Israel, el islam y la persecución de los cristianos

RAYMOND IBRAHIM





Una respuesta objetiva a Tucker Carlson.


En numerosas ocasiones, el comentarista político Tucker Carlson ha hablado de lo que él presenta como una hostilidad israelí hacia los cristianos y una abierta persecución contra ellos.

 

Por una parte, sin duda, si los israelíes, o cualquier otra persona, en cuanto a eso, atacan a los cristianos o expresan hostilidad hacia el cristianismo (rompiendo cruces o estatuas, o profanando iglesias), deberían ser denunciados e interrogados. Hace muy poco entrevisté al Dr. Iddo Netanyahu, hermano del primer ministro israelí, y le pregunté directamente sobre esta cuestión (vídeo aquí).

 

En este sentido, Tucker no es culpable: dondequiera que haya injusticias, dondequiera que se abuse de inocentes, debemos saberlo y tener el derecho a examinarlo e investigarlo.

 

Por otra parte, ¿cuál es exactamente el motivo de Tucker? Dice ser cristiano y preocuparse por sus correligionarios cristianos en todo el mundo y, sin embargo, parece que solo habla de los cristianos sometidos a la autoridad israelí.

 

Esto sugeriría que los cristianos sufren más por las acciones israelíes que por cualquier otra cosa o cualquier otra persona en el mundo. ¿Por qué, si no, se centraría Tucker exclusivamente en los cristianos de Tierra Santa?

 

¿Es ese realmente el caso?

 

Aquí es donde la narrativa se desmorona.

 

Cristianos de todo el mundo —al menos 388 millones de ellos— están siendo perseguidos. De hecho, en otro artículo he resumido los últimos datos de la World Watch List, un informe anual de la organización de derechos humanos Open Doors, que clasifica los 50 países en los que más se persigue a los cristianos.

 

Constata que en 2025 fueron asesinados 4.849 cristianos (más de 13 al día en promedio) por «motivos relacionados con su fe». Otros 4.712 fueron detenidos sin juicio, y 3.632 iglesias y propiedades cristianas fueron atacadas, vandalizadas, profanadas, incendiadas o simplemente clausuradas por las autoridades.

 

Ahora bien, he aquí lo que nunca sabría usted si solo escuchara a Tucker: la persecución que tiene lugar en 39 de las 50 peores naciones (es decir, el 78 %) es un subproducto de la «opresión islámica» o se da en países de mayoría musulmana.

 

Más aún, esta persecución musulmana de los cristianos es a menudo abiertamente atroz, y trasciende con creces la mera hostilidad hacia los símbolos cristianos. Véase el Apéndice más abajo, en el que se enumeran docenas de ejemplos de musulmanes masacrando y haciendo volar en pedazos a más de un millar de cristianos que se hallaban orando pacíficamente en el interior de sus iglesias.

 

Por cierto, ¿adivina qué nación ni siquiera figura en la lista de los 50 peores países perseguidores de cristianos?

 

Aquella que Tucker Carlson querría hacerle creer que es el nuevo Nerón —o, mejor dicho, Dhū Nuwās— de nuestra época: Israel.

 

De nuevo, esto no es para negar lo que parece ser una inquietante animadversión hacia los cristianos en ciertos sectores de la población judía de Israel. Según un estudio realizado por una organización de derechos humanos con sede en Jerusalén, en 2025 se registraron en Israel 61 agresiones físicas contra cristianos —desde escupitajos y uso de gas pimienta hasta golpes propiamente dichos—, 28 casos de hostigamiento verbal y 52 casos de vandalismo contra iglesias.

 

Incluso mientras escribo, hace apenas unos días, en Jerusalén, un hombre judío empujó violentamente por la espalda a una monja, derribándola al suelo, y a continuación la pateó.


La cuestión no es que debamos relegar o minimizar lo que les sucede a los cristianos cuando hay israelíes implicados. Eso sería hipócrita.

 

Más bien, la cuestión aquí es de contexto: tanto cuantitativa como cualitativamente, los cristianos están sufriendo abusos mucho peores en otras partes del mundo; y, como se ha visto, la mayor parte de esa persecución global tiene lugar a manos de musulmanes.

 

Y, sin embargo, Tucker Carlson —quien parece preocuparse por la suerte de los cristianos perseguidos— jamás aborda este asunto. De hecho, encubre con regularidad e incluso promueve la religión que promueve esta persecución: el islam.

 

Si esta afirmación le parece a usted excesivamente «islamófoba», considere lo siguiente: las 39 naciones musulmanas que figuran en la mencionada lista de los 50 peores perseguidores difieren entre sí en muchos aspectos, racial, social, económico y gubernamental: algunas son inmensamente ricas (Arabia Saudí), mientras que otras son inimaginablemente pobres (Somalia); algunas se hallan tecnológicamente avanzadas (Irán), mientras que otras distan mucho de estarlo (Yemen); están representadas por una variedad de regímenes políticos (repúblicas, monarquías, teocracias) y por diversas razas: árabes, persas, africanos negros, indonesios, afganos y paquistaníes.

 

Su único elemento común (el denominador común que comparten todas estas naciones perseguidoras de cristianos) es el islam. De ahí que ese sea la causa fundamental de la mayor parte de la persecución en el mundo.

 

Tampoco la hostilidad musulmana hacia el cristianismo constituye un fenómeno nuevo. Siempre ha sido así, durante más de un milenio, periodo en el cual los musulmanes conquistaron violentamente las tres cuartas partes del mundo cristiano. Considérense las palabras, casi proféticas, de Hilaire Belloc (1870-1953), destacado intelectual europeo:

 

«Millones de personas modernas pertenecientes a la civilización blanca. es decir, la civilización de Europa y América, han olvidado por completo el islam… De hecho, es el enemigo más formidable y persistente que ha tenido nuestra civilización, y puede en cualquier momento convertirse en una amenaza de tanta magnitud en el futuro como lo fue en el pasado.»

 

Téngase en cuenta que Belloc escribió esto en 1938, más de una década antes de que Israel existiera y cuando el mundo islámico se hallaba en su momento de mayor debilidad relativa frente a Occidente. El tiempo no ha hecho sino darle la razón.

 

Pese a todo ello —y aquí llegamos al verdadero asunto—, Tucker ha sugerido en repetidas ocasiones que el «terrorismo islámico» es un espantajo, aparentemente inventado por el «lobby israelí».

 

Ha elogiado en repetidas ocasiones a naciones musulmanas, entre ellas Catar y Arabia Saudí, pese a que ambos países han exhortado a sus ciudadanos a odiar a todos los no musulmanes, incluidos los estadounidenses, en consonancia con la doctrina islámica de al-walā’ wa-l-barā’.

 

Peor aún: Arabia Saudí es un notorio y «extremo perseguidor» de cristianos (ocupa el puesto n.º 13). En esa nación, por decreto fundado en una fetua, no puede edificarse iglesia alguna, y cualquiera que se halle en su territorio debe ser destruida. Las viviendas son objeto de redadas en busca de cualquier indicio de actividad cristiana. Cristianos que celebran discretamente la Navidad en sus apartamentos son arrestados, encarcelados y torturados. Los cristianos no pueden lucir abiertamente cruces ni exhibir objetos religiosos: incluso tatuajes con imaginería cristiana han llevado a detenciones (por ejemplo, un futbolista colombiano en 2015).

 

Mientras tanto, el mismo Tucker Carlson, tan dispuesto a hablar de los cristianos en Israel, no dice una sola palabra sobre los cristianos en Arabia Saudí. Por el contrario, mientras era huésped de los saudíes, los felicitó afirmando que, como «cristiano bastante ferviente, me siento completamente cómodo aquí, en la patria del islam».

 

Ha sostenido también que «los musulmanes aman a Jesús», una afirmación que, de creerse, sugeriría que los musulmanes nunca persiguen a los seguidores de Jesús, esto es, a los cristianos (véase mi respuesta aquí o aquí).

 

Más recientemente, vi un fragmento de vídeo en el que Tucker se mostraba maravillado mientras un hombre de Oriente Medio le explicaba cómo los musulmanes cuidan de la iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén (no se mencionó que fueron los musulmanes quienes la atacaron, profanaron y demolieron en repetidas ocasiones a lo largo de los siglos (de manera más espectacular en 1009, por orden del califa fatimí al-Hakim, lo que precipitó la Primera Cruzada).

 

Llegamos así a la gran pregunta: ¿por qué no habla Tucker de la persecución musulmana de los cristianos, llegando incluso a encubrirla?

 

Como ocurre en todos los casos en que alguien afirma falsedades, o incluso medias verdades, solo puede haber dos explicaciones generales: esa persona es o 1) ignorante, o 2) deshonesta.

 

No puedo siquiera por un instante contemplar la primera opción.

 

La deshonestidad debe ser, por tanto, la respuesta.

 

Pero las personas pueden ser deshonestas —o, si se prefiere, poco honestas— por una multitud de razones. Por ejemplo, aquellos a quienes Tucker acusa de estar pagados por AIPAC/Israel lo acusan a él regularmente de estar pagado por Catar (y esto en sí mismo puede dar una pista de lo que realmente está sucediendo aquí: a saber, el síndrome del balancín).

 

Quién está pagado por quién escapa, afortunadamente, a mi conocimiento. Pero hay una cosa que sé con certeza: por una parte, y como ya se ha dicho, Tucker no se equivoca al hablar de cualquier cosa que les suceda a los cristianos en Israel o a causa de acciones israelíes. Esa no es la cuestión aquí.

 

La cuestión es que se ha convertido además en un principal defensor y apologeta del islam, el cual verdaderamente persigue a los cristianos de maneras espantosas, en no pequeña medida porque ha sido el principal enemigo de la cristiandad durante casi 1.400 años.

 

Al ocultar estas verdades, ese hombre que afirma preocuparse por algunos cristianos está, en realidad, contribuyendo al sufrimiento de la mayoría.

 

***

 

APÉNDICE


Lista de atrocidades: atentados terroristas musulmanes contra iglesias

 

La presente lista parcial de atentados musulmanes mortíferos contra iglesias procede, en versión extractada, de un artículo anterior de mi autoría. Sobre las doctrinas y las raíces históricas de la persecución musulmana de los cristianos, véase mi libro de 2013, Crucified Again (Kindle; edición impresa):

 

1. Sri Lanka (21 de abril de 2019): el Domingo de Pascua, terroristas musulmanes hicieron estallar bombas en tres iglesias y tres hoteles; 359 personas, en su mayoría cristianos, resultaron muertas y más de 500 heridas.

 

2. Nigeria (20 de abril de 2014): el Domingo de Pascua, terroristas islámicos prendieron fuego a una iglesia abarrotada; 150 cristianos murieron quemados vivos.

 

3. Pakistán (27 de marzo de 2016): tras los oficios del Domingo de Pascua, terroristas islámicos hicieron estallar bombas en un parque en el que se habían congregado cristianos; más de 70 —en su mayoría mujeres y niños— resultaron muertos. «Había carne humana en las paredes de nuestra casa», recordó un testigo.

 

4. República Democrática del Congo (febrero de 2025): milicianos musulmanes de las Fuerzas Democráticas Aliadas reunieron y condujeron a 70 cristianos hasta una iglesia protestante, los ataron y los decapitaron a todos con cuchillos.

 

5. Irak (31 de octubre de 2011): musulmanes irrumpieron en una iglesia de Bagdad durante el oficio y abrieron fuego indiscriminadamente antes de detonar sus chalecos suicidas. Cerca de 60 cristianos —incluidos mujeres, niños e incluso bebés— resultaron muertos. (Esta extensa lista continúa más abajo).

 

6. Nigeria (8 de abril de 2012): el Domingo de Pascua, explosivos colocados por musulmanes detonaron cerca de dos iglesias atestadas; más de 50 personas resultaron muertas y un número indeterminado, heridas.

 

7. Nigeria (5 de junio de 2022): el domingo de Pentecostés, musulmanes abrieron fuego contra una iglesia abarrotada, matando a más de 50 personas e hiriendo a decenas.

 

8. Egipto (9 de abril de 2017): el Domingo de Ramos, musulmanes hicieron estallar bombas en dos iglesias atestadas; al menos 45 personas resultaron muertas y más de 100 heridas.

 

9. Nigeria (25 de diciembre de 2011): durante los oficios del día de Navidad, terroristas musulmanes dispararon contra tres iglesias y las bombardearon; 37 personas resultaron muertas y cerca de 57 heridas.

 

10. Egipto (11 de diciembre de 2016): un atentado islámico suicida contra dos iglesias dejó 29 muertos y 47 heridos.

 

11. Burkina Faso (25 de agosto de 2024): milicianos musulmanes degollaron a 26 cristianos dentro de una iglesia.

 

12. Siria (22 de junio de 2025): musulmanes irrumpieron en una iglesia de Damasco durante la misa, sabiendo que se hallaba abarrotada con unos 350 fieles, y abrieron fuego indiscriminadamente antes de detonar un cinturón explosivo en el interior del santuario. Entre 25 y 30 cristianos —en su mayoría mujeres y niños— murieron y decenas resultaron heridos. «Cuando llegamos a la iglesia, encontramos la entrada cubierta de partes de cuerpos», declaró un trabajador humanitario.

 

13. Rusia (23 de junio de 2024): terroristas musulmanes lanzaron ataques contra varias iglesias y sinagogas en la región musulmana de Daguestán. Al menos 21 personas murieron y decenas resultaron heridas. Terroristas que gritaban «¡Alahú akbar!» degollaron a un sacerdote ortodoxo anciano y enfermo. Al menos una iglesia fue incendiada.

 

14. Nigeria (20 de abril de 2012): musulmanes masacraron a 20 cristianos en el interior de su iglesia durante el oficio dominical.

 

15. República Democrática del Congo (15 de enero de 2023): musulmanes hicieron estallar una bomba en una iglesia durante una ceremonia bautismal dominical. Al menos 14 cristianos fueron despedazados por la explosión. El Estado Islámico, que reivindicó el atentado, afirmó que entre 20 y 63 personas más resultaron gravemente heridas.

 

16. Indonesia (13 de mayo de 2018): musulmanes hicieron estallar bombas en tres iglesias; 13 cristianos murieron y decenas resultaron heridos.

 

17. Egipto (1 de enero de 2011): terroristas musulmanes hicieron estallar una bomba en una iglesia de Alejandría durante la misa de Nochevieja; al menos 21 cristianos murieron. En palabras de testigos presenciales, «había partes de cuerpos esparcidas por toda la calle delante de la iglesia» y «fueron introducidas en la iglesia después de que algunos musulmanes empezaran a pisarlas y a entonar cánticos yihadistas», incluido «¡Alahú akbar!».

 

18. Filipinas (27 de enero de 2019): terroristas musulmanes hicieron estallar una bomba en una catedral; al menos 20 cristianos resultaron muertos y más de 100 heridos.

 

19. Indonesia (24 de diciembre de 2000): durante los oficios de Nochebuena, terroristas musulmanes hicieron estallar bombas en varias iglesias; 18 personas resultaron muertas y más de 100 heridas.

 

20. Burkina Faso (25 de febrero de 2024): hombres armados musulmanes irrumpieron en una iglesia católica durante el oficio, abrieron fuego y asesinaron a 15 fieles.

 

21. Pakistán (15 de marzo de 2015): terroristas suicidas musulmanes mataron al menos a 14 cristianos en sendos ataques contra dos iglesias.

 

22. Alemania (19 de diciembre de 2016): cerca de la iglesia memorial Kaiser Wilhelm, en Berlín, un hombre musulmán arrolló con un camión un mercado navideño; 13 personas resultaron muertas y 55 heridas.

 

23. Egipto (29 de diciembre de 2017): hombres armados musulmanes dispararon contra una iglesia en El Cairo; nueve cristianos resultaron muertos.

 

24. Egipto (6 de enero de 2010): tras la misa de Nochebuena (según el calendario ortodoxo), musulmanes mataron a tiros a seis cristianos cuando salían de su iglesia.

 

25. Rusia (18 de febrero de 2018): un hombre musulmán armado con un cuchillo y una escopeta de doble cañón entró en una iglesia y abrió fuego; cinco personas —todas ellas mujeres— murieron y al menos otras cinco resultaron heridas.

 

26. Francia (26 de julio de 2016): musulmanes entraron en una iglesia y degollaron al sacerdote oficiante, el padre Jacques Hamel, de 84 años, y mantuvieron como rehenes a cuatro religiosas hasta que las autoridades francesas abatieron a tiros a los terroristas.

 

27. Turquía (28 de enero de 2024): dos hombres armados y enmascarados entraron en una iglesia católica y abrieron fuego. Un hombre resultó muerto y otro herido. Las cámaras de vigilancia mostraron al resto de los aproximadamente 40 fieles huyendo presa del pánico.



FUENTE