Yihad contra el mejor amigo del hombre
RAYMOND IBRAHIM
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Puede que hayan oído que «en Springfield se comen
a los perros», pero ¿sabían que en el mundo musulmán los están
exterminando por millones?
A principios de enero se informó de que en Marruecos se va a matar a la enormidad de tres millones de perros:
«Una destacada conservacionista ha condenado a Marruecos y ha instado a
la FIFA a tomar medidas por la matanza de tres millones de perros
callejeros antes de la Copa Mundial de 2030... Los informes sugieren
que miles de perros callejeros ya han sido masacrados en lugares de
todo el país norteafricano, y se teme que la matanza vaya en aumento.»
En una carta a la FIFA, Jane Goodall, destacada defensora de los
derechos de los animales, acusó a la organización de ignorar «un
horrible acto de barbarie» y «las matanzas a gran escala... Se os han
presentado expedientes detallados que documentan estos horribles actos
[de matanzas de perros], la mayoría de los cuales se llevan a cabo de
la forma más brutal y cruel imaginable, y sin embargo parece que los
habéis ignorado».
Lamentablemente, este comportamiento bárbaro contra lo que se considera
«el mejor amigo del hombre» no es infrecuente en el mundo musulmán.
Matar todo el día
El verano pasado, Turquía inició la «mayor masacre de perros jamás registrada en la historia moderna»:
«La «ley de masacre de perros» que el gobierno de Turquía aprobó el 30
de julio [2024] está causando un desenfreno de crueldad por parte de
personas malvadas en Turquía. Los municipios están ahora cazando y
masacrando perros callejeros (a veces incluso mascotas queridas y
cuidadas, encontradas en los barrios de sus dueños). No solo llegan
noticias horripilantes de los municipios, sino también de ciudadanos
particulares. Quienes odian a los perros los envenenan, les disparan e
incluso los decapitan. Algunos son enterrados vivos. Los esfuerzos de
las buenas personas no bastan para detener la matanza. Lloran de
angustia, protestan e intentan enfrentarse a los asesinos, pero el
gobierno los intimida y amenaza con penas de cárcel o multas. Turquía
está llevando a cabo la mayor masacre de perros jamás registrada en la
historia moderna. Si no se detiene al gobierno de Turquía, millones de
perros morirán de una muerte horrible. Por favor, mirad este vídeo. Cómo los perros están llorando de miedo y dolor...»
Antes de eso, según un informe
de noviembre de 2022, «El alcalde de Hebrón [ciudad palestina] ofreció
20 séquels a quien matara un perro en su ciudad. Los palestinos tomaron
las calles, torturando y matando a docenas de perros». El informe va
acompañado de una foto de lo que parecían ser palestinos golpeando o
matando a palos a un perro.
«El despiadado régimen de Irán ha asaltado un refugio canino y ha
matado a más de 1.700 perros callejeros protegidos por voluntarios. Muy
pocos perros sobrevivieron. Esta mujer voluntaria sostiene entre
lágrimas a un perro muerto y dice: ‘Este era el más vulnerable y
obediente’».
Uno puede seguir y seguir con historias similares, pero se le romperá
el corazón al leerlas. Así que dejaremos el tema, que está
suficientemente claro –pero si insistes, aquí tienes un par más de Qatar y Afganistán.
El amo de la casa
Por supuesto, no todos los musulmanes son inhumanos con los perros. Por
ejemplo, la Asociación de Animales y Medio Ambiente de Belén, el único
refugio de animales en Cisjordania, emitió una declaración
en la que condenaba la reciente «campaña sangrienta» del alcalde de
Hebrón, que «se saldó con la muerte de muchos perros, disparándoles,
ahorcándolos, maltratándolos y atropellándolos con coches. Lo que ha
ocurrido hoy va más allá de la humanidad y la ética... Ninguna religión
aceptaría acciones tan bárbaras contra animales inocentes».
Y aquí llegamos al tema: ¿Es esto cierto? ¿Acaso ninguna religión,
incluida la que nos ocupa, el islam, «acepta acciones tan bárbaras
contra animales inocentes»?
Para responder a esta pregunta, y como con todas las cuestiones
relativas a lo que es y no es islámico, debemos recurrir al fundador de
la religión, Mahoma.
Resulta que detestaba a los perros, hasta el punto de pedir su
exterminio arbitrario. Según Abdallah ibn Omar, recogido en la
colección canónica (auténtica) de los hadices de Muslim,
«El enviado de Alá solía ordenar la matanza de los perros, así que
enviábamos [hombres] a Medina y sus alrededores, y no perdonábamos a
ningún perro, sino que lo matábamos».
Más tarde, Mahoma modificó su decisión y permitió que no fueran
molestados los perros que se ganan el sustento pastoreando, cazando o
vigilando, aunque el odio hacia ellos se mantuvo: el profeta de Alá
advirtió que los ángeles nunca visitarían ni bendecirían los hogares
que tuvieran perros.
En resumen, y como concluye una fetua (decreto islámico) actual contra los perros, en el popular sitio se Internet Islam Question &Answer:
«Debemos asegurarnos de que los musulmanes sigan teniendo aversión a los perros, incluso en medio de lo que los kufar [los infieles occidentales] suelen hacer y algunos musulmanes han adoptado de sus costumbres.»
A pesar de todo ello, como Occidente debe fingir que cualquier
acusación contra el islam es injustificada, sigue siendo cómplice del
maltrato a los perros. Según un informe,
«el gobierno de Estados Unidos gasta millones de dólares en entrenar
perros detectores de bombas, esenciales para la capacidad de las
fuerzas del orden federales y locales, pero algunos son regalados a
países extranjeros que abusan de ellos». Las naciones que se mencionan
son Bahréin, Líbano, Egipto, Indonesia, Marruecos y Siria, todas ellas
de mayoría musulmana (y ya hemos visto el comportamiento de Marruecos).
Además, la hostilidad musulmana hacia los perros ha llegado y está
causando problemas en Occidente. Cada vez son más frecuentes los casos
de taxistas musulmanes en Estados Unidos, Europa, Canadá y Australia
que se niegan a recoger a pasajeros ciegos porque van acompañados de
perros lazarillos. En un caso ocurrido en el Reino Unido, un taxista
musulmán, Abandi Kassim, adujo «mi religión» como razón para negar el servicio a un ciego acompañado de su perro lazarillo.
Por cierto, y teniendo en cuenta que ciertas enseñanzas y escrituras
islámicas afirman que la vida de un no musulmán, de un infiel, tiene el mismo valor que la vida de un perro, he aquí una razón más por la que el islam manda odiar a todos los no musulmanes.
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