un error aprovechar su fama y su relevancia como investigador para
intentar convertir sus opiniones sobre Dios y la religión en axiomas
operativos en otros campos del saber como la teología o la filosofía”.
3. “Dios no existe, y Hawking es su profeta”
En otro extenso artículo: “Dios no existe, y Hawking es su profeta"
por Javier Armentia, director del Planetario de Pamplona y miembro de
la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, publicado en EL MUNDO
(22 de septiembre de 2014), leemos entre otras cosas: “Conviene aclarar
ante todo que el ateísmo de Stephen Hawking no es algo nuevo, ni menos
algo sobrevenido. No se ha caído de un caballo camino de ningún lado ni
ha visto la luz. Ni su ausencia: como muchas otras personas que en el
mundo han antepuesto la razón a la creencia, concluye ante los enormes
misterios del mundo que por grande que sea el Universo Dios es
prescindible y absurdo. Por supuesto, cuando un científico se declara
ateo quiere expresar que nada de lo que conocemos necesita de esa
hipótesis para ser explicado, como cuentan que explicó hace dos siglos
Pierre-Simon de Laplace al mismísimo emperador Bonaparte al presentarle
su libro sobre la mecánica”.
Armentia reconoce que “Desde
un punto de vista retórico Hawking sabe que no podrá probar la
inexistencia de Dios. Por supuesto sabe que es improbable que lleguemos a
conocerlo todo, a tener los detalles. Para colmo, sabe (porque los
científicos saben esas cosas que muchos de los humanos simplemente
opinamos) que la realidad del Cosmos en que vivimos es intrínsecamente
caótica y compleja, que buscar un Plan Magistral, un Gran Diseño, es
simplemente intentar proyectar nuestra forma de entender el mundo, que
esa es la visión realmente limitadora frente al poder de las ecuaciones
de la física”.
Y hace su propia interpretación: “Alguien ha
propuesto, entonces, que los físicos como Stephen Hawking simplemente
están cambiando su percepción de Dios traspasándolo a la Naturaleza, al
Todo, o a las leyes que describen uno y otro. Una vez más, desde un
punto de vista retórico, nunca podríamos dirimir la cuestión
completamente, porque nada hay más parecido al ateísmo que el panteísmo
que solemos personificar siempre en ese judío que pulía lentes para
Huygens llamado Baruch Spinoza. De la misma forma, tampoco se elimina el
solipsismo (es decir, el hecho incontrovertible que yo mismo acabo de
crear el Universo ahora mismo, incluyéndole a usted que lee este
artículo y al periódico que lo contiene) y sin embargo, no da ningún
juego más allá de la BOUTADE que he puesto entre paréntesis”.
Y prosigue” “Por supuesto, Hawking no pretende desmontar la teología o
la metafísica con sus respuestas a las preguntas de Pablo Jáuregui en EL MUNDO.
No hace falta en lo primero, porque la teología no es sino literatura
angelical, y porque lo segundo solo es productivo como reflexión sobre
el conocimiento humano. Si el Universo existe más allá de nuestra visión
del Universo, Dios no cabe más que como ficción que ha servido
históricamente para que el ser humano no se maree al pensar en estas
cosas. Dios como agarradero; por eso Hawking se refiere a los milagros
como lo hizo siglos antes Hume: la explicación milagrosa, como la
explicación mitológica, pasa a ser más increíble que el propio milagro.
Mal que nos pese, un siglo después de que comenzara a entenderse la
física en las diferentes escalas del Cosmos, lo pequeño y lo grande, lo
ligero y lo pesado, lo lento y lo rápido, simplemente podemos agradecer a
Hawking que use la notoriedad que le da el ser el científico más
conocido del mundo para explicarnos que Dios no tiene ya donde
esconderse, más allá de que siga uno queriendo creer en él”.
Y concluye: “Por supuesto que desconocemos gran parte de las
explicaciones científicas que podrían dirimir la cuestión, y los
científicos teístas o deístas parecen empeñados en los últimos años en
buscar a Dios "en los huecos"; poca cosa parece frente al omnipotente
Deus Ex Machina o Gran Arquitecto que manejaron antes en sus dogmas.
Dios no existe y Hawking, afortunadamente, es su profeta”.
4. Un universo sin Dios
En otra crónica del Festival STARMUS en Tenerife, publicada en EL MUNDO (24 de septiembre de 2014), el periodista Pablo Jáuregui titula: “El “Big Bang” frente a Dios”.
Resaltamos algunos párrafos: “Stephen Hawking desgranó ayer su visión
atea del origen del Universo, ante un auditorio abarrotado hasta la
bandera en Tenerife. Demostrando una vez más que es la estrella más
deslumbrante de la ciencia mundial, el astrofísico británico expuso sus
ideas sobre el Big Bang que dio el pistoletazo de salida al Cosmos, y
detalló por qué, como declaró la semana pasada en una entrevista exclusiva con EL MUNDO, está convencido de que Dios no es necesario para explicar el nacimiento del Universo”.
“«¿Se necesita un Creador para ordenar cómo empezó el Universo? ¿O el
estado inicial del Universo está determinado por una ley de la ciencia?»
Ésas, proclamó Hawking a través de la legendaria voz robótica de su
sintetizador, son las preguntas clave sobre el origen del Cosmos que
quería afrontar en su conferencia. El astrofísico británico recordó cómo
en una ocasión participó en un congreso de cosmología en el Vaticano,
donde el Papa dijo a los delegados «que era satisfactorio estudiar el
Universo una vez iniciado, pero que no debían indagar en el propio
inicio, porque ese fue el momento de la Creación y obra de Dios».
“A continuación, Hawking soltó una de las innumerables perlas
características de su sardónico sentido del humor que salpimentaron toda
su charla: «Consideré afortunado que el Papa no se diera cuenta de que
yo había presentado un artículo durante el congreso con una sugerencia
sobre cómo el Universo se había iniciado. No me hacía gracia la idea de
que me pudieran entregar a la Inquisición, como a Galileo».
El astrofísico británico – continúa el periodista de EL MUNDO
- explicó que hacia comienzos de los años 60, hubo un intenso debate
científico sobre si el Universo tuvo un inicio hace un tiempo finito. En
el caso de que así fuera, explicó Hawking, la pregunta obvia era: «¿que
ocurrió antes del inicio del Universo?» Y de nuevo el astrofísico
recurrió a otra anécdota jocosa, provocando las carcajadas de todo el
público: «San Agustín, en broma, dijo: '¿Qué estaba haciendo Dios antes
de crear el Universo? Estaba preparando el Infierno para los que
preguntaban cuestiones de este tipo'».
Y prosigue: “La
teoría alternativa a un inicio del Cosmos en el espacio tiempo era que
el Universo había existido eternamente, lo que defendía Aristóteles,
como recordó Hawking, «porque algo eterno era más perfecto y porque eso
evitaba cuestiones incómodas sobre la Creación». Según esta hipótesis,
conocida como la teoría del Estado Estacionario, «el Universo habría
existido siempre, con la creación continua de nueva materia mientras el
Universo se expandía para mantener la densidad constante»”.
Sin embargo, Hawking explicó que esta teoría nunca concordó muy bien
con las observaciones, y que «el clavo final en su ataúd» llegó con el
descubrimiento del fondo tenue de microondas, las señales consideradas
como el eco del Big Bang. Hawking considera que «muchos cosmólogos
modernos son como Juan Pablo II», en el sentido de que «son felices
aplicando las leyes de la física al Universo después de su inicio, pero
tienen una actitud vaga, indefinida, sobre el inicio mismo». Sin
embargo, el astrofísico está convencido de que la primera evidencia
directa del Big Bang, lograda este mismo año desde el mismo corazón de
la Antártida, en la Estación Polar Amundsen-Scott, han demostrado que el
Universo nació con ese estallido cósmico.
5. ¿Por qué estamos aquí?
En la misma crónica del Festival STARMUS en Tenerife, publicada en EL MUNDO (24 de septiembre de 2014), “El “Big Bang” frente a Dios”,
concluye el periodista: «¿Por qué estamos aquí? ¿De dónde venimos? ¿Por
qué hay algo en vez de nada?» Antes de pronunciar su apasionante
conferencia por la tarde, Hawking explicó ante un grupo de periodistas
que éstas son las «preguntas fundamentales sobre nosotros mismos» que
siempre le han fascinado, y que le impulsaron a dedicarse a la física
teórica.
Y prosigue: “La ciencia, argumentó el astrofísico,
«es la base de toda la tecnología de la que dependemos hoy en el mundo
moderno». Pero por eso mismo, Hawking considera absolutamente
imprescindible que «todo el mundo tenga un conocimiento básico de la
ciencia, para que puedan tomar decisiones bien fundamentadas por sí
mismos, en vez de dejarlas únicamente en manos de los expertos».
En este sentido, el autor de libros divulgativos tan importantes como
'Historia del Tiempo' y 'El gran diseño', señaló que la «enseñanza de la
ciencia en las aulas es fundamental para que el conocimiento científico
llegue a toda la sociedad, pero creo que nosotros los científicos
tenemos el deber de divulgar y explicar las ideas contemporáneas de la
ciencia a toda la sociedad».
6. Dios y el Vacío de Higgs
El diario ABC ha dedicado mucho espacio al Festival STARMUS . En su edición del 23 de septiembre de 2014 titula: Stephen Hawking: «El 'vacío de Higgs' podría destruir el Universo»
y añade en titular: “El famoso astrofísico británico ha explicado en
Tenerife su teoría sobre la posible destrucción de todo el Cosmos a
cargo de la partícula más buscada”.
Entre otras cosas dice:
“El auditorio se llenó por completo para escuchar su intervención en
STARMUS , el festival de Astronomía y música que se celebra estos días
en Canarias. Bajo el sencillo y a la vez estremecedor título de «el Universo como un holograma», Stephen Hawking comenzó su charla. Minutos antes, los asistentes se preguntaban si se referiría a sus últimos trabajos y a la posible destrucción de todo el Universo a manos del Bosón de Higgs, la partícula que confiere a la materia su masa. Pero Hawking no empezó por ahí”. Lea aquí el discurso completo de Stephen Hawking.
«A principio de los sesenta - adujo Hawking- hubo un gran debate sobre
si el Universo había empezado en un tiempo finito. De ser así, la
pregunta inevitable es ¿qué había antes?». Con su inimitable sentido del
humor, Hawking se refirió a la célebre pregunta que le hicieron a San
Agustín, antes mencionada: «¿Qué estaba haciendo Dios antes de crear el
Universo? Estaba preparando el Infierno para los que preguntaban
cuestiones de este tipo». La teoría alternativa era que el Universo
había existido eternamente, lo que creía Aristóteles, porque algo eterno
era más perfecto y porque eso evitaba cuestiones incómodas sobre la
Creación”.
“En los sesenta, -continuó- Hawking y Penrose
demostraron que el Universo tenía que haberse creado a partir de una
singularidad, «un sitio donde las ecuaciones de la relatividad general
no se pueden definir. En consecuencia, la relatividad general clásica no
puede predecir cómo debió empezar el Universo. Esta conclusión hacía
feliz al Papa Juan Pablo II.»
Para Hawking «Preguntar qué
pasó antes del inicio del Universo sería una pregunta sin sentido porque
no hay nada más al sur que el polo sur. El tiempo imaginario, medido en
grados de latitud, tendría un punto cero en el polo sur. «Pero el polo
sur no es muy diferente de cada punto en la Tierra, o por lo menos eso
es lo que me cuentan».
Y llegó el momento más esperado, su explicación sobre por qué el campo de Higgs podría destruir el Universo.
«Observaciones recientes del campo de Higgs han suscitado la
posibilidad de que el campo podría no estar en el estado más bajo de
energía. Si ése fuera el caso, el campo estaría en un estado de «falso
vacío». Podría decaer a un vacío verdadero por fluctuaciones cuánticas,
dando lugar a una burbuja de vacío verdadero, que se expandiría a la
velocidad de la luz. No lo veríamos acercándose, pero sí nos golpeara,
nos destruiría por completo. Afortunadamente, el tiempo de escala del
decaimiento del falso vacío es, probablemente, más largo que la edad del
Universo».
7. Lo que hay en la mente de Dios
En la Historia del Tiempo, Hawking alude con cierta sorna a que si en
el futuro tuviéramos una ley que explicase todo el universo, habríamos
entrado en la mente de Dios. Esta idea ha regresado al Festival STARMUS .
En el diario ABC de 26 de septiembre leemos en el titular: Stephen Hawking: «Al final, sabremos todo lo que sabría Dios, si es que existe alguno».
Y en el subtitulo: “El famoso astrofísico británico ha participado en
un intenso debate con varios premios Nobel y científicos de primer nivel
sobre el origen del Universo y de la vida”.
El físico británico Stephen Hawking volvió el jueves a captar la atención de los asistentes al festival STARMUS
de Canarias al saltarse el guion previsto en el debate que se celebró,
a dos bandas, entre varios científicos y astronautas que se encontraban en el observatorio de la Palma y el propio Hawking,
que participó desde Tenerife, dada su imposibilidad para tomar un
avión. Sin que nadie se lo pidiera, el físico británico volvió a tocar
el tema de la Religión, para dejar claro que no cree en la existencia,
ni en la necesidad de que haya un Dios. ¿Estamos solos en el Universo?
¿Funciona bien la relación entre Ciencia y Política? ¿Qué nos depara la
tecnología en el futuro? ¿Deben los científicos explicar mejor sus
trabajos a la sociedad? Estos eran los temas previstos para el debate de
ayer que fue, seguramente, uno de los actos más interesantes de todo el
festival STARMUS . Pero a Hawking no le pareció suficiente. De hecho,
mientras el resto de los participantes debatía sobre la última de las
cuestiones previstas, la voz metálica del científico de la silla de
ruedas empezó a sonar en la sala. Y lo hizo, para la sorpresa de todos,
para subrayar una vez más que no se necesita un Creador para poner en marcha el Universo ".
“Tanto la religión como la Ciencia –dijo Hawking- parecen explicar el
origen del Universo, pero considero que la Ciencia resulta más
convincente, ya que responde continuamente a preguntas que la Religión
no puede contestar. Por ejemplo, la Religión no ha podido nunca dar una
explicación coherente al inicio del Universo, mientras que la Ciencia sí
ha avanzado mucho en este sentido. Sabemos ya que la Relatividad
clásica no es suficiente, ya que no puede responder a la cuestión del
origen, pero hemos propuesto otros modelos que puede aplicarse al primer
instante de existencia del Universo. Podemos tener respuestas
observando con cuidado la radiación de fondo de microondas”.
Para Hawking, “nadie puede probar que hubo un Creador”, pero sí que se
puede probar cómo el Universo surgió de una forma espontánea. “Solo
podemos intentar una explicación racional a través de la Ciencia. Y al
final, sabremos todo lo que sabría Dios, si es que existe alguno”. “La
Religión –concluyó Hawking- nos ha acompañado a lo largo de toda la
Historia y nos ha dejado cosas como la Inquisición, la desigualdad de la
mujer, o el problema eterno de Palestina… La Religión debería hacer que
la gente se comporte cada vez mejor, pero no parece que esté cumpliendo
ese objetivo. Mucha gente no religiosa, sin embargo, sí que se comporta
mejor, y sin necesidad de creer en ningún Dios”.
Richard Dawkins, y la arrogancia humana
El famoso biólogo de Oxford Richard Dawkins
(sobre el que hemos publicado algunos artículos en Tendencias21 de las
Religiones) estuvo presente en este Festival de STARMUS .
Un artículo publicado en el diario EL MUNDO
(23 de septiembre de 2014) reproduce una frase de Richard Dawkins en
su conferencia: “Es arrogante pensar que estamos solos en el Universo”.
Reproducimos algunas frases:
«La idea de que estamos solos
en el Universo me parece totalmente inverosímil y arrogante. Teniendo en
cuenta la cantidad de planetas y estrellas que sabemos que existen, es
extraordinariamente improbable que seamos la única forma de vida
evolucionada». “El biólogo darwinista Richard Dawkins, -escribe el
periodista- famoso por sus campañas a favor del ateísmo, proclamó ayer
su fe en los extraterrestres, e incluso se atrevió a proponer una
«taxonomía preliminar» para describir cómo podrían ser los alienígenas
que deben existir ahí fuera (...) Si en las últimas décadas se ha
comprobado que sólo en nuestra galaxia existen 100.000 millones de
planetas, de los cuales 10.000 millones se encuentran en zonas
consideradas habitables de sus estrellas, a Dawkins la idea de que la
vida en la Tierra sea una insólita excepción cósmica en el Universo le
parece prácticamente imposible. Para el autor de obras tan importantes
como 'El gen egoísta' o 'El espejismo de Dios', lo que la ciencia está
comprobando con indicios cada vez más sólidos es que no somos el ombligo
del Universo, en un paraíso planetario diseñado para nosotros por un
creador”.
«Lo verosímil, y lo más probable, es que el
Universo tenga muchas formas de vida», asegura Dawkins. «La dificultad
es demostrarlo, porque esas formas de vida están en islas separadas por
inmensas distancias». Por eso, el biólogo británico cree que si algún
día logramos contactar con E-T, será mediante señales de radio, pero
duda mucho que «podamos darnos la mano» con un alienígena.
¿Cómo podrían ser esas formas de vida extraterrestre? ¿Tenemos
suficientes datos como para arriesgarnos a predecir cómo sería la
biología de otros mundos? Ante todo, Dawkins (como buen discípulo del
autor de 'El origen de las especies') dice que apostaría «su camisa» a
que la vida en otros mundos sigue una evolución darwinista basada en la
selección natural. El biólogo mostró algunos ejemplos clásicos de
mutaciones adaptativas que favorecen la supervivencia de especies en la
Tierra, como unas diminutas orugas que se apiñan para parecer un animal
gigante, insectos que se camuflan de sus depredadores adoptando forma de
espina, o peces que se disfrazan de algas.
El biólogo
ateo, en definitiva, reconoció que está deseando que se hallen las
primeras pruebas de vida en Marte, para dar un nuevo golpe a «la vanidad
humana» y al «antropocentrismo» de creernos seres especiales de origen
divino. De la misma manera que la Ciencia ya desmontó la idea de que el
Sol giraba en torno a la Tierra, para Dawkins la siguiente gran
revolución copernicana sería comprobar que la vida no es en absoluto un
monopolio de la Tierra.
STARMUS : el “show” de la Ciencia
Con este titular, el Diario EL PAÍS
inserta a finales de septiembre, en sus páginas de domingo, un extenso
comentario al Festival STARMUS , en cuyo titular se percibe una cierta
crítica: “El insólito festival STARMUS reúne en España a investigadores
punteros, donde la mitad de la población es incapaz de nombrar a un solo
científico”.
Entre otras cosas dice: “Nadie quería
perderse ni una sola palabra del penúltimo icono pop de la ciencia.
Durante varios minutos, el millar de personas que esperaba para escuchar
la voz metálica de Stephen Hawking
guardó un silencio litúrgico. Hasta que, de golpe, el escenario se
convirtió en un estallido de galaxias y supernovas deslumbrantes
mientras los bafles disparaban con fuerza guitarreo heavy. Cruzando
entre el público, y acompañado de su tropa de asistentes, el catedrático
de Cambridge llegaba, el pasado martes, en su silla de ruedas hasta el
escenario como un boxeador al cuadrilátero. Ninguno de los asistentes
del auditorio Magma de Tenerife se resistió a elevar su teléfono
inteligente para retratar a la estrella del momento: un físico teórico
con esclerosis lateral amiotrófica”.
“El 46% de los
españoles es incapaz de nombrar a un solo científico, frente al 27% de
media en los países de nuestro entorno (…). Hawking ha venido como
cabeza de cartel de uno de los eventos más atípicos de la ciencia: el
festival STARMUS . Durante una semana, reúne a científicos, premios
Nobel y astronautas de la vieja escuela para que compartan sus visiones
sobre el presente y el futuro de la investigación y la exploración
espacial (…)”
Y el periódico EL DIA de Canarias (22 septiembre 2014)
escribe en sus páginas de cultura con un gran titular: “El Festival
STARMUS incide en la divulgación para "acercar" la ciencia al público”. Y
dice entre otras cosas: “El físico teórico británico Stephen Hawking
(Cristóbal García, EFE). Reuniendo a algunos de los más reputados
científicos del mundo, premios Nobel, astronautas, cosmonautas y
artistas, STARMUS es tierra fértil para el debate intelectual y la
creatividad, una excelente oportunidad para que todos podamos agitar
nuestras particulares cosmovisiones y reflexionar sobre las grandes
preguntas que retan nuestra curiosidad: ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde
nos dirigimos?".
De la vida extraterrestre al fin del mundo
En una postrera crónica desde Tenerife, publicada en el diario ABC (el 27 de septiembre de 2014) con el titular "De la vida extrarrestre al fin del universo",
el periódico se pregunta en el subtitular: “¿Existe Dios? ¿Hay seres
inteligentes fuera de la Tierra?... Genios como Stephen Hawking han
debatido en Tenerife sobre las grandes cuestiones”.
Entre
otras cosas, leemos: “En el fondo, se trata de responder a las grandes
preguntas que el hombre se formula desde el principio de los tiempos:
¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Por qué estamos aquí?”
Y más adelante: “No es la primera vez, y seguro que tampoco la última, que Stephen Hawking
nos traslada sus opiniones acerca de la existencia de Dios. Para el
físico británico, la Ciencia es más que suficiente para explicar todas
las cosas, incluso el origen del Universo, sin necesidad de recurrir a
un Creador. Durante un debate con otros científicos asistentes a STARMUS
y que, en principio, no contemplaba el tema, Hawking sorprendió a la
audiencia con una declaración que poco o nada tenía que ver con los
asuntos previstos”.
Para Hawking, «nadie puede probar que
hubo un Creador», pero sí que se puede probar cómo el Universo surgió de
una forma espontánea. «Solo podemos intentar una explicación racional a
través de la Ciencia. Y al final, sabremos todo lo que sabría Dios, si
es que existe alguno».
Valoración desde un punto de vista teísta y religioso
Un evento de tanta repercusión mediática, sobre todo por las
declaraciones de Stephen Hawking sobre Dios y la religión, merece un
comentario desde el punto de vista teísta y religioso. El último
pensamiento de Hawking en The Grand Design (2010) ha sido ya objeto de un amplio comentario en Tendencias21 de las Religiones.
No creemos que sus opiniones en STARMUS aporten algo nuevo, pero sí
muestran un tono de mayor radicalidad y ausencia de matices. El
comentario final que presentamos está hecho desde un punto de vista
teísta y religioso. ¿Qué pensaría un creyente al considerar la forma en
que se ha visto a Dios y la religión en STARMUS ? Es claro que su
opinión dependerá de la hermenéutica, en nuestro caso cristiana, en la
que se esté colocado. Ha habido hermenéuticas antiguas (greco-romanas,
escolásticas) y no pocos están todavía en ellas.
Nuestro
comentario se hace desde una hermenéutica del cristianismo actual, en
diálogo con la ciencia y la cultura moderna, en conexión con los grandes
autores y formas de pensar que hoy responden a lo que se llama una
teología de la ciencia. El cristianismo, aun siendo siempre el mismo en
sus contenidos esenciales (el kerigma cristiano), está sin embargo
abierto en la historia a sus posibles reinterpretaciones hermenéuticas.
Expresar opiniones sobre el cristianismo y la religión hoy de forma
competente supone conocer que el cristianismo tiene hoy nuevas
hermenéuticas y no se reduce a una repetición escolástica medieval.
1) Lo primero que llama la atención es la causa de que las
declaraciones de Hawking se vean como algo sorprendente y un
“escándalo”. En esta situación están Hawking mismo, los periodistas que
valoran sus afirmaciones y todos los creyentes que están todavía en una
manera de pensar antigua (greco-romana). La razón de la sorpresa y del
escándalo es muy simple: es la tesis de que el cristianismo (y las
religiones) afirman que la razón natural (avalada por la ciencia y la
filosofía) muestra con certeza absoluta (o metafísica en la terminología
escolástica) que la existencia de Dios es incuestionable.
En consecuencia, afirmar a Dios como real es el centro racional de toda
existencia humana (teocentrismo). No es posible decir que Dios no existe
si el hombre usa correctamente su razón. Por ello, afirmaciones
generales y poco matizadas de Hawking como “el universo puede ser
explicado sin Dios” o “Dios no existe”, son por sí mismas
“transgresoras” del orden teocéntrico establecido por la tradición
religiosa, tal como, al parecer, es entendido por Hawking mismo, por los
periodistas que lo escuchan y por los creyentes “antiguos”.
2) Sin embargo, una hermenéutica moderna del cristianismo,
representada ante todo por la teología de la ciencia, no asume hoy el
teocentrismo que, por otra parte, y esto no se niega, ha sido propio de
la filosofía cristiana durante siglos. El universo no impone a la razón
la Verdad última e incuestionable de Dios, sino que se muestra a la
razón como un enigma que deja al ser humano racional abierto a una
inquietante incertidumbre metafísica. El enigma y la incertidumbre,
propios de la cultura moderna, son pues posibles porque el universo
podría ser entendido racionalmente (por la ciencia y por la filosofía)
de acuerdo con una de dos hipótesis alternativas.
Si sólo
hubiera una posibilidad de explicación, sin alternativa, no habría ni
enigma ni incertidumbre. Pero este no es el caso porque la incertidumbre
existe, tal como muestran la ciencia, la filosofía y el estado de las
opiniones metafísicas que de hecho toman forma en nuestra sociedad.
Decir que existe una incertidumbre y una alternativa, no significa que
cada una de estas alternativas, o hipótesis sobre la verdad metafísica
del universo, no cuente con argumentos a su favor, que no son valorados
igual por teístas y ateos, y esto es obvio.
En este
sentido, debe aclararse que reconocer que existe una incertidumbre
racional que deja abiertas dos alternativas, no quiere decir que la
existencia de Dios no pueda contar con argumentos racionales
(científico-filosóficos) a su favor que hacen que la hipótesis teísta
sea posible; pero no son argumentos que se impongan ya que deben ser
asumidos por el individuo como una certeza racional libre. Lo mismo pasa
con el ateísmo, pero en otro sentido.
3) De hecho, el cristianismo y las religiones, como habrán visto los lectores habituales de Tendencias21 de las Religiones
en muchos artículos, se entiende mejor al reconocer que Dios ha querido
crear un universo enigmático, que sitúa al hombre ante una
incertidumbre metafísica última que es la base de la libertad. Dios ha
querido crear un universo para la libertad, en que no impone su
presencia al hombre de forma necesaria, y ese es el Dios del
cristianismo.
4) En consecuencia, que Hawking (como otros
muchos científicos) afirme que es posible explicar el universo sin Dios,
es decir, que podría ser que el universo existiera como un universo
puramente mundano, no debe extrañarnos. Esta afirmación sólo es
“transgresora” para quienes tienen una mentalidad teocéntrica (bien sea
el mismo Hawking, los periodistas o los cristianos “antiguos”). El
cristianismo actual cuenta, sin embargo, con que el universo pueda ser
descrito sin Dios (como hipótesis científico-filosófica viable, sometida
a la valoración de cada individuo).
Por ello, no se
extraña de que Hawking considere que el universo “podría” ser entendido
sin Dios. La forma en que Hawking valora su ateísmo (o la de otros
autores) es indiferente. Hace años defendía un universo acordeón que
existe eternamente pasando de un big bang (singularidad) a un big
cranch. A partir del libro de 2010 The Grand Design Hawking defiende la
existencia de una metarrealidad en la que se producen cuasi-infinitos
universos, todo ello entendido en el marco de la Magic-T o teoría de
supercuerdas.
5) Por consiguiente, Hawking tiene todo el
derecho, avalado por la estructura racional del universo creado por
Dios, para entender que existe una alternativa metafísica sin Dios.
Puede decir, por tanto, que “Dios no existe” (siempre que entienda:
“tengo la opinión racional, avalada hipotéticamente por la ciencia y la
filosofía, de que Dios no existe”. Su ateísmo puede ser asumido
libremente como posibilidad abierta por la estructura del universo. Sin
embargo, no sería correcto decir: “la ciencia (y la filosofía)
demuestran con certeza absoluta que Dios no existe”, o decir también,
“la alternativa teísta en la explicación del universo no es viable”.
Esto no lo dice Hawking, pues sabe perfectamente que entender la
viabilidad de una explicación atea y asumirla (por ejemplo en su caso),
no significa que se haya demostrado que Dios no existe y que otros no
pudieran concebir argumentos de que existiera. De hecho es una evidencia
sociológica que muchos científicos y filósofos saben en esencia lo
mismo que Hawking, lo valorar de forma diferente y son manifiestamente
teístas.
6) Lo que, en efecto, dice Hawking en The Grand Design
es que si la teoría de multiversos llegara a confirmarse como real (que
no lo está) entonces se tendría una imagen del universo que no
necesitaría a Dios para explicarse. Todo parece dar a entender que su
posición en STARMUS no ha variado. De hecho, en la actualidad, la teoría
de multiiversos es sólo una especulación lógica formal de la física
teórica que no tiene evidencias experimentales, ni parece que pudiera
llegar a tenerlas.
La teoría de supercuerdas, por otra
parte, está cada vez más criticada, como se ha visto hace poco en Leo
Smolin, y se ha comentado en otros artículos de Tendencias21.
¿Existen multiversos que van emergiendo de acuerdo con juegos de valores
previstos en la Magic-T? Existirían como posibilidad lógica, y esto ya
es mucho; pero no como algo que podamos decir que en realidad existe. Lo
que hoy sabemos, avalado por evidencias empíricas, no va más allá del
“modelo cosmológico estándar” y de la “teoría estándar de partículas”.
Este modelo está todavía lleno de dudas e imprecisiones y no impone ni
el teísmo ni el ateísmo. El descubrimiento del bosón de Higgs no ha
sido el último paso y esperamos que en los próximos años pueda conocerse
con mayor precisión, entre otras cosas, la naturaleza del campo de
Higgs que permea la totalidad del universo. En resumidas cuentas, hoy
por hoy, el universo es un enigma que nos sume en la incertidumbre
metafísica porque nos deja ante las dos grandes hipótesis que han estado
presentes en los últimos siglos de modernidad: el teísmo y el ateísmo.
7) Aunque el plato fuerte de STARMUS , sobre todo en relación a la
cuestión de Dios, ha sido Stephen Hawking, también ha hecho acto de
presencia Richard Dawkins con su habitual crítica radical de Dios y lo
religioso. También se ha hecho de Dawkins una valoración global en Tendencias21 de las Religiones.
Su aportación en STARMUS ha sido muy concreta: lo más probable es que
haya vida en otros planetas y esto produciría un problema para las
creencias religiosas.
La verdad es que no es así. La
posibilidad de vida extraterrestre ha sido ponderada ya por teólogos
cristianos y no parece que pudiera suponer un problema para las
creencias religiosas o cristianas. Hemos tratado ya cuestión en Tendencias21 de las Religiones. No queremos alargar más este artículo con estas consideraciones.
8) ¿Cuál es entonces la valoración de STARMUS desde el punto de vista
de las creencias religiosas? Se intuyen algunas consideraciones
inmediatas: se ha tratado de una voz monocorde (sólo el punto de vista
de una parte); las opiniones han sido poco precisas y matizadas en
entrevistas periodísticas, pero se han tocado temas de gran
trascendencia metafísica; sin embargo, se han mantenido en una difusa
penumbra las diferencias entre las opiniones personales (de Hawking o
Dawkins) y la objetividad científica; pero lo que de hecho ha
trascendido en grandes titulares periodísticos ha sido el slogan “la
ciencia dice que Dios no existe”, pero esto es un gran fraude
intelectual que hasta el mismo Hawking se vería obligado a matizar; por
tanto, puede decirse que lo que el gran concierto de pseudo
rock-científico de STARMUS ha conseguido es seguir contribuyendo a
consolidar socialmente que “lo políticamente correcto” es decir que se
es ateo, o, al menos, agnóstico, pero que lo religioso no hay por donde
tomarlo.
Muchas gentes que no saben ni ciencia ni
filosofía, incluso que apenas tienen formación intelectual o cultural,
entenderán, por obra de los “media”, que en su ambiente no pueden hablar
de Dios porque es “políticamente incorrecto” hacerlo, aunque, en el
fondo de sus conciencias, estén abiertos al enigma del universo y a la
posibilidad de que su verdad última fuera Dios. Pero hay que decir con
fuerza que esta imposición mediática y social es un fraude intelectual
que, en el fondo, elimina la libertad de los individuos, imponiéndoles
un universo de pseudo-certezas “ateas”, cuando en realidad estamos en un
universo de profunda incertidumbre metafísica. A muchos hombres de
nuestro tiempo se les está contando una “trola” (pseudo-ciencia) que
cercena y corta una parte muy importante de las decisiones existenciales
que pertenecen a su libertad personal.
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