‘La palabra islamofobia es el kalashnikov de los islamistas’

WALEED AL-HUSSEINI




Waleed Al-Husseini, palestino exiliado en París, lucha encarnizadamente contra el islam. Él proyecta sobre esta religión y sobre quienes la propagan una mirada inmisericorde.


Este palestino rompe el molde. El islam, su Corán y su profeta, él los execra. Incluso a mí, que se me considera tan hostil, me cuesta seguirlo. Pero he salido de la lectura de su segundo libro, Una traición francesa. Los colaboracionistas del islam radical al descubierto, donde denuncia hechos conocidos: las complicidades y dejaciones del Estado, los delitos de los cómplices "de cepa", los de los intelectuales de izquierda que "abren una avenida" a la islamización. El islam, según este exmusulmán, se funda en el racismo, el rechazo de las libertades, la violencia. Ser musulmán y creer en los textos es para él situarse ya en el umbral del terrorismo.


Este palestino de Cisjordania que se ha vuelto ateo ha tenido la audacia de criticar al islam en público. Ahora bien, entre los "resistentes" palestinos uno no puede vacilar con respecto a la religión. Tras ser encarcelado por "blasfemia contra el islam", Waleed consiguió escapar a Francia antes de su procesamiento. Él relata esta trayectoria en un primer libro, ¡Blasfemo! Las cárceles de Alá.


Desde su refugio francés, prosigue la lucha. Ha creado el Consejo de Exmusulmanes de Francia. Más de 20.000 internautas se han suscrito a su cuenta de Twitter. Una red ideal para este amante de las convicciones tajantes.


- Usted escribe que Daesh es "100% musulmán". ¿En qué?


- Ellos han hecho lo que Mahoma ordenó, han hecho lo que los fundadores del islam hicieron, han hecho exactamente lo que está escrito en el Corán y los hadices. Excepto en un punto: ellos cubren a las mujeres que venden como esclavas, mientras que según Mahoma y el islam deberían estar desnudas.


- El dogma, lo estatuido por el Corán (increado, palabra directa de Dios) y por Mahoma ¿son la fuente del radicalismo y del yihadismo?


- Sí, por supuesto. Hay muchos versículos en el Corán que hablan de la yihad y cuya significación en árabe está clara: la yihad es la guerra. La mentira que circula en Europa, según la cual el islam no sería compatible con la yihad, no existe en el Corán. La palabra "yihad" aparece en él 41 veces y la palabra "matar" 96 veces. Los hadices también hablan mucho de yihad y de matanzas, de matar a los no musulmanes.


Es un gran problema para los musulmanes, pues no pueden ir más allá de esos versículos y hadices, si creen que el Corán es un libro válido para todos los tiempos y en todas partes. Para mí, quien cree eso es un terrorista y un yihadista en potencia.


- Las mezquitas y centros "culturales" ¿son difusores del radicalismo?


- Es evidente que ese es uno de los principales lugares de radicalización en Europa, pues la mayoría de esas mezquitas son fundamentalistas. Enseñan el Corán, practican el lavado de cerebro, utilizan toda clase de medios, como la cuestión de Palestina y la de Siria, para atizar el odio.


Lo que llaman "centro cultural" sirve para convertir a la gente al islam o para radicalizar a los musulmanes. Una buena parte de esos centros están controlados por los Hermanos Musulmanes, cuyos objetivos conocemos. Para hablar claro, yo no estoy en contra de los centros culturales en general, cuando son verdaderos centros culturales.


- ¿Considera que el salafismo "quietista" o los Hermanos Musulmanes que no están a favor de la yihad son también peligrosos?


- El problema no es solo la yihad, sino también el fundamentalismo. Y no es fundamentalista solo el que posee armas. El fundamentalismo está dentro de las mentes. Esas gentes que quieren introducir sus valores arcaicos en la sociedad moderna, esas gentes que no creen en la igualdad entre humanos son fundamentalistas y eso es lo que los Hermanos Musulmanes hacen: quieren que el velo se imponga por doquier, quieren también tiendas halal, etc. Quieren la islamización de la sociedad. Y a quien no esté de acuerdo lo tacharán de islamófobo. Y cuando los yihadistas atacan, dicen también que es por causa de la islamofobia.


Así, pues, los fundamentalistas y los yihadistas son complementarios y persiguen el mismo objetivo.


- Usted es muy crítico con las reivindicaciones religiosas: niqab, burquini, halal, rezos en el trabajo y, en particular, el velo. ¿Qué papel juegan?


- Todo eso permite a los islamistas mostrar su poder y aumentar el comunitarismo para crear minisociedades donde dominan los valores islámicos. Es lo que pasa en muchas zonas de Francia y en Europa.


- En 2009, los ciudadanos suizos prohibieron los minaretes y, dentro de un año, van a votar y probablemente van a prohibir el niqab. ¿Qué piensa de esto?


- Lo apruebo, ¡claro! El niqab en particular no es solo un problema religioso y un símbolo sexista, sino que afecta también a la seguridad. Con un niqab, uno puede hacer muchas cosas, utilizarlo para robar, y hasta para cometer un atentado. Llevar un niqab para cometer crímenes es algo que ocurre con regularidad en los países árabes.


- ¿Qué piensa de la expresión "musulmán moderado" o "islam del justo medio" que reclaman muchos líderes religiosos?


- Un islam moderado es algo que no existe. El islam nunca ha alcanzado la moderación, porque los musulmanes nunca han sometido el Corán y los hadices a la crítica. Y cuando usted ve musulmanes que beben alcohol o que son simpáticos, son simplemente musulmanes que beben alcohol o que son simpáticos. Eso no dice nada sobre su grado de moderación.


Por ejemplo, uno de los terroristas que atacaron en París el 13 de noviembre de 2015 frecuentaba los bares e incluso tomaba drogas. Por eso, si encuentra ese tipo de musulmanes en este momento, ¿son musulmanes moderados? Ciertamente no.


El fundamentalismo llena las mentes, ese es el problema con el islam y sus textos. Y por ello tendremos siempre estas dificultades, si no criticamos el islam. Los musulmanes deben cambiar su mirada sobre sus textos para considerarlos como libros históricos.


- ¿Cómo explicar el silencio de los musulmanes que se han adaptado a la modernidad y al humanismo occidentales? ¿Representan la mayoría?


- Como le he dicho, no son musulmanes moderados, son simplemente personas simpáticas y amables, nada más. Algunos no piensan en matar, pero rezan a Alá para que mate a los kuffar (no musulmanes). El que es musulmán debe estar de acuerdo con todo eso, porque está en los textos...


No hay que dejarse engañar por los discursos de los imanes que afirman que los yihadistas no comprenden el islam. A esa gente les pido yo: "Mostradme qué es lo que no comprenden los yihadistas y discutimos...". Ellos no responden nunca. Todos los musulmanes estaban en contra de Charlie Hebdo y algunos se manifestaron reclamando el asesinato de los periodistas. Otros demandaron a la revista ante la justicia. No respetan la libertad de expresión.


- Usted habla de racismo de "extrema derecha". ¿Qué movimientos o personalidades del debate público lo representan? Y al contrario, ¿qué personalidades de Francia combaten el islam con los valores que usted defiende?


- No me gusta citar nombres, pero existen numerosas maneras de luchar contra el islamismo, y cada uno tiene su puesto en este combate.


- ¿Tiene contacto con otros exmusulmanes que militen contra el islam y sus prosélitos en Francia y en Europa? ¿Es deseable y posible una unión?


- Sí. Tenemos diversas alianzas, porque la lucha de los exmusulmanes es un combate diferente. Usted sabe que existen llamamientos para matarnos, en Francia, e incluso por parte de imanes.


- ¿Cómo juzga usted el término "islamofobia"?


- Es el kalashnikov de los islamistas en Europa. Con ese término intentan matar de raíz toda crítica al islam y a los valores islámicos. Es una fetua moderna para las sociedades modernas, para reducirnos al silencio y hacernos tener miedo a hablar. Es la principal arma que les permite ir adelante con su proyecto.


- ¿Piensa que es posible una reforma del islam?


- Hoy es imposible. Lo explico en mi libro Una traición francesa. Los islamistas ven aumentar su poder y no tienen la menor gana de reformar el islam. La palabra "reforma" es peyorativa, pues sobreentiende que algo estaría mal en el islam, mientras que para ellos es ¡perfecto! Hablar de reforma con los musulmanes hoy es como en su época hablar de reforma a los nazis, cuando estaban en plan de ganar la segunda guerra mundial.


- ¿Qué remedios ve usted a la situación actual en Francia? ¿Se están moviendo las líneas, especialmente a la izquierda?


- La solución es dejar de cerrar los ojos y reconocer los problemas reales. Gentes de izquierda comienzan a comprender la situación. Ciertamente no la mayoría, pero tengo la esperanza de que serán muchos los que tomen conciencia del peligro.


- ¿Cómo ve su provenir personal?


- Me matarán. Vivo con esta idea... pero me es igual.



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